Título: Alma de alma
Claim: Zepar & Furfur
Notas: Spoilers del EP7. Serie de drabbles basados en Yasu y sus personalidades.
Rating: T
Género: Angst
Tabla de retos: Random
Tema: 06. Siniestro
Battler dibuja sus figuras con una sonrisa siniestra cruzándole los labios, una mueca entre dolida y furiosa, que logra deformar sus facciones hasta convertirlas en algo horrible de ver. Poco a poco, como si sus manos fueran las de un prodigioso escultor y siempre ayudado por mariposas doradas —tan suaves y tan diferentes de su rostro en esos momentos—, dos figuras comienzan a surgir de la oscuridad de sus pensamientos, fríos y nostálgicos, en forma de verdad, en forma de dos personas muy particulares, que representan el corazón de alguien que ya no está y a quien él defraudó de incontables formas. Yasu, su corazón contenido en esas dos figuras, su dualidad convertida en carne, piel y sangre, en voz y figura.
—¡Oh, Zepar! —unos momentos después de haber sido creados ambos seres, éstos abren los ojos con inusitada rapidez, como si ya conocieran el entorno y se sonríen mutuamente, al tiempo que observan todo a su alrededor y más exactamente a Battler—. ¡Me parece que conozco a este hombre!
—¿De verdad, Furfur? —el demonio de cabellos azules hace un gesto exagerado de sorpresa y acerca su rostro peligrosamente al de Battler, que permanece tan impasible como siempre y con la misma sonrisa torcida de cruel satisfacción—. ¡Yo también!
Ambos demonios de vivos colores, agitándose como si estuvieran en un carnaval, en el cual sus ropas no desentonarían nada, se regalan una mirada cómplice antes de exclamar, entre aplausos y risas fingidas—:
—¡Ushiromiya Battler! —sus dedos enguantados señalan al Game Master, luego le regalan una reverencia—. ¿Para qué hemos sido convocados, oh, señor de este territorio?
El joven permanece taciturno algunos momentos, como si estuviera sumido en una especie de trance, antes de abrir los labios temblorosos, como si las palabras se desgarraran en su boca, haciéndolo dudar. Aprieta las manos en puños, sus nudillos se vuelven blancos, los recuerdos tiemblan debajo de sus párpados, aquellos que causaron tanto dolor.
—Yasu —dice suavemente, como si no tuviera permitido decir el nombre, como si la sola pronunciación fuese a darle paz a la mujer, descansando muy lejos de él—. El duelo de amor... El sexto juego... —sus palabras son inconexas, casi ininteligibles. El duelo de amor, por supuesto. Ella lo perdió. Él lo comenzó. Y el recuerdo duele, el sólo pensar en los días de prueba, en el dolor causado...—. Pero es por el bien de la verdad, para demostrarle que al final... He logrado comprender su corazón.
Fingiendo que no entienden de qué habla el nuevo Game Master, Zepar y Furfur, quienes son parte del corazón de Yasu, quienes conocen y vivieron junto a ella esos días de prueba, deciden llevar la conversación por rumbos más agradables.
—¡Todo sea por el amor, lord Battler!
—¡Porque el amor es sublime...! —dice Zepar, desapareciendo en el aire para irse a posar a su lado, haciendo una reverencia exagerada.
—¡El amor engrandece! —completa Furfur, imitando los movimientos de su compañero, la misma sonrisa en los labios y los mismos gestos.
—¡El amor lo es todo!
Battler sonríe ante ésta última afirmación mientras chasquea los dedos para que las figuras se retiren, se conviertan en piezas de su último juego. Son dolorosamente idénticas a ella, a su corazón destrozado que él no pudo salvar. El amor lo era todo para Yasu, el amor lo era todo para Beatrice, pero él siempre estuvo ciego y no lo pudo ver, no hasta que fue demasiado tarde.
