Welcome to this new chapter *u* ok no xD el ingles no se me da para nada bien.
Quiero agradecerle a todas por sus comentarios, en especial a cierta personilla la cual me envió un privado ayudándome con algunos errores.
Antes de que leais este capítulo quiero disculparme por la calidad D: este me resultó uno de los peores caps...lo escribí hace tiempo en un momento de debilidad...al igual que algunos capítulos siguientes, pero prometo que la calidad mejorará y se hará ligeramente mas interesante (cualquier cosa mejor que este insípido capítulo.
Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son de Masashi Kishimoto. La trama de este fanfic si es mía.
Mi rostro cambió de expresión, denotando el horror que ahora sentía, el padre de Sakura había muerto en mis manos y ahora ella me pedía explicaciones.
Fruncí el ceño, después de tanto buscarle, le había encontrado, le tenía frente a mis narices y no me había dado cuenta.
Le apunté con mi arma, ella tembló, podía escucharla maldecirme, exclamar con terror que me había hecho molestar.
—Tu padre, no es más que un hombre que se metió demasiado en el mundo de los vampiros su osadía costó la vida de mis padres, pero yo ya me eh encargado de hacerle pagar con su vida—gruñí, ella se encontraba pasmada, su rostro se desfiguró, pero aun así, a pesar de todas las emociones que brotaban en mí en aquel momento; me parecía la mujer más hermosa.
— ¡Mi padre era una buena persona!, ¿Qué puede tener en común con ustedes? —preguntó, de pronto la voz le falló, y recordó mis palabras. "pero yo ya me eh encargado de hacerle pagar con su vida". — ¡Maldito! —exclamó, se llevó las manos a los ojos, de los cuales se desbordaban lagrima tras lagrima.
— ¡Calla! —gruñí, ella era hija de aquel bastardo, que había vendido información a los malditos demonios los cuales habían acecinado a mis padres. —Ahora, escúchame —espeté, aun señalándole con el arma. Sentí deseos de apretar el gatillo y matarle, pero no, le haría sufrir cada minuto que sufrieron mis padres mientras se quemaban en la hoguera.
— ¡No! —gritó, decía cosas incoherentes en su mente, ¿acaso estaba volviéndose loca?
— ¡Que te cayes, joder! —grité. —Levántate de la cama, nos vamos —dije, ella continuaba con las manos en sus ojos, continué apuntándole con el arma, jalándole de uno de sus brazos, ella perdió el equilibrio.
Le levanté a tirones, tirones que por alguna razón, me dolían tanto o más que a ella. Le subí sobre mi espalda y salí de la casa.
Ella continuaba sollozando contra mi espalda, mojando la capa que me cubría. La soledad de la noche hacia sus sollozos más notorios, sentí deseos de callar aquel llanto con mis labios.
"Maldición, Sasuke, ¿en qué diablos estas pensando?", me pregunté mentalmente, histérico. "Yo soy Sasuke Uchiha, ella lleva la culpa en su sangre, además…", me detuve, pude observar aquella cabaña.
Al llegar a ella abrí la puerta y sin encender las luces, me adentré en ella. Le dejé caer al suelo, ella soltó un gemido de dolor, se había lastimado los tobillos al caer.
—Levántate y me sigues —ordené, ella dejó escapar otras lagrimas, mientras que se ponía de pie.
"¿Porqué lo haces Sasuke?", se preguntó ella mentalmente, me día la vuelta, completamente furioso, su voz me atormentaba y no podía callarle.
—Porque te odio, ¿comprende eso?, no eres más que una proscrita, una molestia —dije, sin darme cuenta, había dicho demasiado.
— ¿Qué? —preguntó ella, perdí los estribos. Le tomé del brazo con fuerza, haciéndola caminar hasta donde yo deseaba, la habitación.
Le aventé sobre la cama de metal, ella me miró horrorizada.
— ¿Sabes la verdadera razón por la que llegué a tu casa?, tu sangre me llamaba, mentí al decirte que escapaba, la verdad es que esos demonios habían probado de la sangre de tu padre y ahora iban a por la tuya, pero yo fui un imbécil al no darme cuenta de que tú eras su hija —gruñí, me quité la capa, empapada por sus lagrimas.
Ella mantenía sus orbes bien abiertas, su mente volvía a ser un manojo de incoherencias.
—Tú y tu padre tenían algo, tu posees algo que no todos los humanos tienen y eso lo quiere el consejo, Karin me lo dijo aquel día que fue hasta tu casa —dije, ella se aferró a las blancas sabanas de la cama.
— ¿Qué puedo tener yo? —preguntó con voz débil, casi inaudible.
—Eso…—dije despacio, mirándola con frialdad. —Tú lo sabrás conforme nuestro plan se desarrolle, por el momento, tu vivirás aquí —espeté. —Sin lujos, comerás cuando yo lo desee, beberás lo que te dé y lo más importante, ni se te ocurra escaparte, yo no me iré de aquí sin dejarte bajo guardia, de esta casa no sales, a menos que sea para cumplir condena —terminé de decir.
Ella comenzó a sollozar, cerré la puerta al salir, dejándola sola en la habitación. "Que pequeño es el mundo", pensé, me senté en una de las sillas del pequeño comedor.
—Pronto recibirás tu castigo…Sakura —murmuré.
Entonces escuché como ella golpeaba la puerta con sus manos, golpes fuertes que dañaban sus delicadas manos.
"La quiere sana y salva, no podemos permitir que se lastime", me recordó mi voz interna, me levanté de la silla, furioso.
Busqué en uno de los cajones de la cocina, me coloqué el objeto alrededor del cuello y caminé hacia la puerta.
—Como jodes —le grité, abriendo la puerta. Ella yacía a los pies de la puerta. Miré sus manos lastimadas, había golpeado la puerta con demasiada fuerza.
Le tomé con fuerza de la muñeca, levantándola del suelo y posicionándola sobre mis brazos. Le dejé en la cama, y usé la cuerda que había tomado del cajón.
Comencé a atar sus manos, lo suficientemente juntas como para que no intentara zafarse pero lo suficientemente separadas para no lastimarle. Lo que menos necesitaba en aquel momento era tener el olor de su sangre quemándome la pinta de la nariz.
—Sasuke…déjame ir —pidió. —Mañana presento mi tesis —dijo, sonreí gustoso de verla rogar.
—Que lastima —dije, me di la vuelta y caminé hacia la puerta, la cerré detrás de mí al salir. Me tumbé en la silla de antes, frustrado.
Sentía el leve temblor de mi corazón, aun continuaba latiendo, silenciosamente, pero lo hacía. ¿Por qué me sentía así al verla?, no era más que una estúpida humana, un estorbo, una molestia.
Escuché el golpe de unos nudillos en la puerta principal, me aturdí un instante, ¿Cómo no les había escuchado antes?
Me levanté y abrí la puerta, topándome con ellos, mi equipo. Karin sonrió ampliamente al verme, se acercó, aferrando sus manos en mi cuello, para besarme frente a los ojos furiosos de Suigetsu.
—Traje sake, para divertirnos un poco —dijo ella, asentí, dejando que se internaran en la pequeña cabaña.
Dejaron las botellas de sake sobre la pequeña mesa de madera. Miré a Suigetsu, quien no paraba de refunfuñar cosas sobre Karin y sobre mí.
—Te escucho —murmuré con frialdad.
—Ya lo sé —dijo poniendo los ojos en blanco. Me senté en la silla de antes, esperando a Karin que se posicionó sobre mis piernas, acerqué mi mano derecha a su cintura, atrayéndola hacia mí, cuando escuché la voz de Sakura.
Al parecer hablaba consigo misma en voz alta, al menos eso parecía. Lo que me agradaba era que se trataba de su padre, ella misma comenzaba a creer lo que había dicho de su padre, lo cual le torturaría aun más, al menos hasta que llegara la hora de su castigo.
Pero todo aquello que le había dicho no era mentira, su padre, conocedor de nuestra especie, había vendido información a los demonios, quienes aprovecharon esa información para acabar con nosotros.
— ¿Quieres? —escuché, miré a Karin, quien me ofrecía una copa de sake. Negué, tomando una de las botellas y llevándomela a los labios.
El aroma a alcohol era increíblemente excitante, casi tanto como el aroma de Sakura. No, el aroma de Sakura era mil veces mejor, demasiado perfecto para ser comparado con el del alcohol.
El sentir el liquido bajar por mi garganta era aun mas excitante, al igual que la sensación del mismo en mis venas. Ardiendo a su paso, ardiendo igual que la sangre de ella en mis venas. El alcohol ardía, su sangre quemaba.
Continué bebiendo de la botella, y no fue hasta la segunda botella que comencé a sentir los afectos del líquido.
Mis ojos se entrecerraban, no a propósito, sino que así podía distinguir bien lo que veía. Había pasado toda la noche concentrado en los pensamientos de Sakura, que a pesar de irrumpir en los momentos menos indicados, me resultaban interesantes.
— ¿Puedo quedarme aquí contigo? —preguntó Karin, desperté de mi transe, mirando a un costado. Ella estaba envuelta en las sabanas, al igual que yo.
—No me jodas Karin —dije, me llevé una mano a la cabeza. Karin acarició sus pechos desnudos contra mi pecho al posicionarse sobre mí, le miré con un poco de disgusto.
Me sentía disgustado por tener que repetirle las cosas, me molestaba que me desobedecieran. Pero no podía negar que la chica era muy útil, tanto como amante como compañera de equipo.
—Ya eh dicho que no me jodas, ya cumpliste por hoy —gruñí con frialdad, ella se apartó, sus ojos se llenaron de "lagrimas", lágrimas manchadas con sangre.
—Lamento molestarte —dijo, fruncí el ceño, aquellas palabras habían opacado los bajos pensamientos de Sakura.
—Solo vete, dile a Suigetsu y a Juugo que también se larguen —le ordené, ella bajó de la cama. Se vistió con destreza y luego salió de la habitación.
Le escuché dar el mensaje al par de idiotas que se encontraban en la sala. Me levanté de la cama, me fui hasta el baño y me di una ducha aunque no era necesario; por instinto nuestro aroma era perfecto, atrayente para nuestras victimas.
Al salir de la ducha me vestí, miré mi arma sobre la pequeña mesa de noche. "¿Para qué sacarla?, de cualquier modo, Sakura era una indefensa humana".
De pronto escuché mi nombre es sus pensamientos, ¿Qué diablos estaría haciendo?
Salí de la habitación y abrí la puerta. Le miré tumbada en la cama, con sus manos frente a su rostro. Sus cabellos esparcidos en las sabanas, sus mejillas sonrosadas.
Me incliné para verle el rostro más de cerca. Estaba tan apacible, totalmente sumergida en sus sueños. Lo que significaba que ella soñaba conmigo.
— ¿Que haré contigo?, mi pequeña molestia —susurré, acaricié su rostro con la punta de mis dedos.
Nuevamente me disculpo y os agradezco por leer...prometo que a próxima vez os agradeceré individualmente ^^
Aclaro algunas cosas...Por si las dudas:
Si, Sasuke y Karin se acostaron.
Si, Suigetsu está enamorado de Karin.
Si, los vampiros beben sake.
Quiero disculparme por poner la palabra "sake" con minúsculas pero es que verdaderamente no sé si lleva minúscula o mayúscula al principio. Aunque sospecho que es un nombre propio ¿no?
Tengo debate mental sobre eso pero espero que vosotras me lo podáis aclarar para corregirlo si es necesario.
Ahora si, me largo. Tengo mucho sueño, mañana tengo clases hasta tarde (entro a las 12:30 y salgo a las 6:00) y pues debo intentar descansar un poco.
Espero sus comentarios ^^
