Declarando el amor a un búho
Narrador Bokuto
Taché en mi libreta el intento número 1 del plan: "Conquistándolo al estilo inglés como Mr. Darcy", puesto que solo funcionó para terminar todo empapado por lo rociadores (debo agradecer el uniforme extra que mi mamá me sugirió) y que Akaashi hiciera como si no me conociera durante toda mi actuación y el camino hacía las clases.
Oh, pero no me rendiría tan fácilmente, ¡no por nada me llaman Bokuto El-invencible Kotarou! (aunque sólo yo lo haga). Así que apenas tocaron el timbre que indicaba el primer receso fui corriendo hasta el aula de Akaashi para poner en práctica el intento número dos.
Cuando llegué a la clase de Akaashi, evadiendo alumnos, profesores y, una que otra, tentación de comida, él se encontraba en su asiento sacando los cuadernos de su mochila, probablemente preparándose para la próxima clase (¡Ah, mi hermoso búho responsable!).
Pero este no es el momento de quedarme embelesado con su belleza.
¡Es momento de actuar!
Aproveché la oportunidad de que estaba distraído y le puse una libreta de dibujo encima de su pupitre, la cual tomó confundido.
Luego junté algunos pupitres ante la mirada expectante de los de segundo año, para finalmente acostarme encima de las mesas, haciendo una pose sexy.
-Akaashi, dibújame como a una de tus modelos francesas.
Él miró alternadamente la libreta y a mí, levantó los hombros en señal de rendición y luego comenzó a dibujarme de verdad.
-¿Eh?
-¿Qué pasa, Bokuto-san? ¿No me pidió que lo dibujara?- Dijo con su ya típica cara de indiferencia.
-No...bueno, si...-Dije bajando la mirada avergonzado.
De alguna manera me esperaba otra reacción, algo más "whoa" o "gyun" o "Bokuto-san, váyase a su clase".
Después de unos incómodos instantes, que se me hicieron eternos, puesto que tenía que quedarme completamente quieto si me quería ahorrar la mirada enfadada de Akaashi que aparecía cada vez que hacía ademán de moverme, y por si fuera poco, tratar de ignorar las miradas de toda la clase más la gente del pasillo. Créanme que casi lloro de alegría cuando mi búho terminó el dibujo.
Realmente, ¿qué estaba pensando Rose al pedirle algo así a Jack?
-Listo, terminé.- Akaashi me acercó la libreta para que la tomara.
-¡Whoa! ¡Akaashi realmente dibujas genial!
Todos los "espectadores" se acercaron para ver el dibujo y todos concordaban en que era un dibujo muy bien hecho.
-Wow Akaashi eres muy buen dibujante.
-¡Yo también quiero verlo!
-¡Realmente se parece!
Se había congregado un gran grupo en torno a Akaashi y cuando lo observé estaba completamente rojo, agitando las manos de forma nerviosa.
Sonreí para mis adentros.
Sin embargo, no pude seguir apreciando tan hermosa escena mucho tiempo, ya que el timbre que marcaba la reanudación de las clases sonó.
Recuperé el dibujo (el cual definitivamente llegaría a enmarcar y colgar en mi habitación) y me fui de vuelta a clase. De la cual, prácticamente no presté atención dado que me dediqué a apreciar felizmente cada detalle de la obra de arte de mi querido armador...
¡Espera!
Me golpeé en la cabeza con mi pupitre, lo cual llamó la atención del profesor de quién sabe qué materia y de mis compañeros.
-Ah...lo siento, lo siento...siéntase libre de seguir con la clase, sensei- Dije sonriendo y moviendo mi mano restándole importancia.
Él sólo rodó los ojos y continuó.
Yo volví a mi problema.
¿Es que cómo pude ser tan distraído?
¡Se supone que era una estrategia de conquista, no una sesión de dibujo!
Me restregué mi cabello culpandome por dejarme llevar por la situación.
Una vez más tranquilo, saqué la libreta con el plan de acción y taché el intento número 2: "Seduciéndolo haciendo que me dibuje como Rose".
¡Pero este no es el final!
Narrador Akaashi
Di un largo y pesado suspiro, de esos que esperas que te lleven contigo a un lugar muy lejos. En consecuencia, recibí unas palmaditas de ánimo en la espalda, cortesía de Konoha y Komi.
La mayoría del equipo de Fukurodani nos reunimos a almorzar todos los días en la azotea, hoy no fue la excepción. La única diferencia es que Bokuto-san en esta ocasión iba a tardar un poco más en llegar, lo que me daba un tiempo para respirar tranquilo.
-Hoy la tienes difícil, ¿eh, Akaashi?-Konoha tenía una sonrisa burlona.
-No tienes idea- Dije mientras empezaba a sacar los onigiris que traje para almorzar.
-¡Una abertura!- Antes de darme tiempo para detenerla, Shirofuku ya estaba masticando uno de mis onigiris.
-No seas abusiva, Yukie. ¿Qué no ves que el pobre Akaashi necesita energía extra para soportar a Bokuto hoy?- Dijo Komi defendiéndome.
-Akaashi me lo debía, él sabe la razón- Dijo Shirofuku mientras se saboreaba el onigiri que ya había desaparecido.
-Tiene razón, se lo debía- Dije mientras empezaba a comer el resto de mi almuerzo.
Washio me puso algunos trozos de tortilla en mi bandeja, probablemente en señal de consuelo, lo que le agradecí con la cabeza.
-¿Y bien? ¿Tienes alguna idea de por qué Bokuto está más energético de lo normal?- Dijo Suzumeda con su característica sonrisa, mientras Konoha y Shirofuku batallaban por un pedazo de tortilla de huevo.
Terminé de comer mi onigiri y me limpié un arroz que me había quedado en el labio.
-Sinceramente yo también estoy sorprendido por sus acciones de hoy, no era algo que esperaba para nada- dije seriamente, mientras que sentía como si, de alguna manera, los demás sonreían de manera cómplice a mis espaldas.
Me pareció extraño. ¿Acaso sabían algo que yo no?...
¿Tal vez ellos si saben la razón tras el extraño comportamiento de Bokuto-san hoy?...
Porque esa es exactamente la palabra que puedo usar para describir sus acciones del día de hoy: "Extrañas"
Al principio había decidido pasar por alto la interpretación de Mr Darcy (que no podía negar que el traje no le quedaba nada mal) y las imitaciones de "Titanic", pero luego se volvió más difícil pasar indiferente el resto.
Porque, después de todo, ¿quién puede pasar indiferente a alguien que llega vestido con un uniforme de basketball (balón incluido) diciendo cosas como: "Se la sombra de mi luz" o se pega una imagen de una bicicleta y te hace subir por las escaleras simulando una montaña, diciendo: "Agradezco al dios de la montaña por permitirme correr junto a ti"?
Porque, ¡dios, si alguien es capaz que por favor cambie de lugar conmigo!
Mientras estos pensamientos recorrían mi mente, no había notado que Konoha (quién al parecer perdió la batalla por la tortilla de huevo) se había acercado a mí para poner su mano en mi frente.
-Whoa Akaashi, estás ardiendo, ¿estás bien?
Todos se voltearon hacía mi con cara de preocupación.
Yo aparté la mano de Konoha y agité mi mano restándole importancia al asunto.
-No es nada, no se preocupen, probablemente solo sea un pequeño resfriado- Noté que todos me miraron escépticos.- Ahora que lo pienso, Bokuto-san está tardando bastante, mejor iré a buscarlo.
Antes de darles tiempo de replicar, ya me había alejado bastante.
Así está bien...no me gusta preocupar a la gente...
Un recuerdo de un yo pequeño en cama con fiebre y mis padres discutiendo en el pasillo vino a mi mente.
Y tan pronto como vino intenté alejarlo sacudiendo mi cabeza, lo cual fue bastante estúpido ya que solo hizo que me mareara aún más.
Me dispuse a buscar a Bokuto-san, ya que, aunque en parte había sido una excusa para huir de las preguntas, por otra parte realmente estaba preocupado de que no hubiera llegado a almorzar.
La preocupación se fue con un suspiro cansado al ver a Bokuto-san con máscara de Darth Vader arriba de las escaleras.
-Bokuto-san, ¿qué está haciendo?- Dije más por compromiso que por verdadera curiosidad, ya que ya sabía que probablemente la razón sea algo estúpido.
Su respuesta fue hacer la respiración característica de Darth Vader y extender su mano dramáticamente hacía mí.
-¡Akaashi, ven al lado oscuro!
-Bokuto-san, está al lado de la ventana, más luz no puede recibir.
-Em...bueno...¡Akaashi, ven al lado iluminado!
Una pequeña sonrisa que no pude controlar salió.
Debo admitir que aunque las cosas que hace Bokuto-san son extrañas e impredecibles no las odio del todo.
Subí las escaleras y me acerqué a él.
Le quité la máscara y, tal como esperaba, estaba todo despeinado y sudado.
-No debería exigirle tanto a su cuerpo, acaba de salir de un resfriado.
Él solo me miró con una esencia triste en los ojos.
-Supongo que ningún intento de mi plan funcionó- Lo dijo casi susurrando (cosa rara en él), por lo que tuve que acercarme más a él para escuchar mejor.
-¿De qué plan habla, Bokuto-san?
Él sostuvo mi mano que aún tenía sujeta la máscara.
Mi corazón comenzó a latir más deprisa y mis mejillas obtuvieron el color rojizo que cada vez se hacía más habitual.
-¿B-Bokuto-san? ¿Pasa algo?- Levanté la mirada hasta sus orbes ámbar, grave error, ya que eso solo intensificó mis latidos.
Era la primera vez que lo veía tan serio.
-Akaashi, la verdad es que debí haberlo sabido...contigo no funcionaría algo tan superficial como frases de películas o anime...-Dijo con una sonrisa torcida.
La verdad es que no le estaba entendiendo muy bien y la fiebre no ayudaba a mejorarlo.
De repente cerró los ojos y tomó una gran bocanada de aire. Para, acto seguido, sostener mi mano aún más fuerte y mirarme con más intensidad que antes.
-Yo nunca he sido bueno con las palabras, soy una persona terca, distraída y a veces un tanto infantil...¡solo a veces!
Reprimí la risa que se formó en mi garganta y lo dejé seguir.
-Soy malo para los estudios y no sé cocinar, dramatizo demasiado las cosas y para lo único que soy bueno es para el Volleyball...pero pienso que si eres tú el que está a mi lado, nada de eso importa.
Y antes de que pudiera mostrar alguna reacción ante lo último, ya me encontraba siendo estrechado contra su pecho.
Sus manos en mi espalda se sentían realmente bien, como si hubieran sido hechas para eso.
Podía sentir su corazón latiendo con tanta fuerza como el mío.
Era tan cálido...
Ser abrazado por Bokuto-san se sentía verdaderamente bien.
Bokuto-san...¿qué fue lo que me hizo?...
Mientras mi mente divagaba, sentí sus suaves labios sobre mi oreja.
"Te amo"
Fue lo último que escuché antes de desmayarme en sus brazos.
