Los personajes de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki y Yumiko Igarashi y TOEI Animation Co., 1976. Usados en este fic sin fines de lucro.
*Capitulo 7: Lo que se avecina
El viernes por la noche la Residencia de los Ardley volvió a cobrar vida al recibir a los jóvenes Cornwell. Candy regresó un poco tarde del colegio y al llegar se encontró con la grata sorpresa de que sus primos ya estaban de regreso.
De inmediato, subió a cambiarse y prepararse para bajar a cenar. Sabía que a la Tia Abuela no le gustaba la impuntualidad y lo que menos quería era disgustar a la estricta anciana.
Cuando salió de su habitación y se disponía a bajar a toda prisa, una voz la detuvo en seco
-¡Hola Candy!-
-Archie...¡Qué alegría!...hoy llegaron muy temprano- y se volvió para mirarlo
-Y tú te demoraste...- le dijo con un guiño el chico
-Si, es que mi clase de piano se alargó...parece que mis dedos estaban muy torpes hoy y el profesor no me dejó ir hasta que terminara la lección...pero, ¿Dónde esta Stear?-
-Está con la Tia Abuela en el comedor, yo vine para acompañarte...- le ofreció el brazo y ambos se encaminaron a la planta baja
Toda esta galantería de Archie desconcertaba a Candy. Ya había notado todas las atenciones de su primo y pensó que tal vez lo hacía porque la estaba sobre-protegiendo por la muerte de Anthony, por eso es que no le dio mucha importancia a los galanteos que el joven le expresaba tan frecuentemente.
Al ver entrarlos entrar al comedor, Stear dibujó una sonrisa en su rostro al tiempo que un nerviosismo lo invadió. Ella se veía tan animosa y alegre como siempre, pero era curioso, por primera vez sintió cuánto la había extrañado durante esa semana que estuvieron aparte. Con timidez la saludó y optó por ir al lado de la anciana. La Sra. Elroy miraba con seriedad a los recién llegados e indicó de inmediato que se sentaran para comenzar a cenar.
La cena transcurrió sin mucha charla; Archie se dedicaba principalmente a admirar con discreción a Candy mientras que Stear miraba con detenimiento a su hermano. Al terminar, todos se dirigieron al salón de té y ahí la Tia comenzó a indagar cómo les había ido a sus sobrinos esa semana
-Dime Archie, ¿Cómo te sienta el colegio?-
-Muy bien Tia...me gusta mucho, tiene exactamente los estudios que me interesan, además el campus tiene muy buenas instalaciones...pero extraño la Residencia, yo preferiría estar aquí- dijo mirando a Candy
-No es conveniente que estés aquí por la distancia, es mejor que aproveches el tiempo allá y no lo desperdicies recorriendo de un lado a otro la ciudad en el auto- agregó secamente ya que sabía que las verdaderas intenciones de Archie, eran estar al lado de Candy
-Tienes razón Tia...pero así tendría más tiempo para estar contigo...Candy se la pasa todo el día en el colegio y tú pasas mucho tiempo sola...- hábilmente respondió
-No te preocupes por mi...los negocios de la familia me ocupan demasiado como para pensar en eso...te quedarás con tu hermano en el colegio...- finalizó la anciana.
Durante la conversación, Stear miraba en silencio a su hermano y sólo se limitó a saborear su té. Candy permaneció callada y sólo conversaba cuando la Tia le preguntaba algo. Pero mientras Archie y la Tia Elroy discutían sobre si era conveniente o no que él viviera en el colegio, Candy miró a Stear de frente y le dedicó una sonrisa. La chica no estaba poniendo atención a los argumentos de Archie ya que ansiaba contarle a Stear sobre su éxito en la tediosa clase de matemáticas.
Stear recibió la sonrisa de buen agrado y le respondió de la misma manera. La miró cuando ella no lo notaba y el chico sintió cómo su corazón latía más aprisa, esto lo hizo sentir un tanto incómodo y prefirió levantarse e ir junto a la chimenea. Una vez ahí de pie, sólo se dedicó a mirar los leños que se consumían lentamente bajo el fuego mientras meditaba todo lo que estaba sucediendo.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por alguien quien le decía
-Sabes Stear...mis notas en el colegio han mejorado...y es gracias a ti- dijo Candy con una sonrisa
-...Me alegro de escuchar eso...- y la miró tímidamente
-¿Recibiste mis cartas?-
-Me llegaron dos y no te preocupes ya preparé los temas y libros que necesitas-
-Estoy leyendo el libro que me prestaste...¡es fantástico!...algún día quisiera conocer todos esos lugares...sería increíble viajar y verlos por mi misma!-
-¿Te gustaría viajar Candy?- preguntó emocionado
-Si...y mucho!...tu libro me ha animado mucho. Es más, ahora estoy leyendo otro más que encontré en la Biblioteca...se llama- y pausó un momento para recordar -Ah si...se llama "La vuelta al mundo en 80 días"...el autor es...- y miró al techo buscando en su mente el nombre que tanto se le dificultaba en recordar
-¡Julio Verne!-
-Si, ese mismo...es que no soy muy buena con los nombres- e hizo una mueca graciosa sacando la lengua.
Las risas no se hicieron esperar y Stear río a carcajadas. La miraba embelesado, no podía creer que aquella pequeña que apenas hace una semana no abriría un libro por si misma, le dijera ahora que estaba leyendo a su escritor favorito.
-Candy...Julio Verne no solamente es un magnifico escritor sino también es un gran inventor...-
-¿En serio?- preguntó con mucha curiosidad
-Así es... por eso lo admiro tanto, él es todo lo que yo quisiera lograr en la vida...quiero viajar y conocer todos esos lugares que describe y a la vez seguir con mis inventos...ese es mi gran sueño, recorrer el mundo y crear mil maravillas!- agregó emocionado.
La chica lo miró con admiración, jamás había visto esta faceta en Stear y definitivamente le agradaba. Una voz los interrumpió y ambos voltearon a ver a Archie que se acercaba
-Mañana tengo pensado salir de paseo...¿te gustaría ir a recorrer la ciudad Candy?-
-Si...me gustará mucho pasear contigo y Stear...-
Archie miró a su hermano y Stear captó enseguida...
-No se preocupen por mi, tengo varias cosas que estudiar y además necesito terminar un invento en el que ese estado trabajando...¿Porqué no vas con Archie? De seguro se divertirán mucho...- mencionó tratando de sonar lo más indiferente posible
-Archibald...- se escuchó la voz de la Tia desde el otro lado del salón -Mañana vendrás conmigo a las oficinas de los Ardley...-
-Pero Tia, mañana quería salir a pasear con Candy- replicó de inmediato Archie
-No se hable más del asunto, podrás pasear con Candice otro día...quiero que me acompañes y empieces a familiarizarte con los negocios de la familia- dijo secamente
Al ver que su Tia no desistiría y era inútil argumentar con ella, agregó
-Pero mañana al regresar iremos al lago, ¿te parece Candy?-
-Está bien Archie, de todos modos tengo mucho que estudiar...podemos ir a pasear otro día-
-Entonces será una cita Candy...y la dejaremos para más adelante!- le guiñó coquetamente
La Tia Abuela escuchó todo y sólo se aclaró la garganta para terminar con las galanterías de su sobrino. Luego se despidió y pidió que se bajaran a tiempo para tomar el desayuno. La reunión terminó y todos se retiraron a descansar.
Al día siguiente después del desayuno, Archie acompañó a la Tia Abuela a las oficinas Ardley como se lo había pedido y tanto Candy como Stear se dedicaron cada uno a sus estudios.
Pero conforme Candy avanzaba con sus deberes, éstos se complicaban cada vez más y más. Cansada de estudiar, cerró los libros y decidió dar un paseo por el jardín, necesitaba despejar su mente de teoremas y algoritmos que le daban tanto dolor de cabeza.
El día era placido y el jardín lucía hermoso con las muchas flores y los árboles, todo bajo un sol radiante. La pequeña caminó sin prisa y disfrutaba del canto de los pájaros, el sonido del agua en las fuentes y el aroma de las flores. Se detuvo frente a unas rosas...éstas lucían hermosas y su perfume invadía el lugar. Súbitamente sus pensamientos la llevaron al Rosedal y al Portal de las Rosas en Lakewood...su mente de llenó de Anthony!
Recordaba al joven en el jardín, cultivando sus preciosas rosas...la visión de Anthony era deslumbrante junto a las flores! Entonces, Candy sintió que la tristeza la empezó a invadir...si Anthony estuviera vivo, estaría ahí junto a ella y ambos disfrutarían de ese paseo juntos...reirían y hablarían de mil cosas, compartirían sus sueños y harían planes juntos...si Anthony no se hubiera ido las cosas serían muy diferentes, pensaba Candy.
Sin darse cuenta, sus ojos se cristalizaron y lágrimas comenzaron a rodar por su rostro...aún le dolía la pérdida de Anthony y supo que su corazón no se había sanado del todo. Empezó a llorar frente a las rosas al tiempo que su mano tocaba suavemente a una de ellas y repetía el nombre del ausente.
Estaba tan absorta en sus pensamientos que no se dio cuenta de que alguien la había estado observando a la distancia, esa persona sabía perfectamente que el corazón de la chica seguía dolorido por la pérdida de Anthony; también estaba al tanto de que seguía sufriendo en silencio aún cuando no lo decía o lo demostrara. Por eso, decidió no acercarse; prefería verla a distancia y darle a Candy la privacidad que necesitaba. Sin más, se alejó de allí sin que ella notara su presencia.
Stear caminaba por el jardín cuando vio a Candy, quiso acercarse pero la vio llorando. Su instinto le dictó que era mejor dejarla sola, la pequeña necesitaba ese espacio para desahogar todo el dolor que sentía. La sombra de Anthony era muy grande en el corazón de Candy y no sería tarea fácil para cualquiera que se interesara en ella y quisiera conquistarla. Había que darle tiempo a que la chica sanara internamente para que se diera una nueva oportunidad con alguien más.
Fue en ese momento que Stear entendió que Archie estaba forzando las cosas, que estaba yendo muy rápido en su afán de conquistar y ganarse el corazón de Candy, sin darle tiempo a la chica de recuperarse por completo. Fue entonces que decidió que tendría una seria charla con su hermano menor.
Ya entrada la tarde, casi a la hora de la cena, la Tia Elroy y Archie regresaron. Habían estado ausentes casi todo el día. Cuando bajaron a cenar, Archie se disculpó con Candy por no haber estado con ella durante el día y la chica sólo le sonrió. Después todos se retiraron a descansar.
Al despedirse, Stear caminó junto a su hermano y le pidió que viniera a su habitación ya que quería hablarle sobre algo importante. Entraron y Archie se acomodó en el sofá mientras que Stear se sentaba frente al escritorio
-Dime Archie...¿Disfrutaste del paseo por las oficinas?- dijo con cierto sarcasmo
-Fue interesante, si...pero sabes muy bien que yo hubiera preferido salir con Candy-
-Creo que la Tia Abuela quiere que tomes control de la compañía algún día y quiere que te vayas involucrando con las empresas de la familia-
-No sólo yo, tú también serás parte de eso, no lo olvides...pronto ella te llevará a ti también, me lo dijo hoy...-
-Sabes perfectamente que no me interesan los negocios...yo prefiero inventar...y he decidido que quiero viajar por el mundo...como lo hacen papá y mamá- dijo seriamente
-No hay opción Stear...- y empezó a caminar por la habitación -Después de todo, somos los únicos herederos del Abuelo Williams y toda la responsabilidad caerá sobre nosotros-
-Es cierto...al no estar Anthony todo ha cambiado...- y bajó la mirada pensativo.
Archie se detuvo al escuchar el nombre de su difunto primo y se dirigió a la ventana, miraba absorto hacia el oscuro jardín y con tristeza expresó
-Si Anthony estuviera aquí...tal vez todo sería diferente...sabes, aún no lo he podido olvidar...-
-Archie...- y se acercó a su hermano posando una mano sobre su hombro -Anthony era muy especial para todos y es difícil que lo olvidemos tan fácilmente...- y armándose de valor continuó -Hermano, hay algo que quiero decirte...Candy no ha olvidado a nuestro primo, necesitas darle tiempo si quieres ganarte su corazón...-
El más joven de los Cornwell se giró para ver de frente a su hermano y le habló agitadamente
-No pienso perder mi oportunidad con Candy...ella es la chica con la quiero estar y no dejaré que venga alguien más y se la lleve de mi lado...¿entiendes?- dijo empuñando ambas manos
-Si te apresuras y empiezas a forzar todo también la perderás...- agregó tranquilamente alejándose de Archie
-¿A qué te refieres Stear?-
-Hoy vi a Candy en el jardín...estaba llorando frente al rosal...ella aún no ha podido olvidar a Anthony...- y mirándolo fijamente agregó -Si quieres conquistarla no la presiones con tus galanterías y dale tiempo...deja que ella se acerque a ti-
Esto no fue muy bien recibido por Archie quien argumentó...
-No pienso darme por vencido, yo sé lo que hago...esperaré todo lo que sea necesario y mientras tanto le demostraré cuánto me importa...- y con una sonrisa exclamó -Candy se dará cuenta de que ella es mi elegida aún cuando la Tia Abuela me presente con decenas de chicas...-
-¿A qué te refieres?- esto lo había tomado por sorpresa al primogénito
-Hoy después de visitar las oficinas, la Tia Abuela me llevó a casa de una amiga de ella, los Britter y me presentaron a su hija. Ella es una chica agradable, bonita y educada...se mostró muy amable conmigo pero no estaba interesado...- dijo casualmente y al notar la cara seria de su hermano, continuó diciendo -Vendrá al baile dentro de unas semanas, si quieres te la presento, su nombre es Annie Britter...yo por mi parte estaré acompañando a Candy y no tendré tiempo para ella...-
Archie fijó su mirada en el reloj y dándose cuenta de la hora, exclamó
-Es tarde Stear, continuemos mañana por favor...ah, por cierto- dijo dirigiéndose a la puerta y antes de salir -Mañana saldré con Candy e iremos al lago, así que dedícate a tus inventos... - y levantó su mano para despedirse.
Al quedarse solo en su habitación, Stear meditaba en todo lo que había ocurrido esa noche con su hermano. Realmente Archie estaba jugando su juego para conseguir estar más cerca de la chica y notó que a la Tia Abuela no le gustaba la idea en absoluto.
Ya había observado a la Sra. Elroy con detenimiento y no había tenido la certeza sobre lo que concluyó en ese entonces, pero ahora todo lo que había sospechado se confirmaba y era más que claro...La Tia Abuela estaba haciendo todo lo posible para alejar a su hermano de Candy y por eso trataba de acercarlo a otra chica.
Stear no entendía del todo los motivos de la Tia para hacerlo, pero sabía que la severa Tia Abuela se traía algo entre manos. La conocía muy bien, Emilia Elroy no hacia nada sin antes premeditar sus acciones. Sólo esperaba que Archie no saliera perjudicado en todo este asunto.
Notas:
Nuevamente les agradezco a todos por seguir mi Fic. He recibido muchos comentarios y he respondido a todos y cada uno agradeciéndoles por escribirme.
A quienes no tienen una cuenta y aparecen como invitados...Muchísimas gracias! No les puedo responder, así que aquí les agradezco muchísimo por seguir mi historia.
Feliz día de Reyes!...Disfruten de una linda semana y seguimos en contacto!
Un abrazo a todos!
