Capítulo 7: Noche de Recuerdos (Parte 1)

La luz de la luna iluminaba a ambos pegasos aquella noche en el cementerio, mientras ambos se contemplaban por primera vez luego de cinco años. Su emoción era tan grande que evitaba que pudiesen hacer algo mas o de hablar siquiera. Crashing fue el primero en tomar acción solamente acercándose un par de pasos hacia ella, pero de la nada, sus pasos se convirtieron en un veloz trote, el cual culmino cuando el pegaso envolvió a Fluttershy en un fuerte abrazo. Fluttershy aun era incapaz de creerlo, pero ella sabia que esto era algo que ella anhelaba hace mucho tiempo. Las lagrimas rodaban solas por las mejillas de ambos por la emoción de este reencuentro. Fluttershy sentía la calidez del abrazo que Crashing le había dado, correspondiéndolo también ella misma, mientras que el pegaso podía sentir el ahora frio cuerpo de Fluttershy, pero aun asi, el sabia que se trataba de ella misma, pese a su nueva apariencia.

-¡Estas vivo! ¡Parte de mi se negaba a aceptar tu muerte! –Decia Fluttershy entre sollozos, pero con emoción, aun sin querer soltar al pegaso.

-Te vez diferente, pero yo se que eres tu. Agradezco a Celestia el volver a verte una vez mas. –Dijo Crashing, al igual que ela, llorando de emoción. Ese abrazo fue muy largo, y los únicos testigos eran Blaze, y las lapidas de los padres de Crashing, su madre Cloudy Sky, y su padre Submission Rai, lugares donde el pegaso había dejado un par de flores. Luego de separarse de ese largo y calido abrazo, Fluttershy miro a Crashing a los ojos, mientras que los de ella brillaban con tristeza.

-¿Por qué no me dijiste que seguirías con vida? ¿Por qué me dejaste por cinco años con este vacio en mi corazón? –Pregunto penosamente la pegaso, haciendo que Crashing suspirara con tristeza.

-Te juro que ni siquiera yo lo sabia. Yo también creía que ese momento seria mi fin, pero mi padre apareció para darme otra oportunidad, para llenar mi mente de dolorosos recuerdos de mis antepasados y dejarme preparado para estos momentos. –Crashing miraba a Fluttershy esperando que su tristeza y enojo desaparecieran. Para ella era muy difícil creerle, pero ella estaba consciente de que el no le mentiría conociendo el amor que sentía hacia ella.

-E-esta bien, te creo. Pero ¿Eres tu quien debe enfrentar a FrostWorld? –Pregunto preocupada.

-Me temo que si, pero no puedo hacerlo yo solo. El plan hasta el momento es ayudarlas a llegar a los Elementos de la Armonia y enfrentar a su rey. –Respondio Crashing, igualmente preocupado ante la situación.

-El destino de Equestria pende de un hilo. ¿Es por eso que decidiste aparecer?

-Yo no lo decidi asi, Fluttershy.

-Aun asi, apareciste demasiado tarde, Crashing. ¡Mira lo que me hicieron! –Dijo Fluttershy, esta vez en un tono muy molesto.

-Y vamos a hacer que Light Iceberg pague por eso. –Dijo Crashing, también comenzand a alzar la voz. –Pero para hacerlo, también necesitare tu ayuda. –Para Fluttershy, era muy difícil detener el llanto por la cantidad de emociones que sentía ese momento, pero ella no quería estar molesta con Crashing luego de cinco años sin verlo.

-E-esta bien. Hablaremos de esto después. –Dijo secando sus lagrimas. Crashing comenzaba a notar que ella había cambiado bastante su timida forma de ser, y esto le sorprendia bastante. –Crashing, quiero que sepas que…

-¿Qué sucede? –Dijo el pegaso al ver que ella comenzaba a sonreírle de forma timida.

-Quiero que sepas que cada dia, desde que te fuiste, he estado reviviendo en mi mente aquel dia en que nosotros nos conocimos. –Se notaba aquella felicidad en el rostro de Crashing, ya que el también recordaba aquel dia como si lo viviese cada dia.

Hace ya muchos años, el pequeño Crashing era llevado a la escuela de vuelo por sus padres, de los cuales, su madre estaba embarazada. Para el pequeño pegaso verde, era su primer dia de escuela, pero el no se veía muy entusiasmado.

-¿Qué te ocurre Crashing? No pareces muy feliz. –Dijo su padre, dejando al pequeño pegaso en la entrada junto con su bolso.

-¿Estan seguros de que debo entrar a la escuela de vuelo? Yo se volar muy bien. –Dijo agitando sus alas y comenzando a elevarse un poco en el aire, solo para luego caer sentado en el piso. –Esta bien, quizás no. –Dijo frustrado.

-¡Vamos Crashing! ¿Qué es lo que te preocupa? –Pregunto su padre, siempre con una sonrisa en su rostro.

-Es solo que, extraño a Aggro Pain y a Red Gator. –Respondio con tristeza al recordar a sus amigos.

-Crashing, tu eres un pony muy amistoso. Te aseguro que para mañana ya tendras un gran cantidad de amigos.

-Esta bien, si tu lo dices.

-Ademas, en esta escuela también se practica la Lucha Olimpica de pegasos, y se lo mucho que a tu madre le disgusta que la practiques, pero ella no lo sabe, asi que no se lo vayas a decir. –Dijo su padre en voz baja, pero la madre estaba justo tras el tratando de oir lo que le decía con el rostro lleno de furia.

-¿No me puede decir que? –Pregunto la madre con mucha autoridad, mientras que el padre la miraba de forma nerviosa, tratando de inventar alguna respuesta.

-Em… esto… ¡Lo mucho que te amo! –Le respondio nervioso, haciendo que ella lo mirara seriamente, aun sospechando de el, pero por el momento solo lo dejo pasar. El padre aprovecho el momento de su distracción para entregarle su preciada mascara a su hijo. El la observo sonriente, como si ese preciado objeto inanimado fuese algún pony que el apreciara mucho. Luego la guardo rápidamente antes de que su madre la viera.

-Bueno, será mejor que entre antes de que se me haga tarde. ¡Adios Mamá! ¡Adios Papá! –Se despidió el pequeño pegaso mientras entraba a la escuela de vuelo.

-¡Adios Crashing! ¡Diviertete! –Se despidió su padre.

-¡Adios hijo mio! ¡Escríbeme todas las semanas! –Se despidió también su madre.

Crashing tenia grandes expectativas de como seria la escuela, creyendo que veria a jóvenes pegasos charlando felices, ponies amistosos, incluso ponies jugando, pero al estar adentro no fue precisamente eso lo que el veía a los ponies mas débiles siendo golpeados, humillados y abusados por los ponies mas grandes y fuertes, y comenzó a pensar que estar cerca de ellos no seria una muy buena idea, pero sus padres ya se habían ido y no los veria hasta el próximo mes. A el solo le quedaba tratar de evitar los problemas, pero eso le seria algo difícil, ya que en comparación con los demás ponies de la escuela, Crashing era un pegaso muy pequeño en estatura. Camino por el pasillo evitando las riñas y las peleas de los ponies, pero parecía que estas mismas se cruzaban en su camino y Crashing solo pasaba junto a ellas cuidadosamente como si nada pasara. Comenzó a prestarle atención a la acción de un pegaso grande y robusto de color blanco y crin corta y rubia, el cual estaba encerrando dentro de un casillero a un pequeño y flacucho pegaso amarillo de anteojos. Pero al distraerse con ese acto de abuso, Crashing no se había dado cuenta de que frente a el se estaba abriendo un casillero, y para cuando lo vio, este ya había impactado fuertemente su ojo derecho. Crashing cayo al suelo algo aturdido por el golpe, y luego comenzó a quejarse del dolor en su ojo.

-¡AUCH! –Mientras se quejaba frotando su ojo, intento mirar a quien lo había golpeado, pero al hacerlo, Crashing termino olvidando completamente el dolor. El pegaso no podía creerle a su ojo, ya que su mente se había concentrado completamente en la apariencia de esa pony-pegaso color amarillo palido, crin larga y rosada, y ojos de un color celeste casi esmeralda. Aquella pony era Fluttershy, quien lo miraba asustada y preocupada luego de lo que le había hecho.

-¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Lo siento! –Se disculpaba Fluttershy una y otra vez, preocupada de que el pequeño pegaso verde no estuviese enfadado con ella.

-Esto…no…no me dolio mucho. –dijo Crashing dejando de frotarse el ojo y levantarse del piso, pero al apartar su casco de su rostro, solo causo que Fluttershy lo mirase con mas preocupación.

-¡Tu ojo esta morado! –Dijo ella al mirarlo al rostro.

-¿Enserio?

-Te llevare a la enfermería! –Crashing no fue capaz de alegar nada al respecto, porque cuando lo iba a hacer, ella ya lo había tomado de su casco para guiarlo, haciendo que el se sonrojara y quedara embobado.

Un rato mas tarde, Crashing se encontraba sentado en la camilla de la enfermería, siendo atendido por la pony enfermera, quien revisaba su ojo derecho mientras que Fluttershy lo observaba preocupada de que no estuviese molesto con ella.

-Ire por el desinfectante para que después no tengamos para que después no tengamos problemas. –Dijo la enfermera, dejando a ambos pegasos en el cuarto.

-Lo siento, no quise hacerlo. Por favor no te enojes. –Dijo Fluttershy, mirando tristemente el piso.

-Tranquila, no estoy enojado. –Respondio Crashing, y Fluttershy lo miro sorprendida.

-¿No lo estas?

-¿Por qué lo estaría? Yo se que eso fue un accidente. Ademas, yo resisto bien el dolor. –Dijo mientras la enfermera volvia con el desinfectante y comenzara a echarlo en el ojo morado de Crashing -¡AAAAAUCH! –Se quejaba fuertemente el pegaso al sentir como su ojo ardia por el desinfectante. -¿Lo vez? –Fluttershy aun lo miraba algo nerviosa, pero comenzaba a notar que el pegaso era bastante amigable. -¡Me llamo Crashing Rai! ¿Como te llamas? –Pregunto repentinamente el pegaso, pero ella solo se oculto tras su cabellera, algo nerviosa para contestarle.

-Yo… me llamo… F… -Respondio ella en voz baja, haciendo que Crashing no oyera bien su nombre.

-Diasculpa, no te oigo ¿Puedes hablar mas fuerte?

-Flu….. –Dijo ella en un tono de voz mucho mas nervioso y bajo. Crashing comenzó a percatarse de lo timida que era la pegaso, asi que para no presionarla, la miro detenidamente, logrando ver que llevaba un bolso marrón con la imagen de una flor, y bajo esta llevaba un pequeño papel con su nombre.

-Te llamas… "Fluttershy". Que lindo nombre –Dijo amistosamente el pegaso.

-¿E-Enserio lo crees?

-Claro. –Fluttershy se sonrojo al escuchar ese alago, ya que todos los demás ponies le ponían sobrenombres en torno a su propio nombre, pero Crashing era el primero en pensar que tenia un lindo nombre.

Mas tarde ese dia, Crashing entraba al salón de clases, y para su sorpresa, Fluttershy estaba en el mismo salón. El pegaso la saludaba agitando su pesuña, mientras que ella solo lo miraba nerviosa, sentada en su pupitre.

-¡Atencion clase! ¡Tenemos un nuevo compañero! –Dijo la maestra, habiéndole la señal a Crashing para que se presentara frente a la clase.

-¡Hola a todos! ¡Mi nombre es Crashing Rai! ¡Vengo desde FillyDelphia! ¡Me gusta hacer amigos, la sopa de verduras, y la lucha olímpica de pegasos! ¡Y espero algún dia volverme un experto en esa diciplina! –Luego de haberse presentado, Crashing solamente pudo ver que la mayoría de los ponies en ese salón solamente se burlaban de el.

-¡Jajaja! ¿Quiere ser un experto en la lucha de pegasos? –Dijo uno de los ponies, riéndose.

-¡Es hora de despertar, pequeñin! –Dijo otro de los ponies, riéndose de el también.

-¡Pero que pequeño es! ¡No duraría ni diez segundos en una lucha! –Crashing escucho todas las burlas de sus nuevos compañeros, pero aun asi, no se dejo decaer ante ellos y mantenía la misma sonrisa amistosa.

-¡Silencio ponies! –Dijo la maestra, haciendo callar a todos los ponies que se burlaban. –Muy bien, Crashing. En nombre de todos, te doy la bienvenida a la escuela de vuelo de CloudsDale. Puedes tomar asiento. –Crashing camino tranquilamente hacia el pupitre que estaba junto a Fluttershy, ya que nadie se sentaba junto a ella. El pegaso tomo asiento y comenzó a mover cuidadosamente su puesto para estar mas cerca de Fluttershy, mientras que ella solamente lo miraba y sonreía tímidamente, ocultando su mirada tras su melena. El recuerdo de ambos termina, volviendo al cementerio, donde ambos reian al recordar aquel dia en que se conocieron. Para ambos esta será una larga noche, pero es mejor vivirla felices antes de tener que enfrentar el oscuro dia siguiente.

Mientras tanto, en Pony Ville las cosas parecían estar fuera de control. Las ponies ahora estaban preocupadas por la repentina desaparición de Fluttershy, y la buscaban por todo el pueblo a pesar de lo tarde que era esa noche.

-¿Dónde esta? ¿Cómo pudo haber desaparecido de esa manera? –Dijo Twilight, preocupada y molesta, mientras que todos los demás ponies solamente la observaban con preocupación.

-¡Princesa Twilight! Yo se que ella tiene que estar bien. No tiene de que preocuparde. –Dijo Skarlet.

-¿Y tu como lo sabes? ¿Qué fue lo que hablaste con ella? –Pregunto Twilight, exigiendo la respuesta. Skarlet trago saliva por los nervios, pero la preocupación de todos los ponies hicieron que ella ya no pudiese ocultar el secreto de Crashing por mas tiempo.

-Tal vez yo sepa donde esta, pero necesito que todos se mantengan con calma. Les puedo prometer que ella esta bien. –Dijo la unicornio escarlata.

-Muy bien, pero tendras que llevarnos hasta ella.

-Como usted lo ordene. –De esa forma, Skarlet comenzó a guiar al grupo de ponies hacia donde se suponía que debía estar Fluttershy, y posiblemente también Crashing. Antes de irse, AppleJack se dirigio hacia donde estaba su hermana y sus amigas.

-AppleBloom, tu y tus amigas deberían irse a dormir. Ya es muy tarde. –Dijo la pony granjera, mientras que las crecidas Cutie Mark Crusaders solamente permanecían sentadas en el pórtico de Sugar Cube Corner algo cansadas.

-Esta bien Applejack. –Respondio AppleBloom con un bostezo, mientras que AppleJack corria para reunirse con el resto del grupo de ponies.

-OK, pero antes de irme a dormir, comeré un poco mas de pastel. –Dijo Scootaloo, entrando en la pastelería mientras estiraba sus alas y sus cascos, dejando a AppleBloom y a Sweetie Belle en el pórtico.

-Sweetie, vamos a dormir. Ya es tarde. –Dijo AppleBloom, pero la unicornio solo se mantenía sentada y pensativa, sin oir las palabras que AppleBloom le acababa de decir. –Sweetie, ¿Me escuchaste? –Pregunto nuevamente la pony terrestre, apartando a Sweetie Belle de sus pensamientos.

-¿Eh?...digo, si… si te oi.

-Sweetie Belle Ocurre algo? Haz estado extraña desde que el señor Crashing volvió. –La unicornio suspiro profundamente, ya que eso era algo que le había estado molestando desde entonces.

-Sabes, yo nunca se lo había dicho a nadie, ni siquiera a Rarity, pero…

-¿Pero? –Pregunto AppleBloom, esperando a que ella terminara su frase.

-Obtuve mi cutie mark con la ayuda del señor Crashing. –Al igual que sorprendida, AppleBloom también quedo extrañada ante aquella revelación.

-¿Es enserio? Pero si es asi, ¿Por qué yo te vi obtenerla después de que el señor Crashing… bueno, "muriera"?

-Veras, esa historia se extiende hace pocos meses antes de eso… -En ese momento, la crecida unicornio blanca comienza a recordar ese momento mientras también narraba lo que había ocurrido:

Era una soleada tarde en Pony Ville, y como siempre, las pequeñas Cutie Mark Crusaders probaban suerte en diferentes actividades mientras buscaban su talento especial. Sin embargo, como era de costumbre, ellas habían fracasado en su cruzada, y una de las pequeñas ponies había quedado frustrada y decepcionada.

-¿Lo vez Scootaloo? Te dije que no podríamos obtener nuestras cutie marks en un concurso de "quien come mas rápido". –Dijo AppleBloom, molesta con la pegaso.

-Aun asi, valio la pena. –Dijo Scootaloo, quien se veía satisfecha pese al fracaso.

-Yo no lo creo. –Dijo la pequeña Sweetie Belle, quien era la que estaba triste por no haber obtenido su cutie mark.

-¡Animo Sweetie Belle! Solo tenemos que pensar en algo mas que no hayamos probado. –Dijo AppleBloom, intentando levantarle el animo a la unicornio.

-Es que… y tenia un buen presentimiento el dia de hoy, pero tal parece que no fue mas que una ilusión. –Dijo Sweetie Belle, suspirando tristemente. –Tendre que vivir sabiendo que tendre el costado en blanco por siempre. –Sweetie Belle comenzaba a marcharse con la cara llena de tristeza, mientras que sus amigas solo la contemplaban con preocupación.

-¿A dónde vaz Sweetie Belle? –Pregunto Scootaloo.

-Solo tengo que pensar un momento. –Respondio Sweetie, dejando a sus amigas en ese lugar.

La pequeña unicornio camino por unos cuantos minutos, hasta que se dio cuenta de que no había nadie en las calles. La pequeña se dirigio hasta la parte de atrás de una pequeña casa, logrando comprobar que estaba completamente sola. A Sweetie Belle le avergonzaba este secreto, pero era algo que a ella le levantaba el animo cuando estaba triste. Luego de un suspiro, la pequeña cerro los ojos y comenzó a cantar una hermosa canción:

Aposte mi corazón, y este se rompió

Y ya nada podía hacer.

Tenia miedo de fracasar

Y mis temores se hicieron realidad.

Pero un susurro en mi oído pude escuchar

Me dijo que pronto descubriría mi cutie mark,

Y lo voy a intentar

Si aun lo voy a intentar.

Y la encontrare!

El miedo en las llamas dejare,

Y pese a todo prevaleceré,

Me levantaré y no llorare!

La encontrare.

Aunque sean mil barreras las que romperé,

Sin importar que pase, no me rendiré.

La encontrare

La encontrareee!

En ese momento, Sweetie Belle no se había dado cuenta de que su hermoso canto había despertado a un durmiente pegaso verde que yacia dentro de la casa a sus espaldas. Al oir aquella melodiosa voz, Crashing despertó de su siesta para poder ver de donde provenía. El pegaso la miraba con una sonrisa dibujada en su rostro, mientras que Sweetie Belle aun no se había dado cuenta de que el la había estado oyendo.

-¡Bonita canción! ¿Tu la escribiste? –Pregunto Crashing, haciendo que la pequeña unicornio se sonrojara al saber que alguien la había escuchado cantar.

-¡Se-señor Crashing! ¿Lo escucho todo? –Pregunto avergonzada Sweetie Belle.

-En realidad, me despertaste, pero no importa, ya es algo tarde para estar dormido. Además, me gustaría que alguien me despertara asi todos los días. –Dijo el pegaso, siempre mostrándole una sonrisa a la pequeña pony, mientras que ella solamente desviaba la mirada, aun sonrojada, pero con una leve sonrisa. –No soy un experto, pero creo que tienes talento en esto. ¿Por qué no cantas el próximo mes, en la fiesta de la celebración del sol de verano?

-Es que… me da vergüenza cantar frente a muchos ponies. –luego de oir eso, Crashing se acerco a ella y puso su pesuña sobre su hombro, mientras que ella solo miraba cuidadosamente su sonriente rostro.

-Oye, se que es difícil pararse frente al publico. Cuando yo era luchador, sentí mucho miedo de pararme por primera vez en el ring, siendo observado por los ponies que juzgaban mis movimientos, pero cuando ya estaba en medio de la acción, ese miedo desaparecio junto con muchos otros que yo tenia, y para las próximas veces que lo hice, comencé a disfrutar cada segundo en el que me subia a un ring. Te aseguro que si cantas frente a un publico, comenzaras a disfrutar las próximas veces que lo hagas. –Sweetie Belle sintió mucha confianza en las palabras de Crashing, pero aun asi ella estaba dudosa de su respuesta. Le fue muy difícil pensarlo, y aun asi contesto con nerviosismo.

--E-esta bien, Señor Crashing. Lo intentare.

-Me alegra oírlo. Esperare ansioso ese dia. –De esa forma, Sweetie Belle tomo una desision que le ayudaría en su cruzada y que posiblemente cambiaria su vida. Mas tarde ese dia, la pequeña unicornio le pidió ayuda a sus amigas para que la acompañaran en esta labor, ya que posiblemente, también las podría ayudar a encontrar sus cutie marks. Ellas no lo dudaron ni por un segundo. Se desidio que AppleBloom tocara la guitarra, ya que hace pocos días ella había comenzado a practicar, y al cabo de un mes, probablemente ella tendría lista su melodía. Scootaloo quizo tocar la batería, ya que era el instrumento que mas le gustaba a pesar de que solamente hacia mucho ruido con ella, pero con la ayuda de sus amigas, ella seria capaz de tocar en armonía.

Durante ese mes, Sweetie Belle comenzaba a hablar con Crashing de forma mas seguida, descubriendo que ambos tenían cosas que despertaban el interés del otro. A Sweetie le parecía interesante el saber que Crashing era capaz de dormir doce horas diarias, mientras que ella le comentaba acerca de las cosas que hacia su hermana Rarity, en algunos casos, cosas que ella no entendia y que Crashing se arrepentía de haber escuchado. Finalmente había llegado el dia de la Celebración del Sol de Verano, en la cual estaban presentes las Princesas Twilight, Celestia y Luna. La fiesta continuo después de que Celestia levantara el sol, y había llegado el momento de que las Cutie Mark Crusaders se subieran al escenario.

-¡Yeguas y Caballos! ¡Le damos comienzo al verano, con las Cutie Mark Crusaders! –Dijo la alcaldesa, presentando a las tres pequeñas ponies, quienes rápidamente tomaban su posición en el escenario. Sin embargo, al tomar el micrófono y ver a la multitud de ponies, Sweetie Belle quedo paralizada, sus ojos se ponían vidriosos y sus cascos temblaban por el nerviosismo.

-¡Hey Sweetie Belle! ¡Tu debes comenzar! –Dijo Scootaloo, quien no entendia porque la pequeña unicornio no había comenzado. En medio del publico, junto a Rarity, Crashing había notado el rostro de nerviosismo de Sweetie Belle, sintiendo que su pequeña amiga necesitaba un poco de ayuda. El pegaso comenzó a golpear fuertemente el piso con sus cascos delanteros en señal de darle apoyo a la pequeña unicornio y llamando la atención de todos los ponies a su alrededor. A su lado, Rarity comenzó a imitar esta acción, y en pocos segundos, todos los ponies presentes estaban brindándole apoyo a la pequeña Sweetie Belle, incluso las princesas, logrando que ella se sintiera un poco mas confiada y poder acercar el micrófono a su boca para tarareal el inicio de la canción. El publico quedo eufórico al escuchar por primera vez la melodiosa voz de Sweetie Belle, y las otras Cutie Mark Crusaders comenzaron a tocar sus instrumentos para dar comienzo a la canción:

Nada es… lo que parece ser,

Todo aquí es irreal.

Revélame su figura

Revélame la verdad

¿Qué es lo que yo tengo en mi interior?...

¡Lo quiero dejar salir!

¡Lo quiero dejar vivir!

Pero aun yo no lo veo…

¡Lo quiero dejar fluir!

¡Lo quiero ver existir!

Pero aun yo no lo tengo…

¡¿Por qué he de existir aquí?!

Sweetie Belle se sentía muy feliz y confiada, todo ese miedo y nervisismo que sentía antes, lo había olvidado, y ahora ella estaba cantando frente a una multitud de ponies feliz y confiada, disfrutando mas que nunca lo que a ella le gustaba hacer. En medio del publico, Crashing estaba feliz de que Sweetie Belle hiciera algo que le gustara tanto, ya que hace un corto tiempo, ellos dos venían formando un bello lazo de amistad. Rarity lloraba de la emoción al oir la hermosa voz de su hermana, pese a que ella ya la había escuchado cantar, pero nunca de esa manera. Terminaron su canción y las Cutie Mark Crusaders bajaron del esenario, llevándose los elogios de todo el publico mientras se reunian con sus seres queridos. Rarity fue la primera en abrazar a su hermana luego de ese bello acto.

-¡Sweetie, hermanita! ¡Estoy orgullosa de ti! ¡Esa canción que escribiste fue maravillosa! –Dijo Rarity, con el rostro lleno de lagrimas por la emoción mientras abrazaba a su hermana muy fuerte.

-¡Jajaja! Hermana, no hace falta que te pongas asi. Me estas apretando muy fuerte. –Decia Sweetie Belle, a quien le comenzaba a faltar el aire a causa del fuerte abrazo de su hermana. -¡Rarity! ¡No puedo respirar! –Al oir eso, Rarity soltó a su hermana.

-Oh, lo siento. –En ese momento, Crashing se acercaba a ellas para felicitar a Sweetie Belle.

-¡Esa fue una bella canción! –Dijo Crashing, llamando la atención de la pequeña unicornio.

-¡Señor Crashing! –Grito Sweetie Belle muy contenta de ver al pegaso, comenzado a correr haciael para abrazarlo. -¡No lo hubiese logrado si usted no me hubiese pedido que lo intentara!

-Te dije que estos miedos desaparecen cuando comienzas a disfrutarlos, y lo hiciste muy bien. –A pesar de las palabras de Crashing, Sweetie Belle parecía estar un poco triste.

-Pero…

-¿Qué ocurre?

-Se que lo hice muy bien y me encantaría volver a hacerlo, pero no he obtenido mi cutie mark. –Dijo la pequeña unicornio, y el pegaso pudo notar que su costado seguía en blanco. –No disfrute lo suficiente el cantar. No fui capaz de poner toda mi emoción e inspiración para obtenerla. –El corazón de Crashing se conmovió un poco al oir aquellas palabras de tristeza de Sweetie Belle, pero aun asi la miro a los ojos mostrándole una calida sonrisa.

-Se que tienes motivos para entristecer, pero esto fue el comienzo de algo que te gusto y en lo que puedes llegar lejos. Solo tienes que buscar algo que te inspire y escribir una canción, y veras que toda esa inspiración se verá reflejada en tu costado. –Estas palabras lograron levantarle el animo a la pequeña unicornio. -¡Vamos! No es momento de estar tristes, ¡Disfruta de la celebración! –Ambos ponies se fueron felices a festejar la Celebración del Sol de Verano. Puede que aquel dia Sweetie Belle no obtuviera su cutie mark, pero ya había descubierto lo que ella sabia hacer bien, y era algo que a ella le hacia feliz.

Asi pasaron dos meses en los que todo parecía marchar normal. Sweetie Belle acababa de llegar a la Boutique Carrusel luego de la escuela, logrando ver solo el desorden que había con las telas, los muebles y las maquinas de coser, y Rarity no estaba por ninguna parte. Solo fue un solo pensamiento el que paso por la mente de la unicornio al ver todo este desorden:

-"Caos organizado". –Sweetie Belle comenzaba a buscar a su hermana por toda la boutique, pero al parecer no estaba. Luego de unos pocos minutos, apareció Crashing por la puerta de la boutique. Sweetie Belle logro ver que el pegaso tenia un tremendo rostro de preocupación, parecía alterado, con la respiración agitada y sudaba como si hubiese corrido kilómetros. Crashing solamente pregunto por Rarity y la unicornio contesto que no sabia donde estaba, por lo que el solamente le dio la orden de quedarse en ese lugar y se fue sin decirle nada mas, dejando a Sweetie Belle bastante extrañada. La noche caería en pocos minutos y Sweetie Belle seguía sola en la boutique. El miedo a quedarse sola en casa la hizo ir hasta Sweet Apple Acres, para preguntarle a su amiga AppleBloom si era posible quedarse con ella y su familia hasta que su hermana regresara, pero para sorpresa de ella, en ese lugar también había desaparecido AppleJack, y Big McIntosh la estaba buscando sin descanzo alguno. Aun asi, la unicornio pudo quedarse en Sweet Apple Acres para no estar sola. Al dia siguiente, todos se enteraron de que las seis portadoras de los elementos del la Harmonía habían sido secuestradas. Sweetie Belle comenzó a buscar a Crashing por todo el pueblo, pero al parecer el también había desaparecido. Ella pensó que también el pegaso podría estar en problemas, pero tratándose de el, lucharía contra cualquier peligro para salvar a sus seres queridos. Paso mas o menos una semana cuando las ponies cautivas habían sido rescatadas y estaban de regrezo en Pony Ville. Sweetie Belle fue inmediatamente a abrazar a su hermana. La preocupación se convirtió en felicidad y alivio al saber que Rarity estaba bien, pero pudo notar que ella y todos los ponies con los que había llegado tenían el rostro lleno de tristeza.

-Rarity, ¿Qué ocurre? ¿Por qué están todos tan… tristes? –Pregunto Sweetie Belle. Había un detalle que acababa de notar en lo ponies que habían llegado, y ese era la falta de Crashing entre ellos. –Hermana, ¿Dónde esta el señor Crashing? –Pregunto preocupada. Rarity la miro a los ojos, mientras que desde los suyos comenzaban a caer lagrimas de tristeza.

-Lo siento, Sweetie. El… murió. –Respondio Rarity con la voz quebrada. Sweetie Belle sintió como gran parte de su mundo se caia a pedazos. Crashing había sido un amigo que ella quería mucho, con el que formo un gran lazo de amistad, y saber que el había muerto era algo que no podía creer. La pequeña comenzó a llorar sin consuelo a brazos de su hermana., pensando que ya nunca mas vería al pegaso el cual miraba como a un hermano mayor.

Esa noche, Pinkie Pie organizo una fiesta que no solo era para despedir al pegaso, sino que también era para levantarle el animo a Surprice y a todos los ponies que estaban tristes por su muerte. La única pony aunsente en ese lugar era Fluttershy, quien no parecía tener los animos para estar ahí, y sus amigos sabían que debían dejarla sola con sus animales, quizás por un tiempo. Esta fiesta levanto bastante los animos de todos los presentes, especialmente a Surprice, quien desidio quedarse en Pony Ville a partir de ese dia. A mitad de la fiesta, Pinkie Pie tomo un micrófono y apago la música, haciendo que todos los ponie le prestaran atención.

-¡Muy bien! ¡Se que todos los ponies están disfrutando de la fiesta, pero necesitaremos darnos un respiro para recordar porque estamos aquí! ¡Tuvimos una semana difícil, pero pese a todo hay que sonreírle a la vida y seguir adelante! ¡Crashing fue un gran pony, no grande en estatura, sino que grande en su corazón! ¡no entrego su amistad, su cariño, y pese a ser un dormilón, siempre estaba ahí para ayudarnos cuando mas lo necesitábamos! ¡Por eso, me gustaría que lo despidiéramos por ultima vez, guardando un minuto de silencio en su memoria! –Pinkie revelo en la pared el marco con la fotografía del sonriente pegaso, llevando la placa de plata con el escrito "Judge me by my Hearth". Todos los ponies presentes cerraron los ojos frente al marco y guardaron silencio, para recordar los momentos felices que vivieron con el. Sin embargo, ese momento de silencio finalizo con lo hermosa voz de Sweetie Belle, quien había comenzado a cantar la canción que acababa de escribir hace unos momentos:

Te veo dormir

Y se que ya no despertaras,

Y aun asi

Se que conmigo tu estas.

Sentí tu dolor, al querer proteger,

El cansancio en tu cuerpo te hacia caer.

La llama en tu corazón de pronto se apago,

Ya no puedes seguir, déjate caer por favor!

Ya no despierte

Tus ojos te mienten

Es un mundo en que estas feliz.

Viviras en tus sueños

Tu eres el dueño

Del brillo que existe aquí.

Pero no te despiertes

Yo sigo consciente

Que despierta podre vivir.

Porque tu eres el dueño

De todos mis sueños

Y por siempre podras vivir.

Sweetie Belle cantaba y a la vez lloraba. Esta vez había puesto todos sus sentimientos e inspiración en la letra de su canción. A pesar de la tristeza, todos alababan la canción que la pequeña unicornio había escrito, solo que esta vez el talento especial de la unicornio había quedado claro.

-¡Sweetie Belle! ¡Tienes tu cutie mark! –Dijo AppleBloom al ver el costado de su amiga. Sweetie Belle pudo contemplar aquel micrófono y corazón que representaban la pasión de escribir y cantar canciones.

-Lo logre… ¡Lo logre! –Decia emocionada luego de conseguir lo que quería hace varios años.

-¡Mi pequeña hermanita esta creciendo! –Dijo Rarity llorando de la emoción mientras que abrazaba fuertemente a su hermana.

-¡Rarity! ¡Me asfixias!

-¡Yay! ¡Ahora tengo otro motivo para hacer una fiesta mañana! –Grito Pinkie Pie muy contenta. La fieta continuo esa noche luego de que Sweetie Belle obtuviera su cutie mark. La unicornio miraba contenta el marco con la fotografía de Crashing. Ya que ella pensaba que si no hubiese despertado al pegaso aquel dia, ella no hubiese descubierto su talento especial aun.

El recuerdo de Sweetie Belle termina, y AppleBloom miraba a su amiga con melancolía. Pese a haber escuchado su historia, aun no entendia que era lo que le había estado preocupando.

-Pero el esta vivo, Sweetie Belle ¿Por qué no estas feliz? –Pregunto AppleBloom.

-Es que, de seguro esta aquí por lo que esta ocurriendo en Canterlot. ¿Qué pasaría si es algo peligroso? ¿Qué pasaría si lo perdemos de nuevo? El había muerto sin que yo le agradeciera por ayudarme.

-Ya entiendo. Quieres agradecerle, pero temes que muera sin que se lo dijeras.

-Si. –Dijo la unicornio con un suspiro.

-Descuida, estoy segura de que tendras la oportunidad para hacerlo. –Le dijo la pony, mostrándole un alegre rostro a la unicornio, el cual le devolvió la confianza.

-Tienes razón. De hecho no debería estar preocupada, sino que contenta de que es señor Crashing este vivo. –En ese momento, ambas no se habían dado cuenta de que Scootaloo estaba oculta tras la puerta de la pastelería, oyendo lo que decían mientras comia un trozo de pastel, y al oir la ultima frase de Sweetie Belle, esta se termino atragantando por la sorpresa.

-¡Cof! ¡Cof! ¡QUE ESTA… Cof! ¡Cof! –Al oir a Scootaloo toser, ambas se voltean para verla, mirando con furia por haberlas estado espiando.

-¡Diantres, Scootaloo! ¿Nos estabas espiando? –Pregunto AppleBloom, molesta con la pegaso.

-¿Qué no sabes que es mala educación espiar a los demás ponies? –Dijo Sweetie Belle. También molesta con Scootaloo.

-Lo siento, pero tenia que saberlo. ¿Por qué no me querían decir que Crashing estaba…? –Dijo Scootaloo, siendo silenciada por AppleBloom, quien rápidamente puso su pesuña en su boca.

-¡Cállate! Ningun pony debe saberlo. Ahora que tu también lo sabes, tu vida esta en peligro.

-¡Que! ¿Por qué no me lo dijeron? –Pregunto la pegaso naranja, horrorizada de oir eso.

-Por eso no queríamos decírtelo, estúpida. –Scootaloo solo se tumbo en el piso, mirando al cielo temerosa por su vida.

-Es cierto lo que dicen: "La curiosidad mato al gato", y esta vez puede que también mate al pollo. –Dijo Sweetie Belle, haciendo enojar a Scootaloo mientras que AppleBloom reia. Ahora Scootaloo también sabia la verdad acerca de Crashing, y cada vez son mas los que la saben. Sin embargo, lo que no sabían era que el riesgo de saber esta verdad ya no importaba tanto a estas alturas, ya que el frio peligro que se apodero de Canterlot no solo amenazaba a aquellos ponies, sino que también a toda Equestria.

Continuara…