Descubrimiento
Cuando abrí los ojos vi a la última persona a la que me esperaba ver.
Bella me sostenía en sus fríos y petreos brazos como lo hacía Cathy, mientras me llevaba probablemente a la mansión de los Cullen.
-¿Bella?- mi voz casi ni se escuchó, pero Bella alcanzó a oírla y sonrió.
-Lo siento... puedo imaginarme que soy la última persona que quieres que te rescate.
-¿Bromeas? La última es Rosalie.
Ambos reímos.
-¿Cathy está bien?- me apresuré a preguntar.
-Me encontré con ella, mientras cazaba por aquí cerca, cuando escuchamos un grito... me acerqué a la playa y te encontré... Cathy estaba preocupada, ya que creyó reconocer tu voz, pero le dije que yo iría... perdoname por lo que hice cuando nos conocimos...
-No importa- le aseguré con una sonrisa-. Mientras nos llevemos bien claro...
-Entonces no importará- me dijo con una gran sonrisa-. Dime... ¿Cómo está Jacob?
-¿Antes o después de lo que pasó?
-Las dos- me pidió con tristeza en sus ojos.
-Conosco a Jacob desde que soy muy pequeño... somos practicamente de la familia... hubo una época en que creció mucho y después... cambió- Bella torció el gesto. Al parecer ella estaba en esa época muy cerca de Jacob-. En esa época... en que cambio... casi no veía a Jacob... estaba contigo ¿No? Cuando me transformé pude ver que se besaron... ¿Me puedes explicar eso?
Bella se detuvo de golpe, pero no me soltó. Me dejó suavemente en el suelo pasados unos segundos y comenzó a sollozar sin lágrimas. Me sentí mal por pedirle la explicación.
-Lo siento- dije de inmediato retractandome con toda mi alma-. No quería hacerte sentir mal... no necesitas explicarme...
-Está bien...- me dijo mientras se tranquilizaba-. De todos modos tarde o temprano volverás a La Push y si vas a enterarte de la versión de Jacob es mejor que conoscas la mía.
Reconocí el bosque en que estabamos. Bella corría en verdad de prisa. Estabamos a un kilometro de la mansión de los Cullen.
Me senté en un tronco, al tiempo que Bella se sentaba a mi lado y respiraba hondo tratando de recordar todos los detalles, mientras su cabello color chocolate exhalaba el olor que hacía arder mi nariz, pero lo contuve. Ya estaba acostumbrado con Cathy.
-Verás...- comenzó Bella suspirando-. No siempre he sido un vampiro, como es obvio... en mi vida humana llegué a Forks para vivir con mi padre, y entonces conocí a Edward... se volvió mi vida... lo amaba... pero hubo un accidente el día de mi cumpleaños cuando cumplí dieciocho ¿Recuerdas lo que te hice cuándo llegaste?
Asentí con la cabeza. El arrepentimiento de Bella venía más profundo de lo que pensaba. Ella estaba arrepentida, porque me hizo algo que ha ella le hicieron.
-Eso me psaó con Jasper...- me dijo con un suspiro-. Derramé una gota de sangre, por lo cual Jasper me atacó. Edward me defendió, pero terminé herida en el brazo, así que Edward decidió irse, porque pensaba que no era seguro para mí... una vez que se fue... pasé cuatro meses sin hacer nada... tenía un agujero en el pecho que no sanaba y se hacía cada vez más profundo... era una zombie... a penas si contestaba a los llamados de las personas... estaba sumida en la oscuridad... encerrada en un eterno crepúsculo en donde nunca encontraba mi sol... y entonces... conocí a Jacob...
Reconocí una gran amargura en el tono de Bella.
Comenzó a explicarme como Jacob se había convertido en "su sol personal" y como comenzó a mejorar, aunque todavía extrañaba a Edward.
Me explicó de su "suicidió", de como salvó a Edward, de su relación con Jacob cuando volvió Edward y de como había tenido que terminar con su relación con él.
Entonces más cabos sueltos fueron atados.
El depresivo Jacob Black que conocí por un periodo de mi vida, se debía a que Bella había cortado con él.
Hasta hoy había escuchado varias veces nombrar a "Bella", sin saber quien era... y ahora lo entendía... la razón de su odio... la razón de su dolor... de su angustia y su infelicidad... pero era incapaz de odiar a Bella... solo podía odiar a una cosa... a la naturaleza por hacer incapaces de coexistir a los licantropos y a los vampiros.
Trás terminar su historia, el estado de shock inundó mi cuerpo. Ahora entendía todo mucho mejor. Y me alegré con todo mi corazón de que los otros licantropos fueran incapaces de oír mis pensamientos. Pero ¿Por qué ellos no podían leer mis pensamiento? Edward si pudo... no tenía mucho sentido... pero aún así no le di mucha importancia. Todo mi ser estaba concentrado en el dolor que había tenido que pasar Bella.
-Nunca pensé que tu hisotira fuera tan...
-¿Fuerte? Y eso que no te he contado mis peores experiencias.
Me mostró una marca en forma de media luna en su mano.
-Esa marca...
-Me la hizo un vampiro llamado James... Edward me salvó de él...
-¿Te dolió mucho?
-Es como tocar una estufa ardiendo con toda tu mano.
-Ouch...
-Ya recordarlo no duele tanto...
-Me imagino...
-Volvamos... juro solenmente que me comportaré bien...
-Y yo juro que haré un desastre en tu casa si sigues lamentandote.
Bella río y ambos volvimos a la mansión de los Cullen.
Tal y como me lo esperaba, Cathy me abrazó muy fuertemente y me besó en todas las partes que encontró disponibles. Me sentí bien al sentir sus labios en tantas partes de mi cuerpo, solo molestaba el rugido de mi lobo interno que sabía que no me dejaría en paz.
-¡Estaba preocupada!- me gritó apretando mi cintura.
-¡Y yo más cuando te fuiste!- le recordé.
-Bien, bien... ¿Qué pasó?
-Caí del acantilado...
-¡¿Por qué?! ¡Cuentamelo todo!
Y así comenzé con mi historia.
Todos los Cullen me miraban. Parecían estar decidiendo si crer o no mi historia.
Cathy adoptó posición de furia cuando mencioné los golpes que me había dado Leah.
Edward parecía estremecerse solo cuando yo nombraba el nombre "Jacob" y Bella se veía interesada.
-¡Es definitivo!- sentenció Cathy una vez terminada mi historia-. ¡Mataré a esa Leah Clearweather!
-Esperamos que puedas contener tus impulsos asesinos- le pidió Carlisle-. Los lobos pretenden darnos guerra y estamos tratando de hacerlos entrar en razón...
-No extrañaran a esa loba...
-Cathy...
-Perdon...- dijo sin en verdad sentirlo.
-Cathy... escucha... no quiero que te metas con ellos... son muchos más que tú y no quiero que salgas lastimada...
¿No quiero que salgas lastimada? ¡Eso sería tener suerte! Para lo que le esperaba, necesitaría un milagro para salir de esa sin que al menos perdiera una extremidad, pero no se lo iba a decir, solo iba a mantenerla lejos, eso era seguro...
-¡Ya!- gritó Alice de repente-. Estamos todos muy tensos... ¿Por qué no hacemos algo más? Tenemos que sacarle el mal gusto que ha pasado Sean... ¿Sugerencias?
Nadie habló.
-¡Bien! ¡Ya lo tengo! ¡Adelantaré la fiesta para hoy! Tenía a todos los invitados para el Domingo, pero me las arreglaré.
-Alice, tal vez no sea el mejor momentos para fiestas- sugirió Bella.
-¡Oh! ¡Vamos Bella! ¡Sean se divertirá! ¡Te lo aseguro!
-Bien...- dije de un suspiro. Si eso alegraba al menos a Alice... que va...-. Pero tengo un problema... ¿Dónde dormiré?
-Aquí- dijo Esme con su radiente sonrisa-. Ya teníamos preparada la habitación para Cathy, ya que nos aseguró e volver para Septiembre... así que podrás dormir allí.
-¿Y Cathy?
-Contigo.
Solo una familia de vampiros dejarían dormir a un chico y a una chica en la misma habitación... bueno, no es que Cathy no haya pasado las últimas noches en mi casa... cosa que nunca sabrá mamá, porque si lo hace seguro que le da un infarto... pero... la forma tan abierta en que la tomaban me desconcertó.
-Llama a tu casa- me dijo Alice pasandome su celular, el cual al menos le habrá costado sus 500 dolares-. Tu padre debe estar preocupado.
A pesar de que era la última persona con la que quería hablar... tenía que llamarlo. Tomé con delicadesa el celular de Alice y marqué rápidamente los números de mi casa.
Casi corté la llamada cuando escuché que papá contestó, pero tenía que enfrentarlo.
-¿Diga?
-Papá, antes de que me cortes, quiero que sepas que pasaré la noche con Cathy...
-Ah...
-Y que... lamento el espectaculo que monté fuera de la casa...
-¿Leah te dejó algún moretón?
-No es anda comparado con lo que le iba a hacer.
-Escucha... he hablado con ellos... están dispuestos a pasar por alto lo ocurrido...
-Papá, no me uniré a la manada de Sam Uley...
Al escuchar esto, Cathy suspiró de alivio, mientras los otros Cullen escuchaban nuestra conversación. Sabía que se enteraría por "Edward express" de lo que ocurría si me iba, así que la privacidad no era una opción. Pero parecía que Edward trataba de leerme la mente en esfuerzos frustrados, aunque de momento no le había dado importancia.
-Al menos podrás ayudarlos de vez en cuando...
-Lo pensaré...
-Mira... lamento lo que dije... si amas a una vampira... ¡Que me coman todas las vacas que he devorado! Lo aceptaré...
-Que no te coman, porque luego les dará por venir a por mi- le dije riendo.
Ambos reímos. Como extrañaba la risa de papá. Casi quise llorar, cuando escuché su risa. Al final las lágrimas se me salieron cuando mi mente al fin procesaron sus palabras. "Lo aceptaré".
-Quiero conocerla- me exigió.
-Tendrás que venir a verla... quiero que conoscas a la familia- una chispa de una diea, que pronto se convertiría en una pesadilla rodeó mi cabeza-. ¡Alice va a ser una fiesta! ¡Debes venir!
Papá cayó por un rato.
Los Cullen se quedaron pasmados.
Aparté el telefono un momento.
-¿Importa?- les pregunté con una destellante sonrisa.
-¡No!- me contestó Alice medio acelerada e irritada.
-Genial ¿A qué hora es?
-Hoy a las 18:00...
-¡Perfecto!- dije recogiendo el telefono-. ¡Papá! ¡Te esperamos aquí para la fiesta! ¡Me quedó aquí hoy! ¡Nos vemos!
Corté y miré a nueve desconcertados vampiros.
-¿Qué?
-Esto va a ser un asco- dije arrepentido.
Faltaba una hora para la fiesta y me había arrepentido rotundamente de haber invitado a mi padre en cuanto supe que iban a venir ¡TODA LA PUSH! Que desastre... vampiros y licantropos conteniendo sus instintos asesinos, mientras los invitados convivían... que horror...
-Tranquilo- me dijo Cathy acariciando mis cabellos-. Todo va a salir mejor de lo que te esperas...
-¡Van a matarse entre sí!- grité con pánico.
-Sean... nadie va a matar a nadie... somos una familia civilizada y los quilitue... son... buenas personas...
-No opinabas lo mismo cuando me conociste.
-Todo cambió cuando te conocí, mi amor- me dijo, acercando sus hermoso labios.
Me besó de una forma tan apasionada que todas mis preocupaciones se desvanecieron... por un momento...
Fui tan estúpido al pensar que invitar a mi padre... el tiene un espíritu fiestero que a pesar de odiar a los Cullen le haría ir a toda La Push... ¿Qué se suponía que haría ahora?
-¿Quieres que te deje en casa antes de la fiesta?
-Necesito preparar a papá... y a todos los quilitue para la fiesta, en una hora... pienso que sería más fácil estar rodeado de millones de vampiros y controlar mis instintos... lo cual espero llegar a poder hacer...
-Lop harás- me dijo con un beso.
-Me transformaré- le aseguré-. Llegaré más rápido así.
-¿No quieres que te acompañé?
-Los conocerás en la fiesta- sentencié.
Y antes de que pudiera seguirme, me transformé y me fui corriendo como una bala disparada.
Llegué en menos de dos minutos a los sectores de La Push y me encontré con al menos diez lobos a mí alrededor.
Todos estaban enfurecidos conmigo (o parecían) por mi olor. El único que parecía estable era el lobo negro que reconocí como Sam y el lobo rojo que reconocí como Jacob.
-Esto de no saber que piensa es frustrante- dijo Leah en mi mente-. ¡Tenemos que estar al público entre nosotros revelando todos nuestros secretos y el puede mantenerlos ocultos!
-Cálmate Leah- dijo Sam en mi mente-. Eso solo demuestra que tiene potencial... tal vez más que ninguno de nosotros.
-¿No sería mejor hablar como humanos?- les pregunté en mi mente.
Todos salimos de nuestra fase lobuna y nos convertimos en humanos.
Tuve que cerrar los ojos, ya que Leah estaba desnuda ¡Por dios! Lo que Cathy me haría si descubriera que casi vi a Leah desnuda...
Todos nos pusimos pantalones (y una polera en el caso de Leah), antes de volver a vernos.
-Bien...- dijo Sam enderezandose-. El hecho de que salgas con una vampira nos perturba un poco... pero creo que lo podremos aceptar con unas cuantas condiciones.
-¿Cuáles?
-Primero que te duches antes de venir.
Sentí el fétido olor de Cathy en todo mi cuerpo.
-No hay problema- dije riendo.
-¡Yo no me conformo!- gritó Leah.
-Cállate un rato- le dijo Jacob.
-Sí, ya nos tienes aburridos con todo lo que pasa en tu cabeza retorcida- le dijo Embry fríamente.
-No sean tan duros- le espetó Seth, claramente a Embry.
-Esto...- dije-. Bueno... como sabrán... hay una fiesta...
-A la cual iremos- dijo Jacob riendo-. No hay nada mejor que colarse a una fiesta.
-Preferiría que no.
-No vas a poder detenerme ¡Voy a ir para allá a destrozarlo todo!
-Jacob, Bella está presente.
Su expresión se endureció de inmediato, tratando de ocultar sus emociones, por lo cual no pude reconocerlas, aunque apostaría cualquier cosa a que tristeza y angustia eran parte de ellas.
-Entonces dime ¿Ella quiere verme?
-Creo que te extraña... esto ha sido duro para ella.
-¡Entonces vamos!- dijo con repentino ánimo.
-Ve tú- dijo Leah fríamente-. Yo no quiero estar rodeado de sanguijuelas.
-Leah- le reprochó Sam-. No seas tan inmadura...
-¡Bah!- dijo ella.
Leah se transformó en loba antes todos nosotros y se fue a gran velocidad.
-¿Qué haremos con ella?- susurró Sam para sí.
-Escuchen- les dije suspirando-. Es difícil comportarse ante vampiros... lo he experimentado de primera mano... pero planeó prepararlos en los... ¡45 MINUTOS! Oh dios mío... tenemos poco tiempo... chicos... hay una fiesta a la que prepararse y pienso enseñarles auto-control.
-Si quieres escribes el libro "Enseñando auto-control a un licantropo en 45 minutos". Creo que sería un best-seller.
-Ha, ha- reí sin ganas ante la broma de Jacob-. Bien chicos... vamos a prepararlos...
"Esto va a ser un desastre" pensé en mi fuero interno.
