Perdonen las siempre presentes faltas ortograficas y lo enredado del tema, si tienen alguna pregunta dejen un review en caso de que no sea así dejen su opinión por favor, Disfruten...
Capitulo 7: Me voy hundiendo.
Basta con decir que el servicio fue excelente, en menos de dos minutos nuestras bebidas estaban sobre la mesa, una de ellas desconocidas para mi, la comida no tardó en llegar y la conversación se tornaba más y más extraña a medida que la manecilla del reloj se movía dejando atras el sonido hueco correspondiente "tic, tac". Por un momento me imaginé dentro de uno de mis propios dibujos, las risas y los ojos se alargaban más allá de un límite humano y las sombras daban vueltas como sí el mundo fuera de esta cúpula pásara más rápido que lo que las manecillas marcaban.
- Estas bien muchacho? - sonó la voz ronca de Orochimaru al otro lado de la mesa.
Apenas me di cuenta de que estaba sudando, me sentí mareado por algunos segundos, me repuse y contesté con un simple "sí".
- No hablas mucho lindo - dijo la joven rubia - lástima, tal vez quieras un poco de mi bebida y así te desenvuelves, al menos con nosotros - su sonrisa amplia difuminó su propio maquillaje rosa, la bebida que me extendió tenía un olor dulce y metalizado , era púrpura y burbujeante.
-No te atrevas a drogar a mi Sasuke zorra! - dijo la otra muchacha sacandome de mi fijo análisis - tu y tus "sales de baño" es solo droga barata.
La de pelo largo soltó un bufido y dió otro sorbo a su bebida, demasiado largo a mi parecer, causo en su cuerpo un extasis severo, gotas de sudor en su frente y se agitó su respiración recuerdo haberle escuchado murmurarle a la pelirrosada "Deberias tener un orgasmo conmigo frentona" a lo que está respondió roja por la rabia o la verguenza "ya te dijé que fue solo un error, olvidá eso, cerda!" seguía sin comprender a esas personas, bebian cosas extrañas, hablaban, actuaban y reaccionaban de formas que no comprendía. Me maldijé por lo bajo, era ignorante, era ignorante por haber vivido dentro de mí mismo todos estos años.
Por suerte, la comida interrumpió la discusión despreocupada de las chicas, arroz, vegetales cocidos, queso fundido y carne sobre la parrilla al centro de la mesa. Me sentí mejor gracias a los olores, mi apetito volvió y me despreocupé por un rato. El dueño de la empresa de retratos aprovechó para preguntarme por mi estilo de dibujo y presento a la del diamante en la frente, senos grandes y sonrisa ebria cómo la persona que movía a la mayor cantidad de clientes de la empresa y una de las asociadas más costosas, por su propio vicio de bebida y apuesta.
Eran personas abiertas, demasiado para mi gusto y los postres lo demostraron. El sol de las 2 de la tarde resplandecía a través del grueso vidrio que nos rodeaba, el calor era agradable pero el alcohol causaba consecuencias en los demás, Ino se bajó unas licras púrpuras quedando en minifalda y quizás, por la expresión y los movimientos que hizo abriendo las piernas bajo la mesa, Sakura abrió su escote desabotonandolo hasta debajó de su propió busto, cualquiera con una buena vista podría haber notado sus pezones, Tsunade se quitó su chaqueta verde dejando todo el peso de sus pechos en una camiseta de tiros y mi arreglado jefe se hizó una coleta alta y se quitó su saco junto a su corbata poniendose más cómodo en la silla.
Pensé por un momeno que esto era un sueño nada más, que estaba en mi casa dormido por la borrachera y que todo esto era nada más que mi imaginación de pintor abstractista. Pero no fué así, era real, era real porque todo lo que sentía, todo lo veía era nuevo, absurdamente nuevo e irreal. Me permití memorizar lo que ellos llamaron postres.
- A mi traeme un poco más de esto pero sin jugo - dijo la muchacha rubia.
- A mi traeme otra cerveza y algo de nieve - dijo la pelirrosa.
- Yo solo quiero Sake muchachito - dijo la anciana.
- Yo me serviré junto a Sakura - dijo el de sonrisa afilada.
- Sin postre - respondí de último.
Tal y cómo lo pidieron, un polvo cristalizado como mini diamantes aparecieron en un platito frente a Ino, un polvo más fino completamente blanco en una bolsita entre Orochimaru y Sakura y una botella de Sake sin abrir frente a Tsunade.
Fue interesante, escuchar los nombres de dichos productos sin claves, sales de baño, cocaina, y el líquido caliente, en ese orden las consecuencias de consumirlos, el primero, aparentemente más fuerte que los demás salía a relucir por espasmos de ira y placer en el consumidor, el segundo, inhalado, daba más bien cambios de humor y alucinaciones, y el tercero, pues, una simple borrachera.
Me perturbó mi siguiente pensamiento "Estas personas seran tus nuevos amigos Sasuke" me dije a mí mismo en tercera persona. De un momento a otro todos tenian gafas oscuras y se levantaban tambaleantes y sudorosos, el aire denso de la cúpula desaparecía a medida que avanzabamos al exterior, maldije el momento en que me metí en esto y es que luego de salir del establecimiento y esquivar a esas personas me ví a mí mismo degradadó a eso, pero no me importó, no tenía nada que perder.
Pedí a Sakura algo de polvo. Sonrió y me preguntó si necesitaba compañía, me negué. Aguanté el viaje de vuelta a mi apartamento en el pequeño auto, ignoré el olor a licor y carne cruda aunque eso no evitó que el viaje fuera demasiado largo, me despedí rápido y subí,era tiempo de experimentar, pero, lejos del mundo, donde mi ego no me indicára que había caído demasiado bajo.
