Capítulo 7
Kate se despertó con un ligero dolor de cabeza. Los músculos de los brazos y piernas le molestaban y se repitió mentalmente que quizás era a consecuencia de la fiebre…
Cuando giró su cabeza hacia el costado no pudo evitar la sorpresa, seguida inmediatamente por una sonrisa. Castle dormía a su lado, sin tocarla, pero su cara estaba imposiblemente cerca de la de ella.
Kate recordó besos… dulces, apasionados… recordó haberle dicho que lo amaba y haberlo escuchado de él también. ¿Había sido un sueño? ¿Había pasado en realidad? Claramente no podía preguntarle, no sin exponerse a un interrogatorio al que no estaba preparada para contestar.
Deseó poder dar rienda suelta a sus sentimientos. Lo que sentía era tan intenso que ya no estaba segura de si era amor, necesidad, ambas cosas o qué más…
Se acomodó frente a él y lo observó un buen rato. Le hacía bien tenerlo tan cerca, sin preguntas, sin dudas ni reproches…
Cuando él abrió los ojos, ella no pudo evitar sonreírle, estaba feliz.
-Hey…- dijo él algo incómodo, contento igual que ella de estar ahí, pero no queriendo confundirla.
-Hey…- dijo ella y suspiró.
-¿Cómo te sientes?- le dijo él incapaz de moverse.
-Mejor… pero me duele el cuerpo…
-¿Tienes fiebre?- le preguntó él.
-No sé, supongo que no…- dijo y contuvo la respiración cuando él acercó sus labios a los de ella y le tomó la temperatura de la frente.
-No… no tienes… me alegra…- dijo y la miró de cerca.
-Ahora fue el turno de él de recordar los besos y todo lo que se habían dicho la noche anterior.
-Kate… siento haber dormido aquí contigo… es que… te sentías mal y me pediste que te abrace y… supongo que me quedé dormido…- dijo él.
-Sí, lo sé…- dijo ella y bajó la vista.
-¿Lo recuerdas?- intentó él.
-Sí…- dijo ella y volvió a mirarlo- Rick… yo… lamento lo que hice… yo… supongo que la fiebre me hizo actuar… raro…
-No te preocupes… lo disfruté bastante…- dijo y sonrió.
-Bien…- dijo ella y levantó su mano, sin pensar y acarició su cara.
Rick perdió su mirada en ella un instante, disfrutando la caricia y vio algo de emoción en sus ojos.
-Gracias por cuidarme…- dijo ella.
-Siempre… Kate…- dijo él y ella lo miró- ¿recuerdas lo que me dijiste anoche?
Kate se puso seria de golpe y evitó su mirada.
-Sí… y estoy muy avergonzada…- dijo ella.
-¿Por qué?
-Por no habértelo dicho antes...
-Kate… a pesar de que me encantaría actuar en consecuencia de lo que ambos sentimos… quiero decirte que yo te esperaré… pero me alegra saber que estamos en la misma página… no tienes idea de lo feliz que me hizo oírlo anoche…
-A mí también me hizo feliz poder decirlo…- dijo ella y sonrió- aunque fuera motivado por la fiebre.
-¿Puedo darte un beso? ¿De buenos días?- se animó él.
-Mejor no…- dijo ella y se mordió el labio con ansiedad.
-Bien… bueno… no importa…- dijo él algo incómodo.
-No es que no quiera… sino… bueno… a veces es difícil de controlar y no quiero torturarte…
-Kate… te entiendo… pero a veces me torturas más alejándote…- dijo él y ella lo miró con intensidad.
Pero no le dio espacio para decir nada. Se levantó y ella suspiró audiblemente, casi extrañándolo.
-¿Desayunamos?- le dijo cambiando abruptamente de tema.
-Sí… ¿te encargas? Me daré una ducha…
-¿No pensarás ir a trabajar, verdad?
-Debería…
-Ni se te ocurra… me quedaré contigo…
-Castle… ya no tengo fiebre… no es necesario…
-Quiero hacerlo…
-Será una tortura…
-Me gusta que me torturen…
-Anotaré eso para el futuro…- dijo alzando la ceja con interés.
-En serio, Kate… yo necesito saber que estarás bien…
Kate bufó con fastidio y se fue a bañar. Rick se dejó llevar por su entusiasmo y preparó el desayuno, que tuvo listo en el momento en que la vio aparecer con la bata de toalla, secándose el cabello.
-Mmm… hueles bien…- dijo él cerrando los ojos para disfrutar más el aroma.
-Estás demasiado lejos para saberlo…- dijo ella sonriente.
-Lo siento desde aquí mismo… pero puedo acercarme si quieres…
-El que quiere acercarse eres tú…- dijo ella y alzó una ceja desafiante.
Rick se acercó despacio, sus ojos en los de ella. Kate lo miró y sintió que las piernas se le aflojaban. Llegó hasta donde ella estaba y acercó su nariz a su cuello.
Kate sintió su piel erizarse cuando él la rozó apenas con su nariz en el cuello. Sin embargo, en lugar de apartarse, se inclinó un poco para darle mayor acceso.
Rick cerró los ojos un momento, dejando que el aroma se le impregnara en la piel. Kate desplazó sus brazos y lo abrazó suavemente, más para sostenerse que para iniciar un movimiento. Finalmente, él rozó sus labios en la mejilla de ella, que sin soltarlo, cerró los ojos un momento.
-Increíble…- le dijo con sus ojos fijos en sus labios.
-Castle…- dijo ella casi sin aliento.
-¿Si?
-Bésame ya…- le dijo imitando su movimiento y mirando sus labios.
-Kate… por favor…- dijo casi rebelándose en contra de sus deseos.
Kate inclinó su cabeza hacia adelante y buscó sus labios. Ya no podía controlarse más. Toda la paciencia y autocontrol que había tenido hasta ahora se vinieron abajo.
Lo besó suavemente al principio, con dulzura, casi imitando el beso que habían compartido la noche anterior.
Pero luego todo se tornó más intenso. Rick suspiró y la apretó contra su cuerpo en forma posesiva y ella se dejó llevar durante unos cuantos minutos…
Rick se separó de ella y jadeando la miró a los ojos.
-Eres adictiva… juro que no puedo dejar de besarte…- dijo y volvió a besarla intensamente.
Kate suspiró en su boca y Rick pensó que no podría contenerse más. Sin embargo, con lo poco que le quedaba de fuerza, se apartó un poco y la abrazó con ternura.
La sintió respirar agitada y supo que tenía las mismas ganas que él de seguir adelante, pero no quería presionarla, así como iban, despacio, estaba perfecto…
Kate se separó para mirarlo y de alguna manera, le agradeció la comprensión, aunque, muy en el fondo, esperaba que él la presionara un poco más…
Van y vienen, pero por lo menos está claro lo que sienten, ¿no? Nos vemos en el próximo!
