La aventura debe tomar su camino al igual que nuestro grupo de enanos protegidos por un wargo y seguidos por un muy decaído hobbit que aparenta no haber sufrido ningún golpe emocional recientemente. Aún con la pierna malherida Kili se encuentra sobre el enorme animal que no parece importarle cargar con uno de los nuevos integrantes de su pequeña y nueva familia. Es un largo camino el que aún les falta, Bilbo no parece muy animado, no habla y mantiene la cabeza agachada pero Thorin, por mucho que le pregunte solo obtiene como respuesta el constante estado de cansancio que no parece tener ningún tipo de cambio.

El rey enano le pide subir al wargo, piensa que puede estar cansado, que intenta hacerse el fuerte después de una experiencia límite y estresante como huir de los asquerosos trasgos y encontrar a sus sobrinos de un momento a otro pero Bilbo se niega a aceptar cualquier tipo de preocupación hacia su persona, pide que lo dejen tranquilo, que quiere caminar y estirar las piernas un rato sin tener a tres enanos encima suya cada tres segundos. Su actitud los preocupa, Thorin mantiene su expresión tensa y fruncida, ambos hermanos se miran el uno al otro preocupados por su pequeño hobbit, se odian por ser tan valientes como para enfrentarse a un ejército entero de orcos pero tan cobardes para sincerarse con su tío...bien saben que el estado de ánimo de Bilbo es solo culpa suya.

Kifi por su parte presiona con su enorme hocico la pequeña mano de su amo, soltando pequeños y lastimeros lloriqueos por verlo tan decaído, intenta animarlo, intenta hacerle ver que se preocupa por su nueva familia aunque lo único que consigue es una leve caricia y una pequeña sonrisa forzada. Arruga el hocico centrando su mirada en ese maldito enano de cabellos largos adornados con ríos peculiares de canas, enseña sus dientes y gruñe dejando que el Hobbit se adelantara al grupo metido en sus pensamientos. Tanto el lobo como los hermanos miran con molestia al pobre enano que sin entender nada frunce el ceño y se cruza de brazos preguntando sin palabras qué demonios ha hecho para ser el objetivo de esas miradas acusadoras hasta que empieza a gruñir mientras que es empujado sin más por la enorme cabeza del wargo quien lo obliga a dar esas zancadas que lo separaban del decaído hobbit quien se sobresalta al verlo a su lado tan malhumorado y gruñón…(aunque gran parte de sus días ha estado conviviendo con ese humor tan cerrado del enano mientras viajaban la primera vez hacia Erebor)

-Bilbo, necesito hablar contigo a solas un segundo...aprovechamos para descansar un rato y así Kili puede cambiarse la venda -Con un solo gesto con la mano todos se detienen y buscan la sombra de un gran árbol cercano, aquellos en los que pasa la brisa más fresca y lo único que apetece es echar una buena siesta bajo el baile de sus hojas movidas por el viento. El peludo acompañante de la aventura se tumba de golpe bajo la sombra de un enorme árbol teniendo a su lado a ambos hermanos que preparan los medios suficientes como para poder limpiar la herida del menor de los enanos mientras que los ojos canela enormes de Kifi siguen cada movimiento de su amo y aquel enano al que está empezando a despreciar por las numerosas ocasiones en las que ha dejado el ánimo de su amado de su amado dueño por los suelos.

-Tranquilo Kifi, nuestro tío puede ser testarudo, orgulloso y posiblemente está más centrado en volver a su reino en pensar realmente en Bilbo -La mano de del castaño acaricia el abundante pelaje de aquel wargo, logrando que sus orejas, las cuales tenía en una tensión horizontal, ahora se relajan y se alzan notablemente más relajado. Sus ojos ahora se centran en cómo ambos hermanos después de vendar la pierna del menor empiezan a susurrar, aparentemente discutiendo mentras que el rostro de ambos estaban tan cerca que cada vez que articulaban alguna palabra sus labios se rozaban como un juego excitante de unos amantes obligados a ocultarse, con la adrenalina recorriendo sus venas, con el miedo constante de ser descubiertos por aquel a quien tanto temen.

-Vamos Kili por favor, solo uno...no nos van a pillar, solo quiero un beso

-Hermano por nuestra culpa Bilbo está mal...a saber que le está diciendo Thorin en este momento, necesitamos hablar con él no besarnos -Aunque aquellas palabras sonaban convincente en su cabeza el rubio solo veía los ojos entrecerrados de su hermano, notaba su respiración pesada chocar contra su propia boca y sabe de sobra que Kili realmente necesita tanto como él ese beso que con tanta insistencia pide, sabe que después de meses encerrados, pudiendo tocarse a cada segundo que quisieran pasa factura en este momento para ambos, ahora deben contenerse, deben fingir no sentir nada por el otro y esto para nuestro rubio enano era una tortura demasiado pesada para sufrir incluso en estos momentos en los que estaban a solas y pueden aprovechar.

-Hablaremos después con él, te lo prometo, solo te pido un mísero beso...no te pido nada más -Finalmente ninguno de los dos logra aguantar tanta tensión por lo que sus labios terminan con ese tortuoso espacio, se unen como una buena pieza que encaja a la perfección, se mueven con experiencia pues ambos conocían a la perfección como debía besarse para acabar en las mismas nubes. Mientras tanto el gran lobo resopla obligado a tomar la posición de vigilante para que sus nuevos amigos tengan la privacidad que tanto parecen necesitar por lo que vuelve a fijar su intensa mirada en su amo pero debe ladear la cabeza cuando lo ve con la cabeza agachada y encogido ante los gritos que parece recibir del rey enano...aunque no lo escuche por la distancia pero lo presiente por el rostro fruncido del enano y su forma de mover los labios. Gruñe cabreado y aunque enseña los dientes y baja las orejas como antes preparado en ir para defender a su hobbit pronto recuerda a ambos hermanos y las palabras que Kili hace unos minutos le ha pronunciado, por ello se queda quieto, igual de amenazante pero protegiendo con su gran cuerpo a ambos hermanos para que puedan estar tranquilos sin apartar la mirada de su pequeño y frágil amo.

Por otra parte la razón por la que el rey enano tiene hinchada la vena del cuello no es sino la constante negativa del hobbit por no decirle lo que le pasa de una maldita vez- ¡Si tanto te lamentas vuélvete con ese bicho a la Comarca! ¡Bien podrías haberte negado el día en el que partimos! ¡Bilbo deja de encogerte como un ratón que acaba de robar queso y muestrame de una vez a ese Hobbit de valor que una vez conocí! ¿O era solo un engaño? Porque no te reconozco…-De pura desesperación aquel enano da aquellos dos pasos que lo separaban del hobbit, tan pesados y destructivos que no hizo más que asustar al mediano para luego envolver con sus grandes manos los brazos de aquel que lo tiene en constante confusión y martirio por no saber exactamente porque se encuentra en ese estado tan de repente. Lo zarandea al pronunciar las últimas palabras para hacerlo reaccionar, lo cual funciona pues Bilbo alza la mirada con el ceño fruncido y pronto recobra la compostura recta manteniendo la barbilla bien alta, por mantener su orgullo y...también porque si no lo hacía no podría mirar al enano a los ojos. Ya sabéis, la diferencia tan adorable de alturas entre ambos.

-Cualquiera estaría triste por abandonar su hogar Thorin, sé de sobra que jamás volveré y no solo porque tú me arrastraras a este viaje sino porque yo mismo lo decidí y si realmente me dejas con gusto me quedaré en Erebor pues allá en la Comarca ya no existe lugar para mi -Mantiene su mirada fija en los ojos sorprendidos del enano pues hasta este momento ninguno de los dos habían tenido esta conversación tan necesaria, aunque Bilbo lucha por seguir mirando esos hermosos ojos, tan azules, tan intensos como el agua más pura y cristalina siendo el espejo de un hermoso cielo sin nubes- No hace falta que me lo digas, sé de sobra que puedo irme cuando quiera pero…-Su respiración se hace demasiado pesada, está a punto de declararse, de decir un "Pero te quiero tanto como tu amas a tu hogar, a tu gente y a tus raíces, te amo tanto que me duele verte y saber que jamás podré estar a tu lado...que el simple agarre de tus manos sobre mis brazos hace que mis piernas flaqueen" pero las palabras mueren en su boca, intentan salir en un intento de sinceridad que tanto le pide su amado enano pero simplemente no puede hacerlo. ¿Y si se indigna, y si se asquea de los sentimientos de este pobre hobbit enamorado? Por Bilbo no podría aguantar que le repitiera las mismas palabras de hace unos segundos, que se volviera a la Comarca con una voz asqueada y cabreada...que no le deje quedarse en Erebor pues aunque no sea correspondido desea estar al lado de su enano aunque sea como amigo-...pero...es tonto temer algo así pero no quiero que vuelvas a enfermar como una vez hiciste, ¿Y si esta vez no vuelves? Solo me preocupo por ti, Thorin te considero un amigo demasiado querido como para temer que vuelvas a odiarme...no quiero que te disculpes pues ya lo hiciste en su día y yo con gusto te perdoné pero...no quiero ser un Hobbit perdido en Erebor, quiero ayudar y no quiero sentirme un inútil nunca más además yo…-Su palabrería se detiene en el mismo momento en el que siente como una de sus manos, que ya no sujetaba su brazo izquierdo y no se había dado cuenta, se posaba en su cabeza, hundiendo como puede los gordos dedos enanos en los cabellos color arena del hobbit quien al sentir el toque se queda expectante, aturdido y completamente sonrojado con la respiración detenida por esos segundos en los que siente como hasta su propio corazón podría saltar de su propio pecho si sigue latiendo de esa manera. Con los ojos abiertos ve como la expresión del rey enano está relajada e incluso juraría ver una pequeña sonrisa bajo aquella barba para luego notar como su cuerpo se tensa por completo cuando siente la calidez de la frente de Thorin sobre la suya en un gesto que solo le había visto hacer con sus sobrinos, Balin o algún enano de la Compañía durante el primer viaje cuando alguno estaba demasiado perdido o falto de fe por llegar vivos a la montaña. Un gesto que solo muestra un cariño infinito, muestra apoyo y preocupación...un gesto que no había recibido hasta ahora por parte de ese enano.

-No sabes cuánto lo lamento Bilbo, cada palabra que has pronunciado es la inevitable verdad, no sabía ese temor que sientes aunque debí haberlo supuesto...no debes preocuparte por nada señor Bolsón porque siendo usted el único ser que realmente me ha ayudado siendo solo una pequeña criatura nunca serás olvidado pues pretendía que fueras mi más fiel consejero, me ayudaste una vez a salir de ese mal y no creo que vuelva a caer si tengo al lado a un ser tan justo, leal, incorruptible y digno como lo es nuestro saqueador -La respiración vuelve a los detenidos pulmones del pobre mediano cuando su rey se separa lo suficiente como para poder fijar sus ojos en él aunque sus palabras lo tenían lo suficientemente embelesado como para no darle oportunidad alguno a quejarse por esos títulos que, para él, no merece en lo más mínimo después de todo, porque Bilbo siempre será un hobbit demasiado duro para sí mismo- Sabe de sobra que no soy enano de muchas palabras, pero si alguno de mis más queridos amigos lo necesita soy un buen apoyo para sus temores, usted maese Bolsón es un ser realmente necesario en Erebor y por ello le arrastré a este viaje y por supuesto que será un miembro gratamente bienvenido a nuestra familia, ya lo fue una vez y eso no se olvida -Aquella mano que estaba en sus cabellos baja hasta su hombro en una clara señal de apoyo, para demostrarle que sus palabras eran una verdad tan pura como el amor de Bilbo que en estos momentos se encuentra con un sonrojo que cubre su rostro llegando hasta las mismas orejas puntiagudas, ese mismo sonrojo que tanto parece divertir al rey enano que lo mira con una sonrisa que se amplía una vez que logra ver al fin en esa dulce carita de Hobbit una sonrisa tímida pero de esas que irradian dulzura y contagia la felicidad que este siente- Si realmente necesitas algo, si alguna vez necesitas contarme algo necesito que tengas la suficiente confianza como para hablarme como el amigo que afirmas ser...y yo prometo hacer lo mismo -Ve realmente aliviado el gesto rápido de cabeza, verlo asentir con esa energía tan adorable logra que la tensión de hace un momento quede completamente olvidada.

De nuevo el brillo vuelve a los verdes ojos del pequeño hobbit, su ánimo de nuevo es el único que mantiene al grupo tranquilo, contagiados por su felicidad pues bien saben todos, incluso el gran wargo que si Bilbo Bolsón se entristece todos lo hacen con él- Bueno...sí que tengo algo que quisiera pedirte -Baja la mirada avergonzado por lo que estaba haciendo ganándose la merecida curiosidad de aquel enano que lo mira esperando aquella petición que llega sin palabras pues confuso ve como los brazos del señor Bolsón se abre un poco, sus mejillas toman un color más rojo que antes y aunque no logra entender qué significa aquel gesto al paso de los segundos logra entender y, enternecido y sorprendido a la vez se acerca de nuevo para darle al mediano abrazo tan cálido y agradecido como lo hizo la primera y última vez que lo hizo y esto para nuestro pequeño y enamorado hobbit era el paraíso.

De vuelta con el mencionado lobo este había dejado toda rabia e incluso empezó a mover su cola cuando vio aquel gesto del enano con su amo, cuando lo vio nuevamente con esa sonrisa pudo relajar sus orejas pero pronto su pelaje se eriza cuando los ve volver a donde ellos estaban. Con rapidez gira la cabeza para ver sorprendido como ambos enanos no solo se habían conformado con un beso sino que ahora, con las ropas abiertas y entre suaves gemidos que no había notado por estar centrado en su amo se devoran el uno al otro, a punto de terminar con esa tensión sexual con la que han cargado desde que salieron de las mazmorras de los trasgos. El gran wargo los mira, ladea la cabeza realmente curioso por ver esos cuerpos sudorosos y aunque, ni mucho menos era un animal pervertido simplemente no se esperaba ver tal escena, tan sorprendido estaba que por un momento olvida quien volvía. Para cuando lo recuerda y gruñe para advertirlos ya es demasiado tarde, justo después de su advertencia los tres saltan al oír el profundo grito de Thorin. Los hermanos se separan de golpe intentando arreglar sus ropas en vano con sus rostros pálidos y asustados y Kifi...él simplemente baja las orejas y tumba la cabeza en el pasto para cubrir morro con las patas sin querer ver la furia de aquel enano. Bilbo con la mano tapa sus labios tanto por la sorpresa como por el temor que siente por esos hermanos- Thorin por favor relájate -Su vocecita intenta calmar al enano que colérico no quiere escuchar a nadie, ni siquiera los asustados balbuceos de los hermanos que le piden un segundo para explicarse.

-¡Jamás en mi vida he tenido que soportar tal deshonra para el nombre de Durin! ¡¿En qué demonios estáis pensando para destruir de esa manera la pureza de una familia!? -Aquellos y más gritos eran pronunciados, clavándose en los corazones de ambos hermanos que con verdadera angustia miran al suelo, incluso Bilbo y el wargo se sintieron mal con aquellas palabras que no iban con ellos pero era como si aquel enano se lo gritara a ellos también. Kifi harto de ver a sus nuevos amigos con tal dolor en sus rostros pronto se levanta y se coloca entre ellos y aquel rey, enseñando los dientes, echando hacia atrás sus orejas, posicionándose para un ataque furioso que a todos le sorprende pues para nada pensaban que aquel animal defendiera de esa manera a ambos hermanos. Thorin por supuesto no sintió más que incrementar su furia, cabreado ahora también por la insolencia de aquel estúpido animal pero pronto la figura de Bilbo se interpone entre el lobo y Thorin.

-¡Thorin deja de gritar un segundo! -Aquel grito, impropio del mediano toma tan de sorpresa a los presentes que Thorin finalmente termina callándose al fin- ¿Recuerdas nuestra conversación anterior? Seguro que recuerdas cuando me dijiste que querías mis consejos, que siempre me escucharías para no perder la cabeza y te aseguro que ahora mismo la estás perdiendo, entiendo que no es fácil de asimilar pero por favor...te lo suplico, déjales contarte sus motivos antes de gritarles esas barbaridades -La apenada carita de Bilbo logra tranquilizar al tan colérico enano, sus palabras le devuelven la razón y aunque le es difícil termina asintiendo y aceptando esa explicación que temía escuchar pues aún tenía en la cabeza grabada la imagen de su sobrino mayor casi violando a su hermano, SU HERMANO. Iba a cabrearse de nuevo al recordarlo pero siente la pequeña mano del hobbit sobre su pecho, siente la calidez de esa pequeña mano que le pide paciencia tanto por el gesto como con la mirada.

Termina suspirando resignado y una vez que la tensión queda apartado tanto el wargo como Bilbo se sientan a un lado preparados para defender a los hermanos si era necesario de nuevo. Cuando aquel rey se sienta en el pasto frente a ellos dispuesto a escuchar una historia que llega entre balbuceos de los hermanos, sus voces a veces se rompen por el miedo a la reacción ajena, a veces debían turnarse para hablar pero finalmente logran explicar sus sentimientos con la ayuda de las ocasionales palabras que Bilbo a veces soltaba cuando se quedaban sin palabras- Realmente lo sentimos tío, sabemos que para ti es imperdonable esto...incluso sabemos que podemos perder tu respeto y tu asco pero nos importa porque te juro que lo que siento por Kili es tan fuerte y verdadero que no pienso alejarme de él por mucho que llegues a ordenarlo...lo amo tío y juro por Äule que es son cierta mis palabras -Ambos hermanos se toman las manos con firmeza y aunque esperan nuevos gritos al terminar su explicación lo que obtienen es silencio, tortuoso silencio que los angustia. Thorin con una mueca neutral en su rostro gira la cabeza para mirar a Bilbo, pidiendo sin palabras su consejo con aquella mirada; respuesta que obtiene también en silencio pues lo único que ve es la sonrisa comprensiva y esperanza del Hobbit, lo ve asentir y con la verde mirada le pide paciencia, le pide que no mire solo lo superficial y le suplica que se de cuenta el amor tan tierno y puro que hay ante él.

Finalmente el silencio se rompe por un suspiro lanzado por el propio rey enano, resignado reconoce que no puede enfadarse con aquellos tres seres a los que más quiere, sus sobrinos dicen una verdad que le llega a conmover y Bilbo solo quiere la felicidad de todos y la aceptación de un amor que, aunque aún le choca termina aceptando con simples y tajantes palabras, serias palabras que a cualquiera asustaría pero para ambos hermanos que realmente se han criado con ese enano solo pueden sonreír con esa luz que siempre hay en ellos y lanzarse posteriormente sobre su tío, riendo, abrazando y agradeciendo con mil gritos a su querido tío por entenderlos, emocionados por algo que veían imposible. Bilbo por su parte ahoga la risa que quiere salir de sus labios, ahoga también las ganas de saltar sobre esos enanos que ríen desvergonzados por el intento del rey por quitárselos de encima aunque finalmente acaba contagiado por la felicidad de estos y tanto Kifi como Bilbo suspiran a la vez aliviados porque todo haya salido bien y más aquel wargo por ver a su amo de nuevo feliz y animado, tumbandose a su lado y dejando la cabeza sobre su regazo para sentir esas caricias que las pequeñas manos le regalan y no duda en disfrutarlas- Eres increíble Kifi, no sabes cuánto me alegro de tenerte -Acaricia y masajea aquellas enormes orejas sintiendo el aire que la cola del wargo provoca en su espalda al moverse tan rápido.

Aquel día lo pasan bajo aquel árbol, disfrutando de su sombra, de tan espléndido día de un merecido descanso. Los hermanos deciden dar un largo paseo en el que Thorin no quiere saber los detalles mientras que él y Bilbo disfrutan de una maravillosa tarde fumando sus pipas envueltos en una paz tan necesitada como agradecida.