Los personajes no son de mi propiedad, le pertenecen a Hiro Mashima
¿Son Buenas o Malas?
—¡Silencio!
El salón quedó en completo silencio al escuchar el grito de Gildarts, segundos después el director del colegio, Makarov, pasa la puerta del aula.
—Bien, escuchen todos tenemos una noticia para ustedes —Makarov dijo con una sonrisa en la cara, los alumnos se miraron entre sí y empezaron los susurros.
—¿Son buenas o malas? —pregunto Levy curiosa.
A su lado se encontraba Lucy la cual miraba disimuladamente la persona sentada detrás de ella, y no era nadie más que Haru. El pelinegro se encontraba mirando la ventana, su codo apoyado en el pupitre y su mentón en la mano.
Lucy lo miraba por el rabillo del ojo y no dejaba de mirar las fracciones de lado derecho de su rostro, lo único que podía ver de su cara. Haru desvió su mirada de la vista que daba la ventana a los ojos de la rubia, ellos no dejaban de mirarse hasta que Haru interrumpió el momento.
—¿Qué tanto me miras? —pregunto Haru con una sonrisa ladeada.
Haru bajo su brazo con el que sostenía su mentón e inclinó un poco su cuerpo hacia Lucy. La Heartfilia se sonrojo al instante y fijó su mirada al frente, Haru se rió por la acción de la Heartfilia y volvió a su posición anterior.
—¿Buenas o malas? —pregunto Makarov a Gildarts, el subdirector lo pensó por un momento y luego levantó los hombros como respuesta a su pregunta. Makarov dirigió sus ojos a sus hijos para luego suspirar—. Depende de ustedes si son malas o buenas.
Esto logró asustar un poquito a los alumnos, empezaron a murmurar entre ellos una vez más. Lucy no estaba prestando atención a lo que Levy le estaba diciendo sobre la noticia que les tenía Makarov, estaba muy nerviosa porque Haru la había descubierto.
Lucy una vez más volvió a mirar disimuladamente a Haru pero esta vez el chico no estaba viendo la ventana si no a ella. Haru le sonrió mostrando su perfecta dentadura.
—Sakura me dijo que te diera saludos por su parte —dijo Haru sin apartar la vista de los ojos marrones de Lucy, ella asintió con la cabeza—, también me dijo que ¿si puedes venir otra día de estos a jugar con ella?
—Claro, me encantaría —dijo con una sonrisa.
Haru volvió a fijar su mirada en la ventana y fue en ese momento que Lucy se dio cuenta que ya no traía el vendaje que le colocó la semana pasada cuando lo encontró con aquella herida.
—¿Y tus vendajes?
—Mis heridas ya se curaron —dijo Dragion sin mirarla.
—Esas heridas eran muy graves, no creo que se hayan curado en tan solo una semana —comentó preocupada.
—Pues lo hicieron —gruño con el ceño fruncido, dando así el final de la conversación.
Lucy lo miro por unos segundos más y volvió su atención a la noticia que el director les tenía.
—Mañana todos ustedes van hacer una excursión en la base de los D.S —Makarov dejó al fin todo el suspenso y dijo la noticia.
Minutos después todos gritaron sorprendidos por aquella noticia, excepto Haru que no se inmuto a la noticia solo dio un largo suspiro con los ojos cerrados y después levantó la mano llamando la atención de todos en el salón.
—¿Pasa algo, hijo? —preguntó el director.
—Sí, no podré ir a esa excursión, hoy en la tarde viajaré a mi tierra natal.
—¿Y eso?
—Mi bisabuela murió el sábado, así que voy a ir a su funeral.
—Oh, lo siento. Qué pena que no puedas disfrutar de esta experiencia —comentó Makarov.
Lucy
Al abrir la puerta de la azotea el viento frío chocó contra mi cuerpo logrando levantar mi falda, sujete mi falda con mi mano derecha y con la izquierda sujeto la lonchera que Virgo me dio antes de salir de la casa. Me senté enfrente en el piso al lado del barandal observando la vista de la ciudad y empecé a comer lo que me preparo Virgo.
Hoy comería sola ya que Erza tenía que ir a una reunión del comité estudiantil, Gray tuvo que quedarse en el salón a terminar una actividad que tenía que entregar hoy, Juvia se quedó con Gray para ayudarlo, Levy tuvo que ir a ayudar a la bibliotecaria y Haru nunca llegó al lugar donde comíamos juntos. Siempre sucedía esto una vez al mes, todos están ocupados y yo tenía que quedarme sola, odiaba estos días.
—Lucy.
Mire la puerta de la azotea y vi a Haru en el marco de la entrada con su teléfono en la mano y tenía puesto los audífonos. El camino hacia mí y se sentó a mi lado; apoyó su espalda en el barandal, una de sus piernas estaba estirada y la otra la recorrió, puso su brazo en la rodilla y se quitó unos de los audífonos para poder escucharme.
—¿Qué haces aquí? —preguntó mirándome con una sonrisa ladeada en la cara.
—Comiendo —dije mostrándole una salchicha pequeña en forma de pulpo para luego métela en mi boca—, ¿y tú?
—Este es el único lugar que siempre está vacío durante el receso —dijo mirando la entrada de la azotea.
—Ah, ya veo —Y así termino nuestra tan interesante conversación. Notan el sarcasmo, ¿no?
Nos quedamos en un silencio muy incómodo, yo seguí comiendo y mirando la ciudad mientras que él se colocó el audífono faltante y cerró los ojos. Nos quedamos así durante minutos, ya había terminado mi comida y lo único que hice fue levantarme y ayudarme en el barandal sintiendo como el viento movía mi cabello. Mire a Haru que aún seguía en la misma posición yo di un suspiro y me agache para quedar a su altura.
—¿Qué escuchas? —pregunte queriendo romper de una vez este silencio tan incómodo.
Antes de que él pudiera responderme una alarma en su teléfono demasiado fuerte. Haru le dio ignorar a la alarma y de su bolsillo sacó un pastillero y tomo dos pastillas de diferentes colores.
—¿Tienes agua? —Me preguntó quitándose los audífonos.
—Sí, toma —Le di mi botella de agua y la recibió para después decir un "Gracias"
Él se tomó las dos pastillas con un gran trago de agua, se pasó la muñeca por la boca limpiando en el proceso un poco de agua que se le había derramado por la comisura del labio y luego me devolvió la botella.
—¿Para qué son esas pastillas? —pregunte ladeando un poco la cabeza, Haru sonrió colocando de nuevo los audífonos.
—Eres muy curiosa, Lucy —dijo en un suspiro. Se levantó del suelo y se sacudió el pantalón-, y créeme eso no es para nada bueno en este mundo.
Me pregunto qué quiso decir con eso. Antes de que pudiera decir otra cosa el camino hacia la entrada de la azoteo y salió cerrando la puerta detrás de él, dejándome sola. El timbre sonó dando por terminado el primer receso.
Pasaron las horas hasta que al fin llegó la hora de la salida. El día había transcurrido con normalidad después de lo sucedido en la azotea. Estuve buscando a Haru durante los demás recesos pero no lo encontré en ninguna parte y al llegar al estacionamiento no vi su coche estacionado en ningún lugar así que supuse que ya se había ido del instituto así que hice lo mismo.
Al llegar a casa Virgo me dio la bienvenida, después de hablar un rato con ella subí a mi alcoba, tenía que terminar mi tarea y preparar los materiales que necesitare para mañana.
Por primera vez iba a visitar la base de los D.S, y será la última. Desde que era pequeña les he tenido miedo, todos les tendrían miedo si vieran a uno de ellos. Cuando cumplí los 13 años un D.S vino a ser guardaespaldas de mi padre durante un tiempo debido a que lo habían amenazado uno de los miembros de Grimoire Heart. Esa fue una experiencia horrible; El D.S de Veneno -anterior líder de los D.S- intento violarme.
Cuando esa noticia pasó por los noticieros, se crearon varias protestas para eliminar para siempre a los D.S y que ellos fueran a prisión, meses después de que el presidente de USA hablara con el gobernante de Japón decidieron destituir al D.S de Veneno y hacerlos pagar por el intento de violación pero su identidad no fue revelado. Días después de que los D.S estuvieran sin líder y que las calles se llenaran de ladrones y asesinos, apareció el D.S de Fuego y él restauró el orden en tan solo unas horas.
El D.S de Fuego que en ese entonces ni siquiera había cumplido los 16 años logró que todos los criminales más peligrosos del mundo le tuvieran miedo y se ocultaran. Con tan solo pensar como es mi cuerpo se estremece y no de la buena manera, ni siquiera quiero saber cómo será en persona, hare lo posible para mantenerme alejada de él y si es posible ni siquiera mirarlo directamente a los ojos.
Espero que todo salga bien y sin complicaciones. ¿Por qué presiento que eso no sería posible?
