Sesión maratónica para terminar esto el seis y nomás no pude U_U bueno todavía lo cuento como regalo, Mistyket ¿feliz no cumpleaños? jajaja un segundo regalillo para ti, espero que te guste y que... no me mates.
A mis demás lectores... tampoco me maten XD y espero que lo disfruten!
Capítulo VII. Corazón Obscuro
- El chico está casi listo, así que, asegúrate que ella también lo esté.
"¿En donde estoy?... ¿Por qué hay tanta obscuridad?"
- Ya sé que solo ha completado la segunda prueba, pero necesito que tu parte esté hecha lo antes posible para que yo pueda hacer la mía.
"Algo no está bien.
¿Estoy dormida? O… ¿es algo más? Es casi como si estuviera... En la nada, en el limbo, atrapada. Debiera abrir los ojos o tal vez solo debiera, ¿Rendirme? Que tontería, ni siquiera estoy luchando... Aunque, me da la sensación de que si."
- Bien Darkrai, lánzale un ultimo ataque, Recuerda que el plan ya no es el de antes,
"Siento... siento que estoy perdiendo algo... No. Todo. Voy a perderlo todo"
- pero de todas formas, asegúrate de que ésta vez, el daño sea irreparable.
...
..
.
Ese era el día que más había esperado. Después de años de no verlo, soñándolo cada noche e imaginando como sería ese momento, estaba a escasas horas de descubrirlo.
Ash había tomado unas vacaciones, lo que le pareció extraño, pero no protestó cuando la invitó a unírsele en esos días de descanso en una tranquila y paradisiaca isla o por lo menos así la describían los folletos que leía durante el trayecto y que, poco a poco iban siendo reducido a retazos en sus manos. Cortaba un pedazo cada vez que su corazón daba un vuelco ante la expectativa de encontrarse con Ash.
Vaya que lo había extrañado, creando en su imaginación diversos escenarios de como podría ser tan ansiado momento.
Con ese pensamiento, hizo una tira más de papel que retorcía ansiosa entre sus dedos.
- Ey, - Una mano se posó sobre las de ella, ejerciendo una gentil caricia - Tienes que relajarte un poco o te dará un ataque antes de que siquiera aterricemos.
- Lo sé, es solo que, es... estoy...
- Muy emocionada, puedo verlo.
- Sabes que no he visto a Ash en mucho tiempo.
- Recuerdo que lo dijiste.
- Y el significa tanto para mí.
- ¿Cómo lo sabría? solo lo haz mencionado unas... cinco millones de veces.
- También estoy nerviosa porque… pienso decírselo, ¿sabes? Todo lo que siempre he sentido por él.
- Eso ya me lo habías dicho, creo que recuerdas lo que pienso al respecto.
- Que es una mala idea, si, lo recuerdo, pero... Creo que lo haré de todas formas. - Dejó de mirar el revoltijo que había formado con el papel para ver los ojos verdes de su acompañante, buscando en ellos comprensión o aceptación - Han pasado tantos años desde que empecé a sentir... tu sabes. Y cuando nos separamos esperé a que ese sentimiento simplemente se desvaneciera, pero no lo hizo, al contrario, creo que ha crecido más en este tiempo y yo solo... Solo quiero que él sepa cuanto lo quiero antes de separarnos de nuevo.
Esperó casi conteniendo la respiración por una respuesta, aunque ésta, seguro era una nueva negativa por parte del chico a su lado. Él solo desvió la mirada en signo de rendición y apretó un poco los delegados dedos de la jovencita que aún sostenía entre los suyos.
- Que remedio, si ya estás decidida no creo que haya mucho que pueda hacer al respecto.
- ¿Tomo eso como que me apoyas? - Preguntó en forma alegre y esperanzadora.
- Se podría decir que si.
- ¿Y me vas ayudar en todo lo que necesite?
- Siempre. Yo siempre estaré a tu lado, pequeña.
Eso era todo el soporte que Misty necesitaba en ese momento para tranquilizar su ansioso corazón. Ya sentía menos preocupación y se limitó a disfrutar lo que quedaba de viaje.
oOoO
Apenas si habían pisado tierra y Misty ya había empezado una búsqueda frenética por su viejo amigo. Repasaba con la mirada cada una de las personas en el aeropuerto esperando distinguir entre extraños el familiar rostro del chico con quien compartió cientos de aventuras.
No había tenido suerte.
Cinco minutos y ni rastro de Ash. Se movía con rapidez a pesar de que el paso se obstruyera a cada rato con viajeros, con maletas y cargas. Comenzaba a preguntarse si en realidad había ido a buscarla. ¿O se le habría olvidado o acaso...?
- Perdón por la tardanza. - Una voz muy familiar se escuchó muy cerca de ella haciéndola girar casi al instante solo para encontrarse cara a cara con ese rostro que en casa solo podía observar dentro de sus sueños.
Era él, un poco más bronceado por tantos viajes y ligeramente mayor. Sus característicos rasgos aniñados apenas si se habían modificado. No pudo evitar sonreír.
- Ash... - Apenas si salió esa palabra que no pensó volver a decir en su presencia y que le generó un gran deseo de abrazarlo. Pues no se iba a quedar con las ganas. Alzó sus delgados brazos con la intención de rodearlo con ellos, pero Ash la detuvo antes de que pudiera hacerlo.
- Vamos, - La haló del brazo de manera hosca dirigiéndola a la salida. – ya nos esperan en el hotel.
- Pero... Mi amigo, él está...
- Sabe donde queda el hotel, ¿no? Que nos alcance.
Ella no fue capaz de refutar esa orden. Para empezar, ya estaban casi afuera del aeropuerto, además que se encontraba un poco desconcertada por el frío proceder de Ash. La verdad no esperó que se pusiera muy emotivo con el reencuentro, pero por lo menos imaginó que sentiría un poco más de alegría al verla. Al contrario, sintió como si su presencia le molestara.
Tal vez solo estaba exagerando, leyendo demasiado entre líneas. Podía ser que solo estuviera apurado por llegar al hotel donde aguardaban el resto de los viajantes. Se relajó un poco pensando en que podría ver de nuevo a Brock, a Pikachu y a esa nueva acompañante de Ash.
Dawn, si su memoria no le fallaba ese era el nombre de la joven peliazulada que había visto un par de veces en fotografías. ¿Le agradaría ésta nueva chica en la vida de Ash? Y más importante aún, ¿le agradaría saberlos cercanos, buenos amigos, cómplices?
No importaban sus suposiciones, estaba muy cerca de averiguar la verdad.
oOoO
- ¡Misty, cuánto tiempo sin verte! ¡Mira como has crecido!
- No exageres Brock. Dime, ¿te has mantenido lejos de problemas con las chicas?
- Hago lo que puedo.
- Si, me imagino.
- ¡Pika!
- ¡Pikachu! ¿Cómo has estado, pequeño amigo?
- ¡Pi Pika Pika!
- Me alegro mucho.
Si antes no se había preocupado por la falta de entusiasmo de Ash, ahora estaba mortificada. Parecía que el resto del viejo grupo estaban más que encantados con su presencia, ¿cómo es que Ash no le había dirigido ni una palabra amable? Llegando el hotel había desaparecido por el ascensor sin siquiera disculparse. Después regresó con sus demás amigos y se mantuvo al margen de la cálida bienvenida, solo cruzado de brazos, su vista aún fija en el elevador.
- Gracias por haberme invitado a estas vacaciones, chicos. - Su mirada se dirigió hacia Ash en busca de una reacción, más éste ni se inmutó.
- ¿Verdad que fue una gran idea? - Dijo Brock - Ash no estaba del todo seguro, así que lo tuvimos que convencer. ¿Cierto, Pikachu?
- Oh. - Misty exhaló decepción pura. Había pensado que todo el viaje había sido idea de Ash, pero al parecer ni siquiera la quería allí.
Ese pensamiento la hizo temblar. ¿Que debía hacer? ¿Irse? ¿Confrontarlo? Lucía tan... lejano. Incluso en sus recuerdos parecía mas presente que ahora que se encontraba a solo metros de distancia. No sabía que hacer, pero en segundos todo eso dejó de importar.
-Tin-
El sonido del timbre en el ascensor la distrajo y la imagen de las puertas deslizándose para dejar salir a la gente de su interior, llamó por completo su atención al notar un cambio en la actitud de Ash ante la figura de la única persona que ocupaba el aparato.
¿Qué sucedió después? Todo fue confuso, su mente nublada ante el nerviosismo que se apoderó de ella sin razón aparente, alterando de forma extraña en como comenzó a transcurrir el tiempo: en cámara lenta, así le pareció.
Se encontraba en total estado de alerta. Con sus sentidos agudizados, como si su cuerpo quisiera asegurarse de que no fuera a perderse de un solo detalle.
Vio a una chica jovial, muy linda acercarse al entrenador y enseguida un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Era un mal presentimiento que casi al instante se volvió una real tragedia cuando esa misteriosa damisela se arrojó a Ash, abrazándolo por atrás muy sonriente, deshaciendo con ese afectuoso gesto la fachada de mal humor en el entrenador.
Su ritmo cardiaco aumentó, en todo el cuerpo resintió una falta tremenda de oxigeno.
Él se volteó y empezó a jugar con los largos mechones de cabello azul.
Su estómago se volvió un nudo que pesaba en su interior.
La extraña se rió. Misty sintió un vuelco más revolverle las entrañas.
Finalmente, Ash acercó su boca a los labios rosas de Dawn, besándola tiernamente…
Y allí, Misty podría jurar que sintió el momento exacto en el que su corazón se redujo a añicos.
De golpe, todo eso pasó, el tiempo volvió a la normalidad y Misty estaba plantada en una cruel realidad que se hacía innegable cuando Ash se acerca a ella, su mano atada a la cintura de la bella jovencita.
- Misty, hace mucho que quería presentarte a Dawn, mi novia. – Dijo de forma cruelmente lenta – Dawn, creo que recuerdas que te hablé de Misty, es una vieja amiga con la que solíamos viajar.
A eso se había reducido ella, a una anécdota barata de una de las tantas aventuras del entrenador, a un rostro más del montón dentro de los cientos que Ash había visto ir y venir cada que pisaba una nueva ciudad. O por lo menos de esa forma lo sintió Misty que, como pudo contuvo el llanto, tratando de hablar de manera normal, sin atreverse a preguntar nada relacionado con la novedad de la pareja frente a ella.
- En fin, hay cosas que tenemos que hacer. – De nuevo Ash se dirigió a su amiga pelirroja con frialdad – Supongo que nos veremos en la cena como lo planeó Brock.
- Eh si, - Misty trató de responder, aunque sus palabras se apresuraban a salir, haciéndolo con torpeza – Yo… debo de registrarme y esperar a…
- Esta bien, nos vemos en la noche entonces – De verdad parecía tener prisa, pues no desperdició tiempo ni siquiera en dejar que la pelirroja terminara su explicación cuando ya estaba caminando por las puertas giratorias del lobby, bien acompañado por la presencia de Dawn.
No lo podía creer. Ni la situación ni la actitud de Ash. Eran cosas que no había pensado tener que soportar.
Apenas si consiguió responderle a Brock, quien también se despidió, aunque no le prestó mucha atención a las indicaciones del criador. Desaparecieron sus amigos y al instante sintió que toda la gente en el vestíbulo también lo había hecho, es más, toda la gente del mundo se había desvanecido, llevándose con ellos la luz, el sonido, la esperanza... dejándola completamente sola a merced del agujero de obscuridad en el que se había convertido el mundo.
- Te lo advertí. - Una voz que pretendía ser comprensiva, pero en realidad sonó ruda, tajante y que sirvió de sacudida emocional, obligándola a salir de su ensimismamiento. No estaba sola, sino rodeada de gente en ese bendito hotel. – Todo el tiempo, te advertí que algo como esto podía pasar.
Si, había sido aconsejada por su amigo, había pensado en escenarios negativos con resultados desastrosos, pero nada, absolutamente nada de lo que llegó a imaginar alcanzaba siquiera a calcular el dolor que ahora experimentaba.
- ¿Y qué quieres que te diga? Tenías razón, soy una completa idiota. ¿Es eso lo que quieres escuchar?
- No, yo no quiero hacerte sentir mal, es solo que…
- ¿Qué?
- Creo que debiéramos irnos, no veo motivos para que sigamos aquí ahora ¿No crees?
- Te equivocas,
- Si estás pensando en hacer 'eso' de todas formas…
- Pues si, lo voy a hacer.
- ¿Te gusta sufrir o solo estás loca? Ya viste como es su vida ahora y más importante aún, ya viste quien ocupa su vida ¿Y aún así quieres decirle lo que sientes?
- Él es una buena persona, comprenderá que… simplemente él tiene que saberlo. Después…
- ¿Seguirán tan amigos como siempre? Estás siendo demasiado optimista si crees que así serán las cosas.
- Sé que Ash entenderá. Se lo diré de todas maneras.
- De acuerdo, No digas que no te lo advertí.
Te lo advertí. Las cosas no tendrían que terminar tan mal si tan solo te hubieras detenido YA.
¿Había escuchado esa voz antes? Se había vuelto un eco flotando en el ambiente, lastimándole los tímpanos y hasta la razón, pero fue solo un instante y después se esfumó.
- ¿Ash? – Llamó con temor al joven que le daba la espalda. Sus manos ocultas en los bolsillos mientras contemplaba la vista hacía la bahía desde la ventana de su amplia habitación de hotel. Tardó un rato en querer voltear al llamado de su amiga, sintiendo una pesadez inmensa con solo prestarle atención a la pelirroja.
- ¿Qué pasa, Misty?
- Eeeehh yo… yo esperaba poder hablar contigo ¿Tienes un momento?
- Supongo que si. – giró por completo hacia ella, acercándose unos cuantos pasos hasta la delgada figura de la jovencita. - ¿Qué necesitas?
De nuevo ese tono tan impersonal, esa forma de verla casi con desprecio y sus facciones duras que, desde su reencuentro la dejaban completamente desarmada. Con ansiedad, Misty comenzó a jugar con la parte suelta de su blusón blanco, sin atreverse a dirigir la vista del todo hacia Ash.
- Bueno yo, verás… - Suspiró en resignación, no podía darle muchas vueltas a lo que intentaba confesar, sobre todo porque el entrenador parecía fastidiado y dispuesto a desechar la plática en cualquier momento. Tenía que decirlo sin rodeos. – Acepté la invitación de venir aquí para poder pasar tiempo con ustedes, que fuera un poco como en los viejos tiempos, pero también quise venir porque había algo que necesitaba decirte y que no podía solo escribir en una carta o en una postal.
La reacción de Ash por esas palabras que todavía no alcanzaban a denotar la verdadera intensión de Misty, crearon un verdadero cambio en las facciones que por días parecían ser de piedra en el semblante de Ash. De un segundo a otro dejaron de ser miradas frías y gestos indiferentes convirtiéndose a una expresión de puro terror.
- No es necesario que digas nada, Misty. Es más, creo que no debieras decir nada más si es que tanto aprecias ésta… amistad que se empeñan en mantener Brock y tu.
- ¿Qué? ¿De qué estás hablando?
- Digo que te guardes ciertas cosas para ti, no hay necesidad que las compartas. Créeme es lo mejor.
- ¿Pero qué te pasa? Ni siquiera sabes de lo que estoy hablando.
- Si lo sé y como te dije, es mejor que te lo guardes porque a mi… no me interesa escucharlo.
Misty enmudeció por completo sin poder digerir lo que Ash le daba a entender. ¿Es que acaso su secreto nunca fue oculto?
- Tu… sabes. – Dijo con perplejidad mirando la creciente molestia en las pupilas color café
- Dije que dejes el tema, ¿de acuerdo? – Fue lo último que tenía por decir, haciendo clara cada palabra antes de que comenzara a caminar con intensiones de alejarse de la pelirroja.
- No. No lo voy a dejar, - con fuerzas que sacó de la desesperación que la invadía, Misty lo jaló de la muñeca - Necesito entender esto. Tu sabes que yo… que yo te quiero Ash, más que nada en el mundo, que siempre ha sido así casi desde que nos conocimos y…
- Todo eso. – la afirmación a sus dudas la dejó helada, aunque no tanto como el resto de las palabras de Ash – Pero te lo vuelvo a repetir: No me interesa.
- ¿Cómo puedes decir eso? Es que tal vez no puedes entender lo que te estoy diciendo…
- ¡Demonios Misty! ¡La que no entiende eres tu! Si te digo que no me interesa es porque yo no siento lo mismo, porque no puedo hacer de cuenta que todo está bien ¡cuando yo apenas si tengo un poco de cariño por ti! Por eso te dije que lo dejarás y así podríamos fingir que todo estaba bien. Así podría pretender que somos los mejores amigos y que me importas cuando ¡la verdad es que ya no!
Misty se quedó pasmada, mirando como la indiferencia de Ash se volvía odio, dejando en ella solo las ganas de llorar que apenas si contenía con los puños temblándole.
- Tu… nunca dirías algo tan cruel. Tu no eres así, Ash.
- ¿Por qué? ¿Porque te hiciste una idea tonta e irreal de lo que se supone que yo te diría? ¿Qué esperabas? ¿Qué lo aceptara?
- ¡No! ¡Yo no esperaba nada de ti! Solo sé que tu no eres así, Ash.
- Bueno pues esto es lo que soy, esta es la realidad lo quieras aceptar o no.
- Tal vez no me quieras… de la forma en la que yo,
- Tienes razón, no lo hago,
- Pero tu siempre tuviste un espíritu noble, por más que pudieras hasta odiarme, ¡jamás me tratarías de esta manera!
- Es solo que no encuentro otra forma de hacerte entender, más que así. Es porque no entiendes que me has orillado a esto. Estás son las ultimas consecuencias de tu necedad y en verdad…
No quería llegar a esto.
¿Qué estaba pasando? De nuevo esa voz, pero ahora no estaba en el aire, sino que provenía de lo más profundo de sus pensamientos. ¿Estaba perdiendo la razón o es que comenzaba a alucinar? Sea como fuese, un fuerte dolor de cabeza comenzó a nublarle la visión. Ash seguía de pie frente a ella con ese desprecio tatuado en el rostro, ese que ahora estaba dirigido exclusivamente a ella.
Y dejó de ser un solo Ash. Comenzaron a multiplicarse, a girar a su alrededor. Estaba mareada, demasiado desorientada y a solo segundos de perder del conocimiento… o eso pensó hasta que un estruendo la sacó de balance, pero manteniéndola bien despierta.
Una explosión inusual ocurrió dentro del edificio. La fuerza del impacto la hizo caer y rodó por el piso deteniéndose únicamente gracias al escritorio que decoraba la habitación, recibiendo un golpe en la espalada que le sacó todo el aire.
Estaba desorientada, pero sobre todo muy asustada por lo que ocurría a su alrededor. El piso se movía y en un segundo todo comenzó a venirse abajo, libros, cuadros y muebles enteros.
- ¡Ash! - Llamó desesperada al joven al notar que ya no estaba en la habitación, seguro salió en el momento de la explosión, - ¡Ash! - volvió a llamarlo dirigiéndose a tumbos hacia la salida, esperando encontrarlo o que estuviera cerca... Pero no había ni rastro de él.
El largo pasillo alfombrado estaba completamente en llamas y el piso comenzaba a desmoronarse.
Que rápido había avanzado ese desastre y de esa misma forma veloz, Ash había desaparecido en el siniestro, dejándola a ella detrás. No había tiempo para pensar en eso si es que quería salvarse. No estaba muy lejos de las escaleras, tenía que llegar a ellas si quería escapar de ese infierno. Un paso en falso y le esperaba una caída fatal de por lo menos diez pisos sobre las llamas. Se apresuró por el escaso camino que quedaba antes de que el fuego devorara todo a su paso.
Sin siquiera estar segura de cómo lo había conseguido, llegó a la puerta que conducía escaleras abajo y sin tener cuidado de sus acciones echó para atrás la barra de metal para conducirse por los escalones hasta encontrar un lugar seguro. Sus palmas ardían, se había quemado, sentía miedo combinado con una extraña sensación de que no lograría salir de allí. En la escalinata de concreto no hubo más señales del incendio, solo retumbaban las paredes y en cada piso se iban sumando más personas que bajaban frenéticas en busca de su salvación.
Tercer Piso… segundo… primero…
- ¡Agh!
Gritó sin importarle que tan fuerte lo hacía cuando fue empujada en la última puerta por un hombre que cargaba en brazos un pequeño y la había prácticamente arrollado al salir. Casi tuvo que empujar a la gente a la salida, pues nadie quería quedarse a averiguar su suerte en el peligro. La cortesía y los buenos modales habían sido mandados al demonio en esos momentos.
No hubo mucho que lamentar, estaba un poco lastimada, pero bien. Solo vio por unos minutos con el resto de la gente como el lugar se desmoronaba ante sus miradas asombradas.
Después de ver al edificio consumirse, su atención se fijó en las personas alrededor, en como se mantenían unidas las familias, las parejas abrazándose, agradecidos por haber salido vivos de eso, por estar juntos cuando seguro hubo quienes no lograron escapar.
Eso le trajo de nueva cuenta la preocupación por el repentino desvanecimiento de Ash. ¿Dónde estaba? ¿Habría quedado atrapado allí adentro?
'Oh Ash, tuve tanto miedo.'
Escuchó aquello como si se tratase del único sonido, cesando el resto del caos auditivo de las sirenas y las ambulancias. No era muy lejano, aunque no encontraba el punto exacto del que provenía.
– Pensé que no saldríamos de esta.
- Ya, ya pasó – Era él, era Ash y sonaba tan tierno, tan comprensivo, tan… todas las cosas que no había sido con ella desde que se reencontraran – Lo importante es que estamos bien.
¿Dónde estaban? Hizo a un lado a cuanta persona se le atravesara buscando el lugar exacto donde se hallaban los jóvenes a quienes escuchaba con tanta facilidad. Finalmente los vio junto a uno de los camiones de bomberos. La sola imagen de la pareja fue más difícil de soportar que toda lo que tuvo que vivir dentro del edificio en llamas.
Él resguardándola con tanto cariño, protegiendo a Dawn de todo peligro, mientras ejercía una que otra caricia a la asustada chiquilla que no hacía mas que acurrucarse al cuerpo de Ash, sabiéndose merecedora de su amor.
Juntos, enamorados, parecía que nada más les importaba en el mundo.
- ¡Ash! – Brock se acercó con Pikachu en brazos, con la alegría demostrada en su tono al encontrar a la joven pareja a salvo. – No saben el alivio que me da verlos. Ahora solo falta encontrar a Misty. ¿Tu no la viste? – Esa última pregunta fue dirigida exclusivamente al entrenador. – Estaba seguro que ella se dirigió a tu habitación antes de que ocurriera la explosión.
- Si, estaba con ella – Dijo sin ninguna clase de emoción, como quien habla de cualquier trivialidad que vio en televisión.
- ¿Cómo? ¿Y no está contigo? ¿Qué le pasó?
- No tengo idea.
- Ash, no estés jugando.
- ¡No estoy bromeando! Mira Brock, no sabía donde estaba Dawn, tenía que buscarla a ella primero.
- No estás hablando en serio.
- Hice lo que tenía que hacer para no perder a quien realmente me importa – Para enfatizar sus palabras afianzó mas el abrazo en Dawn – No debes preocuparte tanto por ella Brock, de seguro está bien.
- ¿Y si no es así?
- Pues sería una lástima, pero no hay nada que hiciera diferente, Brock.
Había escuchado suficiente, sentía como las lagrimas le quemaban el rostro y el dolor aplastaba su pecho. Ya no podía soportar ni un segundo más de esas crueles palabras ni de las acciones despiadadas de Ash hacia ella.
Corrió con todas sus fuerzas sin intentar detener ni sus pasos ni el llanto que la acompañaba. No se fijó en el camino, solo siguió moviéndose entre la gente hasta alcanzar un callejón y se adentró en él. No le importaba nada, ni siquiera su bienestar y si se topaba de nuevo con la amenazante catástrofe, si se encontraba cara a cara con la muerte, no huiría, al contrario le daría la bienvenida, le pediría que se encargara de ponerle fin a su sufrimiento.
Pero no se encontró con más fuego sino con unos brazos que detuvieron su andar.
- Te tengo, pequeña.
La voz que conocía por bastante tiempo ya, fue casi un bálsamo para su adolorido espíritu. Levantó la mirada en busca de la mirada esmeralda para confirmar de que se tratara de él, de su mejor amigo, su consejero y quien ahora parecía ser su salvador.
- ¡Derek! – Se lanzó por completo a sus brazos rompiendo a llorar completamente histérica. - ¡Debí hacerte caso! ¡Nunca debí venir aquí! Todo esto fue un error… yo solo… yo…
- No te preocupes de nada pequeña, yo estoy aquí para ti, yo siempre estaré para ti. – La sujetó con fuerza, dejando que se desahogara por completo – No podemos quedarnos aquí. Es mejor que busquemos ayuda, tienes algunas heridas…
- ¡No! ¡Yo no quiero ayuda, ¡yo no quiero estar aquí!
- Tranquila, dime que quieres y dalo por hecho.
- ¡Irme lejos, muy lejos donde nadie nunca me encuentre y no volver a ver a Ash nunca más! Por favor, Derek.
- Está bien, pequeña. Nos iremos ahora y no te preocupes por nada. Yo me encargaré de todo, me aseguraré de que paguen todo el daño que te han hecho. Te lo prometo.
- No. – Misty se separó del cuerpo del alto muchacho, limpiándose el rostro con el revés de su mano de una manera tan brusca, que quedaron marcas rojas en sus mejillas. Miró directamente a los ojos del chico muy decidida – De eso me encargaré yo.
Cualquier rastro de nobleza y calidez que alguna vez llenaban los ojos de Misty desapareció con esa sola frase, trayendo consigo solo vacío. En el rostro de Derek, solo se formó una sonrisa.
Esa es mi pequeña…
oOoOoOoOoOo
Abrió los ojos de golpe, en un movimiento rápido se sentó sobre la cama haciendo que un mareo la atacara al instante.
Recordaba lo que había pasado, lo recordaba todo o ¿solo había sido un mal sueño? No, deseaba que lo fuera, una pesadilla que le había durado días, pero aquello fue real. Todo lo fue, cada dolorosa parte del viaje que nunca debió realizar estaba tan vivo en su mente que en seguida le creó un intenso malestar que nacía desde su pecho y se extendía a todo su ser.
- Ah, por fin despertaste. Me tenías muy preocupado.
El dueño de la mansión entró en la habitación sin anunciarse, sobresaltando a la chica que además le dedicó una severa mirada de desconfianza. Por instinto se crispó sobre las cobijas, apretando los puños junto con la tela.
- ¿Sucede algo? – preguntó el joven con fingida preocupación.
Misty no respondió, solo observaba con recelo a ese hombre. Había algo familiar en él, esos ojos verdes, el cabello de la misma tonalidad, el innegable porte que le daba un aire misterioso. Ella... ¿Lo conocía? Tal vez, pero eso no evitaba que sintiera la necesidad de esconderse o de defenderse en caso de ser necesario, sentía la adrenalina correr por sus venas a cada paso que él daba para acercársele.
- ¿Pasa algo malo… pequeña?
Como un remolino de pensamientos, millones de imágenes se hicieron presentes de golpe en la memoria de Misty. Era perturbador tratar de procesar tantas cosas que, se supone no debía olvidar y que ahora eran tan claras como el agua.
Ella lo conocía, por supuesto que lo hacía. Se sintió un poco tonta por siquiera desconfiar cuando en realidad debía estar eternamente agradecida con él.
- No, - sonrió hacía su anfitrión relajando sus músculos al no tomarlo como una amenaza, sino como el amigo que era - No pasa nada, Derek…
Ya no voy a tardar tanto en actualizar, de verdad que no, porque pierdo el hilo de las historias y luego para encontrarlo está difícil. ¿Que pasará en el próximo capitulo? Pues veremos que pasa con Misty ahora que ha despertado y Ash... también sabremos que fue de él. Nos veremos pronto, de verdad que si ;)
Canción que inspiró este capitulo Black Eyes de Radical Face
AquaticWhisper. Solo una prueba más, es cierto, aunque falta ver si Ash sobrevivirá para realizarla jajajajajajajaja O_O
Suki90. Creo que te gusto el capitulo :3 y pues este fic bien podría llamarse "torturando a Ash" Así que... seguirá sufriendo U_U
Guest. Aqui está un nuevo cap ;)
Mistyket. Tienes toda la razón: no habrá tregua para Ash :D y no sé que esperabas del malo, yo creo que es más malo que la leche cuando se queda tres días en el sol O_O y por lo menos en este cap sufrió mas Misty y eso es bueno n_n... No, espera...
oswall44. ¡Nuevo cap a la orden!
naliaseleniti. Si que andas desaparecida y bueno es que si pedían sufrimiento para Ash jajaja, yo solo les hice caso. También actualicé everything n_n
Red'nYellow. Mmmmm no creo que Ash esté taaan preparado para enfrentar al malo... o a Misty ¿Podrás deducir por qué? como que me he puesto como reto sorprenderte jajaja si lo logro es que voy por buen camino a que mi historia sea lo menos predecible posible. Así que... espero tus predicciones!
Elphie. Sientes piedad por Ash? Eso si es novedad jajaja y creo que en everything no se portó tan mal esta vez... oh si, los actualicé a los dos fics que les dan dolores de cabeza :P Te digo que tu odio que sientes en everyrhing te ciega porque... May no sale en ESTE fic XD
