Pensativo... esa era la forma en la que se encontraba Harry después de lo sucedido, miraba sin ver la casi imperceptible nube de humo que desprendía el pebetero bajo el espejo, sentado como estaba, se había limitado a respirar con lentitud mientras su mente era un vaivén de ideas sin terminar, algo frustrado se levanto de la silla y caminó perezosamente por el cuarto tratando de analizar a fondo la naturaleza de los sucesos, en medio de la confusión todo estaba endemoniadamente claro, pensó, aunque gran parte de la historia de Tutankamón estaba relacionada con la tragedia sufrida por si mismo, eso no le pareció realmente importante, sintiéndose de repente un miserable sin remordimientos, se interesó mas en como descargar parte de su propia venganza para con Snape. Ciertamente eso era lo único racional en la cuestionable sensatez del faraón, nadie como él tenia tantas ganas de fastidiar al profesor de pociones y devolverle cada una de sus diatribas, que ahora mas que siempre eran bien merecidas. Condenado Snape, ahora no se sentía mal por aquello que su padre le hizo siendo joven, si bien era cierto que James no tenía porque rebajarse a su nivel poco le importaba las consecuencias de aquellos actos.
...Tomare tu mano dulcemente...
...Te hablare de amor mientras bailamos...
Ahora mas que siempre se entrenaría, no podía pensar siquiera que Snape descubriera que tenía algo que ver con el faraón y lo cogiera desprevenido...
... Cosas del ayer, nos decimos nada
... Porque ahora a llegado la mirada...
Bueno, después de todo el no era un completo inútil, sabía algunas cosas que le habían servido mucho y también había enseñado a otros a poder hacerlas para su bien...
... Ay, Ay, Ay amor... porque ahora las palabras no nos dicen nada...
Ese libro de encantamientos tenía algo interesante... Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amooooooor... Ay, Ay, Ay amor No, no era amor era otra cosa...
¿Eh? – ¿cuál amor?, desconcertado y acallando la profunda meditación de sus pensamientos la melodía se hizo mas fuerte
... Tómame la mano simplemente...
... dime que me amas mientras bailas...
¡Que demon...! – rebusco en su habitación, trató de agudizar el oído pero fueron las vibraciones en su pantalón las que revelaron el origen del sonido
¡que imbécil! – murmuro mientras sacaba su teléfono móvil del bolsillo, este dejo de sonar revelando en la pantalla iluminada tres palabras de las que Harry saco varias conclusiones 5 llamadas perdidas, primero, evidentemente alguien trato de comunicarse con el y estaba tan concentrado que no se dio cuenta, posiblemente fuera urgente porque estaba volviendo a sonar y por ultimo, apenas lo viera Hermione iba a matarlo por no habérselas respondido, se apresuró a abrirlo y contestar
Hola Harry – su tono de voz tenía cierto aire de reproche
Amor, ¡cuanto lo siento!, Pero paso algo increíble y no me di cuenta que llamabas – y de hecho al asomarse a la ventana, ahora con el vidrio hecho pedazos, se dio cuenta que ya era de noche – Necesito hablar contigo ¿puedo ir a tu casa ahora? he hablado con Él y realmente es importante lo que dijo
¿Él? ¿el Faraón? – algo de preocupación se coló en el timbre de su voz, pero trataba inútilmente de seguir pareciendo enfadada lo cual le hizo reir - ¿Estas bien?
Si, si, pero dime ¿me puedes atender ahora? Siento que no puedo esperar hasta mañana
Puedo, pero Harry en mi casa...
Bien, en tu casa entonces, voy de inmediato
Espera, no creo que...
No te preocupes aun no es tarde, apenas a oscurecido – tomó una chaqueta del armario y aun al teléfono bajó las escaleras mientras trataba de ponérsela – te aseguro que cuando te cuente no te la vas a creer
Oh... Tu tampoco, cuando llegues a mi casa mas te vale que no salgas huyendo porque te juro que no te lo perdonaré... después no digas que no te lo advertí – sintió que hablaba con risa contenida pero realmente creyó haberlo imaginado
Claro que no... esto es importante – sin prestar atención a las llamadas iracundas de Tía Petunia salió de la casa – me temo que las cosas se van a poner feas, solo espero estar exagerando – tomó un taxi e instó al conductor a que se diera prisa
Estoy completamente de acuerdo contigo, cielo – era su imaginación o Hermione estaba portándose extraño, su voz era inusualmente cantarina – Pero no temas, sé que lo harás estupendamente
¿Lo haré? – por un momento creyó hacer escuchado "harás" en lugar de "haremos" - Creí que querías estar conmigo en esto
En esto momentos no hay nada más importante para mí, sé que es muy pronto pero realmente es imprescindible que pase para que después no vayamos a tener problemas con ellos ¿lo entiendes, verdad? – casi podía sentir la ansiedad de Hermione
Descuida, nada va a pasar que no podamos resolver... por lo menos eso espero, te veo en un momento
Bien... no demores
La casa de Hermione, a diferencia de las otra vez tenía todas las luces encendidas, caminó hacia la reja del jardín y al estar frente a la puerta principal vio la sombra de una persona alta detrás de esta, lentamente la figura de un hombre adulto de aproximadamente 45 años le recorrió con la mirada ceñuda
Buenas noches, ¿qué desea joven?
Era una seriedad un poco fría, por un momento su mente fue recordando fragmentos de sus conversaciones anteriores con Hermione hasta detenerse en una especialmente importante
"Oh... amor ¡los siento tanto! creo que olvide comentarte algo – dijo ella con pesar – te juro que no fue mi intensión... mis padres llegan hoy de Alemania y debo ir a recibirlos al aeropuerto... perdóname"
¡Claro que no la perdonaba!, Fue lo primero que penso, ¡santísimo¡ ¿ahora que haría?.
-Te ayudaré... pero me cobraré el favor
La voz del Faraón sonó burlona en su cabeza, pero este era un caso de vida o muerte, así que no importo demasiado en realidad – "Hecho, pero mas te vale que la ayuda sea buena" - El señor Granger seguía parado frente a él en lo que le parecieron horas pero realmente no habían pasado mas de 5 segundos.
Buenas noches, señor Granger, me llamo Harry Potter y he venido a ver a Hermione – le tendió la mano a modo de saludo y por un momento pareció verlo enrojecer montado en cólera pero a cambio le vio contestarle con un fuerte apretón de manos, demasiado fuerte en realidad, haciéndose a un lado y con una sonrisa algo reforzada invitarle a pasar
Bienvenido, por favor pasa, te está esperando en la sala – actuó con naturalidad ante su extraña actitud – "¿que fue eso?" – preguntó a su mente – una ayuda divina, eres mas bien baboso así que te doy un poco de seguridad para que tu suegrito no crea que su hija sale con un retrasado, por Dios – una risita desdeñosa hizo eco en su cabeza crispándole los nervios – "sigue que te llevo la cuenta, idiota" - tenía las manos sudorosas y casi se atragantaba al hablar, si a él le hubieran llegado con semejante manojo de nervios, como posiblemente estaría sin la ayuda de Tutankamón, se hubiera reído en la cara del pobre chico
Gracias – era como ir derecho al panteón, casi podía sentir el cortejo fúnebre en su cabeza, trato de distraer su mente en lo que era el interior de la casa pero todo era muy sencillo, las paredes de un blando inmaculado contrastaban con las alfombras color ocre que cubría el piso de madera y las fotos familiares resaltaban por el camino cambiando con los años a la par que sus personajes. Al pasar frente a un espejo, su reflejo, relajado y sereno, reflejaba todo lo contrario a como se sentía y se preguntó si era aquello consecuencia de la ayuda
Hola Harry, querido – era la voz de otra persona mayor, eso le aterró horrorosamente, pero algo en su mente evito que se manifestara físicamente, la madre de Hermione se materializó a su lado como salida de la nada, por poco evito saltar de la impresión.
Imagino que usted debe ser la señora Granger, ya nos hemos visto, con los dos de hecho – agrego dirigiendo una amable sonrisa al señor Granger que no dejaba de verlo raro - pero de todos modos gusto en conocerlos – la mujer le miró de manera adorable, sus ojos le sonreían mientras miraba a su marido de manera significativa asintiendo con la cabeza
Hermione nos comento que te había invitado a cenar, lo cual nos parece perfecto – se acercó a él de manera confidencial y dijo – Hermy ya nos dijo que esta saliendo contigo, nos parece lo mas correcto que le hayas sugerido venir a hablar con nosotros, eso habla muy bien de ti, querido. – No hiciste nada de eso... – "cállate" -.
Bueno, es importante para ambos, pero para ella lo es mas, ya sabe como es de cuidadosa – ahora comprendía un poco mas, su conversación con Hermione antes de ir a su casa había sido mal interpretada por ambos y ahora las consecuencias para su relación podían ser nefastas, el no estaba preparado para hablar con los señores Granger, estaba a punto de echarlo todo a perder – No echaras nada a perder, relájate y veras que pronto no necesitaras de mi ayuda – "siento como su fuera a vomitar el cerebro por la nariz" Pero el pensamiento se fue rápido de su mente, en ese momento solo podía procesar un tipo de información. Mirar a Hermione.
Hola, Harry
Observarla salir de la sala de estar fue algo sublime, estaba simplemente hermosa, las zapatillas color café sin tacón se amarraban sobre su tobillo, tenía puestos unos pantalones blancos tipo pescador y una blusa sin tiritas a modo de bata color café, tenía el cabello medio recogido con unos palitos y entre los mechones que caían alrededor de su rostro naturalmente maquillado se distinguían unos pequeños aretes de plata
Hola, Hermy – increíblemente sin vacilar se acercó a ella tendiéndole los brazos, cuando en medio de una sonrisa ella estiró sus manos para que las tomara, Harry inclinó la cabeza y le dio un suave beso en los labios - ¡imbecil! Estamos frente a sus padres ¿tienes trigo en lugar de chabeta o que? ¡Eso no se hace! – ignorando las replicas de su mente observó como un rubor adorable cubría parcialmente las mejillas de Hermione cuando momentos antes había contestado su beso sin titubear – te diré que estas encantadora
Gracias, creo que valió la pena el arreglo solo para escuchar tu elogio – susurró con una risita, luego tomando una de las manos de Harry entre las suyas respiró profundo y encaró a sus padres – Mamá, Papá, él es Harry, vamos juntos a Hogwart, y ahora estamos saliendo, creo que ustedes ya lo han visto en el callejón Diagon hace tiempo.
Si, me parece – era la voz inexpresiva de un padre celoso, el señor Granger le miró como si tratara de escanearlo, fue muy raro e incomodo pero decidió que si lo ignoraba el efecto no seria tan notorio, estaba tan nervioso que por poco no se percata que la madre de Hermione estaba hablando
Vaya – sonrió mostrando un pequeño hoyuelo en la mejilla – es un poco extraño que Hermione invite gente a casa, pero nos complace que tenga un novio, ahora puede ser mas una adolescente y alejarse un poco de los libros.
Me parece que no tengo un efecto tan potente – contesto a modo de broma – me parece que a mi tampoco – sin percatarse de aquella conversación mental Hermione le dio un pequeño empujón aunque también reía - Yo no me preocuparía tanto por eso, es una de sus facetas que más me gustan, claro que puedo persuadirla de vez en cuando pero contra eso no tengo mucha ventaja – ahora no tienes ninguna, si su padre decide echarte de su casa por estar de atrevido con su hija, después no digas que no te lo advertí – "no hay necesidad de advertencias, lo que pasa es porque tiene que pasar" – después de todo si has aprendido algo quien lo diria... – "oh, callate"
Muy cierto – azuzó en tono solemne mientras Harry le daba un beso en la mejilla y la hacia reir – vuelve la burra al trigo
Porque no pasamos a la sala para hablar con mas comodidad, siga a la sala joven para que se pongan... cómodos – antes de que se diera cuenta el padre de Hermione se las había arreglado para ponerlos en sillas separadas, escucho una risita en su mente y la maldijo con todo su ser, Hermione rodó los ojos y le mandó una mirada de auxilio a su madre
Querido, es hora de tu medicina, esta sobre la cómoda – una especie de tic apareció en la comisura de su labio, Harry sospechó que se las olía perfectamente, resignado y de mal humor se levantó camino al segundo piso no sin antes mandarle una disimulada mirada de advertencia – traducción, como sigas manoseando a mi hija de corto los huevos jeje – "advertencia, como sigas fastidiando te buscas otra casa" – porque mejor no vamos al jardín, hace calor y la brisa nos refrescará un poco
Claro, como gusten – Hermione se le acercó y tomándolo del brazo mientras caminaban susurró con ansiedad
Disculpa a papá, parece que no lo esta tomando bien, se que te molesta, aun así no te iras ¿verdad? – le dolió ver que realmente creyera esas palabras, aunque lo que seguramente la tenía así eran los nervios
¿Lo crees así? ¿te parece que haría algo semejante? – preguntó mirándola fijamente
¡No! Estoy muy nerviosa, Harry, lo siento... pero es la primera vez... ya sabes, que tengo un novio... – se sonrojó violentamente y Harry rió suavemente mientras la abrazaba
Es normal que tu papá no me quiera aquí, pero con el tiempo se acostumbrará a la idea y comprenderá que a pesar de mi presencia no dejaras de ser su hija ni dejaras de quererlo – ella no pudo contenerse y le paso los brazos por el cuello dándole un beso en los labios
Harry, eso fue muy profundo... ¿de donde los sacaste? – preguntó mientras jugaba con su cabello
Mmm algo así es lo que yo haría - le dio un besito antes de acariciarle la cintura – si yo tuviera una hija tan hermosa como tu posiblemente no habría dejado ni entrar a mi casa a nadie que quisiera quitármela, pero seguramente terminaría entendiendo que ella también crece y necesita su espacio, no sin antes aguantarme una buena mala leche
Pobre papá... creo que hablare con él mas tarde
Se sentaron juntos en un quiosco que había acomodado la madre de Hermione, poco después el señor Granger volvió con la frente arrugada mirando fijamente la nueva distribución, al ser una mesa para cuatro personas sin querer Harry había quedado en medio de las dos mujeres, con la desventaja de tenerlo a él todo el tiempo de frente – Jo! Creo que lo mejor será que lo mires a los ojos todo el tiempo, créeme, tratará de meterte miedo y si después se da cuenta que no vuelves le dirá a Hermione "te dije que ese muchacho no te convenía"... – "¿la experiencia habla?"- y la inocencia escucha... ahora para bolas que la señora te pregunta si quieres algo de tomar
... en leche, té helado con limón o Jugo de calabaza con hielo – casi pudo sentir la mirada atenta frente a él esperando al mínimo error
Jugo de calabaza suena bien, gracias
Bien, Hermy ¿me acompañas? – ella se levantó de su lado y le envió una mirada cargada de preocupación antes de desaparecer con su madre. Por un momento se sintió tentado de pedir a la señora y a Hermione que no los dejara solos pero un ejem capto su atención de inmediato
Y... cuéntame Harry... – dijo arrastrando las palabras - ¿hace mucho que salen juntos? – realmente lo que quiere saber es ¿hace cuanto que intentas tirarte a mi hija?– "¡no mames! ¿en serio?" – oh, si
No señor, hace poco de hecho, desde anoche mas bien, anteriormente éramos solo buenos amigos
Ya – y parecía que no iba a decir nada mas pero luego siguió – entonces... en la escuela no... quiero decir, ustedes...
No, para serle sincero no creo que imagináramos que esto pasaría – "no puedo creer que insinúe tal cosa" – bueno, ahora créete tus propias palabras, esta preocupado por su hija
Ah... y tu, ¿ya has salido con otras chicas? O simplemente te dedicas a jovencitas inocentes – por mas que trato de ignorar la pregunta alguna raíz Evas que había dentro de Harry hizo estallar su genio
Con todo respeto Señor Granger, sus preguntas son de un gusto pésimo – al ver la mirada colérica que le lanzó quiso morderse la lengua pero no pudo - si lo que quiere saber es si me he acostado con muchas chicas pues sepa que no, así que no tengo venérea alguna que yo sepa, si lo que quiere saber es si soy un Don Juan, pues tampoco, soy muy correcto en mi comportamiento con las mujeres y si lo que quiere saber es cuales son mis intenciones con Hermione pregúntemelo directamente porque lo que estamos hablando aquí simplemente sirve para incomodarnos a los dos y dar a entender que usted no confía en su hija
Confío en mi hija, pero no confío en ti... eres como todos esos muchachos de ahora, que simplemente se aprovechan de las mujeres y luego las desechan porque con su cara bonita pueden tener a la que quieran, y escúchame bien... – se interrumpió al ver que ellas se acercaban pero susurró – no voy a permitir que juegues con mi hija
Aquí tienes querido, jugo de calabaza con hielo – vio como Hermione dejaba té helado frente a su padre y tomaba el suyo mientras se sentaba junto a Harry – y de que hablaron ¿eh?
Fútbol – contestó Harry inmediatamente – ya saben, no podemos hablar de Quidditch
Oh, que raro Steven no... – Harry notó como Hermione le negaba levemente con la cabeza a su madre, y luego le miraba fijamente, él sabia que ella lo notaba algo raro porque estaba fuertemente concentrado en calmarse y como signo de ello tenía la vista disimuladamente puesta en un punto muerto de la mesa – ...no tiene la oportunidad de tratar esos temas con otras personas ¿te gusta el fútbol?
Me gusta mas el Hockey – comento con una sonrisa que supo disimular su enfado
Y el Quidditch antes que todo – agregó Hermione tomándolo de la mano
Creo que tienes que ordenas tus prioridades, ¿en donde queda Hermione entonces? – en una fracción de segundo la bombilla que había en la casa de al lado estalló en miles de pedazos. Hermione se sobresalto y sabiendo que la fuente directa era Harry le mando una no tan disimulada mirada de advertencia a su padre
Es una manera de hablar señor, estamos hablando de deportes y ella no lo es, Hermione sabe que antes de eso y de cualquier cosa esta ella – sorprendido ante la tranquilidad de si mismo prefirió cambiar de tema, tomo un sorbo de bebida y suspiró – muchas gracias por el jugo, esta rico señora Granger
Hermy nos comenta que cumples años – comentó con una sonrisa
Así es... aunque digamos que casi siempre lo olvido – miró con dulzura a Hermione y agrego – pero ya no será así, comenzamos a salir desde ayer así es probable que lo recuerde como una fecha mas especial
Cuantos años es que tienes... – pregunto como al paso sin mirarlo si quiera, ese señor realmente tenia que calmarse
16, señor – oye, te ganaste un grano en el culo del tamaño de una piramide "mas bien grande de hecho"
Oh!... y tus padres ¿que dicen al respecto? – pregunto con entusiasmo la madre de Hermione, a la cual escucho gemir levemente por el comentario – deben quererte mucho
Mamá... – Harry le sonrió negó con la cabeza restándole importancia
Mis padres estarían encantados con ella, sencillamente, congeniaría con mi madre mejor que cualquier persona y mi padre la adoraría... respecto a lo otro, si, me querían mucho – sonrío a la madre de Hermione que parecía algo confundida
Nos encantaría conocerlos...
Mamá... por favor – Hermione le miraba completamente afligida, el solo le acaricio la mano para tranquilizarla
Sería genial ¿no crees cariño? – comento dirigiéndose a su esposo
Bueno, si... porque aunque dice que lo querían mucho, da a entender que debió hacer algo para que dejaran de hacerlo – Harry respiró sonoramente y Hermione lanzo un grito ahogado
¡Papá!
Eso no fue muy amable, Steven – la madre de Hermione le lanzo una mirada mortal a su esposo quien simplemente se encogió de hombros
No se preocupe señora Granger, lo que queria decir es que hasta donde se me querían mucho... yo espero que no dejaran de hacerlo, eso es todo – sonrio amablemente y no dijo mas - deja de ser tan condescendiente con este viejo... ¡maldición yo ya no lo soporto! "eso demuestra que no tienes el control que yo tengo, he tratado con gente peor, como siga portándose así frente a su hija y esposa el padre de Hermione no representa ninguna amenaza mas que para si mismo"
Crees que podríamos encontrarnos... ya sabes sería bueno que nos conociéramos – Hermione se removio en su silla y al verla Harry juraria que estaba a punto de llorar – por el momento te invitamos a que sigas a la mesa... es hora de cenar
Muchas gracias señora Granger, sera un placer – todos juntos caminaron dentro de la casa, al llegar al comedor, encabezado por el anfitrion de la casa, Hermione se sentó al lado derecho de su padre con Harry junto a ella mientras la madre traía platos de comida para todos
Espero que te guste, buen provecho – todo estaba muy silencioso, despues de 5 minutos sin que nadie pronunciara palabra Steven decidió hablar
¿A que se dedican?
¿Disculpe? – parece que le hablaba despues de todo...
Tus padres..
Nosotros les decimos aurores, algo así como detectives... policías especiales
Oh... ¿eso es ingles? – pregunto ceñudo
Si señor, lo es, cada país tiene la suya – "por lo menos ahora no esta insultándome" – me parece que no demora
Así que si cometes un crimen sales impune – ¡bingo¡ - "si, bingo" comento mas que preguntar con una risita – menudo novio, Hermione, uno menos criminal la próxima vez – se burlo – la chica aparto el plato y con los ojos llorosos dijo con voz quebrada
Muchas gracias papá, si lo que querías era arruinarme la noche lo has conseguido - con una lagrima bajando por su mejilla miró fijamente a su padre se levantó y le dijo con pesar - lo siento con toda mi alma Harry, no te culpare si te vas ahora- sin decir nada mas se fue hacia su cuarto
Esto es lo peor que has hecho – Susane se levantó y mirando a Harry con mirada suplicante – lo siento tanto... por favor no te vayas
Susane... – Steven trato de seguirla pero fue inútil, por alguna razón Harry se sintió culpable – estaras feliz, mira lo que haz causado – esa fue la gota que derramo el vaso
¿Que yo he causado? – cualquier sentimiento de culpa se esfumo en el acto – ¿como, en el nombre de Dios, es esto culpa mía? – se sintio como cuando se enojo con tía petunia, gritar era inaceptable, solo la fria lógica dominaba su mente
Nadie te pidió que vinieras a meterte en su vida... – escupió con desprecio – ella estaba perfectamente sin ningún idiota merodeando bajo sus faldas
Asi que no importa si el idiota en cuestión soy yo, esto hubiera pasado de todas maneras ¿no es así?– Steven no dijo nada, solo lo observó con cólera – le aconsejo que si no quiere que Hermione le tome rencor no cuestione las decisiones que toma para su vida...
La conozco mejor que tu, niñito, es mi hija
No parece – comento con calma, se levantó de la mesa y tomó su chaqueta
Espero no verte nunca mas por mi casa – comentó mientras lo veía ir hacia el corredor
Le deseo mucha suerte – sin previo aviso giró hacia las escaleras y antes de ser detenido por el colérico hombre estaba frente a la habitación de Hermione, su madre estaba junto a ella quien lloraba desconsoladamente
¡Como... pudo portar...se así! – un desgarrador sollozo se escucho por toda la habitación
Señora Granger ¿me permite hablar con Hermione? por favor – las dos mujeres se sobresaltaron y Hermione le miró con algo de miedo – por favor – pidió de nuevo al ver la renuencia de ambas
Esta... bien, mamá – Hermione se sentó lentamente en su cama mientras se limpiaba las mejillas con el dorso de la mano
Solo será un momento – aseguró cuando al salir la señora le miró con cautela. Ya solos Hermione evito su mirada rodeando las rodillas con sus brazos
Harry... siento tanto todo esto... no haberles dicho nada, solo...
No te preocupes, cariño todo esta bien, pero... – ella le miró a punto de llorar otra vez, el sonrío – dijiste que no te molestaba si me iba y como no pienso hacerlo, solo espero que no te moleste que me quede – en un momento ella se lanzo a sus brazos y lloro aun mas fuerte
Te quiero mucho– gimoteo en su cuello, Harry simplemente la abrazó con delicadeza
Yo tambien, Hermione, un mucho muy grande
