TloZ TP y sus personajes pertenecen a Nintendo
Los pasillos estaban completamente en silencio. Kaz y Zant avanzaron rápidamente hacia el ala Este del castillo, cruzándose a veces con algunos guardias. No fueron descubiertos.
Justo antes de abrir una puerta, Kaz detuvo a Zant
"Mira..." Dijo Kaz casi susurrando
Zant observó un brillo tenue por debajo de la misma, había alguien al otro lado. Ambos agudizaron el oído..
"Supongo que sí, la verdad es que es mejor estar aquí, al menos no tenemos que dormir a la intemperie"
"Bueno, pero piensa que también puede que el príncipe nos deje probar a su amiga, alguna noche, prefiero mil veces estar aquí". Se escuchó una risa tímida.
Uno de ellos comenzó a reír, "Como gemía ayer..., más le vale portarse bien o creo que va a durar poco".
Kaz y Zant se miraron el uno al otro, dándose cuenta de la situación de la hermana de Terku.
Sin decir nada, Zant se colocó delante de la puerta y Kaz en una de las paredes.
Con un golpe de talón, la puerta salió volando hacia el interior de lo que parecía ser el vestíbulo principal. Ambos guardias agarraron sus armas y dirigieron su mirada a la localización donde estaba antes la puerta, ahora llena de humo.
Cuatro guardias más aparecieron, bajando unas escaleras. Con armaduras y las armas en alto, todos en silencio.
De pronto, del humo apareció una figura y desapareció rápidamente, una silueta. Alguno de los guardias lanzó una flecha que acabó contra la pared.
Antes de que los guardias se organizasen, dos flechas mágicas de color azul atravesaron el humo y golpearon a los guardias, lanzándolos por el aire. Los demás guardias comenzaron a chillar y uno de ellos salió corriendo por el pasillo. Antes de que este llegase siquiera a la puerta, una figura invisible comenzó a formarse con un cuchillo en el estómago del guardia.
A su vez, del humo salió otra vez el mago y con una bola enorme, acabó con los tres guardias restantes y evaporizó un tercio de la escalera.
"Al parecer el viejo aun sabe moverse, ¿eh?, yo también podría si pudiese hacerme invisible" Dijo Zant mientras corría por los pasillos en dirección la torre con Kaz
"Esta técnica fue muy empleada hace años en la guerra, no todos pueden usarla ni siquiera aunque yo haya intentado enseñarles" Kaz terminó, lanzándole una mirada desafiante pero con un tono bromista.
Ambos comenzaron a subir las escaleras y los ruidos que escucharon les impulsaron a ir más rápido.
Escuchaban un gran número de voces formándose en el vestíbulo pero hacia arriba, subiendo las escaleras escuchaban los gritos y el llanto de una mujer.
En poco tiempo llegaron a la puerta.
Kaz tiró abajo la puerta inmediatamente con una patada y entró, junto a él Zant.
Lo que vieron les produjo nauseas.
La princesa Midna, estaba tirada en el suelo solo con ropa interior entre las piernas. Sangrando por uno de sus pechos y su mano derecha. Estaba llorando y llena de moratones. Uno de sus ojos hinchado, junto a sus labios. Se encontraba en una esquina y a su lado, se encontraba aquel agente de las tribus del Norte con una daga en su mano derecha y agarrándose los pantalones en la mano izquierda.
Zant, apoderado de rabia lanzó con su magia al espía contra la pared mientras Kaz se avanlanzó hacia Midna y empezó a hablarle. La princesa estaba en shock, no respondía. Kaz intentaba preguntarle si estaba herida mientras se quitaba su túnica y la tapaba con ella.
"Vas a pagar por esto, escoria" decía Zant mientras Ksimo estaba pegado a la pared, sus pies no tocaban el suelo.
"¡Alto!"
Kaz, intentando coger a la princesa en sus brazos se giró y pudo comprobar a una veintena de guardias entrando en la habitación, había más en la escalera.
"Quietos o el principito sale por los aires" amenazó Zant.
"Ma..matadlos a todos idiotas" Dijo Ksimo mientras Zant seguía apretándole contra la pared.
Kaz se lanzó con sus dagas hacia el grupo y Zant, con su mano derecha lanzaba bolas de color azulado que explotaban y dejaban una pequeña llama azul.
El grupo de guardias perdió algunos integrantes pero con los escudos en alto y con un escudo mágico de algún mago en las escaleras mantuvieron su posición.
Estos comenzaron a avanzar lentamente en formación.
Zant vio que su magia, desgastada de mantener a Ksimo en el aire no podía atravesar los escudos
Kaz retrocedió y empujando a la princesa a un lado se abalanzó contra el suelo y clavando ambas dagas en dirección al grupo, una serpiente azul recorrió la habitación hacia los guardias, descomponiéndolos en llamas azules, la habitación y toda la torre pareció temblar. Zant no pudo mantener el equilibrio y cayó.
Ksimo aprovechando el caos se lanzo contra Zant pero antes de que pudiese hacer nada, su daga le atravesó el pecho.
Midna se encontraba de pie a pesar del tumulto y con una mirada llena de tristeza y odio le dio muerte al príncipe y espía de las tribus del Norte.
La habitación y por lo que parecía el castillo estaba en silencio aunque los tres supervivientes estaban extenuados. Intercambiaron miradas entre ellos ante lo que acaba de hacer la princesa. Kaz se levantó rápidamente e intento hablar con la princesa que ahora parecía más cuerda
"Su maje-" Dijo Kaz.
"Vámonos de aquí, por favor.. No sé quienes sois pero gracias por venir a buscarme…. ¿Cómo?" Dijo
"Su hermano nos envió, al parecer su madre ha hecho un trato con las tribus del Norte y usted ha sido la moneda de cambio" Dijo Zant ahora sonriendo. La chica era muy valiente.
"Está bien, Midna. Tenemos que salir de aquí. No se si me recuerdas pero-"
Midna se desmayó al poco tiempo. Entre su horrenda situación y la sangre y olor a cuerpo quemado de la habitación.
Kaz consiguió agarrarla antes de que se golpeara contra el suelo
"Está muy débil, Kaz, tenemos que salir de aquí" Dijo Zant mientras Kaz la envolvía de nuevo en su capa y la llevaba en brazos.
"Zant, mira por la ventana" Dijo Kaz sorprendido
Al menos un centenar de hombres de las tribus del Norte se acercaban al castillo a toda velocidad, al parecer era un convoy en tránsito que había sido alertado por los guardias de los pasillos inferiores
"Esto se pone interesante, adiós al plan de huída.." Dijo Zant mirando por la ventana
"Escúchame bien Zant, vas a hacer lo siguiente, necesito que levantes unas barreras mágicas en el pasillo que da hacia esta torre. Hazlas lo más fuerte que puedas, necesito despertar a la princesa"
"De acuerdo, espero que sepas lo que estás haciendo, deberíamos salir por la ventana y-" Decía Zant mientras le interrumpió Kaz
"Debemos asegurarnos de que la princesa llega sana y salva a casa" sentenció Kaz.
Zant, sabiendo que no podía replicarle se marchó rápidamente para llegar antes que el ejercito del Norte hacia el pasillo.
"¿Midna...Midna.. tienes que despertarte, me oyes?" Dijo Kaz en voz baja. Primero la dejó sobre la cama y usando su magia, colocó su mano en la cara de la princesa y esta comenzó a brillar y a crear escarcha"
La princesa se despertó alborotada y temblando de frío
"Perdóname princesa pero era necesario" Dijo él mientras le daba espacio para respirar.
Midna comenzó a recordar donde y porqué estaba ahí y quienes eran esos hombres
No pudo contener las lágrimas y empezó a llorar desconsoladamente.
"Tu padre siempre te regañaba cuando llorabas, es una lástima, tienes una sonrisa preciosa" Dijo Kaz y la princesa se tranquilizó de pronto.
"¿Quien eres?, ¿Conocías a mi padre? ¿dónde está mi hermano?" asaltó con preguntas la princesa
"Tranquila, hay tiempo a explicarle todo eso. Sí,conocía a su padre era uno de sus guardaespaldas antes de que tu madre se deshiciese de nosotros ya que atentábamos contra la privacidad pero a ti también te conozco. Llevé a tu hermano muchas veces a clase de magia y a entrenamientos físicos, por desgracia no pude verte mucho ya que tu madre siempre se quedaba contigo." "Era muy amigo de tu padre"
"Sobre tu hermano… creo que está en prisión por orden de la reina pero no puedo confirmarte nada, cuando salimos la situación era un caos".
La princesa intentaba rescatar memorias borrosas y se acordó que antes, en la corte y en su casa vivían hombres vestidos de negro, muy amigos de su padre que siempre estaban atentos a ella y a su hermano. Muchas veces eran incluso sus compañeros de juegos pero de eso hacía ya más de 16 años.
"Su hermano me recuerda mejor pero no se preocupe, somos amigos" dijo Kaz al ver a la princesa pensativa.
"Está bien, ¿como se llama?" preguntó Midna, intentado recuperar su tonalidad de voz.
"Kazerf Fion Yon-dek" Dijo él, en un tono muy militar. "Ahora tenemos que marcharnos, he venido a compañado, Zant, uno de mis hombres ha venido conmigo. Después de que se desmontase el cuerpo de guardia personal, nos convertimos en un grupo militar especial para el reino y hemos seguido velando por la seguridad de la familia real"
Dijo Kaz mientras buscaba algo en la habitación. Midna estaba sentada en la cama ahora y observaba sus heridas.
"Esto.. ¿lo ha hecho mi madre?" preguntó Midna sin levantar la mirada del suelo
"Creemos que sí pero ha sido engañada, al parecer las tribus del Norte quieren el poder y ahora que hay dos herederos… unir a los dos reinos, usted simplemente se dedicaría a vivir aquí como una noble y evitar que volviésemos a guerrear pero al parecer, las tribus del Norte se han aprovechado y han dividido a la familia real"
"¿Qué quiere decir?" Preguntó Midna, ahora mirándole a los ojos.
"Cuándo nos marchamos, el príncipe había desaparecido, estaba ya en prisión y la reina tampoco daba signos de vida...muchos agentes inactivos que creíamos que habían desaparecido volvieron a aparecer….no es el momento ni quiero alarmarla pero su seguridad es vital para la familia real. Puede que sea el único miembro de la misma con vida en estos momentos"
Midna quedó pensativa… ¿Todos muertos? ¿Cómo puede estar pasando esto?… Soy una idiota. La culpa es sólo mía..
"La barrera está creada, aguantará hasta que lleguen magos..espero" Dijo Zant mientras entraba en la habitación y miraba a la princesa
"Me alegro de que esté bien princesa" terminó con una sonrisa, viendo que Midna ya estaba despierta.
"Perfecto, Zant… Midna, necesito que tomes esto, es una piedra Appo. No puedo entrar en explicaciones pero se compone de dos piezas, como ves, ahora hay solo una mitad, la otra mitad descansa en la entrada de las alcantarillas. Si aprietas la piedra contra tu pecho y emanas energía mágica te llevará al lugar donde se encuentra la otra piedra, si no está muy lejos. Necesito que la lleves contigo y que la uses si es necesario. Si los dos morimos, la usarás. Si nos rodean, la usarás, si te lo ordenamos, la usarás...¿entendido?" Dijo Kaz en un tono serio.
"Ahora agarra la piedra y dime que la tienes" Terminó
"La tengo" Dijo Midna mientras agarraba la piedra con mucho cuidado y la miraba con detenimiento
"Me salvó la vida una vez.. a mi y a tu padre en las campañas del Norte, espero que te de buena suerte, princesa" Dijo Kaz mientras avanzaban hacia una seña con la mano y bajaban todos juntos las escaleras.
Midna, rompió el silencio: "Y si voy… al otro lado de esta piedra, ¿a donde me dirijo?
"Al Sur, Midna, siempre al Sur" Dijo Kaz. "Bien, este es el plan, tendremos que crear una salida. Son muchos guardias pero no tenemos porqué eliminarlos a todos. No saben cuantos somos ni saben de lo que somos capaces. Princesa manténgase junto a nosotros en todo momento y si es necesario, use lo que sepa para defenderse, esperemos que no haga falta." Continuó
Midna comenzó a repasar todas aquellas clases de magia en donde no era capaz ni de crear una pequeña bola de energía. Ni siquiera podía mover su pelo a su gusto para crearse un peinado y eso que era un arte básico para las mozas del mundo del crepúsculo.
Entonces se escucharon gritos y un tumulto. La reina se levantó para ver como un grupo de hombres entraba en las celdas acompañado de algún mozo del castillo.
"Quienes son ustedes y que-"
No pudo terminar la frase, una flecha le atravesó la garganta y cayó en el sitio.
Terku no pudo creer que su madre acababa de morir delante de sus ojos. Aquellos hombres se acercaron a la puerta y con lo que parecía un acento de las tribus del Norte, lanzaron un hechizo contra los barrotes. Terku esperó una muerte rápida pero no sucedió. Los barrotes rechazaron la magia y esta volvió contra los que la habían creado volatilizándolos al instante.
Se escucharon unas risas rotas y empapadas, era la voz de la reina, rota y ronca
"La celda está creada a prueba de magia, idiotas... ¿Como he podido ser tan ingenua?"
Uno de los caudillos o que parecía tal sea acercó y puso su bota encima de su cara.
Con un acento extraño dijo: ¿Cómo se abre? ¿Dónde esta la llave?
La princesa no dijo nada, simplemente sonrió y miró hacia su hijo con una mirada de arrepentimiento.
Un hacha cayó sobre su cabeza y la amputó al instante. El caudillo recogió la cabeza y se la llevó.
Ordenó a varios que se quedasen delante de la celda.
"Encontraremos como entrar, príncipe" Dijo el de más rango mientras se marchaba con la cabeza de su madre.
