Lagrima congelada

Summary: Luego del accidente, perdí mi memoria, Rose y Alice siempre me han ocultado cosas, pero no me intereso hasta que aparecieron ellos-¡Edward Masen!-¿Masen? De donde salió eso, de pronto la realidad me llego de golpe...Engaños, Secretos, Odio, Amor NEW SUMMMY

Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. solamente la locura es mía… por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.

Es mío

Capitulo seis

Hay otro linaje de escépticos muchos más terribles, si cabe, que los que creen que todo es materia; todavía queda el caso de aquel escéptico para quien todo se reduce a su propio yo.

Gilbert Keith Chesterton

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De pronto escuche pasos, varias ramitas se quebraban al no soportar de ellos, busque con la mirada algún inicio de ellos, si allí venían.

Camine rápidamente hacia Isabella y le susurre "Ellos vienen", la comprensión se marco en sus ojos y no me importo que me viera, ya no me importaba…

Rápidamente Bella se levanto, sabía que esos ojos eran de Tanya, pero le conmovieron tanto; ella era mucho más profunda, la odiaba, si la odiaba me hacia una vida imposible en el trabajo, pero aquí mientras la observaba tan preocupada y nostálgica supe la verdad ella no era mala, no, su corazón era uno de los más puros.

Corrieron tomadas de la mano, extrañamente de cierta forma se transmitían una calidez, se colocaron detrás de un viejo árbol, mientras husmeaban a Edward y Anthony, los dos se acercaron con paso pesado hacia la tumba de su hija y hermana, comenzaron haciendo pequeños agujeros donde colocaban semillas y cerraban los agujeros con mayor delicadeza, luego rápidamente colocaron agua sobre, estos susurraron cosas intangibles y se fueron…

Isabella y Tanya se fueron rápidamente del cementerio, ignorándose, fingiendo que nunca había ocurrido nada, porque ellas preferían callarlo, pero con ese pequeño momento, Tanya sentía que necesitaba más a Isabella de lo que estaba dispuesta a reconocer y Bella, sabía que ella, ella era alguien importante y con un gran corazón, lo veía en sus ojos, y ella no lo había visto hace mucho en las personas de su alrededor

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Así Bella partió a su apartamento… Rosalie se encontraba dormida en el recibidor, su cuerpo era detenido simplemente por la pared; Alice se encontraba sentada en la sala, con la televisión encendida

Ellas la habían estado esperando, últimamente ya no compartían tanto, las amigas que una vez fueron se veían ahora aturdidas por los recuerdos de su pasado, pero le dolía todo para poder recuperarlas y aun mas su corazón al saber que había perdido una hija…

Coloco un brazo alrededor de la cintura de Rosalie y con la mayor fuerza que pudo , a guio a su habitación, el cuarto de Rosalie era decorado con rosado y rojo, sus muebles de color blanco hacían que la habitación pareciera de una princesa, ella se consideraba una princesa; tenía muchas fotos; la coloco en su cama con el mayor cuidado y la arropo con una manta; regreso al salón donde repitió el mismo proceso con Alice, aunque fuese más difícil ya que ella parecía una verdadera borracha, la habitación de la pelinegra era de color amarrillo y tonos verdes, sus muebles eran de tonos caoba oscuros; la coloco suavemente en el colchón y la arropo con una pequeña manta blanca; desesperada, agotada y triste se dirigió a su habitación… entregándose a los brazos del Morfeo…

-Edward dime: ¿Qué hacia esa golfa esperándote fuera de MI CASA?- esto me estaba hartando, creía que me amaba pero continuaba engañándome, realmente no conocía la razón por la cual permanecía a su lado, muchos pensaría que soy estúpida, pero supongo que por algo dicen que el amor es ciego, pero algo había copiado a Rosalie durante estos años y era aprender a valorarme a mí misma, y si creía que permitiría que me viera la cara de estúpida, estaba muy equivocado.

-¡Bella!, ya te he dicho que no la conozco-exclamo sentándose en el sofá, mientras se apretaba el puente de la nariz.

-EDWARD ANTONY, YA ESTOY HARTA, LLEVO UNA HORA INTENTANDO QUE ME SUELTES LA VERDAD - esto era suficiente, si ya no me quería, tenía la puerta abierta.

-pero Bella…- no le permití continuar

-Edward no te hagas el estúpido, eres un maldito descarado, creía que tenias un poco mas de decencia, si ya no me quieres, mejor te largas-le grite ya al borde de la histeria.

-¡no me largare!, te lo he dicho: NO TE ESTOY ENGAÑANDO- de pronto sentí una pequeña patadita y todo para mí se esfumo, solo existíamos mis bebes y yo, tape mi boca con mi mano derecha y la mano izquierda la coloque sobre mi barriga, justo donde mi bebe había pateado por primera vez, sentí como las lagrimas de emoción se resbalaban de mis ojos, pronto una mano se poso sobre la mía, la mano de Edward, ¡pero quién diablos se creía!, levante el rostro para soltarle mil blasfemias pero… no pude; sus ojos brillaban con amor y de él salían pequeñas lagrimas, no lo había notado pero mis bebes me pateaban nuevamente.

-Bell...a- susurro con voz entrecortada

-te amo- susurro con voz firme y allí lo supe todo, no sabía cómo había pasado, pero el tenia razón, le creía…

-te amare eternamente, nunca lo olvides, te amare a ti y a nuestros pequeños- susurro, mientras unía nuestros labios.

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-no Alice tengo sueño- la pequeña demonio continuaba saltando constantemente sobre mi cama y golpeándome con su almohada…

-¡Bien Alice!, ya voy- grite levantando las manos abruptamente. Haciendo que cayera causando un estruendo sonido…

Y no lo pude evitar, la pequeña demonio sí que tenía una forma de calmarse…

-JAJAJAJA…-

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Luego de mi delicioso baño, me coloque un vestido azul, hermoso que Alice hacia escogido para mi, de puntitos negros, es vestido tenía un aspecto antiguo pero era muy bonito, me llegada debajo de las rodillas, tenía un cinturón de la misma tela que se unía con cuatro botones debajo del busto, con unas pequeñas mangas, me coloque unos tacones negros pequeños pero muy elegantes, deje mi cabello con sus ondas naturales y me maquille levemente, ya lista salí de mi habitación para encontrarme con una Alice muy sonriente; llevaba una falda negra, con blusa morada , y unas sandalias moradas, me sonrió mientras me entregaba un licuado de fresas…

-tómalo, lo preparo Rose- sonreí sin duda era la forma en la cual Rosalie me pedía disculpas, la conocía muy bien, no podría perder su orgullo de una forma así; de forma muy sigilosa me dirigí hacia la cocina donde Rosalie me esperaba con una sonrisa, y sin decir nada me acerque a ella y le di un abrazo.

-vamos Alice nos espera- dijo mientras tomaba su abrigo rojo, bajábamos para encontrarnos con la misma sonriente de Alice, subimos a su porche amarrillo y nos dirigimos hacia el trabajo.

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-Buenos días señorita Alice- correspondió el saludo una avergonzada Irina.

-dime: ¿el es tu esposo?- pregunto tan metiche como siempre la duende.

-si, él es mi esposo Laurent - dijo señalándolo de cabeza.

-un gusto señorita Alice, Inii me ha hablado muchas cosas buenas de usted-

Alice se entusiasmo tanto al ver que Irina hablaba sobre ella que tomo a Laurent y le dijo que le contara todo lo que hablaba de ella, por supuesto ofreciéndose educadamente a regalarle unas cuantas prendas; y si no conociera a Alice, pensaría que intenta robarse el esposo de Irina.

Rosalie había corrido diciendo que tenía trabajo atrasado y Alice me había arrastrado diciéndome que tendría algo importante que mostrarme.

-siguiente- el llamado de repentino de Irina me saco de mis calvinaciones; me acerque a su escritorio para dejarle un recado.

-disculpa podrías decirle a Alice que me llame luego- susurre cerca del oído de la secretaria de mi amiga, cuando me encontraba ya unos pasos cerca de la puerta apareció ella: la maldita prostituta de la casa de Edward; pronto sentí como un pie se atravesaba en mi caminar; logre sostenerme de la esquina de una mesa y con el mayor orgullo posible me levante.

-cuanto tiempo sin verte creí, que me ahorrarías el disgusto- exclame con voz empalagosa.

-querida, no sabía que mi presencia te bajaba tanto el autoestima o, lo que todavía queda de él- exclamo tocándose el corazón, mi seño se frunció pero antes de poderle contestar me interrumpió.

-veo que conoces a mi hermana Irina Denali- la aludida levanto la cabeza, pero al encontrarse con la mirada de su hermana el disgusto se marco en sus finas facciones.

-por favor Kate, vete, no perderé mi empleo de nuevo por ti, mientras andas en busca de calenturas- susurro con una voz monótona, como si realmente hubiese practicado esa pequeña frase varias veces.

-bien hermana estaré aquí a las seis no tardes demasiado en salir-

-hermana- susurro- ¿Dónde vives?- en su voz se podía notar el toque de angustia y de desesperación por conocer la respuesta.

-no te interesa- respondió volteándose, pero sin desaprovechar darme un empujón…

Intentando evadir el horrible encuentro me dirigí hacia mi oficina.

Victoria había colocado unos cuantos proyectos para mí: una sala contemporánea, un garaje para cinco carros, y un jardín de 5 hectáreas.

Suspire, tenía demasiado trabajo y muy poco tiempo así que comencé…

….

11:45

1:53

….

2:21

.…

4: 58

….

Unos pequeños golpes me hicieron salir de mi trance; eran la cinco de la tarde y yo no había probado bocado alguno; de hecho no esperaba a nadie, ningún cliente tocaba a mi puerta, lo más probable es que fuese Victoria.

-adelante- hable con una voz rasposa, ya que hace horas que no probaba agua.

-pensé que te molestaría que hablásemos en tu apartamento o te esperara a tu salida, así que espero no te moleste que venga a hablarte a esta hora- susurro una voz aterciopelada, levante la vista para comprobar lo que ya sabía: allí se encontraba el: Edward Cullen, me observaba sereno como una roca, lo únicamente que se movía eran sus ojos, me escudriñaba y su pose era de lo más natural como si hubiese estado acostumbrado a permanecer en mi oficina.

-que necesitas Edward- su nombre me quemaba la garganta era como si mi cuerpo lo rechazara.

-yooo- lo corte

-Edward sé muy bien que Anthony es mi hijo- su cara era un poema, definitivamente esa no se la esperaba venir… -es mi hijo y merezco pasar tiempo con el-

-si, Bella…-

-Isabella por favor-

-bien, Isabella, podrás convivir con el-

-sabes muy bien que no estoy pidiendo tu permiso, es my hijo y…

-si, pero por si no te habías dado cuenta que yo lo he cuidado todos estos años y tu ¿Qué has hecho?- se encontraba frente a mi, nuestras narices se rozaban y sus ojos rápidamente se desviaban hacia mis labios; definitivamente si deseaba aturdirme no lo lograría.

-tu lo alejaste de mi- lamentablemente mi voz no salió con suficiente fuerza.

-no ese no...o fui yoo...o- de pronto sus labios se juntaron con los míos de forma desesperada, con hambre, como si todos los años que pasaron no nos hubieran alejado, ahora el estaba allí en mi oficina devorándome con sus dulces beso; y no es que me opusiera demasiado, solté las cosas que tuviera en mis manos y sin preocuparme de nada mas mis brazos se enrollaron es su cuello acortando la distancia de nuestros cuerpos…

-papi, ¿mami?- una dulce voz sonó detrás de nuestra espalda, me aleje de Edward lo más rápido que pude sintiendo que mis mejillas se teñían de un rojo escarlata.

-¡mami!- el pequeño corrió hacia mí con los brazos abiertos, y sin que lo esperara de mis ojos se derramaron pequeñas lagrimas y mis brazos se abrieron recibiendo al pequeño, era la primera vez que lo abrazaba, que lo tenía entre mis brazos, lo sentía tan seguro y que yo podría sola contra el mundo con él entre mis brazos, lo abrace más fuerte y sintiendo como mis lagrimas caían sobre su cabecita, de pronto el levanto su carita y me vio con unos ojos tan hermosos, iguales a los míos, sonrió, con sus ojos también aguados y una pequeña lagrima cayó hacia su nariz.

-mami, no llores yo sabía que pronto regresarías de tu viaje- su voz se escuchaba con una dicha enorme y me dolió saber que lo tuve lejos durante tanto tiempo sonreí.

-si corazón, nunca más me alejare de ti-

-eso espero mami, no me dejes de nuevo-

-no mi amor, aunque así sea que luche por ti- dije levantando al rostro al ver que Edward me observaba con devoción, pero sabiendo en el fondo, que mi pequeño Anthony era mío y solo mío.

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Chicas aquí está el capi :)

Déjenme un review con su opinión…. & prometo enviarles un adelanto de el próximo capítulo… gracias por todos sus maravillosos reviews, son muy importantes para mí.

Las quiere

Roxii Cullen