Parte 7
Era de noche en Londres y Sweeney Todd caminaba por las calles de la ciudad sin rumbo fijo, en sus manos traía dos botellas de whisky mientras miraba a todas partes con desprecio y murmuraba:"no hay lugar como Londres…hay un hoyo en el mundo como un gran agujero negro! y está repleto de gente llena de mierda! ¡Y las sabandijas del mundo la habitan!... Pero no por mucho tiempo" entre sonrisas bebía sorbos de Whisky hasta que llego a un pequeño parque donde se sentó en una banca y comenzó a pensar mientras bebía Whisky. De repente a dos metros de Todd apareció un extraño hombre que sonreía como si fuera un payaso: era un hombre alto y delgado, llevaba puesto un traje, corbata de moño color roja, cabello oscuro, zapatos de charol y sombrero de copa. El hombre sonrió aun más y se le acerco a Todd bailando con mucho ritmo y gracia, una extraña danza que era una mezcla entre twist, tap, flamenco, ballet, danza rusa y rock and roll; mientras se le acercaba bailando, Sweeney Todd lo miraba con enojo y arqueando una ceja.
—Hola barbero demoníaco! Que estás haciendo? – pregunto el extraño
—Que te importa! Pensé que no te volvería a ver nunca más… lárgate!
—Intentas embriagarte? No puedes hacerlo ahora eres un demonio y no podrás embriagarte, Benjamín Barker
—Ya te dije que ese ya no es mi nombre! Soy Sweeney Todd! – exclamo amenazándole con una de sus navajas
—Está bien! No te pongas así barbero demoníaco – dijo mientras se sentaba – he notado algo de ti, barbero demoníaco
—Qué es? Bailarín
—Odias a los humanos y sientes un gran desprecio por la humanidad, o me equivoco?
Al oír lo que dijo el bailarín, Sweeney Todd comenzó a reír de manera maniaca, bebió las botellas de Whisky de un solo sorbo y tomo violentamente de la ropa al bailarín acercándolo a su desencajado rostro sonriente carente de alma y cordura, acto seguido saco su navaja y la acerco a su cuello. Lo que el bailarín decía era cierto, Todd odiaba a la humanidad desde que era el inocente Benjamín Barker cuando fue inculpado por un crimen que no cometió, la gente que creía que eran sus amigos y familia le dieron la espalda y fue tratado como la peor basura del mundo aquel pobre ingenuo que renuncio a Dios para convertirse en un demonio para vengarse y destruir esa humanidad que tanto asco le daba por eso dejo que las sombras demoniacas lo devoraran convirtiéndolo en un demonio poderoso; el bailarín sabia esto, porque fue testigo de la metamorfosis de Todd de humano a demonio, le pareció interesante hasta le gustaba molestarlo y ya que llevaba 15 años como demonio (poco tiempo para un demonio) y aun seguía pegado a algunos sentimientos humanos. Con su sonrisa carnavalesca, hipócrita y algo teatral le pidió que le contestara , a lo que Todd esbozo con una tenebrosa sonrisa.
—Quieres saber?! Pues todos ellos merecen morir! Te diré porque, bailarín, te lo diré! – dijo apretándole el cuello
—Wow! Que sincero! fuiste al grano, dímelo
—Tú no lo entenderías bailarín pero en la raza humana hay dos tipos de hombres: esta aquel que se queda en su lugar y aquel que pone su pie en la cara del otro! – dijo empujándolo violentamente a la banca
—Para mí es lo mismo
—No es lo mismo! Mírate, bailarín, mírame! Ahora merecemos morir! Incluso tu, bailarín! Incluso yo! – dijo tirándole la cabeza hacia atrás con violencia y tomándolo fuertemente del pelo
—Eso piensas? Barbero demoníaco, eres muy cruel
—Eso piensas? La vida de esos malditos debe hacerse corta, para el resto de nosotros la muerte sería un alivio – dijo haciendo bailar su navaja cerca del cuello del bailarín – aunque la muerte apesta a Shinigami! Como ya dije, todos merecemos morir! Hasta ellos!
—Creo que estoy de acuerdo
—Aunque signifique – dijo con tono triste y soltando al bailarín – nunca más volver a ver a Anelise…. No volver a estar cerca de mi chica otra vez
—No me digas que te enamoraste? Jajajajajajajaja! Eso es patético! Aunque a mí también me pasa…hupch! Eso era un secreto
—Baaaasssssssstaaaaaaa!
Sweeney Todd estaba dominado por su odio y su locura por lo que dejo al bailarín hablando solo y se fue a una concurrida calle londinense. El demonio estaba tan eufórico que con sus navajas comenzó a manejarlas como si fueran juguetes e increpando a los hombres que pasaban por ahí, los cuales se aterraban al ver al aterrador barbero; Sweeney Todd solo sonreía y se acercaba a cada uno de ellos y les decía:" muy bien! quien quiere una afeitada?! Su amigo Sweeney los espera! Señor que tal una afeitada! Vengan a visitar a su amigo Sweeney! Quien es el siguiente?! Sweeney los quiere a todos, malditos! Quien vendrá a la silla?!" usted, señor?! Bienvenido a la tumba!..Tendré venganza...Tendré salvación… quien, señor?! Usted, señor? No hay nadie en la silla! Vamos! Vamos! Caballeros, no sean tímidos! ¡No un hombre, no, ni diez hombres, ni cientos podrá asustarme! ¡Los tendré!. Así fue hasta que llego a una calle pero no cualquier calle sino la calle donde conoció a Lucy; donde el tonto de Benjamín Barker conoció a la hermosa y virtuosa Lucy Higgins, la hija de unos comerciantes de buena posición económica los cuales nunca aprobaron su relación ya que Barker era pobre y ellos querían que Lucy se casara con alguien con dinero, por lo que escaparon juntos para vivir su amor. El recuerdo de su Lucy le invadió de tal forma que cayó de rodillas: recordó su belleza, su largo cabello rubio ámbar, su bella sonrisa y sus ojos color miel; y comenzó a llorar por ella porque jamás la volvería a ver, ella estaba en el cielo y el ahora pertenecía al infierno.
—Y mi Lucy yace en cenizas! Nunca más volveré a verla!... no volveré a ver a mi amor!
—Realmente la amabas? – pregunto el bailarín
—Con el alma…tanto era nuestro amor que el mundo no era suficiente…
—Que cursi pero cambiando de tema, ayer pase por tu casa y vi a una chica rubia, dime ¿me la darás al igual que me diste a Johanna?
—Jamás! – exclamo tirándosele encima como un animal – nunca tocaras a Anelise! Ella es mía! Me oyes?!
—Tranquilo, barbero demoníaco pero ¿seguiremos devorando las almas de tus victimas?
—Claro…yo tendré mi venganza y mi salvación – luego lo soltó con violencia – pero el trabajo espera… y estoy lleno de alegría!
En ese momento aparecieron Randall y Abberline quienes venían a arrestar al hombre que causaba disturbios y alteraba la paz pública pero cuando vieron que era Sweeney Todd quien les ofreció otra afeitada gratis, salieron corriendo como cobardes.
Mientras en la mansión Phantomhive, Ciel acababa de llegar después de una investigación con Alois y ahora solo quería descansar pero cuando iba a su habitación, apareció Tanaka quien lo conocía desde que era niño y estaba preocupado por el, se le notaba en la cara.
—Que pasa, Tanaka? – pregunto Ciel extrañado
—Lady Elizabeth estuvo aquí buscándolo
—Claro… después hablare con ella…
—Pasa algo? Joven amo
—Creo que debes saberlo Tanaka, me enamore de Lady Anelise Trancy
—Joven amo! …y ella corresponde?
—Creo que si – dijo sonrojado y sonriente
—Sabía que pasaría esto…
—Dime porque, Tanaka? Porque Elizabeth es mi prometida y no Anelise?
—Fue su tía Lady Frances quien insistió que Lady Elizabeth fuera su prometida, yo se que su padre quería que usted eligiera a su prometida
—Lo se
Después de un rato, Tanaka dejo a Ciel descansar ya que mañana tendría que seguir la investigación con Alois.
Al día siguiente en la tienda de pasteles de la señora Lovett esta le cepillaba el pelo a Anelise, la mujer se había enamorado de la rubia cabellera de la niña ya que siempre quiso una hija con el pelo rubio pero tenía el vientre deformado y los óvulos volteados por lo que jamás podría tener hijos, además su difunto esposo era muy feo y no quería tener hijos feos, pero no le importaba ya que ahora tenía a la hija que siempre quiso.
—Oh! Annie tu pelo es tan lindo y rubio, tu mamá te lo cepillaba a diario? – pregunto la señora Lovett
—Mi madre murió cuando tenía 8 años así que no me acuerdo
—Oh! Que lastima… se parecía a mí?
—No, mi madre tenía el cabello pelirrojo anaranjado y ojos azules
—Oh! … pero aquí estas mejor que donde estabas, ya nadie más te va a marcar
—Qué?
—No te hagas la desentendida, vi el raro tatuaje en tu espalda baja y la extraña marca en tu hombro izquierdo
Anelise quedo sorprendida y asustada, la señora Lovett había visto la marca que le hicieron sus padrastros y el contrato que tenía con Trece y Sil; de seguro las vio cuando le cambiaba de ropa el día que la raptaron hasta de seguro vio las marcas de rasguños en su espalda. Cuando la señora Lovett termino de trenzarle el cabello a la muchacha, Sweeney Todd regresaba después de haber estado toda la noche afuera y olía mucho a Whisky aun que parecía no tener resaca; la señora Lovett al ver al demonio en ese estado se enojo mucho , ella estaba enamorada de él (aun no sabía que ahora era un demonio) desde que este era el ingenuo Benjamín Barker y ella una prostituta de las calles de Londres que siempre los miraba a él y a su esposa cada vez que paseaban por las calles. Pero solo le reclamo por la hora y que no podía desvelarse o tendría mala fama aunque Todd no le interesaba sus consejos, para él era solo una cómplice a quien solo usaba pero ella lo amaba y pidió explicaciones como si fuera una esposa enojada pero Todd ignoro sus reclamos hasta le parecían irritantes. Todd conocía los sentimientos de Lovett y le parecían ridículos, ella no le llegaba ni a los pies a Lucy ni siquiera tenía la belleza y la virtud que su difunta amada poseía; era inferior en todos los sentidos pero le estaba agradecido por algo, por traer a Anelise. Todd se había enamorado de esa bella y virtuosa niña que le recordaba tanto a Lucy, las amaba a las dos y Lovett no entraba en eso.
—Señor T! respóndame! – exclama la señora Lovett
—No me molestes, Lovett
—Que no te moleste?
—Eres mi socia Lovett, solo eso
—…. Lo sé pero…
—En eso quedamos cuando te conocí, ahora voy a descansar y no quiero que me molesten
La señora Lovett estaba molesta de que Sweeney Todd no respetara su hogar hasta sintió el impulso de ir con la policía a denunciar todos sus crímenes pero el problema era que ella estaba tan hundida en esto como él, Todd por su parte solo se quedo mirando por unos segundos a Anelise y le pidió que le sonriera a lo que ella hizo algo extrañada. La señora Lovett sintió un poco de celos de eso por lo que dejo a Anelise lavando todos los platos mientras ella iba a dar un paseo y le recordó que no molestara al señor Todd y salió a su paseo. Cuando salía vio a la mendiga tirada en el piso cerca de su tienda con la mirada en la chimenea humeante mientras repetía una y otra vez: " ciudad en llamas!, ciudad en llamas!" la señora Lovett no la quería aquí por lo que la hecho golpeándola con su bolso. Al regresar a la tienda, la señora Lovett escucho unos fuertes tosidos que se oían desgarradores y dolorosos como si la persona que tosiera sintiera mucho dolor, los tosidos venían de la cocina cuando abrió la puerta vio a Anelise arrodillada en el suelo y tosiendo sangre ¿Qué le estaba pasando? ¿Tenía tuberculosis? Pero era imposible que tuviera tuberculosis, se veía muy sana, estaba sana, estaba fuerte y no tenía ningún síntoma de la tuberculosis y esto lo sabía porque dormían en el mismo cuarto y la chica siempre durmió como bebé. Cuando Anelise dejo de toser fue a limpiarse sin darse cuenta que la señora Lovett la miraba.
Mientras tanto Alois y Ciel seguían con su investigación que los condujo a un barrio de clase trabajadora, de repente Ciel vio desde el carruaje a aquella mendiga que vio hace algunos días, la mujer traía en sus brazos una vieja y sucia muñeca con forma de bebé a la que llamaba Anelise y le decía que cuidaría de ella y la sacaría de la cueva de la bruja; Ciel al escuchar a la mendiga decir eso tuvo la esperanza que ella sepa dónde estaba Anelise o por lo menos que la haya visto por lo que fue a hablar con ella ante los reclamos de Alois, quien veía esto como una pérdida de tiempo. El joven conde Phantomhive siguió a la mendiga hasta un callejón donde ella estaba sentada en el piso meciendo la muñeca como si fuera un bebé mientras le cantaba una canción de cuna, cuando la mendiga se dio cuenta que Ciel estaba frente a ella dio un grito de sorpresa y apretó la muñeca contra su pecho.
—Tranquila! No se asuste… se acuerda de mi?
—Tu…tu…tu…si
—Recuerda a Anelise? Cuando le hable de ella
—Anelise! La muchacha bonita…si!
—Sabe donde esta?
—…si…
—Dígame, por favor
—Esta…esta…esta con la bruja! En la boca del infierno donde esa bruja vive!... ciudad en llamas! Ciudad en llamas!
Ciel intento que se calmara pero la mendiga lo empujo y salió corriendo como alma que lleva el diablo, Ciel intento ir tras ella pero Alois lo detuvo diciéndole que dejara en paz a esa pobre mujer, acto seguido lo arrastro con él para seguir con su investigación. En ese momento se escucho sonar un acordeón y a un hombre cantar, ambos condes se sintieron atraídos por esa música al igual que sus mayordomos que los acompañaban; quien tocaba esa música era un extraño hombre que tocaba el acordeón sentado en un cajón de madera que casi no aguantaba su peso: vestía con un largo abrigo negro, sombrero negro que le cubría la mitad de su cara, su largo cabello celeste estaba recogido en una larga trenza y usaba zapatos de charol. La gente estaba maravillada al oír a ese hombre cantar y tocar el acordeón con tanta gracia que la gente se le acercaba para escucharlo cantar mejor hasta la mendiga lo escuchaba desde un rincón algo extrañada ya que el extraño hombre cantaba canciones que tenían una historia: algunas eran de amor, odio, abusos, la dura vida, etc. Pero de pronto comenzó a cantar una canción sobre la historia de un barbero y su esposa.
Había un barbero y su esposa
Ella era hermosa…
Un tonto barbero y su esposa
Ella era su razón y su vida…
Y ella era hermosa, y ella era virtuosa
Y él era…ingenuo
Había otro hombre que vio
Que ella era hermosa…
Un buitre piadoso de la ley
Quien, con el movimiento de sus garras
Quitó al barbero de su camino!
Entonces no quedaba más que esperar!
Y ella caería!
Tan suave!
Tan joven!
Tan perdida!
Oh tan hermosa!
Al terminar de cantar levanto la vista y cuando vio a los dos condes río de manera escandalosa y dio unos aplausos, acto seguido se para y camino hasta ellos; Ciel y Alois fruncieron el ceño al tener a ese tipo cerca ya que no sabían que quería y no tenían tiempo para él.
—Vaya, vaya! Por lo que veo en sus ojos tienen historias interesantes, me las cuentan? Necesito material para mis canciones
—No tenemos tiempo para esto! – dijo Alois con enojo
—El tiene razón estamos buscando a una persona y no tenemos tiempo para contarte historias – dijo Ciel
—A una persona? quién es? Tal vez yo sé donde esta
—Es mi hermana gemela, se llama Anelise – dijo Alois
—Pues no la vi pero hablen con Benjamín Barker, el debe saber
—Y donde lo encontramos? – pregunto Ciel
—No sé, ese no es mi problema
Dichas estas palabras se retiro dejando a los jóvenes condes extrañados, ofendidos y molestos.
Mientras en la zona elegante de la ciudad de Londres, la familia Middleford quienes paseaban en carruaje con la futura prometida de Edward Middleford, Valentina Darcy, una hermosa joven alvina, con la piel pálida, cara de muñeca y ojos negros como el carbón. Ella era la hija de unos duques muy ricos que no quería casarse con Edward, no soportaba a Elizabeth ni a Lady Frances y solo quería lanzarse a algún río; la muchacha tenía que aguantar los poemas de Edward, que el marqués Middleford le dijera hijita, que Elizabeth la quiera vestir de muñeca y que lady Frances le dijera como debía portarse su futura nuera; lo que la tenía con ganas de bajarse del carruaje y escapar para que sus padres no le hicieran casarse con Edward. De repente el cochero se detuvo ya que en medio del camino se quedo parado un hombre con traje y sombrero de copa (era el bailarín) el cochero no podía esquivar al hombre ya que la calle por donde pasaban era estrecha por lo que le dijo al bailarín que se moviera pero este solo dijo:"no gracias, estoy cómodo aquí" estas palabras molestaron a Lady Frances quien le exigió al bailarín moverse o le enseñaría como debe comportarse un hombre decente pero el bailarín solo río y dijo que prefería bailar con lobos. El bailarín era un demonio muy antiguo que le gustaba ver la desgracia de la gente como si fueran obras de teatro hasta lo consideraba así y este acto le parecía entre molesto e interesante.
—Porque no se comporta como un hombre decente? – exclamo Lady Frances
—Que sabe usted de decencia? Jajajajajajaja! Al parecer nada
—Como se atreve a hablarle así a mi esposa?! Pídale disculpas! – exigió el marqués Middleford
—Buu! Este acto es muy aburrido, lo haré más interesante
—Qué?! – pregunto Edward extrañado
El bailarín se acerco a los caballos del carruaje de los Middleford y les enterró las uñas, los caballos quedaron incontrolables y salieron cabalgando como locos con unos asustados Middleford mientras el bailarín se reía con malicia y diversión, en la loca carrera de los caballos, Valentina cayó del carruaje a los brazos, literalmente, de Undertaker.
Resultado: Undertaker le quito su novia a Edward Middleford.
Algunos días pasaron y la señora Lovett planeaba irse a vivir a la playa pero Sweeney Todd no quería irse sin antes cumplir su máximo objetivo, vengarse del juez Turpin y del fiscal Bamford quienes arruinaron su vida y su felicidad, y quienes a su juicio causaron la muerte de su Lucy. En esos días la señora Lovett se dio cuenta que Anelise le recordaba a Lucy a Sweeney Todd y comenzó a sentir celos de cómo Todd la trataba ya que ella quería ser tratada así por Todd; que le haga aquel cariño que solía hacerle a Lucy, que le sonría y la trataba como si fuera Lucy pero de Todd solo recibía indiferencia. Una tarde Lovett cansada de ser opacada por Anelise decidió mantenerla en el sótano de la pastelería para así poder conquistar a Todd con sus atenciones de esposa y mujer, busco a Anelise y cuando la encontró llamo su atención besando su cabeza cuando esta estaba limpiando las ventanas.
—Annie, tengo un trabajo para ti
—Que es señora Lovett?
—Te dije que me llamaras Madre!
—… está bien…como diga
—Quiero que hagas mi trabajo en el sótano de la pastelería
—Pero usted me dijo que no entrara ahí
—Cambie de opinión
La señora Lovett tomo de la mano a Anelise para llevarla al sótano de la pastelería y Pluto iba con ellas, lo que la señora Lovett quería ya que hiciera era moler la carne para los pasteles que era mucha carne para hacerlo ella sola y necesitaba a alguien joven para que hiciera ese trabajo, luego que prendiera el horno y orneara los pasteles que ellas acababan de hacer ase una hora; la señora Lovett le dio las instrucciones de cómo hacerlo y antes de irse le dio un beso en la frente y le dijo que podía comer todos los pasteles de carne que ella quisiera, esto último extraño a Anelise ya que la señora Lovett siempre le prohibió comer pasteles de carne.
Por su parte Todd estaba buscando a Anelise ya que se había preocupado de que no la había visto desde la mañana y estaba preocupado por ella, no porque lo delatara sino porque si se iba no la volvería a ver nunca más y no soportaría perderla como perdió a Lucy, le pregunto a la señora Lovett si la había visto y esta le dijo que se había escapado y la llamo mal agradecida esto enfureció a Todd quien se disponía a ir a buscarla pero no pudo; de repente apareció el fiscal Bamford, el cómplice del juez Turpin: un hombre de baja estatura, rechoncho, de pelo largo, casi calvo, de apariencia desagradable y bien vestido.
—Buenas tardes, señor
—Buenas tardes, que pasa?
—Los vecinos de este sector se quejan de malos olores que vienen de su chimenea
—No se preocupe yo lo arreglare
—Me alegro escuchar eso y ya que estoy aquí me daré una afeitada
—Claro sígame
El fiscal Bamford siguió a Sweeney Todd mientras este esbozaba una morbosa y siniestra sonrisa.
Pasaron dos horas después de que la señora Lovett encerrara a Anelise en el sótano de la pastelería, a la niña le dio hambre y fue por un pastel de carne pero antes que ella tomara el pastel de carne, Pluto le mordió la mano y se comió el pastel de carne del cual saco un dedo humano. Anelise sostuvo el dedo y cuando se dio cuenta que era humano tanta fue su sorpresa que tiro el dedo, retrocedió unos pasos y tropezó con unos cuerpos descarnados de todas las victimas de Todd y Lovett: mujeres, hombres, jovenes y viejos; pero antes de que pudiera gritar del terror, el cuerpo casi decapitado del corrupto fiscal Blamford cayó de una pequeña puerta del techo. Anelise grito del terror e intento salir de ahí pero no pudo, cuando se calmo noto el brillo por el fuego de dos de las navajas de plata de Sweeney Todd (se le cayeron cuando mato a Bamford) la niña las recogió, tomo a su gato y se escondió en las alcantarillas.
Por otra parte la mendiga estaba buscando a Anelise para llevársela y cuidarla, ella entro a la barbería pero al entrar el lugar le pareció muy familiar hasta comenzó a sorprenderse cuando tocaba algo como si en el fondo de su ser reconociera ese lugar, comenzó a tocar todo como si ya lo hubiera hecho otras veces pero luego cuando vio lo que parecía ser una vieja cuna donde estaba un sucio oso de peluche con vestido la mujer lo tomo en sus brazos como si fuera un bebé y comenzó a mecerlo mientras bailaba por toda la barbería, en ese momento apareció Sweeney Todd.
—Quien eres?! Que haces aquí?! – le pregunto Todd con enfado
—El mal está aquí! Apesta a mal! Es ella! Es la bruja!
—Largo de aquí, loca!
—Es la mujer del diablo! Cuidado se-señor! Ella no tiene piedad en el corazón!
—Que te largues!
—No le conozco, caballero?
Todd estaba a punto de sacar a la mendiga a patadas pero en ese momento vio al juez Turpin acercarse por la ventana, no tenía tiempo que perder con esa mujer por lo que le corto el cuello de oreja a oreja y la lanzo por el mecanismo secreto al sótano de la pastelería. El juez Turpin había escuchado que Todd tenía información sobre el paradero de su querida Johanna (la a que Todd ofreció al bailarín) según Todd si sabía y le ofreció una afeitada a lo que el juez acepto. El juez y Todd estuvieron hablando de las bellas mujeres, Turpin menciono a muchas mujeres (entre ellas a Lucy) y Todd menciono a Anelise y Lucy. Mientras lo afeitaba Todd le confesó que él era Benjamín Barker y sin que Turpin pudiera decir algo, Todd le cortó la garganta y se bebió su sangre de manera bestial pero Turpin no murió.
—Q…q…que eres? – pregunto Turpin ahogándose con su sangre
—Debo agradecerte algo Turpin, que me hayas arruinado la vida gracias a ti conocí a Anelise, a quien amo
—Como sigues vivo?
—Ahora soy un demonio por eso no morí pero lo importante es que mi Lucy será vengada
—Eres un monstruo!
—No Turpin –los ojos de Todd se volvieron rojos – soy un demonio!
Acto seguido Todd le volvió a cortar el cuello y lo lanzo por la trampilla, por fin su venganza estaba finalizada como le prometió a Lucy y ahora debía ir a buscar a Anelise, sin embargo, un grito de la señora Lovett proveniente del sótano de la pastelería lo hizo bajar a ver qué pasaba.
Lo que pasaba era que al parecer el juez Turpin sobrevivió y tomo a Lovett de las faldas cuando esta se le acerco a verlo más de cerca pero 10 segundos después murió por la falta de sangre y por las patadas que le dio la mujer para que la soltara, de repente por la luz del fuego la señora Lovett vio el cadáver de la mujer que más odiaba y la que esperaba nunca más volver a ver. La mujer sintió miedo de que Todd viera el cuerpo y descubriera su mentira e intento esconder el cuerpo o por lo menos tirarlo al fuego para que Todd no se diera cuenta de esto pero Sweeney Todd, el cual estaba cubierto de la sangre de Turpin hasta en la boca, ya había bajado al sótano de la pastelería.
—Porque gritaste?! Acaso Turpin sigue vivo?!
— Me agarro el vestido pero ya murió
—Yo me encargo ahora abre el horno
—P-puedo hacerlo sola…
—Que abras el horno he dicho! – exclamo con violencia
La señora Lovett fue a hacer lo que Todd le dijo muerta de miedo de que reconociera el cadáver mientras Todd se encargaba de las almas de esos dos cuando por la luz del fuego del horno vio que esa mendiga que el corto el cuello era su amada Lucy que aunque estaba sucia y harapienta seguía ante sus ojos igual de hermosa, la señora Lovett cuando se vio descubierta y que Todd se había dado cuenta sintió un miedo increíble, ella sabía que Todd aun amaba a Lucy y esperaba que entendiera el porqué lo hizo y aceptara su amor. El demonio lloro lagrimas de sangre al darse cuenta que había matado al amor de su vida y como demonio aun seguía amando, tomo el cadáver de su amada entre sus brazos y lloro desesperado por lo que hizo mientras recordaba la última palabra que le dijo antes de matarla:" no le conozco, caballero?", no entendía el porqué estaba pasando esto si se supone que Lucy estaba muerta por el veneno que había bebido, la señora Lovett se lo había dicho luego entendió que Lovett le había mentido todo este tiempo.
—Tú me mentiste… sabias todo este tiempo que mi Lucy estaba viva!
—L-lo hice por usted!
—Me mentiste!
—No, nunca le mentí, no es verdad que mintiera
—Lucy… estoy en casa – le hablaba al cadáver
—Yo dije que se enveneno pero nunca dije que estaba muerta…
—Que he hecho?...Lucy
—Ella si se enveneno pero el veneno no la mato solo le frío el cerebro, se pasó meses postrada en cama… debió ir a un hospital pero acabó internada en Bedlam, pobre infeliz
—Lucy …Lucy!
—Era mejor que pensara que estaba muerta! En eso mentí…porque lo amo! Yo sería mucho mejor esposa que ella, te amo!... iba esa cosa a amarte más que yo?
Todd esboza una sonrisa y fingió perdonarla hasta le dice que se irá con ella a vivir a la playa como le propuso y que también se casarían, la señora Lovett se puso tan feliz que empezó a llorar de la alegría y no se dio cuenta que todo era mentira que Todd no la había perdonado es mas la odiaba por hacerle matar a Lucy; ambos se pusieron a bailar locamente por todo el lugar mientras ella le contaba sus planes para su nueva vida como ella siempre deseo y que adoptarían muchos niños para tener una familia hasta que Todd le confesó que era un demonio y le dijo:"estoy enamorado de Anelise y te agradezco que la hayas traído a mi vida, solo eso" luego con la velocidad y crueldad que caracterizan a los demonios y sin que la señora Lovett pudiera entender lo que pasaba, Todd la empujo al horno y la encerró en el horno mientras escuchaba sus gritos de dolor y miedo, volvió con Lucy y abrazo su cuerpo inerte hasta la trato como si estuviera dormida y no muerta. Todo frente Anelise que miraba desde la reja de las alcantarillas.
Como pudo Anelise salió de las alcantarillas con su gato a la calle, la pobre niña estaba aterrada por todo lo que había presenciado ya que lo que había visto la dejo con mucho miedo; de repente Pluto comenzó a ponerse a gruñir con hostilidad y por más que ella trataba de calmarlo no lo conseguía como si el gato sintiera la presencia de algo maligno que estaba acercándose de ellos, sin que nadie lo sintiera un ensangrentado Sweeney Todd apareció ante los aterrados ojos de la muchacha pero no parecía que la iba a lastimar aunque Pluto lo ataco provocando que Todd luchara con el animal hasta que lo pateo. Anelise solo se quedo paralizada.
—Sé porque huiste – dijo tomándola de los brazos – Lovett te quería matar pero ya me encargue de ella…
—Usted la mato!
—Ella me hizo matar a Lucy! Yo era el barbero de la historia que te conté…ya la perdí a ella, no te perderé a ti
—Q-que?
—Ven conmigo a Francia, tengo que empezar una nueva vida…solos tu y yo
—Qué?!...no …usted…
Todd beso a Anelise en los labios para no escuchar esa negativa pero Anelise solo sacó la navaja del bolsillo de su delantal y le cortó la cara a Todd, y luego le dio un puñetazo para que la soltara y salió corriendo, la muchacha se defendió muy bien de Todd ya que tenía fuerza y era astuta pero a Todd esto le pareció muy atractivo al verla tan fuerte y a la vez tan hermosa y dulce. Mientras Anelise huía del barbero demoniaco tropezó con unas tablas de madera pero antes que Todd la tocara, Trece apareció de pronto y tomo violentamente del brazo a Sweeney Todd, y Sil le apunto con una de sus dagas de diamante; los dos ángeles miraron con asco y lastima a Todd ya que sabían que era un humano convertido en demonio, sin embargo, Todd aunque sabía que eran ángeles se puso a reír al verlos vestidos de sirvientes acto seguido hizo que Trece lo soltara y acerco sus navajas a la cara del mayordomo y la sirvienta, ellos no demostraron ningún miedo.
—El deber de los sirvientes es la cocina !
—También proteger a su amo y eso estamos haciendo – dijo Trece
—Ella ya no los necesita! Es mía ahora!
—No, sigue siendo nuestra ama – contesto Sil
—Eso piensan? angelitos
—Aléjate de mi hermana! Benjamín Barker! – exclamo una voz familiar
Frente a ellos estaban Ciel y Alois que habían encontrado el rastro de los secuestradores o mejor dicho al secuestrador, Anelise se puso feliz al verlos pero Todd esto no le importaba. Los dos condes le ordenaron a sus mayordomos que atraparan a ese tipo pero no fue fácil para ellos y también cuando este los ataco con sus navajas se dieron cuenta que era un demonio como ellos. Sil aprovecho esto para sacar a Anelise de en medio de esa pelea de demonios. Claude le pregunto cuál era su contratista a lo que Todd respondió entre risas que el mismo era su contratista, Alois y Ciel no entendían lo que estaba pasando y porque ese hombre parecía estar a la par con sus mayordomos.
—Que está pasando?! – pregunto Alois
—Sebastián! Porque no detienes a ese hombre?! – pregunto Ciel
—No es tan fácil joven amo – respondió Sebastián
—Es un demonio como nosotros – agrego Claude
—Entonces detenlo Claude! – exclamo Alois
—Tú también detenlo, Sebastián! – ordeno Ciel
—Sí, my lord – respondieron los dos
Anelise también le ordeno a sus sirvientes que detuvieran a Sweeney Todd, el barbero demoniaco se vio rodeado por cuatro sirvientes (dos demonios y dos ángeles) pero no le importaba ya que acabaría con ellos mientras en el techo de un edificio de la calle Fleet, el bailarín observaba esto con diversión como si fuera una bizarra obra de teatro.
…
CONTINUARA
…..
no se porque puse a la familia Middleford pero quise hacerlo XD
si quieren darme un consejo para el próximo capitulo, solo háganlo
