Se que este capítulo no es tan largo como los otros pero necesito escribir mientras pueda. Y no, yo dije que el lemon venía más adelante, no ahora-ahora. jajaja...
Les agradezco a las que siguen la historia... y a las que la descubren ;) La verdad que tengo que agradecer su pasiencia con mi ritmo irregular de actualización. Perdonen, de verdad.
Bueno... que les guste.
reedición 2012
POR QUÉ
Goku vio desaparecer a Bulma por la entrada principal e irremediablemente partió a su propia casa. Todo parecía estar en orden en la Corporación ¿para qué rayos necesitaría la semilla?
-Ah… ¡ya lo tengo! De seguro se hirió alguna de las mascotas de sus padres…-razonó lógicamente el máximo héroe terrenal mientras que volvía a aparecer en la casa.
-¿Qué le pasaba a Bulma, eh Goku?- preguntó Krillin, Goku vio horrorizado que todos habían comenzado a comer así que saltó a la mesa y él también comenzó con lo suyo antes de que no le quedara nada.
-Bulma está bien, le daba pena decirme que alguna de sus mascotas se había herido, es todo… -resolvió con una pata de pollo dentro de su boca. Yamcha levantó la vista hacia él.
-Entonces… ¿no ocurrió nada más?- preguntó el guerrero mirándolo fijamente a los ojos, Goku asintió despreocupadamente.
-Por cierto, Yamcha… no me habías dicho que Vegeta se había ido al espacio… -dijo Goku, el hombre empalideció por completo. En cierto modo se sentía culpable por no haber ayudado a Vegeta pero por el otro lado… ¡Vegeta lo mataría si llegaba a sobrevivir!
-Eh… ¿Bulma te dijo que viajó al espacio?- preguntó Yamcha cautelosamente, intentando disimular su nerviosismo.
-Es cierto… yo no siento su ki- dijo Piccolo rápidamente.
-Ni yo, señor Piccolo…
-Yo tampoco- secundó Ten Shin Han mirando hacia todos lados con su triple visión.
Yamcha tragó saliva y se sintió aliviado internamente pero ¿por qué Bulma no pidió ayuda? ¿Ahora qué haría con su cadáver?
-NO, Bulma no me dijo nada… es que no sentí su ki cuando fui a la casa y…
-Quizás el mal nacido lo esté ocultando- resolvió Piccolo.
-Eso tiene más lógica…
-El caso es que Bulma estaba toda ensangrentada, seguro que fue algún dinosaurio el que se hirió… -dijo pausadamente.
-Bulma esto, Bulma lo otro… ¡Goku! ¿Cuándo vas a conseguir un trabajo? ¡Sabes bien que la fortuna de mi padre no es eterna!- gritó Milk exasperada sentándose también a la mesa- ¡Y tú Gohan, deja de buscar el ki de ese demonio de Vegeta y mejor busca tus libros!
-Sí, mamá…
El silencio reinó por un momento en la mesa, en estos casos era un hábil y gracioso comentario de Yamcha el que recuperaba el ánimo, pero él estaba muy ensimismado en sus pensamientos.
Vegeta finalmente había muerto, su ki había desaparecido…
2
-Puedes dormir en la habitación de huéspedes que queda del otro lado, yo arreglo todo aquí y mañana ya estará lista- dijo Bulma cuando finalmente Vegeta se puso de pie, el príncipe simplemente asintió y salió de la habitación para conseguir alejarse de ella.
Vegeta se sintió un tanto extrañado, se introdujo en el baño y tomó una larga ducha caliente. Esa mujer esta noche había logrado algo en él: confundirlo.
No lograba comprender porqué los humanos eran tan idiotas de intentar proteger aquello que les podría hacer daño. Jamás lo entendería, no quería entenderlo.
Aunque si era sincero consigo mismo, si había una persona en toda la infinidad del Universo que "quizás" hoy no lastimaría… o al menos durante un par de minutos más, sería a Bulma. No sería capaz de hacerle un daño, ni aunque quisiera.
No era tanto por devolverle el favor, por sentirse OBLIGADO a comportarse en retribución a lo que ella había hecho.
-Salvó mi vida… -susurró entre la fuerte presión de las gotas que se escurrían por su ya recuperado cuerpo. Instintivamente tocó la herida… o el lugar en donde estaba.
Las semillas del ermitaño sí que eran efectivas.
"Incluso mintió, jamás dijo que yo estuviese herido… no sólo se encargó de mi herida física, no quiso herir mi orgullo…"
Era un misterio.
Sentía ganas de volver a preguntarle porqué lo había hecho, ciertamente sentía que era capaz de volverse loco con esta pregunta sin contestar en su cabeza.
En el espacio cada uno se ocupaba de sí mismo. En su escuadrón era distinto, Raditz y Nappa también se encargaban de él, sobretodo cuando era más pequeño, querían protegerlo a regañadientes de él. Pero no era porque realmente les importara… era sencillamente su misión como saiyajins proteger y honrar a la casta real.
Bulma no tenía nada que ver con él, entonces… ¿qué la había impulsado a protegerlo de aquella manera sin ganar nada?
"¡NO LO ENTIENDO!" pareció exclamar su mente cuando un débil puñetazo chocó contra la pared de la ducha. Cerró las llaves del agua y salió envolviéndose con una toalla la cintura.
Si mal no recordaba, ella había dicho algo de "confianza" lo había llamado "amigo".
Él entendía el concepto de amistad y de confianza, lo había visto entre los terrícolas, y también en Kakarotto.
¿Para qué necesitaba esa mujer amigos? ¡ÉL UN AMIGO! Ni hablar... rió maliciosamente.
- … suena gracioso incluso sin decirlo- comentó Vegeta en la penumbra, se recostó en aquella cama desconocida secando un poco su cabello con la otra toalla.- La respuesta es más sencilla de lo que parece: está loca. Todos aquí están locos.
Cerró los ojos para intentar dormir…
"VEGETA…" volvió a escuchar repetirse en su mente como un eco, era el recuerdo de la voz de la mujer sollozando su nombre, creyéndolo muerto… sufriendo por eso.
Se incorporó de golpe sintiendo que algo dentro de su pecho se retorcía, la sensación alcanzó pronto a su estómago.
-Con un demonio…- resopló molesto volviendo a ponerse de pie, no iba a poder dormir con la duda aquella rondándole en la cabeza, necesitaba comprenderlo ¿pero cómo? Algo lo perturbaba del accionar de la mujer, sentía miedo. Miedo de que comenzara a experimentar "gratitud" por ella y que decidiera dejarla con vida cuando acabara con el planeta.
Eso contaba como debilidad… y debilidad significaba…
-... Sentimientos... - se extrañó él nuevamente tomándose la cabeza con una mano para frotar sus sienes.
"Es imposible… esa humana me es indiferente, como cualquier ser viviente, sólo quiere confundirme…" intentó pensar. "Maldita sea… ¡Debo matarla ahora!" con este último pensamiento Vegeta endureció sus gestos. Era una prueba.
Caminó en medio de los pasillos de la Corporación hasta el cuarto de la mujer, pero no la encontró allí.
-Te estaba buscando… -lo sorprendió una voz a sus espaldas, Vegeta se dio media vuelta para encontrarse de lleno con la imagen de la mujer. También se había dado un baño, el cabello mojado la delataba. Llevaba puesto ya un pijama ordinario por no decir no provocativo, traía en sus manos una bandeja de plata con un animal asado que desprendía un delicioso aroma, y detrás de él venía ese robot que siempre cargaba las comidas durante las reuniones que Bulma organizaba en su casa.- Casi olvidaba que no comiste nada… de seguro me llamabas para ordenarme que cocine ¿cierto?
Vegeta permaneció estático, con el rostro duro como hierro.
"Si no la mato ahora… es porque me estoy haciendo débil" se dio ánimos internamente sin moverse un ápice, ella le sonrió amistosamente.
-¿Todavía te duele algo?- le preguntó con palpable interés- ¿Quieres que te lleve algo de ropa a la otra habitación?- dijo al verlo tan solo con una toalla amarrada a la cintura.
Vegeta no conseguía hacer nada, mientras que su mente le gritaba que la atacase su cuerpo se mantenía inanimado. Una gota de sudor corrió por su sien.
"Yo no soy ningún débil…" articuló su mente "Ni siquiera le dolerá, será menos de un segundo…" se daba ánimos. "Tan débil mujer…"
-Mmm… debes estar así porque ya no tienes cámara de gravedad ¿cierto?- preguntó, aquellas palabras lo sacaron de su trance y volvió a mirarla. Los ojos celestes de ella destellaron una picardía jamás notada por él- No hay problema, repararé la cámara en unos días…¡Sólo si me prometes entrenar con más cuidado!
-No prometo nada- dijo él arrebatándole la bandeja de las manos- Y la quiero lista lo antes posible… no quieras ganar tiempo para tu amigo Kakarotto.
Vegeta comprendió en ese momento que sería una tontería asesinarla, su entrenamiento no estaba completo y de seguro Kakarotto vendría a vengarse de su amiga, lo cual no sonaba muy alentador. Por otra parte estaba el increíble talento de la mujer para esas tareas como la de mantener su cámara reparada y sus robots de entrenamiento listos.
"Sería inútil además de estúpido matar a esta insignificante humana sólo para probarme que sigo siendo fuerte de carácter" pensó felicitándose por razonar antes de cometer una tontería.
3
Yamcha escupió todo el contenido de su vaso.
-¿Cómo dices?
-Dije que parece que Vegeta ha decidido revelar su ki- comentó Piccollo tranquilamente- Y su energía ha aumentado desproporcionalmente…
Yamcha logró concentrarse y sí, sentía el ki de Vegeta, maligno como siempre pero con mucha más potencia.
-Uuuh... de seguro que habrá entrenado mucho… ¡me muero de ganas de pelear con él!- exclamó Goku entusiasmado con la idea de un duelo espectacular, jamás había tenido rival como Vegeta. Con él estuvo a punto de perder y si no fuera por sus amigos lo peor hubiese pasado.
-Yo no estaría tan confiado, Goku- comentó Ten Shin Han tan pesimista como siempre.-Dentro de poco alcanzará su máximo nivel, quién sabe… para mí fue una mala idea dejarlo vivir con Bulma.
-Con Bulma- repitió Yamcha haciendo añicos una lata de cerveza que tenía en la mano, toda la mesa se giró a mirarlo y esta vez fue Milk la que intervino en la conversación.
-Ay… ¡Qué romántico es ver a un hombre celoso!- exclamó en tono dramático mientras que Yamcha se puso rojo.
-No son celos, Milk, lo que pasa es que Vegeta es un poco esquizofrénico y quizás en un arrebato le haga daño a Bulma.
-Nooo… descártalo Yamcha, eso jamás pasará. Vegeta es de todo, pero hizo una promesa y tiene palabra.- respondió Goku mientras se disponía a comer su décima porción de arroz.
-Tranquilo Yamcha, Bulma jamás se fijaría en un hombre como él- consoló Milk restándole importancia a la explicación que le había dado el guerrero. Estaba encantada con la pareja que hacían Yamcha y Bulma- Imagínate, es arrogante, grosero, tiene un genio pésimo y además es un asesino despiadado… ¡Ninguna mujer correcta se fijaría en un hombre así!
-Sí, Milk pero tu siempre dices que Bulma es arrogante y grosera y que tiene muy mal genio… ¿no es lo que pensarás de todo el mundo?
-Ay, Goku tú nunca entiendes nada del amor. El amor nace entre dos personas que están hechas el uno para el otro, como tú y yo.- Yamcha se puso azul con esto último.- Además Bulma no se fijaría en un hombre que no puede fijarse en ella.
-Bueno, ese argumente es más razonable- confió Ten dándose cuenta de lo vanidosa que era la chica en cuestión.
-En Namek Bulma se fijó mucho en Zabón, y él era peor de despreciable que Vegeta- recordó Krillin.
-¿QUIÉN EN ZABON?- gritó Yamcha ofuscado, Krillin sonrió nerviosamente.
-Eh… jejeje… no importa, ya está muerto y además Bulma dejó de interesarse en él en el momento.
-Yo opino que a Bulma siempre le han gustado los chicos malos ¡Cómo tú Yamcha!- dijo Goku dándole una palmada en el hombro al ladrón del desierto. Este comentario no hizo más que fastidiar al joven.
-¡Ya dije que lo único que me importa es que no le haga daño! ¡Yo sé que Bulma jamás se fijaría en…!- sus palabras se detuvieron en seco y Piccolo aprovechó para meter su bocadillo en la charla, pero Yamcha no escuchó.
Un sin fin de imágenes se agolparon en su mente, eran recuerdos que parecían no haber existido nunca antes pero que ahora resurgían como una revelación.
1) Bulma mirando pensativamente la cámara de gravedad.
2) Bulma dejando una cita para preparar comida.
3) Bulma preguntándole siempre qué haría él si fuese Vegeta en alguna circunstancia.
4) La frase más habitual en Bulma se había vuelto "porque Vegeta…"
5) Bulma eligiendo ropa para Vegeta mientras él compraba la suya.
6) Bulma llenando un botiquín con vendas y cremas.
Y… ¿su sonrisa con la mirada perdida en las estrellas… también sería por su causa?
A Yamcha un peso muerto se le hizo sentir en el estómago.
-¿Y tú que opinas Yamcha?- oyó de la boca de Krillin, el guerrero se puso en pie.
-Eh… sí, tienes razón- contestó simplemente mientras comenzaba a despedirse de todos excusándose de alguna manera.
El ladrón de desierto necesitaba meditar largamente.
4
Bulma observó a Vegeta caminar con la bandeja hacia su habitación temporal y programó al robot para que lo siguiera. Después de todo ese hombre no tenía remedio.
-Vaya noche… -murmuró arrojándose a su cama, estaba sumamente cansada, Yamcha, su padre y Vegeta hoy se las habían arreglado para hacerle la vida difícil. Recordó a Yamcha al momento y tomó el móvil: nada, él no había respondido aún a su llamada. No le importó, pasado mañana empezaría la gira con su equipo así mañana por la mañana lo tendría a sus pies en la casa nuevamente.- Jejeje ¡qué mala eres Bulma!
Pensó detenidamente en lo que le había preguntado Yamcha esa tarde, si lo quería.
"¿Se sentirá confuso con mis sentimientos?" últimamente no había tenido mucho tiempo disponible para Yamcha, pero teniendo en cuenta que tenía que atender a Vegeta eso era razonable.
"No te pregunté por Vegeta" le había dicho fuerte y claro Yamcha cuando ella lo sacó a tema, probablemente si hubiera leído sus pensamientos ahora le diría lo mismo.
Pero es que Vegeta tenía una presencia absorbente, parecía robar sus energías de todos los que lo rodeaban.
Antes era Yamcha el que no tenía tiempo para ella, ahora los roles se habían invertido. Eso no sonaba tan descabellado.
-Pobre Vegeta… ¿cuánto tiempo habrá estado sufriendo hasta que llegué?- se preguntó en voz alta arropándose en la cama.- El muy tonto sabe donde le dejé anotado mi número del móvil si algo pasaba. Si hubiera llegado un poco más tarde él…
-Bulma- escuchó con firmeza del otro lado de la puerta.
"Sin duda es la voz de Vegeta, pero está diciendo mi nombre" se extrañó.
La mujer se puso de pie y caminó hasta la puerta de su habitación, la abrió y se encontró con la cara de enfado de Vegeta.
-¿Qué pasó?- le preguntó preocupada, era demasiado extraño que él la llamara por su nombre, incluso que se acercara a su habitación.
-Ese maldito robot no me obedece, no sale de mi cuarto- protestó Vegeta bastante molesto, la muchacha sonrió comprendiendo la situación. Por un momento interrogó a Vegeta con la mirada, hubiese jurado que si al príncipe saiyan le molestaba un simple robot no dudaría en eliminarlo. Había gato encerrado…
-Yo me ocupo- dijo al momento que tomaba un control remoto de su mesa de luz y presionaba un par de botones- Listo, ya no tienes más robots en tu cuarto.
-Hm… -asintió él sin cambiar la expresión seria de su rostro.- Mujer… - la llamó cuando ella ya se había dado la vuelta para regresar a la cama. Bulma se volteó- ¿Qué diablos tramas?- preguntó bastante intrigado. Endureció más su mirada -¿De qué te serviría mi confianza? -soltó por último con extremo recelo. Otra vez tendría que ponerla en su lugar.
Ella simplemente se sintió sorprendida por el interrogante. Era una buena pregunta ¿Para qué demonios quería su confianza?
-Es más fácil así que teniendo que adivinar.- confesó ella, pero el príncipe muy poco complacido con la respuesta volvió a fruncir el ceño.- Tú no eres ni capaz de decirme cuál es tu comida favorita… me llevó mucho tiempo adivinarlo. ¿No hubiera sido mejor para ti hacérmelo saber?
-¿Y eso qué tiene que ver?
-Vegeta… es un sencillo ejemplo de lo más mínimo que representa la confianza, cuando hay confianza es cuando la gente se conoce, cuando uno se revela; y tú no muestras nada. Nadie sabe nada de ti excepto lo obvio.
-¿Para qué saber más? ¡Podrían usarlo en mi contra! Si conocieran una simple debilidad o facilidad ellos…
-¿Ellos? Estamos hablando de tu confianza conmigo.
-Pero tú les dirías a ellos- atacó él desafiándola con la mirada.
-Si tuvieras confianza en mí, sabrías que yo no lo haría. Tendrías la seguridad de que… sería incapaz de traicionarte. No soy esa clase de gente.- terció ella, Vegeta ladeó la cabeza a un lado para no verla a los ojos. Aún no entendía el concepto.- ¿Tan dura ha sido tu vida en el espacio con Freezer, Vegeta, que no conoces lo que es sentir confianza en alguien?
Lo vio reaccionar volviendo a enfocar sus ojos azabaches en ella.
-He visto a gente confiar en otra gente… y morir por eso- dijo con sencillez, Bulma tragó saliva.
-No te digo que aquí nadie traicione. Pero te aseguro que puedes confiar en mí.
-Pero… ¿para qué?- arremetió nuevamente, Bulma observó la consternación en su rostro, pareciera que quisiera entender algo ilógico en su cabeza.- ¿De qué te serviría a ti o a mi?
-Yo confío en ti- dijo ella bajando repentinamente la mirada, no sabía porqué pero sus palabras habían sonado extrañas, como si lo que dijera fuese una absoluta locura- Lo suficiente como para que hoy no ocurriese lo peor- le dijo lentamente- Y creo que eso te ha servido ¿o no? ¿negarás que hoy mi confianza en ti no fue "útil"?
-Para mi, sí- respondió él sin pensarlo- Pero no para ti.
-¿Ah, no?- preguntó ella dando un paso delante, él no se movió.- ¿Crees que me hubiese sentido mejor dejándote morir?
Vegeta meditó sobre sus palabras un instante. Era cierto, había sentido su consternación cuando ella lo creyó muerto, incluso habiendo hecho lo posible por solucionarlo.
-Mi conciencia me hubiese torturado para siempre... porque tuve la posibilidad de ayudarte- la oyó continuar, Vegeta volvió su vista a ella para examinar el grado de verdad en sus gestos. Se dio por satisfecho con la charla.
Sabía que los humanos y los saiyajins tenían unos principios muy distintos, los terrícolas eran amantes de la vida y los saiyajin...
-No necesito confiar en ti- contestó él dándose la vuelta- ¡Así que ya deja de fastidiarme con eso!
Dio el portazo final y comenzó a encaminarse hacia su habitación.
Sin embargo la dulce idea de que Bulma confiara en él parecía ser de alguna utilidad ¿le serviría este conocimiento más adelante? Quizás ella pudiese contarle el secreto de Kakarotto…
"No suena tan inútil después de todo" reflexionó largándose a malignas carcajadas. "Es perfecto, utilizaré a esta estúpida terrícola para que me de la información, mataré a Kakarotto y luego mandaré a volar el maldito planeta!"
ya lo dije, el cap no era muy largo.
Es que tengo que hacer un parate para seguir... jejeje. Es un aperitivo mientras doy más fuego al plato principal.
