ADVERTENCIAS: yaoi / non-con / lemon / shota / S&M
Kurapika's POV
"Mira lo hermoso que te ves perdido en el placer que te damos tus admiradores…..amamos ver ese rostro sonrosado tuyo, ver tu hermoso cuerpo retorcerse en nuestras manos….escuchar esos deliciosos gemidos salir de tus tentadores labios…..deberías ser así de sincero con tus clientes como lo eres conmigo, Sora…." Susurra roncamente Satoru en mi oído mientras continúa abusando de mí sobre el sillón, a la vez que vemos un video donde me encuentro yo con uno de esos….hombres.
Recuerdo el encuentro con ese sujeto (aunque no haya visto su cara), pues era uno de los hombres cuyo…pene…mucho más grande que el promedio, me ocasionó un tremendo dolor; sin embargo, debido a su tamaño, tocaba algo dentro de mí tan fuerte que me hacía sentir placer y si me concentraba en eso, el dolor desaparecía casi del todo. Claro que una cosa es vivirlo y otra verlo ocurriendo frente a mí….ver mi rostro extasiado y escuchar mis propios gemidos de placer es….desconcertante. No me gusta lo que hacen conmigo pues duele y es asqueroso y siempre me hace sentir sucio, sin embargo…cuando no son violentos conmigo…..el placer que este sucio acto me produce es exquisito…como está pasando ahora.
Satoru vino como otras veces durante mi descanso para jugar conmigo, como él llama a lo que hacemos. Me sentó en el sillón frente al televisor y él se arrodilló en el suelo, colocando su cara frente a mis genitales. Su boca casi totalmente desdentada envolvió mis genitales apenas la pantalla del televisor cobró vida, mostrando a otra…pareja…..un chico de mi edad y un hombre de la edad de Satoru, teniendo sexo. Por más que no lo quise, sus acciones me provocaron una erección que al final terminó conmigo eyaculando dentro de la boca del viejo hombre. Mientras me recuperaba, Satoru me sentó en su regazo, metiendo su erección (tan sólo un poco más grande que la mía) en mi trasero, meciéndose dentro de mí mientras seguíamos viendo otra película, a la vez que sobaba con sus huesudos dedos mi flácido pene para devolverle su rigidez de antes.
Todavía su corto pene sigue moviéndose dentro de mí, aunque casi no le siento, mientras sus dedos estimulan mis genitales, sacando gimoteos de mi boca…..Ya hemos pasado varios minutos así y estoy erecto de nuevo….para mi vergüenza, pero esto ya no me produce tanto malestar físico ni emocional como antes….lo cual me horroriza más…..Poco a poco he estado olvidando lo que es vivir fuera de estas paredes. Esta habitación, lo que me fuerzan a hacer aquí dentro con esos hombres, poco a poco, se están convirtiendo en todo mi mundo y ya estoy comenzando a olvidar lo demás. El placer que con más frecuencia me producen estos actos viles que fuerzan sobre mí, nubla mi mente, expulsando por instantes las ideas de escapar, de que esto está mal, de que no me agrada sentirme así…si sigo por este camino pronto voy a olvidar quien soy y de donde vengo…..no puedo permitir eso.
Por tal motivo he ideado una manera de escapar hoy. Satoru susurra más cosas perversas en mi oído mientras me obliga a ver lo que ocurre en la pantalla. Como necesito que crea que me tiene dominado, me dejo llevar por sus palabras y la forma en que su lengua lame mi oreja. Su sucio y delgado pene sobándome por dentro, sus ásperos labios besando mi cuello y mejilla, sus huesudos dedos masturbando mis genitales….me concentro para conseguir placer de todo eso y, al cabo de un par de minutos, consigo llegar al orgasmo, gimiendo alto para el deleite del anciano.
Satoru no pierde tiempo y, cogiendo un frasco transparente, como otras veces antes, recoge mi semen en ese recipiente sin dejar que caigo al suelo primero. Coloca sus dedos y continúa estimulándome, ordeñándome como él llama a esto que hace conmigo. En otra oportunidad hizo algo similar mientras estaba yo con la cara en el colchón y el culo en el aire. Se colocó detrás de mí, puso un vibrador en mi culo e hizo que me corriera. Usó sus dedos para sacar toda mi semilla y depositarla en un frasco….fue la primera vez que me dijo que estaba ordeñándome….no comprendo qué quiere conseguir con eso….es extraño, y no comprendo por qué lo hace pero….no es momento de pensar en eso ahora.
Satoru también se ha corrido dentro de mí e intento olvidar lo nauseabundo que esto me hace sentir para proceder con el plan. La puerta de la habitación ha sido abierta para que él se vaya, seguramente para darle a entender que ha tomado más del tiempo que se le ha otorgado conmigo para sus juegos. Satoru me insta a ponerme de pie, saliendo de mi interior (cosa que casi no siento), y apartándose un poco de mí para limpiarse, luego de darme un beso en la boca indicándome así que haga lo mismo…es ahora o nunca!
Tal vez no pueda volver mis ojos rojos y adquirir la fuerza que esto me daba por alguna extraña razón, más hoy día siento que tengo fuerzas suficientes para correr. Cojo una navaja que los hombres que estuvieron conmigo antes que Satoru usaron para cortar mis amarres y la ropa que me obligaron a vestir, y corro hacia la puerta. Cuando toco la manija para abrirla más y escapar de allí, una ligera carga eléctrica me hace gritar y pronto caigo al suelo sin poder moverme por unos segundos….mi cuerpo todavía asaltado por espasmos involuntarios.
Me pongo de pie y un hombre al que he visto pocas veces antes, uno de los ayudantes de Atsushi aparece sobre mí, así que, dando un grito desesperado, le ataco con la navaja que cogí antes y consigo cortar ligeramente su mano. El hombre se aleja un poco, molesto y yo avanzo gateando a la puerta nuevamente, desesperadamente; sin embargo, de nuevo alguien aparece allí y de una patada en el pecho me lanza lejos, haciendo que arroje mi única arma de defensa lejos de mí.
"Es el colmo Sora! Ya han pasado 4 semanas! Deberías haber abandonado esos ímpetus salvajes de querer marcharte! Haz atacado a uno de los nuestros inclusive! Te portas como un salvaje!" grita Atsushi, quien me pateó hace poco, acercándose a mí, amonestándome como haría un padre con un hijo malcriado….esto es demasiado! A pesar del dolor, intento pararme y correr hacia la puerta, más por instinto que pensando en una estrategia, pues ésta todavía sigue abierta y me rehúso a rendirme.
Atsushi me coge del cabello, tirando de él para luego ordenar a Satoru y ese otro sujeto que se marchen pues…debe ponerme en mi lugar…..Los hombres obedecen y se van, cerrando la puerta detrás de ellos…..NOOO!
"Deja de gritar! Pareces un loco! Pensé que ya habías dejado esa manía tuya…." Gruñe furioso Atsushi, como si lo que estoy haciendo ahora fuese algo incorrecto y estúpido. No es así! La complacencia que mostré antes era sólo un acto y antes de eso, sólo lo hacía por miedo al dolor, a las amenazas, al cansancio y las ataduras…..y aunque me avergüence admitirlo….hasta porque mi cuerpo disfrutaba a veces lo que estos hombres hacían conmigo…Pero eso se terminó! Nunca he dejado atrás la idea de escapar y se lo voy a demostrar ahora. Peleo con todas mis fuerzas, gritando y gruñendo todo el tiempo que me deje ir, sin embargo poco a poco estas fuerzas me abandonan y pronto él termina cargándome hasta el centro de la habitación como si de una muñeca de trapo me tratase. Por qué?...Quiero llorar….
"Lo siento mucho pero….tengo que castigarte, Sora." Dice Atsushi como si en verdad sintiera pena de hacer esto…..es nauseabundo. No dejo de gritar todo el rato que me suelte y me deje ir, aunque no tenga fuerzas para pelear. Lo único que detiene mis gritos es la bola de plástico que Atsushi mete a mi boca y ata por detrás de mi cabeza con unas soguillas. La bola es grande y está colocada detrás de mis labios, tapando por completo la entrada que es mi boca. Como trato de removerla, Atsushi ata mis brazos a mis antebrazos con soguillas (el izquierdo con el izquierdo y de igual manera el otro lado), apretando fuerte, y quedo yo tendido en el suelo boca abajo, de esta manera.
"Pensaba darte una semana más, pero ya no….es momento que aprendas a sentir lo que es verdadero dolor….que aprendas a verdaderamente a servir a tus amos…..Sora…" esto lo dice en una voz baja y ronca que me eriza la piel…amos?...nunca se ha referido de esa manera a los hombres que hace entrar a esta habitación….dolor? qué más dolor me puede causar que ya no haya hecho?
Atsushi me coloca sobre su regazo sin ninguna dificultad, luego de que se sienta en una silla. Estoy boca abajo, con mi torso sobre sus muslos y su brazo derecho sobre mi espalda para impedir que me resbale. Volteo un poco el rostro para intentar descifrar qué se trae y le veo levantar muy alto su palma izquierda….momentos después un sonoro SPAT! Se deja oír, seguido de un dolor ardiente en mis nalgas.
"HMHP!"
"Esto no es nada a lo que prepararé para ti mañana así que….acostúmbrate…" SPAT! SPAT! SPAT! Es todo lo que sigue a sus palabras. Caga nalgada es más fuerte que la anterior. Mi trasero no tarda mucho en ponerse rojo e inflamado (lo puedo ver en una pantalla de televisor) pues Atsushi no detiene la golpiza que dura varios minutos, llegando a sacar unas cuantas lágrimas de mis ojos…pero ni aún así doy señales de que me arrepiento de mis acciones y más bien volteo a verle desafiante a los ojos.
"Mierda! Tus padres hicieron un mal trabajo contigo. Debieron haberte aleccionado de esta manera desde pequeño para que fueses más sumiso…..Lo que hago es por tu bien, Sora." Dice algo agotado Atsushi sin dejar de palmotear mis nalgas….Mentira! Mis padres son gente maravillosa, como todo mi pueblo….la gente de mi clan…puedo recordar cada uno de sus rostros felices….él es el perverso! Mis padres…..ellos nunca me castigaron recurriendo a la violencia…nunca me pusieron un dedo encima…..les extraño mucho, extraño su compañía y el amor que me demostraban cada día…..quiero volver a casa…..nunca debí haberme marchado….Esta vez no contengo más mis lágrimas y lloro profusamente, llanto que puede ser escuchado a pesar de la mordaza que obstruye mi boca.
"Lo siento, Sora pero aquí no termina tu castigo." Atsushi deja de golpearme pero igual sigo llorando. Quiero volver con mi familia y con mis amigos….incluso volver a ver al anciano -el líder del clan- me haría muy feliz. Aunque estricto y conservador, el anciano nunca fue malo conmigo y más bien, a pesar de que no compartía mi visión del mundo, los consejos que me daba eran pensando en mi bienestar….incluso él que era tan gruñón y paraba resondrándome, me guardaba afecto…en cambio Atsushi y estos hombres….por más que le llamen actos de amor a lo que hacen conmigo y se muestren cariñosos conmigo, no se preocupan por mi bienestar ni un poco….Por favor….déjenme volver a casa…..
Atsushi me pone de pie, separando mis piernas. Coloca una barra larga de fierro entre ellas y sujeta mis tobillos con grilletes a los extremos de la barra. Mis piernas están muy separadas y es muy difícil mantener el equilibrio pero debo hacerlo si no quiero caer de bruces contra el suelo. Atsushi dobla mi cuerpo en dos por la cintura hasta que consigue acercar lo suficiente mis atados brazos para pasar una soga que une mis muñecas con mis tobillos. Mi torso forma ahora un ángulo de 70 grados con respecto a mis piernas y mantenerse sobre mis dos pies es muy difícil, pero lo consigo para no caer de cara al suelo. Grito detrás de la mordaza clamando perdón y pidiendo ayuda, más Atsushi me muestra un rostro adusto.
"Esto te lo buscaste tú mismo así que no me mires así….no te voy a matar, puedes estar tranquilo…sólo aguanta, aprende y arrepiéntete….ésta es tu penitencia…" en vano sigo pidiéndole a gritos aunque no me entienda ni escuche, para tratar de transmitir con este acto y a través de los ojos mi desesperación y se apiade de mí…..la posición es difícil y dolorosa….si no me ayuda pronto, voy a caer…
Atsushi, justo antes de que caiga al suelo, se coloca detrás de mí y me sujeta de las caderas…la posición no deja de ser incómoda pero al menos ya no corro peligro de caer de cara. Atsushi sujeta la barra de metal que une mis tobillos a unos garfios que sobresalen del suelo y ya no puedo variar la posición de mis piernas siquiera un milímetro. Al cabo de unos segundos siento sus manos sujetar mi cabello. Lo divide en dos porciones y pasa ambas por delante de mi cabeza, rodeando mi cuello con ellas…..mis cabellos han crecido bastante largos y me llegan ahora más allá de la cintura, así que una vez que ha hecho esto tira de los extremos hacia atrás y siento una leve presión en el cuello.
"HMHP!
"Aguanta la respiración" es todo lo que me ordena antes de tirar de mis cabellos rubios hacia atrás a la vez que lleva su pelvis hacia adelante, clavando su hinchada polla en mi trasero. El dolor que me provoca la penetración (en especial por lo inflamada que están mis nalgas luego de haber sido palmoteadas) es opacado por la presión que ejercen mis propios cabellos sobre mi cuello…cortándome de a ratos la respiración….me falta al aire. Las estocadas de Atsushi se vuelven más violentas, así como la fuerza con que tira de mis cabellos aumenta también, asfixiándome. Sonidos animalescos comienzan a salir de mis sellados labios de desesperación. Por favor! No más!
"Los hombres que voy a traer después para ti gustan de someter a su pareja físicamente….tu dolor y sufrimiento les trae placer así que te educarán enérgicamente hasta convertirte en el esclavo perfecto….Ser esclavo no es malo, Sora. Si te comportas como lo desean será recompensado, si no lo haces, serás castigado….es simple. Ellos buscarán subyugarte pues tendrán control total sobre tu cuerpo, así que será mejor que aprendas rápido a agachar la cabeza y servir a tus amos….Descubrirás que si te olvidas de ti mismo, si dejas de ser egoísta y sólo te desvives por hacer felices a tus amos, entonces también podrás tener algo de felicidad para ti….Supongo que nunca has escuchado acerca del S&M, uh? Hn!...no le voy mucho a eso, pero puedo entender por qué lo disfrutan tanto….en especial este gusto adquirido que es la hipoxifilia…..tu cuerpo tiembla y me ajustas con más fuerzas mientras más aire deja de llegar a tus pulmones….es exqui-si-tooo!"
En el televisor puedo ver como mi cara comienza a ponerse muy roja y mis ojos parecieran querer saltar de sus órbitas…..me estoy asfixiando…voy a morir! Ayúdenme! Para mi alivio, a los pocos segundos después de haber hablado, Atsushi da unas violentas estocadas más y se corre dentro de mí, dejando ir mis cabellos. Respiro agitadamente, tomando aire fuerte por la nariz -que no es suficiente- en un desesperado intento de meter más aire a mis pulmones. Mi cara continúa muy roja pues es mucho esfuerzo querer respirar grandes cantidades de aire sólo por la nariz. Atsushi no sale de mi interior, mencionando lo bien que se siente la manera en que le ajusto mientras trato de nivelar mi respiración. Una vez que lo he conseguido, su polla abandona mi cuerpo, pero él no me suelta.
Atsushi rompe la cuerda que ata mis brazos, dejándoles libres, y me pone de pie, totalmente erguido, pero todavía sujeto al suelo de los tobillos. No tengo energía para oponérmele….estoy como en una nube. Ata mis muñecas una contra la otra y, bajando algo del techo, las sujeta a un gancho. Este gancho comienza a subir y se detiene una vez que mis brazos han quedado completamente estirados por encima de mi cabeza, apuntando al techo, distendiendo al máximo todas las articulaciones de mi cuerpo.
"Permanecerás así lo que queda de la noche…tu aleccionamiento comienza mañana temprano.." comenta Atsushi caminando en dirección de la puerta. A pesar de que no puedo moverme de mi posición, sí trato de hacerme escuchar a través de la mordaza, lanzando gritos desesperados, rogándole que me perdone y que no me deje así toda la noche, derramando vergonzosamente gruesas lágrimas que no sirven de nada….la puerta se cierra y me quedo solo….
Otra vez el recuerdo de mis padres, amigos y camaradas parece alejarse de mi memoria, sólo dejando tras de sí oscuridad, soledad y dolor…. Si lo de hace unos minutos se vuelve a repetir estoy seguro que terminaré muerto…..llegará un día en que algunos de esos hombres cometerá un error, apretará mi cuello más fuerte de lo que debe, matándome…..no volveré a ver a mis seres queridos en esta vida, posiblemente, y todavía es muy pronto para pasar a la siguiente…..no quiero morir y aunque deseo mucho volver a encontrarme con los que amo, tampoco deseo padecer de nuevo lo que he vivido ahora….no quiero morir…
Atsushi's POV
Abro la puerta y encuentro a Sora igual a como le dejé 8 horas atrás: con las piernas muy separadas por una barra de metal, sujetas al suelo; los brazos atados por sus muñecas, sujetos aun gancho por encima de su cabeza, obligándole a permanecer erguido el torso; y todavía con esa bola de plástico en la boca, amarrada a su cabeza. Lo único distinto es que ahora su cabeza cuelga entre sus estirados brazos como si estuviera rota; un hilo de saliva sale por sus comisuras labiales; su bello rostro tiene marcas de lágrimas secas seguramente de horas atrás; y sus hermosos ojos azules están cerrados…..sus largos cabellos dorados enmarcan esta cruda escena…a pesar de todo ha conseguido dormir, eso es bueno.
Su pequeño y flácido pene cuelga entre sus piernas, así que me arrodillo delante de él y me lo meto en la boca, despertándole en el acto. Le chupo como haría con un caramelo y él gruñe bajito, muy cansado. Los muslos de Sora tiemblan a pesar de estar sujetos, y de su amordazada boca salen sonidos de sorpresa y desespero. Levanto la vista para ver sus ojos frenéticos, como si quisiera comunicarme algo a través de esas piscinas azules de sus ojos. Sora abre mucho los ojos cuando dejo ir su pene y le muestro cuán rápido he logrado traerle a la vida nuevamente. Sin metérmelo de nuevo a la boca, juego con él, enrollando mi lengua alrededor de su erección, dándole lamidas, haciéndole saltar y rozar mi rostro juguetonamente y hasta tirando con mis dientes un poco de su piel…..Sora cierra los ojos sumido en el placer….conozco esa cara, sé lo que se viene.
"Todavía no" digo casi ronroneando, inhalando su aroma todavía dulce, pegando mi rostro a su bajo vientre. Coloco el arnés que me ha pedido su próximo cliente, apretándolo fuerte alrededor de su erección y Sora lanza un chillido que se puede oír incluso a través de la mordaza. Su pene ha quedado erecto, prisionero y, aunque lo desee, no podrá correrse a menos que esto sea removido.
Una vez hecho aquello, libero sus brazos y estos caen pesadamente a sus lados, seguramente adormecidos, sin embargo no reposan así mucho tiempo. Inclino el torso de Sora hacia adelante, y a pesar de los nuevos chillidos que me da, llevo sus brazos por detrás de su espalda, juntando sus manos como si estuviera rezando y ato sus muñecas de esta forma y éstas a su torso para que se mantengan así. El cliente ha sido muy específico con sus exigencias y los amarres, así que no puedo equivocarme.
Ato una soga alrededor de su cuello, con un nudo parecido al que se usa cuando se ejecuta a algún criminal, teniendo cuidado de no coger algún cabello dorado, los cuales acomodo en dos porciones que caen a ambos lados de su cabeza. El otro extremo de esta soga lo amarro a una estructura que cuelga del techo. Cuando termino Sora intenta pararse erguido de nuevo, pero yo se lo impido, echando de nuevo su torso hacia adelante, haciendo que la soga quede completamente estirada, pero sin ejercer presión sobre su cuello. Saco unas pesas de kilo y medio cada una y las sujeto a sus brazos, cerca del hombro, quedando éstas colgando de ellos. Sora suelta otro chillido cuando se percata del peso extra que lleva su torso hacia abajo, ajustando la soga alrededor de su cuello.
"La posición es incómoda, pero si haces fuerza y tratas de oponerte a estas pesas que te jalan, estarás bien. Depende de ti cuánto tiempo tendrás que soportar estar así, Sora. Tu amo por este día va a venir y te va a enseñar algunas cosas. Si aprendes rápido y le complaces, seguro sabrá recompensarte. Toda la semana vas a atender clientes como este caballero así que te conviene convertirte pronto en un buen….esclavo…."
El cuerpo de Sora tiembla por el esfuerzo que deben estar haciendo sus músculos para no sólo mantener esta incómoda posición, sino también para no sucumbir al cansancio y dejarse caer hacia adelante debido al peso extra y posiblemente morir ahorcado. Sora no sabe que no pienso dejarle morir y que esto se trata de no sólo una lección/castigo, sino también un test. Si desease morir se dejaría caer para que la soga le ahorque, pero no lo hace…..Sora quiere vivir y eso me complace. Sus ojos desesperados voltean a verme, muy abiertos, llenos de dolor y algo más…..me pide que no me vaya, me está suplicando que le perdone y le ayude, a través de sus expresivos ojos azules.
"Si quieres que te perdone, sobrevive esta semana y…aprende de ella. Tengo fe en ti….sé que lo conseguirás, que lo harás por mí….Sora." me agacho un poco para besar su frente y doy media vuelta sin voltear a verle de nuevo. Una vez que estoy en mi salón de cámaras, desde donde controlo todas las transmisiones y tengo acceso a todas las vistas de las cámaras colocados en cada una de las habitaciones que hay en El Zótano, coloco la imagen de Sora en la pantalla principal antes de dejar entrar a su primer cliente del día.
Sora tiembla y su cara está algo roja por el esfuerzo de mantener esa posición, más sus ojos están cerrados, concentrados en hacer que esto sea más sencillo para él y aguantar lo suficiente para no ser ahorcado por la soga. Debido a su nivel de concentración en esa tarea no se percata de la presencia del hombre que lleva una capucha de látex en su cabeza, que sólo deja ver sus ojos, nariz y boca. Este hombre está cargando un chicote bastante largo, de cuero…..se coloca peligrosamente por detrás del chico, observándole predadoramente. De un momento a otro, levanta el chicote y azota con él las nalgas desnudas de mi bello Sora, haciendo un ruido semejante a un relámpago.
"HHHNNNNNGGGGHHH!" chilla Sora a través de la mordaza pues el latigazo ha dado en el blanco, con tal fuerza y precisión que pronto marcas rojas comienzan a aparecer en la blanca piel del chico. Estas marcas, rojas y casi sangrantes, se inflaman en el acto y desde aquí casi puedo sentir el calor que emiten, cuando hago un primer plano de las mismas.
El hombre no se detiene allí. Sin dudar y con calculada precisión, asesta latigazo tras latigazo en la parte posterior del cuerpo desnudo de Sora que está presentada ante él, como una ofrenda. Glúteos, muslos, pantorrillas…..la blanca piel de todas ellas comienza a llenarse de marcas rojas y largas….El hombre no se detiene, por más que esto saca chillidos ahogados de la garganta del muchachito y hacen casi saltar su cuerpo…sacando abundantes lágrimas de esos lindos ojos azules, que cubren por completo sus ahora muy rojas mejillas. Finalmente los azotes se terminan cuando toda la piel expuesta queda marcada, roja e inflamada para las cámaras…..sin el sonido estruendoso de los latigazos, los sollozos del niño son más claros ahora…..todo su cuerpo tiembla pero en especial sus delgados muslos, lo que hace que ajuste su culito.
"De aquí en adelante, reconocerás como tu amo al hombre que lleve este chicote en su mano. No hablarás a menos que te lo indique; no te moverás a menos que te sea ordenado hacerlo; y en especial, estás prohibido de llegar al clímax a menos que tu amo te lo permita. Tu cuerpo, tu mente y tu voluntad le pertenecen exclusivamente a tu amo pues tú eres de su posesión y él puede disponer de ti a su antojo. ´Sí, amo´ y ´Gracias, amo´, son las únicas frases que podrás usar al dirigirte a tu señor, a menos que se te ordene lo contrario. Nunca titubearás en obedecer o serás castigado severamente. Está claro, esclavo?"
El hombre dice esto, parado completamente desnudo frente a donde se encuentra la cabeza del niño, quien mira hacia el suelo, todavía sollozando y babeando un poco. El hombre retira la mordaza de la boca de Sora y éste empieza a toser profusamente, tomando aire con fuerza. No sé si se demora en responder porque hace más de 10 horas que no ha podido mover la boca a causa de la mordaza, o porque todavía no entiende por completo lo que debe hacer, o simplemente por terquedad; sin embargo, el hombre no perdona nada y le voltea la cara de una cachetada que resuena en la amplia y silenciosa habitación.
"Está claro, esclavo?!" repite con más fuerza el amo, levantando de los cabellos la cabeza de Sora para obligarle a verle a los ojos. Él luce todavía un poco desorientado debido a la cachetada, pero sus ojos se ponen en alerta cuando posa su mirada sobre los pequeños y fríos ojos de su amo. Abre y cierra la boca, con labios temblorosos, sin dejar producir sonido alguno por unos segundos hasta que finalmente responde con una voz suave y apagada, quebrada, casi inaudible así que debo subir el volumen.
"Sí…a-mo…." La voz sale con mucho esfuerzo al mismo tiempo que una única lágrima se desliza por su mejilla desde su ojo izquierdo. El hombre sonríe complacido, sobando con su otra mano la mejilla inflamada del niño, donde asestó el golpe. Más que una caricia es un pellizco fuerte que hace al chico morderse los labios para no hacer ni decir nada que pueda molestar a su estricto amo. Perfecto, ya está comenzando a entender.
"Lame!" ordena firmemente el hombre, dejando ir la cabeza del niño para luego colocar su erecta polla delante de su rostro. Sora, visiblemente adolorido y cansado por la posición que es forzado a mantener, saca inmediatamente su pequeña y rosada lengua para lamer el falo de su amo. Empieza por la punta y de allí va bajando para lamer el resto una vez que el hombre se lo permite, acercando más su verga a su cara. Pasan varios largos minutos, como 10, sin embargo la lengua rosada no se detiene en su labor ni por un instante, humedeciendo todo el hinchado miembro del hombre, que soba su cabeza para indicarle a su joven esclavo que está haciéndolo bien, como si de un perro se tratase. De pronto, el hombre se abre paso a la fuerza y mete la mitad de su polla dentro de la boca del niño, sorprendiéndole y lastimándole al mismo tiempo.
"Mámamela como harías con la teta de tu madre." Sora no reacciona en un principio a sus crueles palabras, salvo por otra lágrima que escapa de su ojo….como de derrota….tan tierno…. Luego de eso, el chico no demora en obedecer y, ajustando sus labios, empieza a chupar el hinchado falo, a la vez que su amo mete más del mismo dentro de esa húmeda cavidad. Luego de otros 10 minutos durante los cuales Sora no deja ir en ningún momento el falo de su amo, el hombre comienza a follar su rostro con energía, sacando un chillido del muchachito, seguramente lastimando con la punta de su pene el fondo de la angosta garganta de Sora.
Esto no dura mucho y pronto el amo se aleja, dejando a un bastante sofocado Sora, que inhala aire fuerte, pero tratando dolorosamente mantener su posición para no sufrir las consecuencias. El hombre se coloca detrás de Sora y, cogiéndole de las caderas, clava toda su polla dentro de su culo, haciendo gritar al chico, de sorpresa y de dolor, pues todavía sus nalgas están muy inflamadas y deben dolerle a causa del contacto y choque entre sus dos cuerpos.
"Apriétame más!" gruñe el hombre, todavía enterrado hasta el fondo en Sora, quien chilla y brama como un animal herido. Como no obedece la orden, el amo sale de él y, cogiendo dos pesas más, las ata a los brazos del chico, de donde ya cuelgan otras 2 pesas….creo que con eso suma en total 8 kilos extra que debe de soportar…..Sora abre la boca en un grito mudo pues la soga alrededor de su cuello se aprieta más ya que demora en forzar sus músculos para contrarrestar ese peso extra que le jala hacia abajo. El cuerpo de Sora comienza a temblar nuevamente y sus glúteos se aprietan, para complacencia del amo, que coloca otro kilo más en cada brazo.
"GGGGGAAAAAHHHH-¡!"
"Esto no es un castigo, sino una ayuda que te doy para que comprendas lo que debes hacer y así cumplir la orden que te di antes, esclavo. Qué se dice?" Sora hace ahora mucho esfuerzo para mantenerse en posición, sus ojos casi saliéndose de sus órbitas, apretando fuerte sus dientes, con la cara muy roja y lágrimas empapando su bello rostro….intenta hablar pero no lo consigue a causa de la soga apretando dolorosamente su cuello, sin embargo, cuando ve que su amo se pone de pie para coger otra de las pesas, su voz mágicamente aparece.
"GRA—gracias…a-moo!" el hombre, complacido, no coloca las pesas y más bien retoma su posición detrás del chico, clavando su polla hasta el fondo en un solo movimiento, ágil y preciso. Por el gruñido que sale de su boca asumo que esta vez el interior de Sora está como a él le gusta: muy ajustado. Y no sólo eso, por el esfuerzo, el cuerpo del chico ahora tiembla más que nunca, sus músculos apretándose convulsivamente, casi como si diera espasmos, así que el hombre debe estar sintiendo todo esto. así enterrado en su culo como está.
Las embestidas no se hacen esperar y cada una tiene tal fuerza que pareciera que Sora va a perder el equilibrio en cualquier instante, provocando así que la soga ajuste más su delgado cuello….o tal vez lo rompa. Esto mismo debe estar pasando por la cabeza del muchachito pues en su rostro predomina ahora sólo un sentimiento además del dolor: miedo. No, no miedo, absoluto terror. El hombre gime alto al mismo tiempo que se corre dentro de Sora, bañando sus entrañas con su semilla. Una vez que sale de su culo, se para delante del chico con su pene por delante y esta vez no necesita decir nada para que el niño sepa qué hacer.
Con lágrimas brotando de sus ojos, Sora limpia el falo del hombre lamiendo cada centímetro con mucho cuidado. Luego de que ha limpiado todo el semen del ahora flácido miembro viril de su amo, por un momento no sabe qué hacer ya que el hombre no se mueve de su sitio, esperando por algo más.
"Gracias…a…mo" murmura Sora, totalmente derrotado, agachando la vista al suelo. El amo soba su cabeza, diciéndole lo bien que se ha portado y prometiéndole una recompensa. Camina unos pasos, coge un objeto de la mesa que tiene cerca y lo clava en el culo de Sora, luego de lubricarlo, haciendo gruñir al chico….es un vibrador y ya está encendido…es uno bastante grande y con pequeñas protuberancia en toda su superficie, como púas redondeadas.
"AAAYYYY! NNNGGGHH! AA-¡" gimotea alto Sora, con las pocas fuerzas que le quedan. Hn! Ya es más sencillo meter cosas allí, pero no voy a permitir que practiquen fisting con él hasta que esté por cumplir 15 años; sería un desperdicio adelantar el proceso y aflojarle tanto antes de tiempo. Sora deja caer un poco su cuerpo y la soga aprieta más su cuello, cortando su voz de golpe. Recién ahora recuerdo el arnés que coloqué en los genitales de Sora y que los han mantenido en estado de erección hasta este momento…. La cámara me muestra como su pene todavía erecto, salta un poco y está de un color oscuro bastante doloroso de ver…el vibrador en el cuelo del chico lo está haciendo saltar pues necesita correrse y no puede hacerlo.
"Puedes correrte ahora, mi bello esclavo." Menciona el hombre, liberando los genitales del chico del arnés. Sora no eyacula mucho, nunca lo hace debido a que todavía es muy joven, pero esta vez lo hace con fuerza, así que no demora mucho en vaciarse, manchado el suelo bajo suyo, lanzando un grito lastimero al aire.
"Gracias…amo" dice con voz llorosa, Sora, pintando una sonrisa en el rostro de su amo. El hombre retira el vibrador del culo del chico; retira las pesas, una a una, tomándose su tiempo; desata los brazos que todavía parecieran estar rezando; libera las piernas acalambradas del niño y, esto hace que, exhausto, Sora caiga de bruces contra el suelo claro que no llega a golpearse el rostro gracias a los rápidos reflejos de su amo y señor.
El chico queda tendido en el suelo, sobre sus propios fluidos, viendo como su amo se marcha para luego ser remplazado por otro. Este nuevo individuo, mucho más gordo e imponente que el anterior, latiguea su espalda con el mismo chicote que usó el otro amo, haciendo gritar al niño.
"Cabeza al suelo, tobillos arriba, culo levantado. Ahora!" ordena el hombre sin dejar de latiguear cuanta piel joven tiene a su alcance, haciendo gritar a Sora que busca protegerse de alguna manera de tal agresión. Sora no se atreve a preguntar de qué habla, pero es obvio que no comprende lo que el hombre le está pidiendo, sin embargo es un chico listo y, a pesar del dolor de los chicotazos, comienza a adoptar la posición que se le ha ordenado, claro que no deja de ser latigueado hasta que lo hace bien.
Esta será una larga semana para él pues sólo recibirá la visita de clientes como estos, ya que tiene muchas otras posiciones que aprender y memorizar antes que la semana termine. Posiciones, amarres, órdenes en código…..todo esto lo irá aprendiendo a través del permio y castigo que estos hombres están prestos a otorgarle pues es placentero para ellos. Debo admitir que también me excita mucho, más sólo he conseguido correrme una vez ahora viendo esto y creo que ya tengo suficiente. Sora es lindo y es divertido entrenarle, pero todavía prefiero a las niñas, además….cuando termine su entrenamiento y se rinda a mis pies, perderé por completo el interés en él…..siempre pasa así conmigo…
Los latigazos cesan y puedo constatar con alegría que Sora ya está colocado como se lo han pedido: boca abajo, con la cara recostada sobre el suelo de lado, los brazos estirados hacia atrás cogiendo y levantando en el aire sus tobillos, con la pelvis sin tocar el suelo, levantando y protruyendo así su culo hacia arriba y atrás. Sus muslos están muy separados así que despliegan perfectamente su entrada posterior al amo, quien se posiciona frente a ese apetecible culo, apuntando su erección hacia la enrojecida entrada.
"AAAAAYYYYyy….aaaannHH….." grita Sora cuando el grueso falo del hombre le penetra por detrás de una sola vez, golpeando sus nalgas con sus peludas pelotas. El hombre tira de sus cabellos cuando Sora pierde por un segundo la posición, descendiendo un poco su cuerpo. Tira tan fuerte que veo algunas hebras largas quedarse entre los dedos del hombre cuando éste le deja ir y comienza con sus embestidas….voy a tener que cobrarle extra por eso. No es un daño permanente, pero no puede hacer eso cada vez que venga…..el cabello dorado de Sora es una de sus mejores características.
Cuando esta semana termine estoy seguro que no faltará mucho para que el chico se resigne por completo a su nueva vida y comencemos en serio con la producción de películas y álbumes de fotos y todo los demás productos que saco al mercado y por los que soy famoso en este negocio. Después de que termine su día le iré a visitar, le besaré como otras noches y me recostaré a su lado por unas horas, abrazándole….así pronto caerá en cuenta también que del único que podrá recibir algo de afecto *sincero* seré yo y buscará apegarse a mí para conseguirlo…..tengo tantas cosas que compartir con Sora antes de buscar un nuevo juguete al cual entrenar…..quiero hacer el amor con él, hacer que el bello niño se entregue a mí libremente, antes de que crezca y deba decirle adiós.
RedGlossyLips, están en lo cierto, le han de arrebatar los ojos una vez que ya haya cumplido su ciclo en aquel lugar U_U sin embargo, obviamente, eso no va a llegar a ocurrir….la pregunta es cómo ;)
Sonozaku-eimu, 1) Sus ojos le dan su nombre así que sólo está permitido de quitarse los lentes cuando no le filman, o sea algunas veces mientras duerme. Reglas estrictas. 2) El dinero que pagan determina lo que pueden o no pueden hacer cada cliente dentro de la habitación con el chico. Eso incluye el número de veces que pueden correrse dentro suyo también….Lastimar de cierta manera el *producto* es un coste adicional, como se puede leer en este capítulo *_* 3) Sí, por eso coloqué a ese personaje, exactamente las razones que diste XD…..soy mala, hn :) No, mentira, sólo trato de que las acciones de mis villanos vayan de acorde a su perfil U_U es difícil a veces…..sólo a veces ;)
MoonyCakey, sí, el momento de la revancha es muy bueno (y viendo todo el rencor que es capaz de guardar Kurapika hacia sus enemigos, también algo espeluznante), pero las circunstancias lo harán más triste y devastador que glorioso….U_U superará lo vivido? Tiene que hacerlo…..es un chico fuerte.
Gracias a todos por sus comentarios y PMs :D El siguiente capítulo devela algo más oscuro detrás de la gente que trabaja para Atsushi….una lección extra.
Hasta la próxima semana!
