Capitulo 7. Desastre de obra.
—¡Ay! Amiga te miras genial —le hablo Ayame mirándola de pies a cabeza portaba un vestido guindo manga larga con detalles en dorado y el pelo semirecogido y ondulaciones al final del cabello.
—No se me siento nerviosa —se miro en el espejo de su habitación.
—No tienes porque estarlo y por tu bien espero que te hayas aprendido bien el guion de la obra —le advirtió Sango y le salió una gotita a estilo anime.
—Si, si claro que me lo aprendí —contesto jugando con los bordes dorados del vestido —Es solo que toda la preparatoria estará ahí y bueno besar a Koga enfrente de todos no será nada bonito —contesto sonrojada y sus amigas la miraron con una sonrisa sincera.
—Pero podrás besarlo eso es lo que cuenta —la codeo Ayame y sonrió.
—Si creo que todo esto valdrá la pena —y las tres amigas salieron por la puerta de la habitación.
—Kag te miras preciosa —le dijo su madre que venia tomada del brazo de su padre, que bonito era ver que sus padres eran una pareja feliz.
—Tu madre tiene razón estas bellísima toda una princesa.
—No te lo creas mucho hermana te dicen eso porque eres su única hija —y alcanzo a padres rumbo a la camioneta.
—¡Arg! Sota Higurashi —rechino los dientes y apretó su puño.
—No le hagas caso Kagome estas bien guapetona ¿verdad que si Inuyasha? —le pregunto Ayame al susodicho quien distraídamente iba hacia la salida rumbo a la camioneta ya que todos los padres del alumnado estaban invitados.
—Demasiado diría yo —la recorrió de pies a cabeza y antes de que pudiera contestarle algo él ya había desaparecido de su vista.
—Kagome porque no le das una oportunidad se ve que le gustas —le aconsejo Ayame.
—Es-es que yo amo a Koga —arrugo el ceño —Además me ha hecho la vida imposible —acordándose de los sucesos pasados —Así que no —y se cruzo de brazos y sus amigas negaron con la cabeza la tomaron del brazo y se dirigieron a la camioneta.
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—Muy buenos días sean todos ustedes bienvenidos a la obra de teatro escolar mas esperada del año, en la que se cuenta con la participación de algunos de sus hijos —hablaba el director hacia enfrente viendo una multitud de padres de familia sentados en unas cómodas sillas.
Mientras tanto Inuyasha y Miroku…
—Estas seguro que lo colocaste bien —le pregunto Inuyasha a Miroku quien estaba arriba de una escalera le hizo una seña con el dedo pulgar y le guiño un ojo.
—Están listos —les pregunto Sango a su amiga y a Koga quien tenía cara de pocos amigos porque se sentía ridículo con ese traje y como no, era un traje con mallas cafés una pequeñas botas y el saco guindo con bordes dorados sin contar una boina con unas plumas en amarillo.
—Algo así amiga —contesto Kagome.
—Ustedes no se preocupen todo saldrá bien —y se fue a supervisar el escenario.
En eso llego Kikyo y abrazo efusivamente a Koga mirando de reojo a Kagome.
—Amor me compadezco de ti —le dijo besándolo suavemente el la tenia sujetada de la cintura se separo y le pregunto:
—¿Y eso por qué? —le pregunto.
—Porque besaras a Kagome —le dijo con un puchero —Y la verdad —paso una de sus manos por el pecho de el —Muero de celos.
—No tienes por qué estarlo no tengo ojos para nadie mas —la brazo —Solo para ti amor ¡Te amo preciosa!
Kagome ya no podía mas verlos tan juntos diciéndose cuanto se amaban le partía el corazón en mil pedacitos, tal vez lo mejor seria olvidarlo alejarse de él, porque ese amor que sentía por el terminaría matándola.
—Ya es hora chicos pasen al teatro —los apuro Sango.
Caminaron hacia el escenario todo estaba listo el balcón de
Julieta el disfraz del corcel todo estaba marchando a la perfección hasta ahora.
Llego el gran momento ella subió por el balcón hecho por todos sus compañeros de la clase y ahí abajo vio a Koga la verdad se miraba bien mono con ese traje.
—Tal vez si tuviera ojos dorados como los rayos del… —memorizo ¿ojos dorados? y abruptamente salió de su ensoñación —¡Que rayos! ¿Por qué estoy describiendo a Inuyasha? —se pregunto confundida.
ROMEO.- ¡Qué bien se burla del dolor ajeno quien nunca sintió dolores. .. !
(Se pone Julieta en la orilla del balcón.) ¿Pero qué luz es la que asoma por allí? ¿El sol
que sale ya por los balcones de oriente? Sal, hermoso sol, y mata de envidia
con tus rayos a la luna, que está pálida y ojeriza porque vence tu hermosura
cualquier ninfa de tu coro.
JULIETA.- ¡Ay de mí!
ROMEO.- ¡Habló! Vuelvo a sentir su voz. ¡Ángel de amores que en medio de
la noche te me apareces,
—Miroku seguro que lo pusiste bien —le pregunto rechinando los dientes mirando como Kagome y koga repetían el guion de la obra.
—Si pero es que Koga aun no se pone en el lugar por eso no ha caído en la trampa.
—Espera tantito ahora vuelvo —e Inuyasha se dirigio al teatro siendo seguido por una furiosa Sango.
—Espera Inuyasha —le grito su mejor amigo pero este lo ignoro.
JULIETA.- ¡Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo? ¿Por qué no reniegas
del nombre de tu padre y de tu madre? Y si no tienes valor para tanto, ámame,
y no me detendré por Capuleto.
ROMEO.- ¿Qué hago, seguirla oyendo o… —fue abruptamente interrumpido por un toque en su hombro derecho.
—¿Qué es lo que estas haciendo? Esto no es parte del guion —pensó Kagome mirando hacia abajo.
—¿Qué quieres bestia? —le pregunto enfadado por haber interrumpido su guion tanto trabajo le había costado aprendérselo.
—Es que aquí no es tu lugar es acá —le señalo el piso, Sango estaba observando como Inuyasha hablaba con Koga.
—¿Qué es lo que hace Inuyasha allá? —pregunto furiosa a Miroku y el solo se encogió e hombros y desapareció de su vista antes de ser asesinado por el amor de su vida.
Toda la gente observaba atenta, todos creían que todo aquello era parte del guion.
—Con razón no se soltaba a soga esta hecha nudos —se subió por el barandal y la estaba desanudando, ya casi lo lograba.
—¿Qué diferencia hay de aquí allá? —le pregunto Koga.
—Pues este lugar es mas cómodo, el piso brilla —pisoteo levemente el piso y de repente se sintió empapado.
Toda la gente vio desde sus asientos como pintura de color amarillo había caído desde arriba empapando la ropa de Inuyasha, toda la gente reía sin parar.
Inuyasha tenía la mandíbula tensa y sus manos en un puño tenia unas enormes ganas de estrangular a alguien y que mejor aun si era Koga el afortunado.
Sango salió presurosa y dirigió unas palabras a los padres de familia.
—En unos minutitos mas continuamos con la segunda parte de la obra —todos aplaudieron y se cerró el telón.
—Eso te pasa por querer arruinar mi obra —le regaño Sango.
—¿No se a que te refieres? —simulo indiferencia.
—Inu-inu-inuyasha —no podía contener la risa —¿Qué te paso? —le pregunto su amigo.
—No ves se me vacío la pintura a mi —contesto enojado saltándole una venita en la cabeza.
—¿Entonces cuando solté la soga era Inuyasha quien estaba en el lugar? —Pensó Miroku —Lo mejor será guardar el secreto no quiero morir tan joven y bello.
—A esto se le llama el querido Karma —agrego Sango —¡Ah! y otra cosa ahí de ustedes donde intenten arruinar mi obra porque me las pagaran —y se fue dejándolos helados de la impresión sabían que Sango cumpliría con su amenaza.
—No le tengo miedo, nada va a impedirme interrumpir ese beso así me cueste la vida.
—No te costara la vida pero si la furia de Sango —le contesto Ayame quien iba pasando por ahí a ver como estaban sus mejores amigas
—Si amigo que tal y mejor dejamos que Kagome bese al joven Koga y asunto arreglado —le dijo Miroku.
—Ni de broma se me acaba de ocurrir el plan B—le dijo y sonrió maliciosamente, se acercó a su oído y le conto.
—¿Crees que funcione?
—Estoy seguro que si
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—Pobre Inuyasha ¿No creen chicas? —les dijo Ayame sentada en una banca con sus amigas.
—De pobre no tiene nada —les dijo Sango —Yo escuche a él y a Miroku decir que arruinarían mi obra —les conto sango sorprendiendo a Kagome quien la miro intrigada.
—¿Y eso porque? —pregunto Kagome.
—Porque más a de ser, no quiere que beses a Koga —le dijo Ayame dejando a una anonadada y un tanto sonrojada.
—Eso-eso no puede ser verdad —contesto —El solo hace eso para molestarme.
—No, yo creo que le gustas —le dijo Ayame —Y dinos Kagome ¿Te gusta Inuyasha?
—Bueno yo-yo —estaba sonrojada ¿Qué era lo que sentía por el? —No-no lo se —al fin contesto.
—Bueno eso es algo ¿No? —pregunto Ayame y Sango asintió con la cabeza.
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—Espera Kikyo ahora regreso —le soltó las manos y se fue caminando por el pasillo de la universidad cuando se topo una misteriosa puerta que decía "Chicos extremadamente guapos y de ojos azules entrar aquí"
—¡Oh! Ese soy yo —se paso una mano por la cabeza y giro la perilla entro pero no había nada solo escobas sucias y trapeadores en iguales condiciones cuando de repente escucho que la puerta se cerro de golpe rápidamente se acercó para abrirla una, dos, tres veces giro la perilla y nada que abría.
—No puedo creer que Koga sea tan tonto —reía Miroku sin parar.
—Si realmente es un idiota te dije que caería tiene el ego por los cielos
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—¿Dónde esta Koga? —pregunto Sango a sus compañeros de salón, pues ya faltaban 10 minutos para continuar la obra y de Koga ni sus luces.
—No sabemos Sango no lo hemos visto —contesto Bankotsu desde su asiento.
Inuyasha y Miroku venían de afuera comiéndose una bolsa de frituras cada uno muy sonrientes.
—¿Dónde tienen a Koga? —pregunto sujetándolos fuertemente de la camisa.
—Sango me estas ensuciando —dijo Inuyasha quitándole las manos que sujetaban su camisa —Y en cuanto a Koga no se donde esta —contesto tranquilo.
—¿Entonces donde esta?
—Aquí estoy Sango —contesto entrando por la puerta con una gran sonrisa paso al lado de Inuyasha y le susurro "Esto no se va a quedar así"
—¿Qué rayos? ¿Quién lo saco de limpieza? —se preguntaba Inuyasha.
—Bueno ya que están todos aquí entran Bankotsu y Suikotsu que serán el corcel de Koga
—Si ya lo sabemos Sango vamos por la botarga —dijeron los dos al unísono.
—Kagome no te pongas nerviosa —le aconsejo Sango.
—Es que-ya-ya toca la parte del beso —y se sonrojo.
—Si Kag, el momento tan esperado te llego.
Iban bankotsu y Suikotsu hacia el teatro…
—Bankotsu, deja que Miroku y yo seamos el corcel —le dijo Inuyasha.
—¿Y porque habríamos de aceptar? —enarco una ceja hacia ellos.
—Te doy 50 dlls si me das esa botarga —le señalo el disfraz del corcel.
—Trato hecho —contesto Bankotsu y quien agarro el dinero y le entrego la botarga.
—Ay amigo mio tu siempre consigues lo que quieres —le dijo Miroku negando con la cabeza.
—Estas equivocado Miroku aun no lo he conseguido todo —le dijo mientras se cambiaban rápidamente porque Sango se acerca.
—Apúrense ya van tarde tienen que salir con Koga —los apresuro y se posicionaron a un lado de Koga.
JULIETA.- No eres tú mi enemigo. Es el nombre de Montesco, que llevas. ¿Y qué quiere decir Montesco? No es pie ni mano ni brazo, ni semblante ni pedazo alguno de la naturaleza humana.
ROMEO.- Si de tu palabra me apodero, llámame tu amante, y creeré que me he bautizado de nuevo, y que he perdido el nombre de Romeo —decia Koga su guion agarrando a su corcel que no se dejada domar si él lo jalaba hacia delante este se hacia atrás.
JULIETA.- ¿Y quién eres tú que, en medio de las sombras de la noche, vienes a sorprender mis secretos? —Kagome miraba demasiado raro el corcel veía como se resistía a Koga.
—¿Qué están haciendo Bankotsu y Suikotsu? —decía Sango a su amiga Ayame quien comía de su helado tranquilamente.
—No lo se pero me da la impresión que esos no son Bankotsu ni Suikotsu —le dijo Ayame y Salgo la volteo a ver intrigada.
—¿Por qué dices eso?
—Porque los acabo de ver comprando frituras allá afuera —contesto como si nada.
—¿Qué y porque no me lo habías dicho? —le pregunto enfadada.
—Porque no me lo preguntaste —contesto Ayame.
—Entonces los que están arriba del teatro son Inuyasha y miroku —se cruzo de brazos enfadada ese par se las pagaría si arruinaban esa obra.
ROMEO.- No sé de cierto mi nombre, porque tú aborreces ese nombre, amada mía, y si yo pudiera, lo arrancaría de mi pecho —le dijo al momento de que se subiría al balcón cuando de repente sintió que era empujado por el corcel hacia al frente y cayo abajo del teatro.
Toda la gente se levanto de sus asientos a auxiliar a Koga quien era llevado a enfermería.
Inuyasha estaba muy feliz estaban bajando del teatro cuando sintieron que eran arrebatados de la botarga dejando con la boca abierta a todos sus compañeros.
—Sango puedo explicarlo —hablo Miroku temblando de miedo por la mirada asesina de la "futura madre de sus hijos"
—Ahórrense sus explicaciones ahora ustedes me las pagaran —y diciendo esto se fue a hablar con el director de la Shikon.
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—Al final de cuentas tengo a mi Romeo y a mi Julieta —decía Sango con unos lentes de negros comiendo palomitas en medio de sus grandes amigas.
—No te parece algo drástico —le dijo Kagome mirando hacia el teatro.
—No amiga para nada ambos son perfectos para el papel —sonrió y mostro su dentadura blanca mirando hacia el frente.
JULIETA.- Pocas palabras son las que aún he oído de esa boca, y sin embargo te reconozco. ¿No eres Romeo? ¿No eres de la familia de los Montescos? —Dijo Inuyasha arriba del balcón con un vestido rosa que habían mandado a buscar para terminar la obra.
ROMEO.- No seré ni una cosa ni otra, ángel mío, si cualquiera de las dos te enfada —decia Miroku con algo de vergüenza por culpa de su amigo estaba en esta situación vergonzosa, bueno al menos n traía vestido.
JULIETA.- ¿Cómo has llegado hasta aquí, y para qué? Las paredes de esta puerta son altas y difíciles de escalar, y aquí podrías tropezar con la muerte, siendo quien eres, si alguno de mis parientes te hallase. —vio como Miroku subía por el balcón.
ROMEO.- Las paredes salté con las alas que me dio el amor, ante quien no resisten aun los muros de roca. Ni siquiera a tus parientes temo.
JULIETA.- Si te encuentran, te matarán.
ROMEO.- Más homicidas son tus ojos, diosa mía, que las espadas de veinte parientes tuyos —Miroku lo sujeto de las manos.
JULIETA.- Yo daría un mundo porque no te descubrieran.
ROMEO.- De ellos me defiende el velo tenebroso de la noche.
JULIETA.- ¿Y quién te guio aquí? —Maldita Sango me las pagara —pensaba Inuyasha.
ROMEO.- El amor que me dijo dónde vivías —acerco su rostro al de Inuyasha y le beso la mejilla.
Se bajo el telón y todos los padres de familia y sus compañeros empezaron a reír.
Continuara….
Lo siento tarde bastantito muchas gracias por sus comentarios la verdad denle las gracias a mi hermana que me ha estado presionando para que escribiera este capitulo espero que les haya gustado nos leemos en el próximo capitulo.
¡FELIZ HALLOWEEN!
Ojala que les den muchos dulces.
