Me acerque a ella lentamente, no quiera asustarla.

– ¿Estas bien Sakura?

– ¡Gaara!

Se me vino encima, la abracé, solo resé por que ese idiota no la hubiese tocado.

– ¿Quién fue?

– ¡No lo se!

– ¿Lo viste?

–Si…

– ¿Dime quien era?

–Era…

– ¡Sakura por favor, dime! ¿Quién era el sujeto?

No me respondía, estaba tan asustada.

–Por lo menos dime, ¿Cómo se veía?

–Tenía…lentes…

– ¿Qué mas?

–Una cola de caballo…

No me gustaba a donde iba todo esto, sentí que lo conocía.

– ¿Quién era?

–…Kabuto…

–Ese…

–Gaara…

– ¿Qué pasa?

No dejaba de llorar, ese maldito intento violarla, ese bastardo…

–Llevame a mi habitación…

–De acuerdo, sujétate.

La tome en brazos, su ropa estaba en su lugar, todo, solo tenia unos rasguños pero estaba bien.

– ¿Gaara?

–Director Jiraya…

– ¿Quién fue?

–Un tipo de lentes, cabello gris y una cola de caballo, ¿a quien lo recuerda usted?

El director se quedo sorprendido, sabia quien era perfectamente.

–La llevare a su habitación, avísenle a sus amigas.

–Si Gaara…

–Otra cosa…no quiero escándalos.

–No se preocupe.

Me fui de la dirección en camino a la habitación de Sakura, hice todo para que no nos vieran, entre, subí por el ascensor, caminamos un poco y llegamos a la habitación #130. Abrí la puerta, busque su cama y la acomode ahí.

– ¿Estas mejor?

–Algo…

Me puse de pie y me tomo la mano.

–No te vayas…

–No pensaba irme.

Me jalo con ella dentro de la cama, me recosté y ella apoyo su cabeza en mi pecho.

–No dejare que nadie te lastime…mi cerezo.

Se quedo dormida, yo también estuve a punto pero me acorde de Kabuto, no podía dormir sabiendo que ese tipo podría regresar. Quise levantarme pero Sakura se despertaría, me quede un rato más ahí.

– ¡Sakura!

– ¡Saku-chan!

Entraron sus amigas con gritos, luego me vieron, la vieron a ella y bajaron su voz.

– ¿Cómo esta?

–Mejor, solo esta algo cansada.

–Mandare hacer un permiso.

–Ahorratelo Hinata, el director ya lo hizo el mismo.

– ¿Qué te dijo?

–Que no me preocupe, no habrán escándalos.

– ¿Pero quien fue? ¿Quién pudo hacerle esto a Sakura?

–Kabuto, Sakura me dijo.

–Ese idiota, siempre intentando acercarse a las chicas y todas lo mandan por un tubo.

–Ya veo…

–Te dejamos a cargo de ella, Gaara-kun.

– ¿Qué?

–Tenemos clase, además confiamos en ti.

–Pero yo solo…

–Vamos Gaara, disfruta están con ella.

–Disfruta ahora, por que Sakura-chan es algo terca.

¿Disfrutarla? No entendí nada de lo que me dijeron. O talvez un poco, me gustaba estar con ella y al final, aquí estoy.

–Sakura…

Le acaricie el cabello, estaba muy sedoso, su perfume se ha de quedar en mi camisa de seguro, olía tan bien, no culpo a Kabuto por interesarse en Sakura pero ella…ya tiene a otra persona, a mi. No lo culpo, pero no dejare que la vuelva a tocar.

"Baka", estaba mas que enojado.

Furioso, el estuvo tan cerca de haberla violado, sino fuera por que llegue a tiempo, no sabría que le habría hecho.

–Mi cerezo…

Tan hermosa e inocente, ella era perfecta, la quería para mi…pero ni siquiera se si siente algo por mi, con solo pensar en eso me molestaba, espero y no sea así.

–No te quiero perder...Sakura.

¿Perder? Ni siquiera la tengo y ya estoy hablando de perder, que tonto soy. Debo darme prisa en mostrarle lo que siento.

"Solo dos días", solo eso.

Solo dos estupidos días han pasado y ella ya me tiene loco, pero el miedo de no ser correspondido me atrasa…quisiera que volviéramos a ese jardín, que me acariciara el cabello como lo hizo antes.

"Baka…baka", eso es lo que soy.

La tengo aquí, durmiendo en mi pecho y ni un solo beso, mierda… ¿que tan cobarde soy? Espera un minuto… ¿Qué pasa? ¿Estoy llorando? Si, lagrimas salían de mis ojos, no se por que sentía que sino le decía sobre mis sentimientos ella iba a desvanecerse.

"Miedo…", tenia miedo, talvez solo se comporte de esa manera por que yo la trato bien.

Solo una pregunta, ¿Por qué en los libros y películas se veía tan fácil decirle "te quiero" o "me gustas" a una persona? He visto a personas que lo hacen, no solo en las películas o series de televisión. ¿Por qué es tan difícil?

–Gaara…

– ¿Qué pasa Sakura?

– ¿Cuánto tiempo he estado dormida?

–Media hora solamente.

– ¿Media hora? Debo ir a clase…

–Tranquila, el director puso permiso para ambos.

– ¿Qué paso con Kabuto?

–No tengo idea, supongo que se fugo.

– ¿Se fugo?

–Eso pienso, no han venido a decir nada.

– ¿Y que hay con Ino y Hinata?

–Ellas vinieron antes, me dejaron a cargo de ti y se fueron a clase.

–Lo siento…

– ¿Por qué?

–Por meterte en esto, creo que solo soy una molestia.

– ¿Molestia? ¿Alguna vez te lo he dicho?

–No…

– ¿Entonces? No digas que eres una molestia, por que no lo eres.

–Eso me lo dices tú ahora…

– ¿Acaso antes de que me conocieras, alguien te lo dijo?

–No…

–Sakura, recuerdo haberte dicho que no sabes mentir.

–Bueno si…

– ¿Quién?

–Sasuke…

– ¿Por cuánto tiempo?

–Desde que lo conozco me lo ha dicho, últimamente yo no.

– ¿Y eso?

–Le gusto…

–No, hablo de por que te lo decía.

–Bueno, siempre estaba ahí para el…sin importar que pasara.

– ¿Aja?

–Ahí estaba…pero el siempre me decía molestia, que lo estorbaba, que no servia para nada.

–Te creíste por lo visto.

–Bueno…es cierto.

–No Sakura, tu no eres una molestia.

–Pero Sasuke me lo ha dicho por mucho tiempo.

–No importa por cuanto tiempo, Sakura.

Ella se veía algo triste aun que algo tranquila.

–Tú no eres una molestia, no importa quien te lo diga, cuando te lo digan o cuantas veces te lo estén diciendo.

Bajo su mirada, se la tuve que levante.

–Tú nunca serás una molestia, ni para mí.

Le plante un beso en sus labios, eran suaves y del tamaño perfecto, igual que ella.

–Gaara...

–Shh…

–Gaara yo…

–Tranquila, no tienes que decirme nada en este momento.

Sus ojos jade eran hermosos, felicidad…eso era lo que vi.

–Duerme un poco mas, lo necesitas.

–Pero y si…

–No te preocupes, aquí estaré y nadie vendrá a molestarte.

–De acuerdo…

Me dio un beso tímido en los labios, recostó su cabeza en mi pecho nuevamente, comencé a acariciarle el cabello, color rosa, como las flores de Sakura.

"Que suerte la mía", estando aquí con ella.

De esta forma, no había nada de malo en el ambiente, luego note que había comenzado a llover. Ahí se fue nuestra oportunidad de ir al jardín o talvez se vaya mas tarde, tocaron la puerta.

–Adelante.

Se abrió, era el intendente.

– ¿Qué paso?

–El muchacho ese que la ataco se fue, con sus cosas.

–Bien…

– ¿Cómo esta ella?

–Mejor, se acaba de dormir otra vez.

–Hacen bonita pareja.

La mire de nuevo, solo asentí con la cabeza y sonreí.