CAPÍTULO VI
Ash avanzaba con decisión, encabezando la marcha y dirigiendo el camino, algo inusual en él. Misty le seguía de cerca, sin intervenir, sin corregirle, sin dar su opinión como solía hacer. Ash la miró de reojo. Estaba preocupado, porque sabía que su amiga lo estaba pasando francamente mal. Llevaban varias semanas recorriendo Makoko, y todavía no la había visto sonreír en ninguna ocasión.
Y él no sabía cómo ayudaba. Se trataba de una situación que se escapaba de sus manos. Según ella, no tenía ningún malestar físico, e incluso su periodo de náuseas mañaneras había concluido. La tripa todavía no había comenzado a crecer, tan solo se notaba un poco hinchada, pero era más una sensación interna que física.
Pararon a comer frente a una pequeña playa con un paisaje maravilloso. Ambos contemplaron el horizonte con admiración.
Ash miró a Misty y le reconoció una leve sonrisa en la comisura del labio. Era una sonrisa de medio lado, casi siniestra, como si ella se esforzase por detenerla…
-Es bonito, ¿verdad?—le preguntó Ash, sonriendo con franqueza. Misty le miró fingiendo desinterés y asintió—Creo que podemos parar a descasar por aquí. Mañana ya llegaremos a Kalos, donde está el primer gimnasio.
-¿Crees que ganarás?—inquirió Misty. Por primera vez en mucho tiempo parecía interesada en una conversación—Quiero decir que… si crees que tienes alguna posibilidad de ganar…
Ash la miró durante unos instantes y reflexionó su respuesta. ¿Misty trataba de burlarse de él o realmente le preocupaba?
Se aproximó un poco a ella y le puso una mano sobre el hombro. Ella se quedó muy seria, como siempre que él se le acercaba tanto.
-Creo que puedo ganar—le dijo Ash—Pero sobre todo si tú me animas.
Misty sonrió ampliamente, como en un acto reflejo, aunque enseguida endureció el semblante.
No quería dejarse embriagar por la dulzura de Ash. Suponía que él se comportaba de esa forma con ella únicamente por pena. Por ese motivo trataba de mantenerse firme, seria y distante. No quería mostrar sus verdaderos sentimientos, porque temía que Ash rompiera su corazón de nuevo… como cuando era niña.
Estaba muy preocupaba por su embarazo, pero a ello se sumaba la incertidumbre de no saber qué ocurriría con ellos dos. Ash había prometido hacerse cargo del bebé, y eso le reconfortaba. Sin embargo, lo que realmente hubiera deseado era que él la amase. Y sabía que eso no suponía más que una tonta ilusión infantil.
Aquella preocupación le impedía disfrutar de nada. Sabía que sería una infeliz durante el resto de su existencia.
Esa noche, Misty lloró de nuevo. Ash se acercó a su saco y trató de consolarla sin éxito. Casi se había acostumbrado a aquella situación. Las lágrimas nocturnas de la chica se habían convertido en un ritual.
-Venga, Misty, no puedes seguir llorando siempre—le susurró Ash. Se sentó junto a ella y le pasó un brazo por los hombros—Si hemos decidido seguir adelante con esto debemos ser valientes, ¿no crees?
Misty sintió los ojos de Ash posados sobre ella, y sus labios muy cercanos, dulces y sonrientes… ¿Sentía lástima por ella… o algo más?
-Ash… yo… estoy preocupada por otras cosas más—se sinceró la muchacha.
-Dime, quiero ayudarte—la animó él.
Misty quería salir de dudas, pero no era capaz de emitir sonido alguno. Tan solo miró al chico con una mezcla de tristeza y confusión. Ash sintió un escalofrío cuando notó los ojos verdes de Misty clavados en él.
Tragó saliva y suspiró. Embarazada o no… ella estaba tan irresistiblemente atractiva para él que solo deseaba hacer una cosa…
Inclinó la cabeza hacia ella y le acarició la mejilla con ternura. Quería trasmitirle su apoyo y su… cariño. La tenía cerca, muy cerca…
Pero sabía que si se le ocurría hacer lo que estaba pasando por su mente en esos momentos, sentiría la furia de ese Gyarados que cada vez parecía más endemoniado… No podía arriesgarse y dejar que el futuro bebé quedase huérfano de padre antes de nacer…
-Te preocupa que no gane la medalla, ¿verdad?—le preguntó Ash finalmente, con una enorme sonrisa.
Misty no pudo evitar sonreír también.
-Sí, claro, es lo que más me preocupa en estos momentos—dijo ella, con ironía.
Ash pensó que la chica se había enfadado de nuevo, pero cuando él estaba a punto de incorporarse, sintió los brazos de Misty rodear su cuello con fuerza.
El muchacho sonrió, algo aturdido, y la abrazó con fuerza también.
-Gracias, Ash—musitó Misty, sin mirarle. Le resultaba más fácil enterrar su cabeza en el pecho del chico—Siempre me haces reír.
-Tú a mí también—correspondió Ash, completamente ruborizado, y sin soltarla—Por eso te he echado de menos estos últimos días…
Misty se atrevió a mirarle. Estaban muy cerca…
-Mañana tienes que machacar a ese líder de pacotilla—le dijo la muchacha.
Ash asintió con la cabeza. Casi quería llorar. Ese repentino cambio de actitud en su amiga suponía mucho para él. Mucho más de lo que ella podía imaginar.
Al día siguiente, Ash se levantó muy temprano, pero Misty se le había adelantado y le había preparado un desayuno. Ash no quiso hacer ningún comentario acerca de las malas dotes culinarias de la chica, y se dispuso a comérselo todo, resistiendo las ganas de soltar alguna puya.
No era momento de hacerle un desprecio…
Se sentó en la silla y tomó una tostada untada con mantequilla.
Tardó medio minuto en decidirse a probarla…
Misty le miró con el ceño fruncido.
-¡Ash, no lo he preparado yo!—chilló ella, harta—¡Es del buffet libre del hostal! Puedes comer con tranquilidad, solo lo he traído hasta aquí para que no perdieras tiempo…
Ash se echó a reír y observó la cara que estaba poniendo Misty… En el fondo ella había asumido que la cocina no era lo suyo… ¡Le parecía tan dulce y encantadora pese a sus gritos!
Así que le hincó el diente a la tostada y desayunó todo cuanto había sobre la mesa.
A las diez en punto, Ash inició su batalla pokémon. Estaba nervioso como si se tratase de la primera.
Misty le observaba y le animaba desde las gradas. De veras deseaba que el muchacho ganase la medalla y al menos fuera un poco feliz… Atrás había dejado el rencor hacia él. En el fondo, había comprendido que el error había sido de ambos, y debía reconocer que Ash se estaba comportando como un verdadero hombre.
Ash no quiso defraudarla a ella ni a él mismo, y ganó, y a las diez y media, ambos salían del gimnasio con una nueva medalla. Ash saltaba de alegría, como cuando era un niño, Pikachu también brincaba a su alrededor, y Misty trataba de regresarles a la realidad.
-¡Somos los mejores!—exclamaba Ash una y otra vez.
-¡Pika, piiiii!—añadía Pikachu, siguiendo a su entrenador.
-Venga, va, que has estado genial, Ash, lo reconozco—le felicitó Misty—Pero es solo la primera… aún te quedan cuatro…
Ash la abrazó de improviso y enterró la cabeza entre los cabellos de la muchacha. ¡Se sentía tan eufórico que podía haber hecho cualquier cosa! Pikachu se tapó los ojos cómicamente. Marril bajó de los brazos de su entrenadora para dejarle sitio a Ash, que había estado a punto de aplastarle.
-Ash… ¿qué haces?—titubeó Misty, entre halagada y extrañada. ¿A qué venía ese repentino ataque de afecto? Ash no respondió y continuó su abrazo. No quería soltarla… solo quería sentirla cerca—Ash…
-Todas, todas las medallas las he ganado, tienen parte de ti—se sinceró él, mirándola a los ojos. No la soltó, pero le dejó respirar un poco. Ella sonrió, aunque no comprendía nada—Sabes que para mí lo más importante en la vida es ganar medallas que me permitan participar en la liga… Pero lo que no sabes es que parte de mis victorias son gracias a ti… a todo lo que me has enseñado, lo que me has aguantado… Gracias a todas tus regañinas…Y a tus consejos.
Misty no sabía qué decir. ¡Se encontraba tan contrariada! El entusiasmo por la victoria, lograba que Ash sacase su lado más tierno, pero aunque se sentía muy halagada por las palabras del chico, todavía faltaba algo… Él la quería como amiga, eso estaba claro… Y… ¿qué sería de ellos unos años después? Cuando él encontrase una mujer a la que amar, y ella se quedase sola con su bebé… Sabía que nadie la amaría. Una mujer sola con un niño… Era lo peor.
Especialmente porque no sabía si el principal problema sería ese, o que realmente ella sería la que jamás… jamás podría amar a otro hombre que no fuera Ash.
-¡Alto ahí!—exclamó una voz conocida.
Los dos muchachos se separaron inmediatamente y se colocaron en posición defensiva. Ante ellos, se encontraban Jessie, James y Meowth… pero en esta ocasión no parecían tener intención de atacar.
-¿Qué estáis haciendo, mocosos?—se burló Jessie, logrando que ambos se ruborizasen—¿Finalmente teníamos razón y los mocosos se han hecho novios?
-Déjalos, Jessie, déjales que su amor brote—añadió James, en un tono muy cómico. Ash y Misty sintieron ganas de vomitar—¡El amor es lo más maravilloso que hay en este mundo!
-¡Bien dicho!—exclamó Meowth.
-¿Se puede saber qué queréis?—les preguntó Ash, desconfiado.
-Solo queríamos preguntaros si os gustó el viaje en crucero—se mofó Jessie.
-Nos gustó mucho, gracias—respondió Misty—¿Y a vosotros vuestro vuelo al espacio exterior?
-Misty, déjalos, no les provoques—le dijo Ash entre dientes. Le preocupaba que empezasen una pelea.
Jessie se rió de forma estrepitosa, y sus amigos la secundaron.
-Será la última vez que nos enviáis al espacio—dijo James—Hemos descubierto vuestro secreto y ahora estáis en nuestras manos…
-¿Qué secreto?—preguntaron Ash y Misty al unísono, completamente apurados.
-Que os estabais besando hace un momento—se burló Meowth.
Ash se llevó una mano a la cabeza, al tiempo que Misty se echaba a reír. Esos del Team Rocket eran más estúpidos e inocentes de lo que recordaba…
-Solo era un abrazo, pero pensad lo que queráis—dijo Ash, dándose media vuelta. Tomó a Misty del brazo y tiró de ella en dirección contraria. No quería perder más tiempo hablando con ese trío—¡Que os vaya bien!
-¡Ey, esperad!—les gritó Jessie.
La mujer y sus amigos corrieron hasta ellos y les cortaron en camino.
-Si no nos dais a Pikachu ahora mismo, les diremos a todos que sois novios—les amenazó James—Lo pondremos en todas las redes sociales…
-Dudo que sepáis manejaros en Internet—se burló Misty.
-¡Pues ya aprenderemos!—exclamó James, con torpeza. Jessie le dio un codazo, al tiempo que los demás se echaban a reír—O podemos mandar telegramas… que es más fácil.
Mientras Ash y Misty se reían con ganas, Jessie se hartó de sus burlas y corrió a coger a Pikachu con sus propias manos. Éste emitió una descarga eléctrica, que no hizo efecto, debido a los trajes anti-electricidad que se habían colocado.
-Al menos habéis aprendido la primera lección—se mofó Ash—Capítulo uno: el poder eléctrico de Pikachu—Misty rió de nuevo.
-¡Pues nos llevaremos a éste!—exclamó Jessie, acercándose a Marril.
Misty corrió antes de que llegase la mujer, y atrapó a su pokémon entre sus brazos. Jessie la empujó y ambas forcejearon durante unos segundos.
Ash se interpuso entre ambas y empujó a Jessie.
-¡Déjala en paz!—exclamó él, preocupado. Esa loca mujer era capaz de cualquier cosa y temía por la integridad de Misty—¡Le vas a hacer daño!
Pero Jessie no soltó a Misty, si no que se percató del efecto que aquello tenía sobre el niñato.
-¿Así que no quieres que la toque?—se burló Jessie, tirando del brazo de la pelirroja—Pues elige entre ella o Pikachu…
Misty le dio un puntapié a Jessie y se deshizo de su agarre. Ash la abrazó y se colocó delante de ella.
-¡No vuelvas a tocarla!—advirtió el muchacho.
Jessie y James se quedaron muy sorprendidos ante la violenta reacción del mocoso. Se mostraba demasiado sobreprotector con la chica…
Tanto, que el trío de delincuentes se empezó a sentir mal… ¿Quizá ella estaba enferma? Algo extraño ocurría…
-¿Tienes alguna enfermedad terminal?—inquirió James, con verdadera preocupación—¿Podemos ayudarte?
Ash y Misty intercambiaron una mirada confusa… ¿Ahora los Rocket estaban preocupados también?
-No, no… gracias—dijo Ash. Misty le dio un codazo… ¿Por qué les daba las gracias? Ese Ash a veces era tan tonto…—Solo podéis ayudarnos dejándonos en paz… al menos por un tiempo.
-¿Por cuánto tiempo?—preguntó James.
-Pues…—empezó a decir Ash, tratando de calcular—Eh…
El chico se detuvo a pensar durante unos segundos… Si llevaban casi dos meses viajando… y un embarazo duraba nueve meses… y luego estaba la recuperación… habría que sumarle otros tres o cuatro meses… Eso era…
Trató de realizar las operaciones con los dedos. Todos los demás le miraban expectantes… Incluida Misty…
Ash se había perdido con las cuentas… Pero había empezado a hablar y debía continuar… Porque Misty tampoco le ayudaba, tan callada como se había quedado.
-Pues depende, porque no sé si será un embarazo normal o se le adelantará—terminó diciendo Ash.
Misty quiso matarle… Jessie, James y Meowth se quedaron con la boca abierta… Ash sabía que había metido la pata hasta el fondo…
-¿Eso lo he dicho en voz alta?—preguntó, mirando a Misty y rascándose la cabeza.
Jessie se llevó la manos a las mejillas.
-¿Qué estás embarazada?—repitió la mujer, sin poder creerlo.
Misty se puso roja como un tomate.
-Ah…¿pero que con lo del embarazo se refería a ella?—preguntó James, señalando a la chica.
-¡Oh, hombres!—desdeñó Jessie—¿Cómo podéis ser tan cortos de entendimiento?
-Es que no puedo creerlo—dijo James.
-Pues mejor no te lo creas—replicó Ash, esperando recibir la furia de Gyarados.
Misty suspiró y asintió con la cabeza.
-Es cierto, estoy embarazada—reconoció ella, roja como un tomate—Bastantes problemas tenemos como para que vosotros nos fastidiéis más…
En contra de todo pronóstico, ningún miembro del Team Rocket se echó a reír o se burló de ellos. Estaban tan impactados que no sabían ni qué decir…
Jessie incluso se acercó a Misty son el semblante muy serio y le puso una mano sobre el hombro. La pelirroja miró a la mujer con desconfianza.
-No sé si darte la enhorabuena o el pésame—dijo Jessie, ante lo que Misty puso los ojos en blanco—Ok… el pésame…—un par de lágrimas furtivas se asomaron en los ojos de la muchacha. Ash maldijo al Team Rocket y a su interrupción. ¡Ahora que Misty estaba más animada!—Bueno… tranquila… De verdad me parece que has sido valiente por seguir adelante y tener al bebé…
-Los mocosos siempre fueron valientes—añadió Meowth, moviendo la cabeza con énfasis—Un poco tontos, sí… y visto lo visto todavía más… Pero valientes al fin y al cabo…
Y tras aquella frase fue Ash quien no pudo contener el llanto. Sus ojos se llenaron de lágrimas, siendo muy consciente de la situación que se le venía encima. James se aproximó al muchacho y se paró frente a él, con expresión solemne.
-Porque es tuyo, ¿no?—le preguntó, al tiempo que Jessie le pegaba una colleja a su compañero—¡Aug!
-Tú sí que eres tonto—le insultó Jessie. Se volvió de nuevo hacia Misty y la abrazó, para sorpresa de la chica—Vamos, todo pasará… Y mientras tanto, os daremos una tregua…
James abrazó a Ash también, quien se quedó completamente estupefacto. Meowth, contagiado por la emoción de la situación, abrazó a Pîkachu y a Marril.
Y lloraron todos juntos.
Esa noche, Ash preparó unas hamburguesas bien cargadas de ingredientes, para contentar un poco a Misty, que había quedado un poco deprimida. Además, compró un par de helados en un puesto cercano.
La chica agradeció el detalle y no pudo menos que regalarle una espléndida sonrisa. Ash se estaba comportando como ella jamás imaginó…
Terminaron de comerse el helado tumbados sobre sus sacos de dormir, a la intemperie, contemplando el cielo estrellado. Pikachu y Marril ya se habían metido en la tienda a dormir.
Misty giró la cabeza y miró de reojo a Ash… Estaba tan pensativo… Probablemente imaginando lo mucho que iba a cambiar su vida… Aunque más iba a cambiar la de ella…
Observó el perfil del chico, que tanto le gustaba a ella… Su pequeña naricilla, aunque ahora era un poco más larga que antaño, su barbilla erguida, sus pestañas… Hubiera querido abalanzarse sobre él y darle un beso… Al instante se avergonzó de sus tontos sentimientos y suspiró. Jamás sería correspondida… Lo de aquella noche de pasión tan solo había supuesto un espejismo, potenciado por el alcohol y el cariño que se tenían…
Segundo suspiro.
Ash la miró.
-¿Qué te pasa?—le preguntó. Aunque era obvio.
-Me preocupa mucho esta situación—se sinceró ella.
-Lo sé—dijo Ash, bufando—A mí también… Pero es lo que hay… Por una vez Jessie ha tenido razón… Estamos siendo valientes…—sonrió—Sobre todo tú.
Misty reprimió una sonrisa.
-Pero… es tan jodido esto—prosiguió la chica, apenada—No sé… de verdad, Ash… No sé por qué pasó…
Ash desvió la mirada y la clavó de nuevo en el cielo. ¿Cómo le preguntaba eso?
Pasó porque estaba deseando quitarte la ropa desde hacía días…Y con el alcohol se me fue la cabeza… ¡Joder!
Ahora suspiró él.
-Bueno, la cuestión es que pasó—dijo Ash—Fuimos unos irresponsables, no pensamos en las consecuencias ni en nada, solo en…
En lo mismo que me está apeteciendo hacer en estos momentos.
Ash se incorporó y quedó sentado, apoyando la cabeza sobre sus brazos. Misty le imitó y se puso a su altura.
-Yo no me acuerdo de nada—dijo ella—¿Cómo pude ser tan idiota? Nunca había bebido tanto…
-¿No te acuerdas de nada?—se sorprendió Ash, entre admirado y molesto—¿De nada, nada?
-Sí, bueno, claro que me acuerdo—dijo Misty, muerta de vergüenza—Pero… me refiero a que no me acuerdo de las sensaciones que tuve, no me acuerdo de nada de eso… Solo tengo recuerdos confusos, como si aquella noche se hubiera convertido en un puzzle… Y odio eso… Odio haber tenido mi primera relación sexual sin conciencia y sin amor—ella bajó el tono de voz al decir eso, hasta convertirlo casi en un susurro apenas audible. Ash sintió como una estacada en el pecho. Misty lloró de nuevo y continuó hablando con la voz quebrada—Me avergüenza tener un bebé sin amor. Es lo más despreciable que puede haber…
Y se tumbó de nuevo, mirando hacia el lado contrario.
Ash tenía un nudo en la garganta. Sabía que podía arreglar un poco esa situación reconociendo la vedad… Solo debía ser sincero.
Y decirle a su amiga que al menos por su parte, sí que había sido con amor.
Pero no se atrevió.
Se tumbó hacia el otro lado, dándole la espalda a Misty, y se quedó en silencio hasta que el sueño lo sacó de ese mundo hostil en el que se había convertido su vida.
Muchas gracias a todos por vuestros comentarios de aapoyo! La verdad a todos nos hacen ilusión los reviews, y aunque no debería ser así me dan ganas de actualizar más seguido! Una vez más, gracias!
Quedan como tres capítulos… se acerca el final!
Susana: sí, ha sido maduro, lo sé, aunque torpe en este capitulo… jajajaja… tranquila, no se ha ido con otra, como pudieste pensar :P
Escorpion-abel: gracias por el review! Sí, el viaje será largo y sobre todo en los últimos meses… ya veremos si al menos se sinceran el uno con el otro o no…
Ánngel:tengo otros fics más acordes a la realidad pokemon… pero ya te advierto que este es irreverente lo mires por donde lo mires…(ya está clasificado como "humor") así que si quieres seguir leyendo prepárate para situaciones bizarras… gracias por el review ;)
Sirena: no, tranquila, no voy a poner nada malo como lo de que vayan a perder al bebé… es un fic par reír y llorar solo un poco jajaja.
Rafael: gracias por lo ánimos, me alegra saber que te gusta la trama y el fic. Y sí que trato de no cambiarles las personalidades originales, solo un poco debido a la situación a la que se enfrentan.
Armando-aarón: gracias por el review, me alegra q te guste la historia, y espero que puedas seguir disfrutando de ella. Ya no queda mucho.
Anacoreta: gracias! Sobre lo de los cambios de humor de Miisty… creo que Ash ya está acostumbrado jajajaja
Netocastillo: papá Ash recibe tus respetos… como ves sigue siendo responsable aunque un poco tonto.. jajaja. Gracias por el review!
Katia: sí, yo también comprendo a Misty y con la ayuda de Ash irá asumiendo la situación y ambos lo afrontarán. Solo falta que alguno de los dos se sincere y reconozca lo que siente por el otro…
Sumi: jajaja siento que odies a Misty… hay que comprenderla, es una situación muy complicada para ella, y con lo malhumorada que es, pues ahora todavía más… Sobre todo tiene miedo de que Ash la abandone y le da rabia esar tan enamorada y que no sea recíproco… pero verás que pronto volverá a su ser, especialmente gracias a Ash… que como tú dices es un divino…él es muy bueno y por eso quiere ayudarla, además de que la ama, pero no se atreve a reconocerlo… La verdad es que con el exceso de alcohol pasaron al sexo directamente y ahora no saben como reconducir la situación y expresarse sus sentimientos… gracias por tu review!
Red: jajaja pues mira, el team rocket no ha armado escándalo esta vez… ha sido tan flipante la noticia para ellos también que ni han dicho nada jajaja… Y ves que Ash ha sido un poco torpe al darles la noticia… en fin, veremos qué sigue, sobre todo con este Ash que solo quiere ayudar a su amiga… a ver si se decide y le dice lo que siente o ella va a seguir tan deprimida… Gracias por tu comentario y no te duermas en la escuela jajajja
Guest: sí, sí, esperemos que pronto cambie… jejeje. Gracias!
Dark razco: jajaja qué malo, pobre Ash… tanto te gusta que sufra? Pues aún le queda un poco…
Manolo-adri1: gracias! Me alegra que te haya gustado, y como ves he tardado poco en subir el capitulo! Ya ves que aquí Ash es más maduro, pero eso es por el sentimiento que él ha tenido siempre de ayudar a los demás y salir de las situaciones más difíciles… Y Misty está demasiado asustada… ya veremos cómo sigue.
