Hola a todos! ^^, sí, soy yo, no he muerto ni andaba de parranda, estoy aquí trayéndoles un nuevo capi de este mi último dramione. Antes que nada me quiero disculpar con todos ustedes por haberme tardado tanto en actualizar pero vale, tengo una buena excusa: Por fín acabé la carrera! (YEYYYYY!) así que como se imaginarán, anduve ocupada en acabar bien, la graduación, cambio de trabajo, decidir tema de tesis y un laaaaargo etcétera, así que durante un tiempo deje en suspenso aquellas cositas simples de la vida pero que me dan una felicidad incuantificable, como ésta ;). Así que el día de hoy retomé algunas cosas, entre ellas la continuación de éste ff.
Así que aquí va la continuación que, como a estoy un poco más desocupada, seguiré actualizando cada corto tiempo. Debo decir además que al fic solo le quedan unos 3 capitulos más nada más, asi que espero vengan disfrutando de su lectura tanto como yo de su escritura ;). Ya saben que cualquier comentario un review nunca cae mal xD.
Solo para terminar esta breve introducción, les recuerdo lo siguiente: Las comillas ("…") hacen referencia a que el personaje se encuentra pensando ;). (Solo por si no entienden algunas cosas que van a aparecer mucho en comillas durante este capi). Ya ya, ahora sí los dejo con un nuevo capi, no sin antes agradecer a todos por sus lindos comentarios al respecto, los que definitivamente me alegran el día ^^, así que gracias gracias! Besos y nos leemos!
En un Tren
Hermione lo miró desafiante mientras Draco sonreía con suficiencia.
-Eso quiero verlo – Dijo él siguiéndole el juego mientras se servía un vaso de whisky y se lo tomaba prontamente - ¿y bien? ¿qué más quieres saber?
Capitulo VII: Sentimientos escondidos
La noche había avanzado rápidamente en aquel viejo bar perdido entre las casas más antiguas de Stratford, tanto que para esas horas solamente quedaban unos que otros fieles clientes pegados prácticamente a sus botellas de licor mientras que otros reposaban la cabeza semi desfallecientes sobre las rusticas mesas de madera. El sol se encontraba solo a un par de horas de aparecer y el ruido de aquel bar había disminuido considerablemente desde hacía unas horas… salvo, por supuesto, por dos ebrios jóvenes que se encontraban en el mostrador del bar tan alegres como si la noche recién hubiese empezado. Quienes los conocieran y los vieran en esa situación dirían, muy sorprendidos, por cierto, que la vista probablemente les engañaba… porque era imposible que un muy ebrio Draco Malfoy y una más que borracha Hermione Granger se encontraran justos riendo estruendosamente mientras se aferraban a unos grandes vasos de whisky, detrás de los cuales se caían dos botellas enteramente vacías y otra botella por la mitad. Pero no señores, no se trataba de ilusión alguna, era la pura realidad.
-… y de pronto la chica esa dijo "ese tatuaje en el brazo es muy interesante… ¿eres de alguno de esos grupos de motociclistas o qué onda?" – Draco rio histriónicamente mientras imitaba de forma muy exagerada una voz femenina, moviendo las pestañas rápidamente y sacando pecho, mientras Hermione, toda sonrojada, despeinada y con los ojos brillosos, reía con el mismo entusiasmo, abriendo la boca de una manera muy cómica – Tenía que ser una muggle…
-Oye oye deja a los muggles en paz, que la pobre chica en su vida se habría imaginado encontrarse con una marca tan 'varonil' como la tuya… la muy tontita – Sonrió la castaña mientras seguía sirviéndose más whisky en su ya casi vacío vaso y miraba de manera no muy disimulada la marca de la serpiente y la calavera aun levemente visible en el antebrazo del rubio frente a ella.
-¡Tontita mis pelotas! Esa chica sabía muy bien lo que hacía, lo que bien demostró cuando fuimos a….
-Eh eh eh – Le cortó Hermione tapándole la boca con la mano y sin dejar de reír - Tus historias de cama déjatelas para ti mismo.
-Sí, suficiente con las que ya has contado… - Se mofó Draco, mientras Hermione se ponía más roja si aún cabía.
-¿Quieres callarte? Prometiste olvidarte de todo lo dicho! Estúpido juego…
-Y por supuesto que quedará olvidado, pero mientras siga el juego te seguiré torturando – Draco señaló mientras le guiñaba un ojo, a lo que la castaña respondió rodando los ojos con hastío y dándole un nuevo sorbo a su vaso de whisky antes de reír tontamente otra vez.
Efectivamente habían pasado un par de horas desde que se encontraban en aquel bar y durante el transcurso del tiempo y del juego de preguntas Hermione y Draco se habían preguntado y confesado los hechos más inconfesables y secretos que escondían en sus memorias… los que iban aumentando en intensidad mientras más y más se sumergían en el alcohol. Así fue como Hermione se enteró, por ejemplo, que la primera vez de Draco había sido a los 15 años; que había tenido una aventura pasajera con Rita Skeeter para salvarse que delatara donde se encontraba escondido; que de adolescente tenía constantes sueños húmedos con Fleur Delacour; y que le temía a las larvas blancas. Por su lado, Draco había averiguado entre otras cosas –al comienzo a la fuerza, al final por puro y duro efecto del alcohol- que Hermione solo había estado con un hombre en su vida; que había pasado a segunda base con Viktor Krum (lo cual hizo que durante los siguientes 50 minutos el rubio hiciera mofas sobre el asunto); que de niña se sentía atraída por Harry Potter; y que una vez había sacado una "C" en un hechizo en transformaciones (lo cual admitió aún más compungida de lo que había admitido su ausencia de virginidad). Tantas confesiones se habían hecho y tan ebrios y divertidos estaban que habían perdido la noción del tiempo y el espacio, pues muchas veces los otros clientes de la taberna tenían que recordarles que bajaran la voz y dejaran de reírse tan escandalosamente.
Definitivamente no solo habían perdido noción de la hora… sino también de sí mismos y de todos sus antiguos conflictos escolares mientras más sorbos le daban a sus respectivos vasos. Draco se estaba divirtiendo como hacía muchos años no se había divertido, y se sentía más relajado que de costumbre, tanto que muchas veces los aldeanos que se encontraban en el bar volteaban dos veces a comprobar si de verdad el rubio muchachito que se reía escandalosamente junto a la guapa chiquilla de su costado era el mismo solitario y malhumorado joven que paseaba por las calles de Stratford con una capa negra a cuestas y un aire taciturno. Por su parte, Hermione también se encontraba pasando un genial momento, sintiéndose mucho más desinhibida y resuelta que de costumbre. Lo que más alegraba ese momento era el hecho que había podido olvidar, aunque sea momentáneamente, el recuerdo de su ex novio pelirrojo y a la rubia que había visto colgada de su brazo. Solo tenía que tomarse otro de esos vasitos 'milagrosos' y sus sentidos entumecidos le hacían volar lejos de sus tristes recuerdos… ¿a quién le importaba como se sentiría mañana si esa noche la estaba pasando tan genial?
-¿Y entonces? – Preguntó de pronto Draco mirándola osadamente.
-¿Y entonces "qué"? – Repreguntó Hermione dando otro sorbito a su vaso sin dejar de mirar al rubio frente a ella con una mirada de advertencia.
-No me has terminado de contar sobre aquel pequeño incidente con Dean Thomas…
-Ya te dije que nunca pasó nada con Dean, le aclaré que no podía salir con él porque ya me encontraba saliendo con Ron… además, nunca ha sido mi tipo…
-Que tal descarado el tuyo – Le atajó el rubio riendo fuertemente – ¡si sólo hace un momento me dijiste que te parecía el que mejor cuerpo tenía de nuestro curso!
-El que tenga el mejor cuerpo no significa que me gustara… además… él había salido con Ginny antes, hubiese sido extraño que…
-Por favor Granger! – La cortó de improviso mirándola de forma burlona – No salgas con esa excusa, además, hacía rato que Potter ya se había comido a la Weasley y…
-¡Malfoy! – Hermione se escandalizó abriendo la boca en sorpresa tan exageradamente como si de pronto el ex slytherin hubiese dicho la herejía más grande del planeta. Borracha y todo pero habían temas a los que la castaña no se podía acostumbrar… Draco solo atinó a mirarla con una ceja alzada en señal de cinismo.
-Granger, ya no se te ve bien escandalizándote por una simple frase como si fueras una santurrona, además, tú y yo sabemos que hace rato que eso no es cier…
-¡Basta con ese tema! – Hermione sintió de pronto como todo el calor se le subía al rostro, pese a encontrarse ya bastante acalorada por todo lo que había venido tomando en las últimas horas. Sentía como la cabeza le daba vueltas y vueltas y más vueltas. "Mañana me voy a arrepentir de todo esto…" pensó mientas apoyaba la frente en una de sus manos. A pesar de que ya se había quedado callado, la frasecita de Malfoy seguía retumbando en sus oídos como si de un eco se tratara, situación que Hermione pensó se debía definitivamente al alcohol. Un pensamiento fugaz cruzó por su martilleada cabeza y decidió seguir momentáneamente el juego de Malfoy y darle a probar de su propia medicina, aunque ya había comprobado previamente que Malfoy no era un chico que se avergonzara con facilidad… pero tenía que intentar exasperarlo aunque sea un poquito, aunque fuera lo último que hiciera, se lo debía a su magullado orgullo después de todas las bromas que Malfoy le había jugado a sus expensas desde que le había confesado que ya no era una 'empollona' en todos los términos de la palabra. Y que alguien agradezca al inventor del alcohol por crear un remedio que podía sacar la osadía aún en el ser más decoroso del planeta –Basta Malfoy, pareciese que tuvieras algún tipo de fijación con mi virginidad, ¿eh? ¿Por qué Malfoy? ¿Acaso te interesa tanto como para recordarlo cada dos minutos? –
La increpación de Hermione y su mirada tan fija y desafiante descolocaron por un momento al slytherin, quien estuvo a punto de atorarse con la bebida. "Mierda…" pensó nervioso intentando recomponerse sin mucho éxito cuando vislumbró como se le capia la tapa de la botella en un patoso movimiento que había realizado al intentar cerrar la botella de whisky "Mierda… ¿Qué te sucede Draco?". Incómodo y ligeramente sonrosado, solo atinó a desviar la mirada de aquellos ojos miel que lo miraban valerosos, retadores y algo brillosos por todo el alcohol consumido.
-¿Ya quisieras que fuera así, eh Granger? Me interesa tanto como un mosquito le interesa a una roca, pero tengo que admitir que ayuda momentáneamente a mi diversión…
Pero la castaña no se dejó amilanar tan facil. Dándole otro sorbo a su vaso, se le acercó más decidida y con mirada desafiante, ante lo cual el rubio en un acto instintivo alejó su cabeza hacia atrás y tragó saliva.
-No, pero si te lo pregunto en serio… - Siguió Hermione tomando un atrevimiento y deshinbición que solo el alcohol en ciertos momentos puede brindar – has pasado toda la noche haciéndome taaaantas preguntas personales Malfoy que cualquier diría que estas muy interesado en mi vida personal. ¿Por qué, eh? ¿Acaso tan interesante en mi vida?...
-Estás más borracha de lo que pensaba Granger…
-¿Acaso siempre has tenido el deseo de conocerme más profundamente?...
-Uy si, mi plan de vida... – Draco rio sarcásticamente, no obstante no pudo disimular completamente su nerviosismo frente a la decidida Granger que se plantaba frente a él. Desviando de pronto la mirada, pensó en lo peligroso que era el embriagar a una chica que casi nunca tomaba… pero eso no evitaba que se sintiera incomodo por la repentina cercanía de Hermione. Se maldijo internamente por sentirse como un idiota frente a ella.
-¿Es que acaso te gusto Malfoy? – Hermione terminó de molestarlo a quemarropa, sonriendo victoriosamente ante el exabrupto estado de nerviosismo en el que colocó al rubio luego de esa última pregunta.
Sintiéndose de pronto incomodo, Draco intentó esbozar una risa pero, al no poder estirar la curvatura de sus labios sin que saliese una mueca distorsionada, decidió que lo mejor era quedarse callado. El corazón le latía de una forma desembocada y su respiración se había cortado de pronto y aún no podía explicarse por qué sus manos se sentían más sudorosas que hacía un momento. Se sintió momentáneamente estúpido por no poder inventar alguna broma cruel o burlarse de la chica frente a él por su osadía, por lo que en vez de enfrentarla, rehuyó su mirada de aquellos ojos color miel que se plantaban frente a él de forma decidida.
-¡Vamos que es una broma! – Sonrió Hermione de pronto mientras le daba una palmada al brazo -No te tienes que poner así tampoco…sé que no soy exactamente tu tipo pero vaya Malfoy, cualquier otra persona que no te conociera diría qué…
-Es que haces preguntas estúpidas Granger – Contestó Draco mirándola a los ojos luego de un breve momento de indecisión, encontrándola más sonriente que de costumbre, con una mirada de sorna en sus ojos color miel.
Hermione soltó una risotada apretando la manta descolorida que llevaba sobre ella, pero un fuerte hipido la acalló de pronto. Abrió los ojos como una niña sorprendida antes de volver a reírse y darle otro sorbo a su vaso.
Draco la miró perplejo frunciendo ligeramente el ceño y esbozando una media sonrisa ante el espectáculo frente a él. Definitivamente el destino era incierto pues ni en sus más alocados sueños hubiese pensado que alguna vez se encontraría compartiendo risas y un whisky de mala calidad con Granger: santurrona, sangresucia e insufrible, a quien por años, por cierto, le había hecho la vida imposible. Peor aún, nunca si quiera había pensado en verla totalmente ebria, como se encontraba en esos momentos frente a sus ojos, con la sonrisa relajada, el cabello más revuelto de lo usual, las mejillas sonrosadas y ese leve pero sonoro hipido que de cuando en cuando salía de sus labios rosados… sus labios rosados… se detuvo mirando su boca pensando en lo apetitosa que se veía así, entreabierta y suave a la vista… por un momento pensó en como sabrían los labios de Hermione Granger contra los suyos… se veían tan delicados, y contrario a las otras mujeres a las que había besado anteriormente, sabía que a ella solo la habían besado dos hombres antes (lo que había obtenido luego de varias tortuosas preguntas y mucho trago de por medio). De seguro debía ser toda una experiencia el besarla… y él que hacía tiempo no besaba (ni mucho menos otras cosas) a alguien…
'¿Es que acaso te gusto, Malfoy?'
El recuerdo de la pregunta formulada momento atrás lo sacó de sus pensamientos de forma abrupta. "Que rayos estoy pensando… es Granger!!"... Movió su cabeza para sacar todos los pensamientos que maliciosamente se escurrían por su cerebro… y que también comenzaban a expandirse por otras partes de su cuerpo…
-Vaya, en verdad estas muy borracha, Granger…– Carraspeó intentando recuperar la compostura - ¿qué hare contigo?
-Lo que sea… menos aprovecharte de mí... – Hermione bromeó riendo levemente.
… "¡Mi-er-da!"…
-Granger! – Atajó de pronto él, intentando zafarse de los pensamientos de hacía un momento y tragando dificultosamente – Tienes razón – señaló nerviosamente – Hemos estado conversando de cosas muy personales y no he tenido la oportunidad de preguntarte sobre ti… Dejaré de torturarte con temas de se… sexo, - Tragó antes de continuar – ¿Y qué dices si variamos a otros temas como para conocernos más? Dado que hemos pasado años sin saber uno del otro…
Hermione frunció el ceño extrañada pero sin dejar de reír.
-Como quieras – Manifestó – En verdad es todo un alivio…
-En estos momentos para mí también… – Murmuró Draco para sí mismo.
-¿Qué dijiste?
-Nada… bien, ¿Granger, cuál ha sido el mejor curso en el que te ha ido en Hogwarts?
…
-¿En serio esa es tu pregunta? – La castaña lo miró con suspicacia y sorpresa levantando una ceja. Draco solo se encogió de hombros mirando hacia otro lado con las mejillas leventemente ruborizadas, lo que sorprendió momentáneamente a Hermione pero, pensando que de seguro era producto del alcohol, continuó con su respuesta – Bueno… creo que en casi todos… ¿esa es toda tu pregunta? … -
-Si…. -. Draco contestó y ambos se quedaron callados sin saber que más decir.
Draco sabía que algo extraño le estaba sucediendo pues no podía dejar de mirar a Hermione sin que su mirada terminara desviándose hacia sus labios y pechos, que de cuando en cuando se podían vislumbrar cuando la castaña aligeraba el agarre de la manta que sostenía contra su cuerpo. No entendía francamente que le estaba sucediendo y echaba toda la culpa al alcohol y a las encendidas confesiones que se habían hecho buen rato atrás. "Mentira, desde que llegamos al bar ya estaba así…" pensó de pronto, como si fuera la voz de su conciencia, lo que hizo que arrugara los labios con impotencia. Había decidido que lo mejor era cambiar de tema para evitar el repentino deseo que los labios de la gryffindor habían provocado en él, sin embargo, ahora que la veía mirando hacia cualquier lado aburrida, tamborileando en el mostrador del bar con los dedos y con los ojos ya algo somnolientos, se arrepentía de haber cortado la interesante conversación en que se habían sumido… pero es que no podía continuar así o se iba a enfrentar a terreno peligroso… cierto era que hacía buen tiempo que no había besado ni tenido sexo con nadie y la situación se volvía más que propicia: chica resentida con su ex novio… repentinamente embriagada… conversación jocosa… ropa aún húmeda por la lluvia…. amor de colegio… ¿amor de colegio? "BASTA!" pensó acallando a sus más profundos recuerdos y pensamientos. Pero ni él mismo podía negarse la verdad, aquella verdad que sólo él sabía y que se relacionaba con aquella chica que en esos precisos momentos se encontraba frente suyo, esa chica a la que había hecho la vida imposible durante años, probablemente queriendo ocultar el hecho que…
-¿Puedo ya preguntar yo? – La voz cansina de Hermione lo sacó de sus elucubraciones, ante lo cual respondió dando un respingo en su asiento, como si por un breve instante pensara que la castaña pudiese haber leído lo que se encontraba pensando. – Es que ya me estoy quedando dormida…
-S..Sí, cl..claro .-
-Bien – Sonrió de pronto Hermione, los ojos aún somnolientos –Uhmmm, aunque no sé qué preguntarte…. – Su expresión se volvió pensativa mientras arrugaba los labios y ponía una mano debajo de su barbilla, recordando de pronto a Draco la escultura de "El pensador" que había visto durante su breve estancia en Francia. Sonrió ligeramente: no cabía duda que Hermione se encontraba muy borracha y por ende muy ajena a los tórridos pensamientos que rondaban por su rubia cabeza… – Ya sé! – Gritó de pronto la ex gryffindor, provocando que la gente del bar la mirara con reproche – Si tuvieras un hijo, ¿cómo te gustaría llamarle?
-Esa es tu gran pregunta, Granger? ¬¬
-Oye, yo no dije nada sobre tu tonta pregunta acerca del curso en que me fue mejor en el colegio, así que contéstame…
-¿Y por qué quieres saber algo así? – Preguntó un tanto incómodo.
-No sé, pura curiosidad… - Contestó ella haciendo un breve puchero antes de soltar otro hipido y reír tontamente. Draco rodó los ojos pensando "pura ebriedad, dirá…".
-Para empezar, Granger, ni siquiera sé si algún día tendré algún crío…
-No te estoy preguntando cómo le vas a poner, sino que cómo le pondrías.
-….
-Oh, vamos Malfoy, no me vas a decir que nunca has pensado en tener un hijo o querer hacer uno… - Hermione se quejó aún sonriente. Draco solo atinó a levantar una ceja maliciosa ante el último comentario.
-La verdad nunca lo he pensado… - Era mentira. Él más que nadie sabía la importancia que existía en las familias de renombre en conservar el apellido. Los Malfoy eran, después de todo, una de las familias más respetadas del mundo mágico y su permanencia en sociedad dependía de la permanencia del apellido, es decir, la idea de tener un hijo varón era una idea que rondaba en su cabeza desde mucho antes de saber cómo se hacían los niños, al fin de al cabo, alguien debía llevar el legado de los Malfoys… pero esa idea parecía tan lejana ahora… por no decir absurda, dada la situación de desgracia en la que se encontraba su familia ahora… el slytherin sonrió tristemente…
-¿En verdad nunca lo has pensado?
-No y no me importa…
-…Si yo fuera tú… – Hermione continuó haciendo caso omiso al comentario del slytherin – …le pondría algún nombre que tuviera algún significado o que se relacionara con el tuyo. Sería divertido por ejemplo jugar con nombres de constelaciones, ya que tu nombre viene del nombre de una constelación, no?...
-… Esta conversación en realidad está sucediendo?...
-… Podrías ponerle algo así como el nombre de otra constelación… algo así como Cepheus, Perseus… o Scorpius! -.
Draco la miró con intensidad durante unos momentos antes de esbozar una sonrisa burlona y agregar, dándole un sorbo a su vaso de whisky:
-Granger, yo no soy un cerebrito como tú para andar pensando demasiado en un nombre intelectual para mis hijos, en caso algún día decida tener uno… - Sorbió nuevamente el líquido acaramelado mientras veía el rostro de la gryffindor ruborizarse con algo de vergüenza -. Pero… tengo que admitir que me gusta 'Scorpius'.-
Le guiñó un ojo en actitud traviesa mientras llenaba más sus vasos. Aquel repentino gesto pareció tener un efecto extraño en Hermione, quien sintió de pronto que las mejillas le ardían y exhaló con dificultad, virando la mirada hacia cualquier lugar que no fuesen los intensos ojos grises del slytherin frente a ella.
Tenía un dolor extraño en la cabeza y comenzaba a sentir que sus sentidos no funcionaban a la perfección pues tardaba más que de costumbre en procesar la información y además tenía la impresión de encontrarse en un suelo movedizo desde hacía buen rato, más aún cuando hacía algún movimiento brusco. Pero ningún síntoma de ebriedad era tan grave como esa incesante vocecita en su cabeza que de cuando en cuando le recordaba lo bien que se veía el chico frente a ella y lo grises que podían ser sus ojos, lo cálida de su presencia y el varonil aroma que destilaba y que, a tan corta distancia, podía percibir a la perfección. Todos sus sentidos estaban en su contra! "Maldito alcohol! Estúpido juego!" se repitió mentalmente intentando reaccionar. Sabía que durante las últimas horas había estado más desinhibida que de costumbre y que incluso se había sentido más cómoda y natural que nunca… pero si alguien la viera borracha y compartiendo con su enemigo de infancia probablemente no se lo creería. De pronto se sintió algo avergonzada de todo el tiempo que llevaba hablando de su vida privada con un casi extraño, y la realidad comenzaba a golpearla de a pocos, trayéndola de vuelta… quizás porque su vaso se había terminado desde hacía un buen rato… o quizás porque el rostro de Ronald Weasley comenzaba a aparecer nuevamente en su mente recordándole el porqué estaba ahí…
-¿Estas bien? –
Escuchó que Malfoy la llamaba para atraer su atención pero no pudo evitar dar un respingo cuando él la tomó por el brazo. Un tanto incomoda levantó la vista solo para ver al rubio mirándola algo preocupado desde su sitio, sin soltar su brazo ni un segundo. Algo en su estómago comenzó a dar vueltas… y podía jurar que no era la combinación de trago y falta de comida, porque de esa sensación ya había tenido bastante desde que comenzó la noche.
-¿Granger? – Draco tironeó un poco más de su brazo a lo que ella respondió meneando un poco la cabeza y esbozando una sonrisa ausente. – ¿Quieres ir a descansar? M… mi casa está cerca de acá y…
-No, en verdad había otra cosa que quería preguntarte, Malfoy. Quería… quería saber, ¿Por qué estas siendo tan amable conmigo? – Preguntó ella de improviso. Draco solo la miró serio, incapaz de pensar en alguna respuesta a la exabrupta pregunta que le hacía la chica frente a él. Quizás porque ni él mismo estaba dispuesto a afrontar la obvia respuesta.
-¿Amable? No entiendo…
-Sí, ¿Por qué? ¿Por qué te has comportado tan bien conmigo durante toda la estancia? ¿Por qué no me has llamado sangre-sucia casi ninguna vez? ¿Por qué te me acercase en el tren? ¿Por qu…?
-Ya te lo he dicho, Granger – Le cortó exaltado atropellando las palabras – hoy me has salvado el pellejo y lo único que he hecho ha sido invitarte un trago, no me digas que te estas arrepintiendo de haber aceptado.
La cabeza de Hermione daba vueltas y el estómago también. Sentía como si de pronto volviera de a pocos a la realidad, a SU realidad, a descubrir que no se encontraba precisamente pasando un buen tiempo con un buen viejo amigo sino que, por el contrario, había olvidado sus penas momentáneamente con un ex ENEMIGO. Y extraño al fin de al cabo. Todo le seguía dando vueltas. Prefería mil veces seguir completamente ebria a comenzar a despertar su lado racional, el que por cierto había permanecido dormido las últimas 3 horas durante su estancia en el bar. Pero habían preguntas que ciertamente aún se encontraban sin responder, las mismas que de pronto comenzaban a rondar nuevamente por su cabeza, y si bien es cierto ella sabía que aún se encontraba bajo los efectos del alcohol, no había perdido para nada la conciencia de lo que se encontraba sucediendo… pese a que durante unas horas no le había dado la mayor importancia… pero haber 'notado' a Draco con todo el significado de la palabra le había llevado a cuestionarse nuevamente aquellas preguntas que se habían adormecido momentáneamente mientras había caído en el juego de confesiones que el slytherin había elaborado. Preguntas que ahora se arremolinaban en su cabeza como si de un sorpresivo huracán se tratase.
-Malfoy… no te llego a entender, te portas tan bien ahora conmigo pero antes…
-Antes fue antes, ahora es ahora – Respondió el rubio algo nervioso intentando esquivar la ola de preguntas que sabía se avecinaban.
-Sí, pero es que no entiendo… ¿Por qué ahora puedes ser normal conmigo si es que antes nunca nos llevamos bien? ¿Por qué hiciste de mi vida un martirio durante todos esos años en Hogwarts?.-
Draco pestañeó dos veces creyendo que no había escuchado bien la pregunta de la castaña antes de entender que sí había preguntado justamente lo que creía. Se quedó en silencio un momento pensando qué responder. Detrás de él alguien había prendido una vieja máquina de discos, poniendo una canción que le sonaba vagamente conocida. Muggle, pero conocida.
-¿A qué viene eso?
-No lo sé, simple curiosidad quizás… ¿por qué lo hiciste?
-Pues bueno… - Empezó él, no gustándole el repentino rumbo que habían tomado las cosas - porque eras una sangresucia…
-Si… - empezó Hermione obviando el calificativo anterior – pero yo no era la única 'sangresucia' de nuestro curso, mucho menos del colegio… y por lo visto la cosa solo era conmigo, ¿por qué?
Draco tragó saliva pesadamente y, poniéndose nervioso de pronto, intentó servirse un vaso más de whisky antes de darse cuenta que su tercera botella ya se encontraba completamente vacía.
-No lo sé, eras la amiga de Potter…
-Pero Harry tenía más amigos y yo no era la ún….
-¿Y qué coño pretendes con eso Granger? – La voz del rubio sonó de pronto furiosa mientras depositaba fuertemente el vacío vaso de whisky en el mostrador del bar – Era un crío cuando todo eso sucedió, mis pensamientos, convicciones, mi forma de ver el mundo era totalmente distinto entonces, Granger, como seguramente también te ha ocurrido a ti… ¿o me dirás que sigues siendo la misma mojigata de antes? – Pausó y ante el avecinamiento de un discurso por parte de la castaña, prosiguió – No, no me contestes, Granger. Lo único que quiero decir es que la gente cambia y paga sus errores… yo estoy pagando ahorita todas las estupideces que hice durante mi adolescencia, ¿me vas a hacer querer pagar también por las tonteras de mi niñez?
-No te estoy reclamando nada – La voz de Hermione sonó ofendida y exaltada. Se acercó un poco más a Draco mientras hablaba, haciendo que incluso el señor Jhonson volteara a ver lo que sucedía – Solo quiero saber por qué a mí, por qué yo, por qué… .-
"¡Porque siempre me has gustado coño!"
-Porque sí, Granger, porque sí… yo no lo escogí, simplemente sucedió, ¿está bien? Ahora deja de indagarme con preguntas estúpidas y te llevo de una vez a mi casa para que duermas la borrachera porque verdaderamente ya te vas poniendo insoportable…
Ambos se quedaron en silencio durante un rato.
Hermione, mirando sus pies, solamente podía pensar en el dolor que martilleaba su cabeza y en la vergüenza por haber preguntado algo así al rubio frente a ella… queriendo evitar pensar en lo que le esperaba al día siguiente cuando todo el efecto de la borrachera desapareciera definitivamente y cuando tuviera que volver a su realidad a enfrentar sus problemas… y a volver a enfrentarse con cierto slytherin que, debía admitirlo, de pronto se había vuelto más que un conocido para ella.
Draco, por su lado, tenía el semblante completamente serio mientras miraba el vaso vacío frente a él. Se lo había admitido a sí mismo… y por poco se lo había admitido a ella también. Había llevado tantos años guardándose aquel vergonzoso secreto que casi se había convencido que todo había sido solo un estúpido encaprichamiento o un equivocado revoloteo de sus hormonas…
'¿Es que acaso te gusto, Malfoy?'
El recuerdo de la pregunta de la gryffindor volvió a perforar sus oídos, haciéndolo sentir levemente mareado, y no precisamente por todo el alcohol que tenía dentro de la sangre. Joder, le gustaba, le gustaba desde hacía demasiado tiempo como para seguir negándolo. Siempre lo había sabido, pero había pasado tanto tiempo intentando convencerse de que eso nunca había pasado… tanto tiempo y tantas cosas habían pasado… hasta que ese día, intentando huir de los aurores en aquel tren, la había visto dormida en uno de sus sucios vagones con los ojos llorosos y con una apariencia perdida. Merlín sabía que el corazón le había dado un fuerte vuelco, y no solamente porque había visto en ella a la persona que podía salvarle en esos momentos…. sino porque se trataba precisamente de 'ella' y con ella todos esos sentimientos que siempre intentó ocultar y reprimir.
¿Desde cuándo le había gustado la sangresucia? Ya ni lo recordaba. Probablemente había sucedido durante sus primeros años en Hogwarts, viéndola tan obstinada y reacia a ser menos que cualquier sangre limpia. Al comienzo la había odiado por sacar mejores notas que él en los cursos y se había propuesto el ganarle en todo… lo que nunca había podido (más que en quidditch, claro), pero con el tiempo se volvió más que un capricho con verla debajo de él… había empezado a admirar su fidelidad para con sus amigos y valentía, cualidades que ciertamente a él le faltaban. Y si, probablemente sería un indicio de pre-masoquismo pero como le había encandilado aquel golpe que le había asestado en tercer año!. Pero eso nunca se lo admitiría a nadie, ni a él mismo. Con el pasar de los años el abismo se había hecho más grande entre ellos, y él mismo había colaborado a ello con sus continuos maltratos y humillaciones… y el que se hubiese convertido en un motifago también había ayudado, por supuesto, pero nunca había dejado de admirarla… o desearla con el paso de los años… lo que bien demostró cuando aquella vez durante la guerra negó que sea ella Hermione Granger cuando su monstruosa tía la había capturado junto con cabeza rajada y pobretón Weasley y pensaba entregarlos al Lord Tenebroso. Aquella vez había mentido por salvarle… así como ella había distorsionado ligeramente la verdad cuando la llamaron para testificar durante sus juicio luego de la batalla de Hogwarts, oportunidad en la que la castaña lo había sorprendido al manifestar que nunca vio que él hubiese participado en algún acto relacionado con los mortifagos, lo que significó un gran aporte en el hecho que se le declarara inocente de los cargos imputados.
Los años habían corrido sin que él se detuviera a pensar en aquellos sentimientos extraños que de cuando en cuando volvían a aparecer cuando escuchaba alguna noticia sobre ella o veía su rostro sonriente en alguna página de sociedad del mundo mágico. La vida era sorprendente y podía dar muchas vueltas… pero ciertas cosas permanecían intactas con el paso de los años, como los sentimientos extraños que sentía por ella. Probablemente hubiese sido eso lo que lo impulsó a ingresar a ese vagón, a 'secuestrarla' y a prácticamente obligarla a entrar ese bar y jugar ese estúpido juego. "¿Que mierda estoy haciendo? ¿Cómo rayos me metí en esto?". Estaba jugando con fuego y lo sabía. Estaba jugando con fuego y estaba a punto de quemarse.
"…MI…ER…DA…!..."
