"Algunas vez has escuchado que después de la tormenta siempre llega la calma de todo sufrimiento, pues no es asi, todo es una mentira"

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"espere, espere y tu nunca llegaste"

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Días tras días todo era lo mismo, despertar, comer, ir al trabajo, que vida tan motonave y tan emitero.

Un fuerte sonido proveniente de un pequeño aparato despertó totalmente a una joven peli negra, que al escuchar dicho sonido se levanto de su cama, sentándose mientras miraba a la nada.

—.. Uh?, ya es de mañana—decía mientras se fijaba en la ventana al ver al sol salir —que desagradable—así eran todas las mañanas, despertando sin sentido de la vida—. Bien, Yazawa Nico, es hora de dejar de ser miserable por un momento—no era por que no tuviera una buena calidad de vida, no, eso no tenia que ver, solo era por algo... o mas bien por alguien.

Nico se puso de pie para caminar hasta el baño para poderse alistar e irse al trabajo, pero antes de dar tan siquiera un paso, su linda perrita llego a ella-en su trompa traía una roja bufanda-que muy bien ella conocía, los tan abrumadores recuerdos llegaban fugazmente a su memoria, como olvidarse de ese pequeño momento.

—. ¿De donde la sacaste? —pregunto un poco melancólica mientras tomaba la bufanda, la observo un poco, estaba un poco mal hecha, no pudo evitar soltar una risa, si tan solo ella supiera lo muy especial que es para ella misma—ah, Maki-chan, siempre fuistes pésima para tejer, pero aun así no pude negar este regalo que hiciste para mi—tenia unas ganas de soltarse a llorar pero no podía darse ese lujo, no ahora que ya trataba de vivir sin su presencia—ten—devolvió la roja bufanda a la perrita que seguia observando a su dueña, tal vez sea un simple perro pero sentía los sentimiento de su dueña—ya no la necesito—dijo para luego salir hacia el baño.

Ya lista salio de su tan modesta casa para caminar hasta su coche, un hermoso deportivo colór negro, debía de admitir que le va bastante bien, es dueña del tan famoso restaurante llamado "Fuyo", que se va hecho muy popular tanto en Japón y gran parte del mundo, pero a pesar de tener casi todo se sentía vasia y sabia muy bien por que, ahora que recordaba debía de analizar si su nuevo negocio estaba saliendo bastante bien, en fin eso lo averiguara llegando a su negocio.

—Nico-chan, no me has respondido—una bella y sensual chica-que a pesar de estar vestida con rompa de chef-se vei bastante bien, caminado detrás de la peli negra que entraba a su oficina.

Nico suspiro mientras se acomodaba en su silla frente de la chica—Debo de pensarlo un poco—se cruzo de brazos, racargandose en la silla—Akane ya tienes los análisis del cafe—pregunto bastante seria.

—Ahhh, siempre hablando de trabajo—hizo un puchero—pero aquí esta—le entrego una carpeta, Nico la tomo, verificando con su vista los papeles—cierto, aquí esta el periodico—saco dicho periodico, Nico aparto su vista de los resientes papeles, fruncio el ceño al ver ese despreciable papel.

—Quita eso de aqui—dijo molesta, la castaña alejo el papel de la peli negra, no entendía por que siempre cuando alguien menciona algo del periódico su linda jefa se ponía asi, molesta e irritada.

—Uh?, por que te pones asi? —le dijo bastante curiosa.

—por que si—respondió cortante—solo dime, terminaste con las cartas de los platillos que te pedí—miro de una manera intensa a su acompañante.

—ella solo suspiro, algo atormenta a su linda jefa, quería saber que Era para así poder ayudarla o sanar su corazon—si luego te los traigo—ladeó un poco la cabeza sin apatar la mirada de nico—sabes, siento que las personas están destinados a sufrir.

—.. —Nico pensó en eso varias veces y aun así jamas tendría respuesta alguna—no sabría que responderte, a demás de ti y de mi, en este mundo haya alguien sufriendo peor —miro hacia la ventana que se econtraba alado de ella.

Alguie por ahí también a de estarla pasando peor que ella.

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—¡Ahhhhh, esto apesta! —gritaba una irritada y molesta rubia, ya había pasado un año desde que fue aparar a la cárcel, pero la vida sigue, había logrado graduarse para luego ser una de las mejores maestras de baile de todo Japón, justo ahora tenia que ir a trabajar pero no tenia ganas de ir—y si mejor me voy a tomar un café primero—se dijo así misma, después de todo aun tenia tiempo—mmm, ahora que recuerdo hay un nuevo local de cafe, veré como esta—se subió a su flamante coche.

Dirigiéndose a su rumbo, había cambiado bastante y como no, si la persona que amabas te traiciona.

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—Sonoda-san, cada día nos sorprende—alagaba a la joven peli azul-sentada enfrente de el-manteniendo una mirada bastante fria, sin emoción alguna—siempre nos atrae con sus tan maravillosas historias.

—mm, si, es mi trabajo, después de todo usted me dio esta oportunidad en esta editorial—de manera educada hizo una reverenvia—yo estoy algo cansada, así que me retiro—se levanto de su lugar.

—Claro, que descanse bien, Sonoda-san.

—Gracias—camino hasta la salida, marchándose de ahi—ah, esto es fastidioso—aun pensaba que le daban un buen trato—necesito al recargable, un café seria genial.

Una voz la llamo—a... S-sonoda-san—juraría escuchar algo—.. es..—detuvo su paso para miarar a la dueña de la voz.

—Yuzami-san, ¿que sucede? —por que la hija del dueño de la editorial le esta hablando.

—mmm,.. y. o.. queria—se encontraba sonrojada la joven chica—que usted lea mi historia, Por favor—exclamó mientras le extendía un pequeño USB, La peli azul se acerco a ella para tomar el pequeño objeto—se que usted esta bastante ocupada con sus propias historias, pero.. yo.

—claro—dijo la peli azul mientras tomaba el USB—y no te preocupes, no estoy ocupada, justo iba a tomar algo así que tengo tiempo—la joven sonrió con alegria, mientras que Umi miraba detenidamente el usb.

—¡Gracias, Sonoda-san—hizo una reverencia.

—Claro, yo me voy, compermiso—hizo una pequeña reverencia para darse la vuelta para marcharse—Ufff, lo bueno es que tengo el portátil en mi coche—había salido al estacionamiento—iré a ese nuevo local de café—se acomodo dentro para salir rumbo a su destino.

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Tres cuerdas, cuatro cuerdas un sin fin de ellas, los dedos rosaban cada una, provocando una suave y hermosa convinacion, creando una melodía cargada de muchas emociones.

—ahhh, que día tan tranquilo—se decía así misma, observando la dulce brisa de la mañana por la ventana, se encontraba sentada sobre la pequeña banca junto el piano, estaba tocando su fina guitarra, a pesar de pasar un año y vivido todo aquello aun podía seguir viviendo, se graduó de la universidad para luego ser maestra de música, y ahí estaba en su salón componiendo una triste melodia—puedo con esto, vamos Erena, puedes controlarte—el frío sudor volvia, mas que intentaba su necesidad hacia las drogaste jamás se iba—si, puedo.

—Toudo-sensei—una voz bastante conocida de escucho—oh aquí estas.

—como si nada pasara, pudo calmarse—si, Kazumi-sensei—respondió a la resiente maestra—sucede algo.

—Pues, quería saber si quería tomar algo conmigo—erena noto el sonrojo en ella—Digo si quiere.

Era ella o le estaba invitando a salir, sonrió de lado, mientras dejaba de lado la guitarra.

—Gracias, pero estoy algo cansada, pero gracias—le dedico una sonrisa.

—oh, claro—noto cierta decepción en sus palabras, erena al escuchar eso, su corazón se estrujó ella muy bien sabia lo que es la decepción.

—pero, tal vez en otra ocasión, si.

—enserio, gracias—volvía ese brillo en sus ojos, erena sonrio—yo, me retiro, tengo una clase que dar.

—Hasta pronto—se despidio, mientras veía salir a la joven mujer—necesito algo sabroso, un café estaría bien—.miro la ventana por un momento, tal vez suena una locura pero que mas da—saldré por la ventana—sonrió para saltar, después de todo están en el primer piso.

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—Ahhhh, que sueño—decía estirando una pelijengibre, se había despertado muy temprano, lo cual era una gran proesa de su parte, tenía trabajo muy importante que hacer hoy, no por nada es la dueña de la importante empresa de dulces, a y sobre todo una gran exportación de pan—debí haber dicho que la cita de negocios sería otro día y no hoy—recargo su mejilla cansada en su escritorio sobre su mano derecha—¡Miyu-chan! —llamo.

—Ah, sucede algo Honoka-sama—entraba una exaltada chica a la oficina.

—Ya te he dicho que solo me digas Honoka-chan, Mouuu-de una manera berrinchuda hinflo sus mejillas, provocando un leve sonrojo en la joven chica—solo quería saber si podría posponer mi cita de negocios.

—mmmm, dejé veo—sacó su tablet para verificar el horario y agenda de su jefa—al parecer no, ya que la dueña del negocio esta algo ocupada.

—Mmmm, ya veo—sobó su quijada—ya que, tendré que ir—se levantó de su cómoda silla—dile a Sebastian que tenga mi auto listo—le indicó a la joven chica, que rápidamente salio de la oficina de su jefa para hacer dicho labor —Muy bien, haremos que El Nombre Kousaka Honoka suene por todos lados—sonrió de lado.

Ahora nadie podrá decir nada de ella.

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Las voces resonaba por todo los pasillos de la universidad, había acabado las primeras clases, pensaba que con el largo tiempo todo sería mas sencillo, verla todo los días solo provoca que la ame con intensidad, debia parar con esto.

—Nyaaa—vosteso cual felino que es—tengo hambre, quizás vaya por algo de tomar-nyaaa, un café y un pastel de chocolate me vendría bien—feliz salio del edificio, para llegar al estacionamiento, pero al llegar vio a la persona que una vez considero su mejor amiga y la persona que amaba, parada ahí junto con un grupo de chicas—me alegra que seas feliz, Kayochii—mostró una sonrisa algo melancólica—es así mejor-nyaa.

Y no miro hacia atras, ya no.

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Dentro de local de cafe, cada una de nuestras chicas se encontraban sentadas a diferentes distancias de la una con la otra, sin siquiera saber que en cualquier momento todas ellas cruzarían camino, ¿Casualidad o destino?.

—Oye, Linda, ven y siéntate aqui—la voz gruesa de un cliente-que estaba sentado junto con sus amigos mientras le insinuaban a la pobre camarera-sentarce en su regazo.

La chica solo ignoraba tan vergonzosa insinuacion del joven cliente.

Umi apretaba su mandíbula con enojo, odiaba a las personas tan impertinentes y estúpidas como lo es ese sujeto, esto le traía recuerdos, amargos y duros recuerdos, en un café había conocido a cierta Meid, que le robo por completo el corazon, kotori.

—¡Oy, que no escuchas! —el grito del sujeto se escucho por todo el negocio.

La camarera seguía sin hacer caso al grito del sujeto, el al ver que la chica lo ignoro se puso de pie y tomo con brusquedad la muñeca de la chica provocando un dolor y quejido por parte de ella.

—aghh..! —se quejo, mientras que el tipo sonrio.

—Ja, que pasa, no puedes...

—¡Hey, Idiota que estas haciendo! —un grito muy fuerte llamo por completo la atención de los clientes y en especial del hombre—¡Que no sabes que a las mujeres se les respeta!.

—Ah, A mi eso que, y no te metas, chica idiota.

—Idiota, bien tu lo pediste—se acerca hasta ellos—oh, sería tan amable de prestarme esto—pregunto a la joven muchacha que al ver como la joven peli jengibre pedía su capuchino, esta solo asintio—creo que deberías endulzar tu vida, Amigo—termino por arojarle el cafe, pero esto nunca le cayo, el sujeto lo esquivo callendo a la persona de atras—Ouuuuppss.

Todos miraron como la peliazul se levantaba enfurecida de su lugar, junto con el resiente capuchino sobre su ropa, mirando con molestia a la pobre chica de enfrente.

—¡Tu, Idiota me las pagaras! —tomó su cafe-que aun seguía caliete-para arojarlo hacia la causante de todo pero esta lo esquivó callendo sobre cierta peli morada—ah, esto... mm

—Miro con odió a la peli azul—Si no estuviera caliente te lo pasaria, pero, esto... ¡Es ta demasiado caliente! —coleria y furiosa aroja su pequeño postre, pero como están cliché esto termino por caer sobre una pasifica Rubia—Ah no puede ser.

—... ¡Una ya no puede comer algo agusto, o que! —azotó ambas manos sobre su mesa—esto es imperdonable—señaló la tarta embarrada sobre su chaqueta, Tomo su café late para regresar el golpe, pero esto nunca paso, cierta peli negra llegó en el momento inoportuno, cayendo sobre ella.

—¡Que es todo esto! —grito molesta al ser emboscada por todo esta escena y ser el blanco por una rubia—¡Alguien conteste! —nadie dijo nada—Bien—no se quedaría con los brazos no señor, con molestia tomo el café de alguien para regresarle el favor a la rubia.

—¡Nyaaaaa, ¡hey... y eso..! —uh fallo—¡Guerra...

Y todos ahí al ver esa escena tan divertida empezaron una guerra sin fin.

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—¡Ahhhhh, Esto es su culpa—dijo molesta La peli azul.

Por que?, bueno después de ese problema la policía interfirió, llevadose a las cinco responsables a la carcel.

—Al menos podemos reirnos—concordó la chica que inicio todo.

—¿Reirnos?, es enserio, si que eres una idiota—una peli negra que se encontraba recargada sobre las rejas la observó con molestia—no entiendo por que a mi me trajeron aqui.

—¡Ho, vamos, ya cállate molestas! —le grito la peli morada sentada en el suelo, la pelinegra solo la fulmino con la mirada.

—Yo no le veo el problema~Nyaa—la chica gato se recargo sobre la pared, mientras reía ante la situación en la que estaban.

—Tu y ella, si que tienen problemas-dijo la peliazul señalando a ella y a la causante de todo esto—Mis padres me mataran-se tomaba con ambas manos su cabeza con desesperación.

—ah, esto no es nada, ya estado aqui, o en un reclusorio o cualquier de las dos-dijo sin fuerzas la rubia, que estaba sentada en el suelo, las cinco restantes miraron con sorpresa a la rubia—¿Qué? —sintió las miradas sobre ella.

—Asi que no eras fría por que si—la peli negra pregunto—por cierto soy Yazawa Nico.

—.. mmm, Ayase Eli—contesto algo nerviosa, era la primera vez de mucho tiempo que hablaba con alguien.

—ya que estamos en esto, soy Kousaka Honoka—sonrió con alegria, algo que pensaba perdido.

—Hoshizora Rin~Nya—de igual la la manera que la ojiazul se presentó con una sonrisa.

—Ah, ya que, soy Sonoda Umi—dijo seria.

—Toudo Erena, y ya hechas las presentaciones alguien sabe como salir de aqui—se levantó de su lugar para caminar hasta las rejas, mirando desde afuera.

—No lo se, jamás he estado aqui—contesto Nico—pero tu si—señaló a la rubia.

—solo los padres o personas cercanas son llamadas, para pagar la fianza—la terminar de explicar eso pudo notar los rostros bastantes alflingidas de Erena y Nico—¿Pasa algo?.

—No, nada—agacho Nico su mirada hacia el suelo.

—Si... nada—dolía regresar a recordar eso.

—Si esto les sirve de algo, la razón por la cual ya he estado aqui, fue.. —por que sentía que podía confiar en ellas, a pesar de conocerlas apenas—yo... mm.. confíe en alguien y ella me traicionó, diciendo que yo la agradedia.. y pues termine aqui... y perdi.. el juicio y me sentenciaron a un año de carcel-las lágrimas se aproximaban a salir.

—Vaya, pese que mi historia era la mas trágica —rompió el silencio Honoka—veran, la mía es algo igual pero a comparación de esto, digo ella me prometió un amor estable pero ella termino por dejarme, ja, bueno lo entiendo ella es una idol muy importante por japon.

—Espera, hablas de kira Tsubasa—Nico no podía creer eso.

—Si, y pues eso es.

—la persona que amo esta por casarce con mi primo—todas miraron a umi, sintiendo lastima por ella—eso es todo, no es tan trágico como la de ustedes.

—no importa cual sea un sufrimiento, pequeño o grande es doloros—Nico suspiro, sabia que seguía ella.

—Bueno~nyaaa, yo me enamore de mi mejor amiga, pero las cosas no salieron bien y... pues.. ella me traiciono..

—vaya, wow, al parecer sigo yo—la peli negra sonrió algo melancólica —yo me enamore de una chica... si al parecer todas somos gays jajaj, ella es la heredera de los prestigioso hospitales de Japón... ella fue mi única salvación... ya que había perdido a mi familia —las cinco miradas miraron con sorpresa todo lo dicho por la peli negra, en verdad ella, su historia es devastadora a comparación a la de ellas—pues luego descubrir que se casaría con alguien...y no tuvo la desencia de decirme.

Eli tenia la mirada perdida, pensé que era la única que sufría en este mundo, pero al parecer no era asi, tenia enfrente a cinco chicas en la misma situación.

Las habían traicionado.

-En esto te gano, la persona que amo, a pesar de traicionarme mandó a matar a mis padres—el lugar se quedó sin palabras, esto era demasiado, como lograba estar de pie, las miradas de todas empezaban a cristalizarce, como si esto les tragiera recuerdos de todo lo vivido. —... s.. ¿P-por.. que.. ll.. oran? —pregunto con la voz entrecortada...

—... Q.. ue.. dic.. es.. I. Diota—termino por tirase al suelo Nico con las lágrimas en los ojos..

—N.. yaaaaa... y.. es.. o

Y el lugar se lleno de llantos descontroladas por cada una, los rostros de cada una reflejba dolor bastante para hacer llorar a cualquiera...

Las lágrimas cesaron, cada una empezó a secarse sus lágrimas mientras se miraban, una pequeña risa salió de los labios de cada una, en cierto modo esto era gracioso, llegar hasta esto provocado por una estúpida pelea con café.

—Jajajaja, aunque perdí esa oportunidad de cerrar un trato,creo que esto lo vale—decía Honoka sin borrar su sonrisa.

—Je, la verdad~nya, creo que es lo mejor que nos pudo pasar.

—ahora estoy empezando a creer en el destino—aún en el suelo eli sonrió nostálgica, tal vez el destino quiso que conociera a estas chicas, ¿por que?, jamás sabrá la respuesta a esto.

—Espera—se escucho la voz de nico, llamado la atención de todas—Dices que ibas a cerra un trato con alguien?—le preguntó a la peli jengibre la cual la miró extrañada .

—..Eh?, si, se supone que la vería ahí .

—esto es increíble—sin saber en que pensar sobre esto, nico empezó a reírse, todas se miraron como si no entendieran el por que de la risa de la chica, peli negra.

—oye, creo que al recordar todo hizo que algo fallara en tu cabeza—erena la miro con burla, nico solo la fulmino con la mirada.

—¡Oye!...como sea, sólo piensen en todo esto—extendio los brazos para enfatizar la situación en la que estaba.

—dices que esto no fue por pura casualidad—respondió Umi con confusión aque quería llegar la pequeña peli negra.

—Sigo sin entender nada.~teeee~—se golpeó la cabeza con nerviosismo Honoka—Puedes explicar mejor Nico-chan.

—uh?...nico..que..,como sea—dejó eso para después—yo soy con la que tenías que cerra el trato—Honoka enganchó los ojos con sorpresa—..No creo que sea una simple casualidad, o ¿si?.

Eli miró hacia todas, que debía pensar ahora, decir que sólo es casualidad el haberse conocido o destino, no importaba que es lo que pensará, su corazón le decía otra cosa, decidió ignorar ese sentir, pero viendo la situación parecía como si conociera a cada una.

Erena se colocó su mano sobre su quijada, ¿Qué es lo que quería decir?, ella no cree en esas estupideces del destino y cosas así, ella dejó de creer, ella se encargó de destruir todo a su alrededor, pero al ver a cada una algo le decía que confiara en ellas.

Umi suspiro con pesadez, esto no tenía sentido para nada, en ningún sentido, siempre creyó que el destino sólo era para personas valientes y ella no lo era.

—¡Ohh, Como no lo pensé antes!—gritó demasiada alegre para lanzarse hacia la pobre peli negra-para roder el cuello con su brazo derecho-mientras sonreía—Entonces que dices Nico-chan, ¿aceptas trabajar conmigo?.

—Qué idiota eres—Honoka se tenso al escucharla—pero aceptó .

—¡Yattaaaaa, Genial!.

—¡Genial~nyaaaa, entonces vamos a festejar~nyaaa!-corrió hasta nico y Honoka para abrazarse-mientras dejaban en medio a la peli negra-las demás sonrieron al ver la escena—¡Vamos todas~nya!.

—¡Oh, Rin-chan tiene razón, así nos podemos conocer!—Concordo con la idea de Rin.

—Me parece bien—dijo eli mientras se levantaba del suelo para unirse al abrazo grupal—esto es de lo más extraño, pero me agrada—sonrió, pero esta vez la sonrisa era de lo más sincera.

—Vaya, la rubia se une eh—nico sonrió entre dientes al ver la cara que puso eli.

—Vamos, Umi-chan Únete con nosotras—sin romper el abrazó, Honoka trató de convencer a la peli azul—Tú también, Erena-chan.

—¡Eso es Indecente!—exclamó muy avergonzada, junto con las mejillas rojas esto es demasiado indecente.

—No seas aburrida, vamos—erena salió detrás de ella para luego jalar del brazo a la sonrojada peli azul, Umi suspiro mientras se dejaba llevar por la oji verde, uniéndose al abrazo grupal—Vez no era tan difícil, o ¿Me equivoco?-Umi bufo con molestia.

—No...mm—giro su cara avergonzada hacia otro lugar, todas rieron al ver a la seria peli azul avergonzada—Esto es vergonzoso.

—Tal vez—concuerda Nico con Umi—Pero cualquiera que nos viera diría que somo extrañas.

—Eso no es ningún problema~nya, ya estoy acostumbrada a esto—dijo sin importancia Rin.

—eh?, dejando eso, como saldremos de aquí—dijo eli al ver que aún seguían ahí encerradas.

—oh, sabía que había olvidado eso—rasco su mejilla con nerviosismo la peli jengibre al no pensar eso.

—Por que esto no me sorprende—decia erena para mofarse de Honoka, que al escuchar eso entre cerro los ojos hacia erena.

Luego se empezaron a reír entre ellas, que ironica es la vida.

¿No lo creen?...