El frío que se filtraba por sus pulmones era casi helado, le costaba respirar, la humedad la hacía sentirse pesada, era como caminar en cámara lenta; a lo lejos pudo visualizar a la persona a la que siempre había añorado. Tardo varios minutos en reconocerlo, pero estaba en una iglesia, y ella estaba al otro lado del pasillo, vestida de blanco y las miradas de todos estaban sobre ella, al final del pasillo una mirada azul la mantenía hipnotizada, un joven de profundos ojos azules y de cabello negro la miraba a lo lejos mientras le sonreía con la mas dulce de sus sonrisas. "¿Donde estoy?" la marcha nupcial hizo eco en todo el lugar, mientras ella poco a poco avanzaba hacia el frente con un ramo de rosas rojas entre sus manos, las cuales las apretaba con todas sus fuerzas. Al llegar a lado del joven que siempre fue dueño de sus mas efímeros sueños, la tomó de la mano mientras sus labios se acercaban a su oreja mientras le susurraba las palabras que siempre deseo escuchar.

- Serena amor, por fin nos casaremos. Es el día más feliz de mi vida

- ¿Darién?

- Estaremos toda nuestra vida juntos, jamás me separaré de ti.

"¿Me estoy casando?" su inquietud comenzó a crecer, todo era real, sus amigas estaban detrás de ella, sus padres la observaban con total adoración y la mano de Darién se sentía cálida al contacto con la suya.

- Te amo Serena...

- ¿Darién de verdad esta pasando esto?

- Por supuesto; es nuestro sueño ¿no es así?

La felicidad poco a poco empezó a inundar su corazón, claro ese siempre había sido su sueño, paso tantas noches soñando con aquel día, añorando la noche en que por fin se entregaría al amor de su vida, por primera vez en mucho tiempo su corazón se desboco de felicidad, todo había sido una mala jugada de su mente, Darién jamás se había alejado de ella, por fin sería feliz a su lado, apretó las rosas contra su pecho, mientras las lágrimas de felicidad se asomaban a sus ojos.

- Darién Chiba ¿aceptas a Serena Tsukino como tu legítima esposa?

- Si, con todo mi corazón

- Serena Tsukino ¿aceptas a Darién Chiba como tu legítimo esposo?

- Si, por supuesto que si.

Las campanas de la iglesia resonaron con todo su esplendor, las risas de jubilo y los aplausos de los invitados hacían aun más grande la celebración haciendo que Serena sintiera la felicidad más pura.

- Los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia.

Estaba preparada para recibir sus labios, todo su corazón latía con fuerza solo por una persona mientras que su boca se abría levemente para tratar de controlar sus respiración, a cada centímetro que el se acercaba a su cuerpo podía percibir su calido aroma a canela. Y justo cuando estaba por sentir el suave contacto de sus labios, un fuerte ruido la hizo separarse, y en un segundo todo cambio.

El suelo se abrió estrepitosamente haciendo que la iglesia poco a poco comenzara a derrumbarse, los gritos de todos los asistentes la tenían perturbada, una espesa neblina negra cubría todo su alrededor, Darién al otro lado de la grieta gritaba con todas sus fuerzas mientras ella misma se sentía clavada al suelo sin poder moverse.

- Serena ¡no!

- ¡Darién! ¿que pasa?¿que sucede?

- ¡no por favor!

El rostro de Darién encarnaba el terror mismo en sus ojos, su semblante estaba lleno de desesperación y ella misma podía sentir el sufrimiento que cubría por completo toda su alma, por algunos instantes no podía comprender cual era la razón por la que el estuviera sufriendo de aquel modo.

La humedad en uno de sus costados le hizo saber la razón, una profunda mancha carmín cubría el blanco de su vestido, y un dolor punzante empezó atravesar su vientre, el grito de agonía que salió de su boca fue tan estremecedor que dejó sin aliento al hombre que sufría por ella del otro lado

- ¡Darién, ayúdame!

- ¡Serena, nooo!¡por favor basta, no quiero que sufra!¡detente!

- "príncipe Endymion tienes que alejarte de la princesa de la Luna, de lo contrario ella correera un grave peligro"

- ¡déjame en paz!¡déjala!

- ¡Darién, quién es!¡quién esta haciendo esto!

- ¡Serena amor...no dejaré que nada te pase!

El grito que salio de la boca de Darién le detuvo el corazón, corría hacia ella, pero por mas que movía sus piernas no lograba alcanzarla, Serena estiró sus brazos para poder tocar las manos de Darién que la buscaban con desesperación, pero el suelo de nueva cuenta se abrió tragándola por completo y dejándola cubierta en una profunda oscuridad.

- ¡Nooooooooooooo!


El salto que movió la cama hizo que Luna se despertara de inmediato, Serena estaba sentada con la mirada perdida, su rostro se encontraba bañado en sudor, de inmediato intentó hablarle pero ella no respondía; a su lado la pequeña Rini dormía profundamente abrazada a uno de sus brazos, tuvo que saltar en sus piernas para que la rubia reaccionara

- ¡Serena!

- Todo fue un sueño...

- ¿que pasa?

- Fue horrible Luna...fue...fue espantoso...

- ¿de que hablas?

- Tuve...tuve un sueño...pero era tan real...y esa voz...esa voz era tan aterradora...por un momento pensé que todo era verdad...

- ¿que voz Serena?¿que soñaste?

- Debo hablar con Darién...

Serena se levantó cuidando de no despertar a Rini, revolvió entre sus cajones toda su ropa hasta lograr encontrar una sudadera, quería salir rápido, sentía una desesperación que le calaba hasta los huesos, sus manos temblaban mientras intentaba hallar las llaves de su casa, al no encontrarlas se dirigió hacia su ventana, Luna la observaban con desesperación jamás la había visto así, y toda su tranquilidad desapareció cuando la observó caminar hasta su ventana

- ¡Pero que demonios haces Serena!¡cálmate!¡Serena no puedes salir, es plena madrugada!

- ¡tengo que hablar con Darién! Luna cuida por favor de Rini...que no despierte...si es necesario usa uno de tus poderes...pero que no despierte por favor...

- ¡Serena esto es una locura!

- No te preocupes estaré bien...

Serena saltó por su ventana hasta llegar a la calle para después correr en dirección al departamento de Darién. Luna se quedó observándola mientras la veía desaparecer en la distancia, algo no estaba bien, ella no era de las personas que reaccionaran por impulso, tomó el intercomunicador de ella para poder hablar con Rei y comunicarle lo sucedido.

Serena corría con desesperación entre las calles de la ciudad, ni siquiera había tenido tiempo de ponerse unos tenis, entro por la solitaria recepción del edificio donde vivía Darien y no tuvo paciencia para esperar el ascensor, tomó las escaleras, poco a poco sentía como la respiración le hacia falta pero solo se detuvo hasta que localizo la puerta que ella perfectamente reconocía y golpeo fuertemente mientras sus palmas empezaban arder a causa de los fuertes golpes que daba sobre el frío metal.

- ¿¡Quién es!


Darien llevaba más de veinte minutos despierto, siempre después de ese sueño le era imposible volver a dormir, le daba miedo vivir de nuevo la agonía de su princesa; solo recostaba su cabeza en el respaldo de su sofá en medio de la oscuridad; los fuertes golpes de su puerta lo hicieron pararse con impaciencia ¿quien se atrevería hacer visitas a esas horas de la noche y con tanta desesperación?. Su nivel de irritabilidad estaba bastante alto así que grito un par de maldiciones antes de abrir por completo la puerta y quedarse paralizado al ver a la persona que lo buscaba con tanta desesperación.

- Serena...

Verla parada frente a su casa fue como vivir una alucinación, su piel estaba mucho mas blanca de lo que era en realidad.

- Perdón por venir tan tarde...

- ¿está todo bien?

- Necesitaba hablar contigo...

La expresión de su rostro era diferente, había una mezcla de dolor, tristeza y miedo. Su cabello estaba revuelto a causa del aire sus ojos se encontraban rojos, y pudo notar que estaba descalza.

Se movió de la puerta para que ella pudiera pasar a la sala, pero ella se quedó en medio del pasillo, con la mirada perdida en el suelo.

- Puedes pasar a la sala...

- ¿Darién has soñado conmigo últimamente?

La pregunta lo tomó totalmente desprevenido, Serena lo miraba con los ojos llenos de lágrimas, su rostro estaba pálido y sus manos las apretaba fuertemente contra su pecho, se notaba nerviosa.

- ¿de que hablas?

- Tu...tu has tenido un sueño en el que yo muero?

No pudo sostenerle la mirada, su corazón poco a poco empezó a ser presa del miedo y del dolor ¿acaso su princesa ya había sido atacada por el mismo sueño? Recostó su espalda sobre la pared mientras llevaba sus manos hacia su rostro.

Serena no necesito una afirmación de parte de los labios de Darien, su reacción había sido la respuesta a la pregunta que ella le había hecho, soltó un gemido producto de sus mas fieros temores, y el llanto la alcanzó más rápido de lo que ella misma hubiera deseado..la frustración la tomó por completo

- ¡¿por que nunca me dijiste?

- ¿que querías que te dijera?

- ¡Quería que hubieras sido honesto!¡que me dijeras!

Lo miraba con reproche, con enojo, se sentía excluida, alejada...ahora podía ser conciente del tormento solitario que había estado pasando Darien, era capaz de ver los rezagos de aquella pesadilla en su rostro demacrado y enmarcado por profundas ojeras que descansaban debajo de sus ojos, y sintió dolor, dolor por se la causa de la angustia. ¿Acaso jamás podrían vivir en paz? ¿Siempre habrían amenazas y enemigos que combatir? Por primera vez desde que ella supo de su verdadera existencia, deseo ser otra persona, deseo dejar de ser una princesa, deseo ser una persona común y corriente. Controlo su llanto levemente mientras una pregunta que ella sabía era necesaria rondaba en su cabeza.

- ¿Hace...hace cuanto que tienes este sueño?

Darien no quería responder, llevó sus manos a su cabeza para tratar de controlar un poco las emociones que lo estaban atormentando..sentía que poco a poco se desmoronaría...Serena lo veía con reproche...quería hablar, pero las palabras no salían de su boca

- ¡respóndeme!

- La primera vez que tuve el sueño fue el día que terminé contigo...

Sus lagrimas resbalaban sin control por su rostro, ahora entendía todo, ella había sido la razón por la cual él se había alejado...sintió culpa...era un sentimiento que jamás experimentó antes y era abrumador, todos esos meses ella estuvo convencida que Darien la había dejado por falta de amor y de interés...siempre que lo veía tenía ese sentimiento de reproche por pensar que ella no fue suficiente para el. Que equivocada estuvo.

¿Era demasiado tarde? sabía que ella ya no era la misma mujer...se había empeñado en cambiar, en ser alguien nueva...jamás se lo dijo a alguien, pero detrás de esa nueva actitud suya, detrás de ese cambio de apariencia se escondía la necesidad de ser otra para no dejar que el dolor por la perdida de la persona amada la consumiera. Día tras día había creado una mascara que la protegía del verdadero dolor. Su mejor carta fue tan inesperada como esperanzadora. Seiya había llegado en el momento justo. El era quien resguardaba su frágil corazón.

Darien sentía al fin un poco de liberación, Serena por fin sabía cual era la razón por la cual el se había alejado, pero lo que no sabía era el reproche que ella misma sentía al no haber confiado ciegamente en su amor mutuo. Se acercó hasta ella para poder tomar una de sus manos

- Jamás deje de quererte...

- Estoy...me siento tan confundida...¿cómo pudiste dejarme fuera?¿por que me alejaste?

- Tenía miedo de perderte...ese sueño me dice que si no me alejo de ti algo terribe te pasara...¿que querías que hiciera? Me sentía desesperado...jamás he dejado de amarte un solo instante...todo lo contrario...mi amor por ti crece todos los días...

- Soy una persona terrible...pensé tantas cosas, deje que el rencor me tomará por completo, dude de ti...de tu amor...obligué a mi corazón a que te olvidara...y ahora todo es diferente...

- Tu aun me amas, lo se...puedo sentirlo

Serena se encontraba perdida entre sus sentimientos, la verdad era más dura de lo que ella jamás hubiera esperado, había aprendido a vivir con el hecho de haber perdido al amor de su vida por falta de interés, pero ella no podía estar preparada para saber que el amor de Darien había sido tan grande que se había alejado de ella para poder protegerla. Su corazón le dolía.

- Te amo Serena...

Tenia tantos meses que ella no escuchaba ese par de palabras que en ese momento le sonaron lejanas y sin sentido... cuanto había deseado volver a oírlas de su boca, pasó noches enteras llorando por el amor perdido.

Las manos de Darien tomaron su rostro hasta hacer que sus miradas se encontraran, sus corazones empezaban a encontrar la misma frecuencia, y sus más enterradas esperanzas poco a poco empezaban a querer salir desde el fondo de ella misma, por un momento dejó que la vieja Serena tomara posesión de su cuerpo, era esa parte de ella la que aun deseaba vivir en un cuento de hadas.

Pudo sentir el cálido aliento de Darien, pudo sentir esa misma ansiedad que ella misma había dejado cerrada en lo más profundo de su ser, y una voz en su conciencia le traía imágenes de Seiya, de su querido Seiya..su salvador...se debatía entre el amor perdido y el amor que la mantenía a flote, quiso separarse, pero Darien no se lo permitió

- Jamás he dejado de quererte...y..yo se que tu aun me amas...lo puedo sentir...

Se sentía hipnotizada, era como si su cuerpo fuera atraído por una fuerza invisible a él, sus manos provocaban descargas eléctricas que corrían por todo su cuerpo.

Sus labios se encontraron con desesperación, con necesidad, y sobre todo con esperanza, los brazos de él la tomaron aun con más fuerza, atrayéndola más hacia el haciendo que sus manos se aferraran más a su pecho. Poco a poco sus labios se separaron, haciéndoles sentir ese amor que ambos creían perdido...los labios de el recorrían todo su rostro con tiernos besos que dejaban marca en su corazón, pero las cosas ya no eran las mismas, todo había cambiado. Ella se separó de el delicadamente hasta poder encontrarse con una mirada llena de esperanza y de felicidad.

- Darien por favor...yo...

Los ojos azules que siempre adoró estaban cristalinos y llenos de angustia, era como si de un momento a otro Darien fuera a derrumbarse por completo, y eso a ella le dolía, el era alguien demasiado importante en su vida, representaba el amor pasado, la promesa eterna...

- No me apartes...por favor...te necesito...tengo tanto miedo de cerrar mis ojos...

No tuvo fuerzas suficientes para separarse de el, dejó que los brazos de él la acurrucaran hasta quedar tendidos en el amplio sofá de la estancia mientras sus manos acariciaban tiernamente el cabello de Darien, este poco a poco iba cayendo en un estado de relajación, era como si el cuerpo de la rubia fuera el alivio perfecto contra todos sus temores.

Serena escuchaba como poco a poco la respiración de Darien era más calmada, sus brazos se relajaron dejándole saber que él ya estaba dormido. Su cabeza estaba llena de dudas, y su corazón estaba revuelto por tantos sentimientos encontrados; desde que se había separado de el tenía la firme intención de olvidarlo y seguir su vida, pero fue hasta ese momento de soledad entre ambos que ella se dio cuenta que jamás pudo olvídalo, seguía amándolo con la misma devoción e intensidad...lo único diferente que hacia que su corazón dudara es que había otra persona a la que ella gradualmente aprendió amar...a la que ella poco a poco le había entregado su corazón con la esperanza de que él lo resguardara, el cansancio la abrazo por completo y sus ojos se perdieron en la inconciencia del sueño.


Había un molesto sonido que empezaba a irritarlo, lo podía escuchar repicar en sus oídos, pero se sentía demasiado cómodo como para moverse; el repique no paraba haciendo que la mujer que dormía se revolviera entre sus brazos, fue entonces cuando abrió sus ojos y fue conciente...Serena dormía placidamente abrazada a él sus labios estaban entreabiertos y sus mejillas estaban sonrojadas a causa del calor matutino. Después de varios minutos pudo reconocer el molesto ruido. El teléfono.

Decidió pararse a contestar, llevaba más de cinco minutos sonando, quizá era algo importante. Cuidadosamente se levantó del sofá para poder atender

- ¿hola?

- Hola Darién, habla Rei

- ¿Que pasa Rei?

- Luna me habló anoche, me dijo que Serena había salido de madrugada de su casa, le dijo que tenía que hablar contigo...

- Si, ella esta aquí

- ¡Esa Serena!¡estábamos preocupadas!¡pensamos que algo le había pasado!

- Lo lamento Rei, tendría que haberles avisado, pero nos quedamos dormidos

La imaginación de Rei era rápida, más de lo que sus mismas amigas creían, de inmediato se sonrojó y empezó a balbucear

- Ehh..yo...pe...perdón no quería molestar...

- No es molestia Rei..

Serena escuchaba a lo lejos a alguien conversando, pero su flojera mañanal, siempre era superior a ella, aun así después de abrir los ojos y reconocer el lugar en el que estaba y ver quien era el que hablaba el espanto le cayo de golpe, más cuando pudo escuchar la palabra "Rei" se levantó como liga del sofá corriendo hasta donde estaba Darien para arrebatarle el teléfono de golpe

- Rei...

- ¿Sabes? al menos podrías habernos avisado que pasarías la noche con Darien, no nos hubiéramos preocupado...

- ¡Rei, no es lo que piensas!

- En serio Serena, ya no eres una niña y eres libre de tomar tus propias decisiones..y sabemos que Darien te quiere y..

- ¡deja de decir tonterías! entre el y yo no paso nada...tenía que platicar con el...y con ustedes también...dile a las chicas que tendremos una reunión en el templo en la tarde..

- ¿Sucedió algo?

- Tuve un sueño y creo que tiene algo que ver con enemigo...pero al rato platicamos con más calma...

- Esta bien...por cierto Rini le dijo a tus papas que habías salido temprano...Luna no le dijo donde estabas...

- Gracias Rei, en un rato nos vemos.

Su rostro estaba más colorado que el mismo color rojo, Rei aunque no lo demostrara era igual de tremenda que Mina; se había quedado dormida con Darien, la situación no podía ser más desastrosa; Darien le sonreía ampliamente mientras ella intentaba buscar una salida fácil aquel embrollo

- ¿de que te ríes?

- Te ves bonita cuanto te sonrojas

- ¡No estoy sonrojada! hace calor...ya me tengo que ir...

- Yo te llevo

- No es necesario, puedo irme sola

- Serena, viniste descalza ¿recuerdas?

Tomó las llaves de su auto y abrió la puerta de su departamento, sabía que mientras menos posibilidades de réplica le diera más pronto la convencería, Serena apenas suspiro y camino delante de él.

El camino hacia su casa lo hicieron en silencio, ambos sentían que habían tenido una especie de reconciliación pero ninguno de los dos sabía hasta que punto. Serena ya no sentía ese rencor que creció dentro de ella desde su separación y Darien a pesar del miedo a perderla se sentía aliviado al saber que no tendría que mentirle mas.


Se despidió de Darien en la esquina de su casa ya que no quería que la vieran sus papas llegar con el, así que entró sigilosamente hasta llegar a su habitación, y justo cuando pensó que se había salvado de una regañiza, Luna le grito apenas la vio entrar.

- ¡donde has estado!¡no he dormido nada, por la preocupación!

- Te dije a donde iría para que le avisaste a las chicas

- ¡por que estaba preocupada, te saliste como loca!

- tenemos que hablar Luna...nos reuniremos en el templo de Rei por la tarde

- Tu celular ha estado sonando toda la mañana..

Sabía quien era, ni siquiera tuvo que ver el número, así que tomó su ropa de baño junto con el celular para poder hablar tranquila, tenía una extraña sensación de necesidad por hablar con Seiya.

- Me daré un baño rápido y después iremos al templo, duerme un poco Luna

Cerro la puerta del baño mientras tomaba asiento y marcaba el número que ya se sabía de memoria, el "bip" sonó más de cinco veces, durante ese breve momento por su cabeza pasaron muchas cosas, que quizá el se había enterado que había pasado la noche fuera de casa, que quizá él estaba ya fastidiado de siempre buscarla y no encontrarla...apretaba fuertemente el teléfono y estuvo a punto de colgar, pero la voz radiante de su ángel guardián hizo eco en todo su corazón

- ¿bombón?

- ¡Seiya!

- ¿donde has estado toda la mañana?

- Perdón tuve que salir, y deje mi celular

- Como siempre...pero esta todo bien?

- Si, todo bien

- Voy a tu casa por ti

- Tengo que ir al templo con Rei, te parece si pasas por mi ahí?

- Si, tu dime a que hora

- A las seis esta bien

- Perfecto Bomboncito, te veré al rato...te quiero

- Yo también te quiero


Las chicas ya se encontraban esperando a Serena, ya estaban acostumbradas a que ella siempre llegará tarde, aun así la querían precisamente por como era, aun se sentían un poco contrariadas por la relación que ella y Seiya habían comenzado pero trataban de apoyarla. Rei era la mas reservada

- Estoy segura que tiene que ver con Seiya...

- Rei, tienes que dejar de sospechar de el, nuestro deber es proteger a Serena, con quien ella decida estar no es nuestro asunto

- Es que no lo entiendes Mina...él tiene una energía diferente...él no debería estar aquí

- ¿De verdad crees que él sea el enemigo?

- No se Amy...no percibo maldad en su corazón...pero cada vez que lo veo siento como si él pusiera en peligro todo lo que conocemos...no les había dicho nada por que no quiero alarmarlas y tampoco quiero que Serena se enoje...pero yo no creo que el pertenezca a este planeta...

- Rei, estas siendo paranoica

- Tienen que confiar en mi...

- Rei tiene razón...

Todas fueron sorprendidas por una voz que ellas conocían perfectamente y que pertenecía al príncipe de la tierra quien estaba parado en el marco de la puerta

- Seiya no pertenece a este planeta..

- ¿Darien tu también?

- Necesito hablar con ustedes antes de que llegue Serena...

Darien tomó asiento, todas las guardianas de Serena lo observaban fijamente...

- He tenido sueños en donde veo la muerte de Serena

La expresión de todas fue igual, llena de preocupación y temor

- Hace ya varios meses tuve el primer sueño, veo a Serena con su indumentaria de Princesa y de un momento a otro todo cambia...el suelo se abre de par en par y la traga por completo...siempre veía lo mismo, y siempre una voz me advertía que debía alejarme de ella, de lo contrario correría un grave peligro

- ¿Darien por eso te alejaste de ella?

- No sabia que hacer Amy...jamás pondría en peligro su vida

- Pero Darien, debiste decirnos...nosotras podríamos haber ayudado...

- Mina...el sueño cambio...

- ¿como que cambio?

- Ahora cada noche esa voz me advierte sobre la presencia de una estrella que desea robarse el resplandor de la Luna

- ¿una estrella?

- Seiya...

Las tres chicas voltearon a ver a la pelinegra que había permanecido en silencio

- Rei ¿que tiene que ver Seiya en todo esto?

- Seiya es la estrella...

- Ahora todo lo tengo claro...todo encaja...desde que el llego a la vida de Serena mis sueños cambiaron...además yo puedo sentir la energía de todas las personas que habitan este planeta...y la de el es diferente...no tengo la menor duda

- ¡Pero...pero esto es grave!¡si eso que dices es verdad Seiya es el enemigo y quiere dañar a Serena!

- Calma Lita...eso es algo de lo que aun no estoy seguro...Seiya no quiere dañar a Serena...lo que siente por ella es amor genuino...y es muy fuerte...

- ¿Entonces?

- Ese es el punto Amy...yo no se cual es el propósito de Seiya...

- Entonces si Seiya no es el peligro que ves en tus sueños, entonces ¿que es?

- Tampoco lo se...tengo la misma información que ustedes sobre el enemigo...por alguna razón quieren atrapar a Rini por que creen que ella tiene el cristal de plata...

- Creo que debemos pedirle a Serena que se aleje de Seiya..

- Jamás aceptara Rei...

- Yo quería pedirles que no le comenten nada de esto a ella, al menos hasta que averigüe que esta haciendo el aquí...

- ¿Pero no es esto de lo que ella quiere hablar?

- Anoche ella tuvo el mismo sueño que yo tuve en un principio...

- ¿Entonces ella no sabe nada acerca de tus suposiciones acerca de Seiya?

- Así es Amy...ella no sabe nada de esto...y quiero que siga así...si Seiya desea quitármela no se lo permitiré...

La puerta del vestíbulo se abrió para dar paso a una Serena que por anticipado pedía disculpas por llegar tarde otra vez, pero para su sorpresa ninguna de las chicas le hizo algún reclamo, incluso Rei permanecía en silencio mientras que Darien se ponía de pie para ofrecerle asiento junto a el.

- ¿pasa algo?

- Nada...solo estábamos platicando, toma asiento

Como ellas ya sabían Serena les platico acerca del sueño que ella había tenido la noche anterior, Darien volvió a repetir lo que ya les había contado omitiendo las últimas advertencias de la voz misteriosa.

- Creo que debemos hablar con Rini...

- ¿Con Rini?

- Rini es a quien el enemigo busca...y ella no nos ha contado de donde viene, quienes son sus padres y que hace aquí. Quizá a través de ella podamos encontrar algo que nos indique cual es el verdadero peligro que supuestamente corro. Mi obligación es proteger este planeta y si por eso tengo que dar mi vida a cambio, no lo dudaré un segundo.

Pocas veces veían esa determinación en sus ojos, era entonces cuando las guardianas de la Luna veían a esa princesa que tanto protegieron en sus vidas pasadas reencarnada, llena de valor y de lealtad. Confiaban plenamente en ella, y sabían que ella jamás las dejaría desprotegidas

- No te preocupes Serena..jamás dejaremos que algo te pase

- Gracias Amy, se que cuento con ustedes. Pero ahora tenemos que enfocarnos en proteger a Rini y destruir al enemigo..quizá el es quien este generando estos sueños en nosotros para llenarnos de temor y de incertidumbre

Serena se puso de pie, mientras se despedía de las chicas, necesitaba hablar con otra persona, alguien que fuera ajeno a todos los problemas que tenía encima, alguien que la llevara a otro mundo en donde solo existiera ella y el.

- ¿A donde vas?

- Seiya quedo en pasar por mi..

El rostro de todas le dejaron claro el malestar que les causaba su relación con Seiya, se sintió un tanto incomoda, pensaba que tenía el apoyo de sus amigas acerca de su relación, pero podía darse cuenta que estaba equivocada.

- Serena como puedes seguir con este juego, ahora ya sabes por que Darien se alejó de ti..

- Rei, se cuales fueron las razones, pero eso no cambia nada

- ¡como puedes hacer eso!¡tu destino es estar con el!

- Te equivocas Rei, mi destino es protegerlos...quizá hubo algo que detono todo esto, pero estaba en nuestras manos poder elegir caminos en los cuales podríamos haber permanecido juntos...pero ambos decidimos lo contrario

- Serena de verdad creo que tu lugar no es con Seiya...

- ¿tu también Mina?

- Es que como puedes reemplazar un amor que trascendió el tiempo por alguien que apenas conoces

- Serena creo que Mina tiene razón

- No puedo creer que ustedes me estén diciendo esto...son mis amigas...

- Tienes que ser razonable, nuestro deber es protegerte, y Seiya no parece ser una persona confiable

- Lita apenas lo conocen, ni siquiera le han dado la oportunidad de tratar con ustedes

Los reproches de todas la estaban sacando de sus casillas, por que no era su deber lo que ellas cuestionaban, sino sus decisiones personales, su mirada se poso en Darien quien se mantenía callado mientras todas las chicas peleaban al mismo tiempo

- Darien ¿que les dijiste?

- Serena no metas a Darien en esto...

- Rei mas bien tu no te metas en esto..

- Te lo dije la otra noche en tu casa, el no te conviene...

- ¿Quien te crees que eres para decir quien me conviene o no?

- Serena, solo mírate...has cambiado tanto que apenas puedo reconocerte...antes jamás nos hubieras hablado de la forma en que lo haces ahora, solías confiar plenamente en mi...en todos nosotros

- ¡Lo único que quiero es que dejen de controlar mi vida! Tengo derecho a tomar mis propias decisiones...solo deseo tener una vida normal

- Serena...¿que no lo ves? jamás podrás ser una persona normal...eres una princesa...te guste o no..

Sus ojos le ardían, sentía como de un momento a otro la niña llorona que llevaba dentro saldría a la luz, ellas tenían razón, él tenía razón, no era una persona normal, jamás podría serlo...

- Tengo que irme...

Intentó salir pero Darien la detuvo como siempre lo hacía, deseaba salir corriendo, se sentía confundida y llena de culpa.

- Se que aun me quieres...por que no quieres aceptarlo

- ¡Déjame!

- Si quieres que te pida perdón por haber terminado contigo..lo haré..pero debes entender que todo lo hice por ti

- Darién por favor suéltame...necesito salir...

- ¿por que quieres seguir con esto? qué razón puedes tener para seguir con Seiya

- ¡por que también lo amo a el!

Sus lágrimas corrían sin control por todo su rostro, al fin lo había dicho, había intentado ocultarlo en el fondo de corazón, pero la verdad era tan dura como certera, lo amaba, se había enamorado de Seiya...lo amaba tanto como amaba a Darien...era como si su corazón en el último instante hubiera decidido amarlo sin temores ni remordimientos.

Darién por un momento sintió que había imaginado aquellas palabras, pero el rostro de Serena lleno de temor y de tristeza le confirmó que había escuchado bien, la estaba perdiendo. Soltó el brazo de ella en señal de rendimiento, sus mismos ojos ardían, deseaba matarlo, quitarlo del camino de ella...hacer que todo esa pesadilla desapareciera.

- Perdóname Darien...yo...yo...no quise...jamás fue mi intención enamorarme de otra persona...pero él..él llego justo cuando más necesitaba de alguien...

- No pienso dejar que el te lleve lejos...jamás...

- ¿de que hablas?

- ¡el te esta mintiendo!

Había demasiados sentimientos en esa habitación, era demasiado dolor, demasiada culpa, todo fue interrumpido por la voz de Rini quien se encontraba parada en la puerta presenciando la pelea de quien sin saberlo serían sus futuros padres.

- ¿Serena?

Todos voltearon hacia la puerta y vieron a Rini en el marco de la puerta, se veía sumamente pálida y poco a poco su cuerpo empezó a desaparecer. Podían ver a través de ella, de inmediato Darién y Serena corrieron hacia la niña para tomarla entre sus brazos, pero no lograban sentir su piel, era como querer abrazar el aire.

El llanto de la niña hacia que Serena y Darien fueran presas del pánico

- ¡Serena! ¡tengo miedo!

- ¡tranquila Rini, va a pasar!

Pero el proceso no parecía detenerse a cada segundo, su cuerpo desaparecía mas y más

- ¡Darien, haz algo!¡por que no se detiene!

- No lo se! siempre que esto sucedida tarde o temprano se detenía!

- ¡Darien, no se detiene, haz algo!

La niña lloraba mientras se aferraba al cuerpo de Serena, ella misma sentía como un hueco empezaba a formarse entre su pecho, la estaba perdiendo, estaba desapareciendo, sus brazos intentaban inútilmente agarrarla pero después de varios segundos su cuerpo desapareció por completo, dejando únicamente su ropa tendida en el suelo de la habitación.

Serena jamás sintió un dolor tan grande, y ni siquiera podía explicarse por que lo sentía, Rini ya no existía se había ido tan misteriosamente como había llegado.

- ¡No Rini!¡regresa!

Un fuerte estruendo hizo que el resto de las chicas salieran al patio central, y se llevaron una sorpresa totalmente inesperada cuando a lo alto en el cielo pudieron ver pequeñas naves que poco a poco descendían hacía la tierra.

- Dios, que esta pasando...

Las chicas podían sentir una gran amenaza venir hacia ellas, una a una se trasformo para poder hacer frente al mal que lentamente se estaba apoderando de la ciudad, dentro de la casa de Rei, Serena abrazaba la ropa que había pertenecido a Rini mientras Darien intentaba asimilar lo que había sucedido. Igual que las Sailor Scauts pudo sentir la energía negativa, y al salir al patio pudo ver que el enemigo estaba atacando.


Seiya corría las escaleras lo más rápido que podía, había percibido la energía maligna, y los gritos de la gente a su alrededor mientras miraban hacia el cielo le indicaron que algo estaba mal, lo confirmó cuando observó muchas naves en lo alto.

Al llegar al patio central las sailor Scauts estaban en posición de ataque y Serena no estaba con ellas.

- ¿donde esta Serena?

- ¿que haces aquí?

- ¡Donde esta Serena!

- Seiya, será mejor que te vayas...

- No pienso irme hasta ver que Serena este bien...

Serena salió detrás de Darien, algo andaba mal, podía sentir una amenaza, pero por más que lo intentaba no lograba concentrarse, escuchaba gritos y voces a lo lejos, pero no podía entenderles con claridad, fue hasta que Rei la tomó por el brazo que fue conciente de lo que estaba pasando

- Tenemos que llevarte a un lugar seguro..

- ¿que?¿de que hablas?

- ¡Serena tonta, reacciona! El enemigo esta atacando la ciudad...

- El sueño se esta haciendo realidad...

- ¿alguien me quiere decir que demonios está pasando?

- ¡Que hace el aquí!

- El quedó en pasar por mi...

- Seiya será mejor que te vayas

- No pienso dejar a Serena sola

- ¡esto no te incumbe!

- ¡Dejen de pelear los dos!

Lita se había interpuesto entre Darien y Seiya, todas se sentían nerviosas y esperaban lo peor, corrieron dentro de la casa hasta que una voz las hizo detenerse.

- Princesa...

Frente a ellas empezó aparecer la silueta de una persona, al principio les costo trabajo visualizarla, pero después de varios segundos identificaron a una mujer que vestía como una sailor Scaut, quien miraba a Serena con suma tristeza

- ¿¡quien eres!

Lita enfrentaba a la extraña en posición de ataque, detrás de ellas Mina, Rei y Amy estaban dispuestas atacar al menos indicio de peligro

- Sailor Jupiter, siempre tan protectora con tu princesa. Yo no soy un enemigo

- ¿como sabes quien soy?

- Por que te conozco, así como al resto de ustedes. Sailor Scauts

- ¿eres una Sailor?

Serena se apartó de Darien, para caminar hasta donde estaba la mujer que les hablaba, pero por reflejo el mismo la detuvo

- Princesa, que gusto me da verla

- ¿como sabes quien soy?

- Yo también soy una de tus guardianas, soy Sailor Plut.

- ¿Sailor Plut? Pero como es que no sabíamos nada de ti..

- Por que no era tiempo de que supieran de mi existencia, pero el futuro ha cambiado y es por eso que estoy aquí.

- ¿Como que vienes del futuro?

- Princesa, tenemos que sacarla de aquí, este lugar es peligroso, el enemigo puede llegar en cualquier momento.

- ¿a donde podemos llevarla?

- Príncipe, la puerta del tiempo es el lugar más seguro que conozco.

- Entonces llévanos ahí

Sailor Plut dirigió su cetro hacia el cielo mientras invocaba al Dios Cronos, lentamente una neblina espesa los rodeo por completo hasta hacerlos sentir que eran transportados a otro lugar que no parecía tener forma ni espacio, era como estar en medio de la nada, lo único que podían ver frente a ellos era una enorme puerta que parecía estar sellada.

Seiya había permanecido en silencio desde el momento en que apreció Setsuna, el la conocía y sabía quien era. Desde que llego a esa época se pregunto por que no estaban el resto de las Sailors, Haruka, Michiru, Setsuna y Hotaru. Solo hasta ese momento comprendió que en ese tiempo aun no habían despertado todas las guardianas de la princesa.

- Sailor Plut, tienes que decirnos que esta pasando

- El futuro cambio Príncipe...

- ¿como que cambio?

Todas las chicas estaban atentas esperando a que la Sailor del tiempo hablara, y esta poso sus ojos sobre la única persona que había permanecido callada desde su llegada a la puerta del tiempo. Seiya Kou.

- El futuro cambió gracias a una estrella que intervino en el destino de nuestra princesa.


Hola A todos!

Aqui les dejo el nuevo capitulo de la historia! estoy nerviosa! el futuro esta por descubrirse! espero les guste, comentarios, sugerencias! todoo ya saben que es bien recibido!