Título: Recuerdas Cuando

Autor: Chun-chun123

Parejas: Nalu

Género: Romance/Humor

Disclamer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen. La historia, en cambio, si es de mi creación.


6to Recuerdo: Último Recuerdo.

Natsu, Gray y Erza corrían.

Ya estaban dejando atrás el gremio y recorrían la ciudad preguntando a cada una de las personas que veían si habían visto a una chica de cabellos rubios y ojos marrones. Todas y cada una de las personas que veían les respondían lo mismo, nadie sabía de quien estaban hablando.

-¡Ah, mierda! -grito Natsu golpeando una pared exasperado tras preguntarle a una anciana sin ninguna respuesta favorable- ¿Dónde? ¿Donde mierda se metió Lucy?

-Ninguno de los ciudadanos la había visto antes por acá, no podemos culparlos.

-Entonces ¿Cómo se supone que la encontremos?

-No tengo ni idea.

Los tres dejaron escapar un suspiro y se recostaron en la pared pensando. Horas antes, pocas horas antes habían ido como todas las mañanas al gremio pero a diferencia de antes, esta mañana no había nadie, todos estaban apenas vivos, no sabían lo que les había pasado y ahora trabajaban en que les pudo haber pasado y como curarlos pero no tenían ni idea de lo uno ni de lo otro, al final concluyeron que la mejor manera de curarlos era encontrar a la persona que los había puesto en ese estado y esa persona era, probablemente, la misma que había desaparecido justo ese mismo día, Lucy.

Lucy, miembro de Sabertooth. Lucy, miembro de Fairy Tail. Lucy, que había traicionado a los dos gremios en los que se encontraba. Lucy, la ex-novia de Natsu. Lucy, la "novia" de Sting.

Lucy.

Erza nunca había llegado a confiar en ella del todo –no después de verla y haber escuchado parte de la conversación con Sting– pero le había llegado a tener algo de estima después de escuchar la historia de lo que había pasado entre ellos hace cinco años. Lo mismo había pasado con Gray, y ninguno de los tres había llegado a pensar que Lucy sería capaz de hacer eso.

-¡Ah, maldición! -suspiro Gray- Nunca pensé que Lucy podría hacernos esto.

-Ni yo -agregó Erza.

-Lucy... Lucy no fue la que lo hizo.

-Natsu... -le dijo Erza lentamente- No puedes seguir pensando eso.

-¡Lucy no fue!

-¡Despierta Natsu! -le grito Gray con rabia- Quizá tu no te diste cuenta de lo que pasó allá en el jardín más allá de ese beso ¡Lucy tenía que deshacerse de nosotros!

-¡Yo lo se! -le grito Natsu, sus colmillos que de por sí eran grandes, esta vez se veían horriblemente aterradores - ¡También es por eso que se que Lucy no lo hizo a propósito! ¡Lucy no haría algo así si no tuviera una razón de peso detrás!

Erza y Gray miraron a Natsu con lástima y él les respondió con una de ira.

-¡Wah! ¡Suficiente! ¡Iré a buscarla!

Se giró hacia la salida del callejón y Erza y Gray detrás de él pero no llegaron a dar ni un sólo paso cuando su vista se desvió a una persona que cruzaba por ahí en ese momento tranquilamente, los tres los miraron con los ojos desorbitados.

Un chico rubio platino caminando tranquilamente por la calle principal, sintió las miradas de tres pares de ojos sobre él y se volteó para ver quienes eran los que lo observaban, cuando sus miradas se cruzaron con las de ellos

-Tu...-gruño Natsu con rabia- ¡Tu eras el que estaba allá con ella! -y se hubiera lanzado contra él de no ser porque Erza lo agarró por el cuello.

-¡Contrólate de una vez, Natsu! -le grito con rabia.

-No se a que refieres -respondió Sting con la voz manchada de inocencia, demasiada como para ser creíble- ¿Estaba con quien?

-No te hagas el iluso -le dijo esta vez Erza- Estabas en el jardín con Lucy el día del Festival.

-¿Lo estaba? -Sting siguió mirándolos inocentemente.

-¿Quien más sino? Tu fuiste el que le dijo eso a ella -Erza apretó los dientes- Por tu culpa nuestros amigos...

-Titania -le respondió con una sonrisa de lado- Tan asombrosa como siempre, sin embargo tus habilidades de espionaje no son las mejores, debo decir lo mismo del chico de hielo y de ti, Salamander. Esa noche en el jardín estaban causando todo un gran alboroto detrás de esa ventana, no me sorprende que Lucy se avergonzará de ti.

-Maldito -le grito Natsu- ¿Como puedes decir eso de Lucy? ¡Ni siquiera la conoces!

-¿No lo hago? Dime, ¿Te parece que Lucy se dejaría besar por alguien que no conoce? Oh, mis disculpas, te beso a ti ¿no?

-¡Cállate! -le grito Natsu lanzándole un puño envuelto en llamas, Sting lo esquivo dando un paso a un lado y una luz blanquecina lo envolvió, Natsu levanto la vista hacia él y lo miro con los ojos desorbitados cuando vio las escamas blancas que le cubrían la piel.

-Tu... Tu también... ¿Eres un... Dragón Slayer?

-Así es, Salamander ¿Pasa algo con eso?

-Lucy tiene un fetiche por los Dragones ¿no crees? -le murmuró Gray a Erza.

-Así parece... Aunque creo que no conoce todavía a Gajeel...

-¡Cállense los dos! -le gritaron los dos dragón Slayer al mismo tiempo.

-Entonces, dime -Sting les dirigió una mirada divertida- ¿Que otra razón tendría para escapar si no fuera que se avergonzaba tanto de ti que no soportaba estar contigo en el mismo gremio? Por cierto, mis condolencias por que paso, en su gremio me refiero.

-Tu -dijo Erza con la voz firme y fría- ¿Cómo sabes lo que paso en nuestro gremio?

-En una ciudad como está los rumores corren rápido ¿No crees?

-¡No mientas! ¡Tu fuiste el que le dijo a Lucy que hiciera eso!

-¿Cómo puedes estar tan segura de algo así?

-Antes te estabas burlando de mis habilidades para espiarte -replicó Erza con una media sonrisa- ¡Te escuche esa vez cuando estabas hablando con Lucy en el jardín!

Si era sorpresa lo que Erza quería ver el rostro del Dragón Slayer Blanco, se llevo una gran decepción.

-¿Ah si? -dijo en tono aburrido- No me sorprende, no fue mi intención ocultarlo después de todo.

-¿Ah? ¡¿A qué te refieres?!

-Ocultarlo o no -replicó con una media sonrisa- paso de todos modos ¿verdad?

-Tu ¡¿Qué nos has hecho?!

-Lucy -corrigió Sting- Lucy fue la que lo hizo.

-¡Tu...!

Una espada apareció en la mano de Erza y se lanzo sobre él blandiendo la espada, la esquivo con un salto hacia atrás pero resbalo con el piso de hielo que Gray había creado había creado y cayo de espaldas con un golpe seco y al momento sólo le dio tiempo de girar hacia un lado cuando Natsu lo atacaba con un puño envuelto en llamas. Los ataques pararon por un momento mínimo en el que aprovecho para envolver su mano en llamas de luz blanca y cegar a sus atacantes que retrocedieron un poco y aprovecho ese espacio para ponerse de pie pero se encontró con la firme espada de Erza en su cuello y la mirada fiera que le lanzaba. Sting sonrió y dejo escapar un suspiro al igual que las escamas blancas que le cubrían el rostro.

-Puff... Parece que no se equivocaba -fue lo único que dijo.

Los tres intercambiaron miradas de sorpresa ante esa frase.

-¡¿A qué te refieres?!

-Si quitaras esa espada de mi cuello, a lo mejor te puedo decir -dijo mirando la espada alarmado.

Erza la separo un poco pero no lo suficiente como para que dejara de ser agresiva.

-Gracias.

-No las necesito, sólo quiero que respondas.

-Lucy es en serio inteligente.

-¿Eh? -preguntaron los tres al mismo tiempo.

-Nadie que sale con Natsu es inteligente -dijo Gray.

-¡Oe!

-Es verdad -agrego Erza.

-¡Erza! ¿Tu también? Malditos.

Sting se aclaró la garganta con un sonido ronco.

-¿Podemos dejar sus problemas amorosos a un lado, por favor? -los tres se callaron -La respuesta es simple: Ustedes son los más poderosos del gremio.

-¿Ah?

-Míralo así de simple, dejarlos a ustedes con vida o por lo menos despiertos es la estrategia perfecta. Nuestro gremio quería destruirlos a ustedes, las hadas, lo único que se interpone en nuestro camino, así que el Maestro me ordeño a mi que los eliminara antes del día del que Tártaros se abriera.

-¿A ti? -pregunto Gray- ¿Qué hay de Lucy?

-Lucy traiciono el gremio, ella no pertenece a nuestro gremio.

-Entonces... ¿Por qué? ¿Por qué ella fue la que lo hizo?

-Porque yo le dije.

-¡¿Todo esto fue tu culpa?!

-Lo hice por Lucy.

-¡¿Por Lucy?! -chillo Natsu de ira- ¡No me jodas! ¡¿Lastimar a sus propios compañeros?! ¡¿Lucy?!

Natsu se lanzo sobre él y le asestó un golpe en la cara.

-¡No digas que fue por Lucy! ¡Lucy nunca pudo haber querido!

Sting le devolvió el golpe.

-¡Yo sabía que Lucy les tenía estima! ¡Es por eso que lo deje en sus manos!

-¡¿Qué dices?! -le volvió a golpear.

-¡Si yo lo hubiera hecho los hubiera destruido a todos! ¡No me hubiera dado el trabajo de dejar sólo a los que pueden detener esto!

Sting le golpeo fuerte con el puño cubierto en llamas blancas.

-¿Detener esto?

-Lo que esta haciendo nuestro gremio es una locura, no tiene sentido abrir la puerta al infierno sólo para liberar la magia que hay allí encerrada.

-¿Es decir que no estabas de acuerdo con lo que estaba haciendo?

-Claro que no, es una estupidez.

-¿Por qué no te saliste entonces?

-No es tan fácil, allí es donde he vivido todos estos años desde que mi dragón desapareció, no puedo simplemente dejarlo.

-Pero es un gremio oscuro.

-¿Y que hay con eso? Son mi familia, pero no estoy de acuerdo a donde están llendo sus pensamientos ahora. Lo mismo pasa con Lucy es por eso que nos llevábamos bien.

Natsu trato de ignorar la última parte de lo que acababa de decir y le replicó obviando en tema.

-Pero a Lucy la desterraron.

-Fue un error y por mi culpa al fallar en nuestro intentó de detenerlos cuando trataron de robar esa magia. Cuando la desterraron seguí viéndola en secreto y tratábamos de evitar que las almas se reunieran para abrir la puerta, cosa que tampoco logramos, así que ahora pasamos a nuestro otro plan, así que en otras palabras, nuestro otro plan son ustedes. Ya que Sabertooth no vino a destruir a Fairy Tail porque casi todos sus miembros están fuera de combate, el Maestro sabe eso, pero no sabe que el poco que están en pie son los únicos que pueden derrotarlos, es por eso que vine acá, para llevarlos a ustedes.

-¿Adónde?

-A donde Lucy debe de estar ahora, enfrentando a la mitad de Sabertooth. La mismísima puerta del infierno.

~•~•~

En la misma puerta del infierno, Tártaros, cuando Natsu y los demás entraban a la cueva.

Cuando entraron se encontraron en una cueva amplia con el techo alto y picos de piedra amenazándolos constantemente desde todas las direcciones, incluso en el piso. Al fondo de la cueva se alzaba casi llegando al techo una puerta forjada en metal con dibujos de demonios y fuego que los tragaban y toda ella emitía una luz morada y peligrosa. Frente a ella, cojeaba una figura murmurando palabras que ni se escuchaban y una luz amarilla pálida la envolvía, a su alrededor personas tiradas en el suelo sin mover ni siquiera un dedo.

-¿Quien es? -pregunto Gray.

-Lucy -respondieron los dos dragon Slayer al mismo tiempo.

-Esto esta mal.

Los tres se giraron a mirarlo.

-¿Por qué?

-Lucy no sería capaz de enfrentarlos a todos, su poder mágico no es tan fuerte y de haber derrotado hasta a el Maestro significa que ha utilizado más del poder mágico que tiene en su cuerpo y... Que también ha utilizado el hechizo que es capaz de destruir la puerta, y sólo lo puede usar una vez, si lo usa más, probablemente no se despierte otra vez.

-¡Lucy! -chillo Natsu- ¡¿Qué estas haciendo?! ¡Sal de ahí!

Lucy lo escucho pero giró la cabeza negando sin mirarlo.

-¡No quiero! ¡Puedo detener la puerta! ¡Puedo destruirla! ¡No voy a huir!

-¡Lucy! -Natsu trato de correr hacia ella pero Erza y Gray lo detuvieron.

-Espera un momento, Natsu. Tranquilízate.

-¿Cómo mierda quieres que me tranquilice? Lucy esta... Lucy esta...

Lucy estaba murmurando unas palabras con los ojos cerrados lo suficientemente despacio como para que nadie más que ella las escuchara. Al frente de ella la puerta ya empezaba a emitir una luz blanquecina y se empezaba a abrir con un chirrido grave.

-...las 99 estrellas del universo... -Lucy terminaba de murmurar y empezaba a alzar la voz- Prestenme su poder... ¡Uranos Metroia!

-¡Lucy! -grito Natsu al momento en el que la luz la cubría por completo, él corrió hacia ella.

-¡Natsu! ¡Vuelve! -le gritaron Erza y Gray al mismo tiempo desde su escondite detrás de la pared de roca sin poder detenerlo esta vez.

Natsu corrió hacia ella mientras los ojos de Lucy volvían a la normalidad y caía al suelo sin poder moverse ya que se le había acabado el poder mágico. La explosión los alcanzo a los dos al momento justo en el que Natsu lograba cubrirla con su cuerpo protegiéndola.

Los dos salieron volando, Natsu fue el primero en recibir el impacto cuando chocaron en la tierra y envolvió con su cuerpo el de Lucy recibiendo todos los golpes, hasta que al fin pararon una vez la luz de la explosión se fue.

Lucy trató de levantar la cabeza, los oídos le pitaban y le dolía cada una de las partes del cuerpo, más por el sonido de la explosión que por los golpes que había recibido, porque a duras penas recibió unos pocos, el resto lo recibió Natsu que estaba inmóvil debajo debajo de ella.

-Natsu... -lo llamo en voz baja, no paso nada, la sangre seguía saliendo- Natsu ¡Natsu!

Lucy lo agito por los hombros, Natsu seguía sin moverse, el charco de sangre debajo de él se hacía cada vez más grande

Lucy sintió un pinchazo en la cabeza, no tenía nada de poder mágico.

-Natsu... -fue lo único que logró murmurar antes de quedarse desmayada encima del pecho inmóvil del Dragón Slayer mientras Erza y Gray corrían hacia ella y lo último que vio antes de cerrar los ojos fue la sonrisa en el rostro de chico pelirosa...


Notas de la autora: Tan tan taaaan! *música dramática* ¿Y.. De acá que pasa? El próximo será el último capítulo :3 el epílogo. Mientras tanto ¿Que tal les pareció el capítulo, les gusto? Bueno, espero sus opiniones ^-^ nos vemos y ¡Felices Navidades!

Ya saben: Reviews = Más ganas de escribir = Actualización