La Universidad sí que te quita ganas de escribir… Jeje, en fin, aquí estoy señores con otro capítulo. ¡Disfrútenlo!

-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-

La caída de Noxus.

Capítulo 6: El placer de sentirse victoriosa

Han pasado muchas cosas estos últimos 4 meses desde que volví a la tierra que me cuido y acogió cuando llegue a este mundo raro, lleno de criaturas extrañas, seres increíbles y villanos bastantes potentes… Tristana dio la noticia oficial de su embarazo, me la pase llorando de emoción todo un día cuando supe que iba a ser padre, aún sigo sin creérmelo, ¿Yo un padre? Es algo increíble haber llegado a lograr semejante hazaña. Por supuesto, el día que Tristana dio la luz verde todos se pusieron alegres, más que nada Poppy, Rumble, y Lulu quienes iban a ser los tíos de nuestro hijo/hija, a Jake lo hubiera puesto como un Tío sino fuera porque él me dijo que no quería serlo, sino que quería ser el padrino; Por supuesto Tristana y yo nos gustó la idea, por lo cual aceptamos la propuesta de Jake. Fue todo un día de pura fiesta, juegos y de más cosas, la panza de Tristana ya se estaba notando a medida que pasaban los días, Heather me había felicitado y se puso muy contenta conmigo, tanto que, con lo poco que llevaba consigo de dinero, me compro un chocolate Demaciano que se estaba vendiendo en las tiendas de Fornost; No sé de dónde saco el dinero, pero la intención es lo que siempre cuenta.

He sacado unos músculos estando en el gimnasio de la Academia con Heather, ella y yo siempre andábamos juntos en el entrenamiento, desde el primer día que la conocí no me he separado de ella ni un instante ni ella de mí, nos hemos hecho muy buenos amigos con el paso de los días; al principio ella era muy tímida cuando se trataba de andar con alguien, desconfiada, insegura de sí misma y algunas veces, un poco torpe, pero ahora la ves y no es nada comparado a la primera vez que la conocí, es bastante extrovertida ahora que anduvo conmigo (Aunque con la gente sigue siendo igual de tímida e insegura, ya que aún no se acostumbra a ellos). Había limpiado sus heridas y la ayude a entrenar en el arte del combate cuerpo a cuerpo, tiene sus fallos pero no se da por vencida, muchas veces me dice que quiere ser igual de fuerte y genial como yo, me pone feliz de que sea así, ella me ve como un ejemplo a seguir, alguien al que le puede copiar las buenas cosas para mejorar como persona o mejorar su manera de vivir la vida.

Desde el primer día en que Heather se cruzó en mi vida, la he querido como una hija, ella no sé si lo nota, pero lo que si notó es lo mucho que la quiero, ya que un día me agradeció con un abrazo lo mucho que la estaba ayudando, ella es leal tanto como un perro, ella iría hasta el fin del mundo a mi lado si fuera posible. Ella algunas veces me dice que le gustaría tener un padre como yo, lo cual me hace pensar que ella no tiene un padre, por lo cual se comporta, no todo el tiempo, como una niña pequeña que está pasando un buen rato con su viejo; me hace feliz tenerla al lado, y ella le hace feliz tenerme a su lado.

En los últimos meses, Heather fue objeto de burlas de la pelotuda, estúpida y pendeja chica que la golpeo severamente la vez que la conocí, yo he hablado con Poppy acerca de ello y ella no ha podido hacer mucho para cambiar la actitud de esta malnacida, desde limpiar ventanas, inodoros, pisos, hasta el gimnasio de la Academia hizo para ver si podía cambiar la forma de ser de esta señorita pero no hubo resultado, seguía molestando a Heather, a tal punto que la hacía llorar y le dejaba marcas en el cuerpo, una vez me entere por parte de uno de los chicos que sabía que andaba con ella que había sido golpeada por el mismo grupo, cuando llegue a donde estaba ella la encuentro en el suelo con la nariz rota, ya en ese momento me había cansado de ese comportamiento y fui tras ellas. Creo que si no fuera por Poppy y por algunos estudiantes creo que la habría matado a golpes a la maldita rubia, es más, ni siquiera logre darle un golpe, sino que la tenía agarrada del cuello en ese momento… Aun me acuerdo un poco la situación en ese momento:

-¡Andrew por favor no lo hagas, sé que estás enojado, pero eso no resolverá nada y harás que te expulse!- Ella estaba forcejeando conmigo, trataba de mantener mi bajo izquierda abajo para que no le diera una paliza a la rubia.

-¡PERO ELLA LE DESTROZO LA NARIZ A HEATHER!-

-¡Lo sé pero por favor no lo hagas, no lo vale!-

Había cedido ante la exclamación de Poppy y solté a la chica, ella se fue corriendo como podía del lugar pero no tuvo éxito ya que Poppy la agarro de la oreja y la llevo consigo a la sala principal de Administración, o sala de Director para que se entienda. Ese mismo día, le arregle la nariz a Heather y le cure las heridas, ella estaba decepcionada por que no pudo hacer nada ante ellas, me conto que tuvo miedo en ese momento y se lamentaba por no poder aplicar lo que aprendido conmigo en combate (Y eso que había mejorado bastante los últimos meses que estuvo conmigo) Yo, por supuesto, ante la tristeza de ella le decía: -3 contra 1, aun si sabes pelear o no, es muy injusto, cobarde y estúpido. No te preocupes, ya tendrá lo que se merece, niña. Tu solo sigue practicando y haciéndote más fuerte.-

Por supuesto Tristana supo lo que paso ese día y dejo que Heather se quedara con nosotros por un tiempo para que no se sintiera sola, no solo ella sino también Lulu, quien le curo las heridas, la cuidaron como si de una hija o sobrina se tratase, la malcriaban mucho, a ella le parecía raro pero… Una vez que volvimos a la Academia al día siguiente, ella me contaba que se sentía como si hubiera estado en una familia, en una de verdad. Eso me hizo preguntarle el porqué de ello, ella me dijo que su padre murió por una enfermedad hace mucho tiempo y entonces anduvo peleándola ella sola ya que no tenía más parientes que la llegasen a cuidar… Eso me destrozo el corazón, Heather lo supo en ese momento y me dijo que no me ponga mal, ya que tenía a alguien en su vida que la estaba cuidando como si de un padre y una madre se tratase, Tristana y yo, y todo ello me lo dijo sonriendo más fuerte y grande que nunca.

Riven y Jake habían estado entrenando juntos desde el primer día, tuve la oportunidad de ver pelear a Riven por un momento, es bastante buena con su espada, pero creo que sin ella no será de mucha utilidad. Ellos andan haciendo un concurso de haber quien llega a 15 victorias, Riven va 10 y Jake va 8, las veces que el perdió fue por un poder que lanza la espada de Riven, no se muchos detalles acerca de eso ya que no ando muy al pendiente, ando más concentrado en ayudar a Heather y a Tristana como para ponerme a pensar cual es el dichoso poder que tiene la Espada rota de la Espadachina. Lulu ha estado haciendo… Lo que siempre hace… Jugarle bromas a los ciudadanos, jugar con la magia, comer las galletas de Poppy, todas esas cosas; desde que Riven empezó a entrenar con Jake, Lulu anduvo enojada y triste en algunas ocasiones, Tristana me dijo que son celos, le había arqueado una ceja aquella vez que me lo conto, pero era cierto de algún modo, lo cual deja, como si de una carta abierta se tratase, los sentimientos que Lulu siente por Jake.

En cuanto a Tristana y Rumble, ¿Qué puedo decir? Tristana trata de mantenerse en forma, pero Jake le dijo que precisamente no lo haga, por miedo a caerse y perder a nuestro hijo o hija, así que ella anda buscando que hacer en casa y en el pueblo, desde salir a caminar por el pueblo hasta comer un poco de frutas que le ofrece el señor Jenkins en su granja. Rumble sigue mejorando a su robot y le pide ayuda a Lulu para probar la fuerza del robot, por supuesto y aunque no me crean, Lulu siempre le termina ganando, para ella es como ir a un parque de diversiones, para Rumble un dolor severo debido a las quemaduras que le provoca la maquina cada vez que, ''estalla'', en batalla.

Hoy, es un día para celebrar, Heather venció a su atacante y a su grupito de una vez por todas en la arena de batalla, créanme, la hizo puré de papas; creo que si no fuera porque la separe de ella, creo que la habría matado a golpes ese mismo, pero lo bueno es que nuestras amiguitas, PORFIN, aprendieron su lección. Heather no la dejo ni tocarla, cada golpe que su oponente daba era un golpe que nunca llegaba; Heather por fin logro su venganza, fue un golazo de media cancha lo que ella hizo, sus vendajes en las manos, el sudor y sus moretones fueron prueba de lo duro que estuvo trabajando para que venciera, no solo su miedo, sino también a su acosadora. Poppy expulso de la Academia a la acosadora de Heather después de esa batalla y a su grupito de amiguitas, por supuesto, Heather no se fue con las manos vacías, Poppy le hizo limpiar todo el Gimnasio ya que ella había roto las reglas, ella no protesto y lo hizo con una sonrisa en su cara; por supuesto que el que se quejó después fui yo ya que, me parecía injusto que Heather limpie el Gimnasio por el simple hecho de darle una cucharada de su propia medicina a su acosadora. Poppy tan solo rio en ese momento, lo cual me hizo preguntarle:

-¿Qué es tan gracioso?- Dije con una ceja arqueada.

-Nada, tan solo dijiste que ella sola lo está haciendo.- Dijo mientras miraba por la ventana con una sonrisa.

-¿Eh?- Me acerque a la ventana.

Heather estaba siendo ayudada por todos los chicos y chicas que iban al Gimnasio.

-Parece que alguien se ganó el respeto de todos.- Dijo Poppy mientras contemplaba por la ventana.

-Je…- Dije mientras sonreía con orgullo.

*Parece que si se lo gano… Bien hecho Heather, estoy orgulloso de ti.* Una lagrima estaba cayendo por mi ojo.

-¿Estas llorando?-

-No, tan solo… Estoy muy feliz por ella, eso es todo.- Dije secándome con mi brazo las lágrimas.

Poppy volvió a mirar a Heather y a los chicos que la estaban ayudando, y sonrió: -Se ve que la quieres un montón, ¿Eh? Princesita.-

-¿Dijiste algo?-

-No, nada.-

Me quede mirándola confundida por un rato y volví a mirar a Heather que estaba a punto de terminar su castigo.

Ya eran las 8:00 de la tarde para cuando termino su castigo, ella se encontraba saliendo con su bolso por detrás suyo mientras ella lo agarraba por detrás de la nuca, estaba saliendo con una sonrisa, al parecer había notado que la estaba esperando afuera de la Academia, para su sorpresa Tristana se encontraba allí conmigo junto con Lulu y Poppy. Los cinco nos dirigimos a casa a celebrar la hazaña de Heather, Tristana le había preparado una torta de crema simple con unos caramelos Demacianos que compro en una tienda cerca de aquí; Heather estaba sonriendo más que nunca, por alguna razón, sentí un nudo en el pecho cuando la vi sonriendo, supongo que eso se siente ser un padre, el ver a tu hijo feliz sabiendo que ha logrado lo que posiblemente habrá sido una de las etapas más difíciles en la historia de su vida, o al menos, así es como la miraba a Heather.

Después de la fiesta, Rumble nos sacó una foto a Tristana, Heather y a mí, en la misma aparecía Heather en el centro sonriendo con un gorro de fiesta, al frente de ella estaba la torta con una vela, del lado izquierdo estaba Tristana que la abrazaba mientras miraba al foco de la cámara y del lado derecho estaba yo que le estaba apoyando la mano por encima de su cabeza mientras miraba al foco de la misma mientras sonreía. Al ser una cámara reconstruida por Rumble y Jake, esta sacaba fotos instantáneas, por lo cual nos tomamos la libertad de ponerlo en un porta retrato y dárselo a Heather como regalo por su hazaña. De camino a la casa de Heather me encontré con que ella vivía entre medio de dos casas, su casa, por así decir, no estaba en buenas condiciones, necesitaba pintura, arreglos, una buena puerta, etc. Ver la casa de esa forma, me hizo recordar la vez que descubrimos con Tristana que Lulu vivía en un callejón sucio; con la única diferencia que Heather tiene una casa y Lulu consideraba el basurero su hogar.

Ella no vivía tan lejos de casa, por lo cual no me tomo mucho llegar de vuelta a casa. Tristana estaba esperándome en la puerta principal, ella había notado que estaba cabizbajo, no dudo en preguntarme la razón:

-Es… Heather, ella vive sola en una casa, una casa que parece que se va a destruir a pedazos… No sé, me preocupa.- Dije con las manos puestas en los bolsillos.

-A mí también me preocupa querido, pero mucho no podemos hacer más que…- Dijo Tristana se llevaba la mano a la pera.

-…- Me quede viéndola atentamente.

Ella sonrió por un momento y dijo felizmente: -Adoptémosla.-

Mis ojos se pusieron como platos: -¿E-e-enserio lo dices?-

-Me contaste que no tiene familiares, ¿Verdad? ¿Para qué dejarla sola en su casa cuando puede estar con nosotros?- Dijo mientras miraba a su vientre y la acariciaba suavemente. –Además, va a ser una gran hermana mayor para nuestro hijo o hija, ¿Qué dices?-

Mis ojos se pusieron como cristales de las lágrimas de emoción, besé y abrace a Tristana, y fui por Heather lo más rápido que pude.

Un miembro de la familia había entrado, en nuestras vidas, esa persona se llama Heather, es una Yordle de pelo castaño, ojos azules, tiene 16 años y es una luchadora formidable que peleo hasta el último segundo para que la gente la reconociera, para terminar con aquella persona que la lastimaba constantemente y que le decía que nunca iba a ser nadie. Esa chica se ganó el respeto de todos en la Academia, se hizo más amigos y ahora todos la ven como una persona, una persona que le costó sudor, sangre y lágrimas para llegar a ser vencedora de alguien a quien le deseo, no una, sino varias veces la muerte. Se ganó lo que muchos siempre esperan ganarse cuando se sienten solos, el amor y la aceptación de las personas.

¿Quién habría dicho…Qué aquella Yordle de pelo castaño, ojos azules, y de 16 años…Iba a terminar convirtiéndose en mi hija?

Fin del capítulo 6.

-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-

La historia de una chica que empezó siendo una don nadie y termino siendo una viva imagen de lo que es la lucha constante contra tus propios miedos y contra aquellos que abusan de su fuerza para hacerle el mal a los mas débiles. Heather Damas y Caballeros, recuérdenla; A más de uno de seguro se sentirá identificado/da con ella. ¡Buenas noches!