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Apuesto que les dio demasiada flojera como para no advertir el "holi" que esta al final de la penúltima fila.
Y apuesto también que se devolvieron a mirar si estaba efectivamente el "holi".
Y ahora se están riendo como idiotas (:
Una pequeña broma para subirle el ánimo a cualquier persona triste :$
Aksjlkdhagkfasljdlhasj holi soy Poola Shaffer anteriormente conocida como "Artemis Way" y he vuelto para destruir sus vidas con mi novela. (Okay creo que no destruiré sus vidas pero sí su tiempo ;P) Y creo que por un deber político-social-psicológico-moral… debo decir esto:
LO SIENTOOOOOO!
Sé que me desaparecí por cas meses y lo lamento mucho. Sé que no ha sido entretenido no tener noticias sobre Damn Perfection y menos de Guitar Heroes que recién veía la luz. Pero he vuelto por fin de la misión encubierta cerca de Oklahoma en Estados Unidos que… kasjkasjdflahskfja naa mentira estuve con depresión :c Y la verdad es que no es bonito estar con depresi….. askjadhghasljfas naa mentira fue un bajón emocional-psicológico-espiritual-moral-político-social-amoroso el que sufrí por todo este tiempo. Sumado a tareas, problemas familiares, tareas, vacaciones, viajes, tareas, problemas familiares, problemas familiares, problemas familiares, tareas, psicólogo, tareas, psicólogo, tareas, depresión, tareas, decepción, tareas, esperanza, tareas, desolación, tareas, y una presentación :D y más tarea n.n
Bien, empezando por aclarar algunos temas….
Guitar Heroes saldrá en un par de meses. El primer capítulo es un adelanto. Así baja un poquitín mi presión (: ok?
Haré una maratón de Damn Perfection. Éste es el séptimo capítulo y el otro saldrá la próx semana. Durant semanas haré esto para ponerlos al día y luego seguirá con sus actualizaciones cada quincena.
Agradecimientos Al Final ;)
Ahora vamos con lo que se merecen ;)
En el capítulo anterior:
"Rieron. Artemis escuchó que empezaban a levantarse y que se disponían a salir de allí. De forma sutil y astuta se deslizó hasta su habitación en menos de tres pasos.
Entró y cerró la puerta de inmediato. Estaba la luz apagada. Sintió de pronto que una lágrima se deslizaba por su mejilla derecha. Sus ojos se nublaron y lo que podían ver sin necesidad de luz, ahora desaparecía. Pero tenía que volver. Hacer como si nada hubiera pasado…
Como si nunca hubiera oído nada."
Chapter 7: "Dispite" ("APesar")
Artemis cerró con fuerza los ojos. Hizo una mueca de dolor profundo que sobrepasó sus límites humanos y sintió que ya no podía contener el llanto. Soltó la respiración contenida al cabo de esos increíbles segundos y con todo el aire que pudo recolectar en sus pulmones soltó otro sollozo que a cualquiera pudo haber destrozado. En medio del silencio que la inundaba empezó a llorar. A llorar como nunca lo había hecho. Eran demasiadas emociones, las que se juntaban todas para volverse una sola y destruirla más todavía.
Tenía muchas ganas de llorar. Aún no se había desahogado por completo y necesitaba llorar sola para poder vaciar toda la pena y la rabia que contenía.
Su llanto era desgarrador y se escuchaba retumbar en toda su habitación. Todavía no encendía la luz, aunque tampoco tenía ganas de hacerlo. "No llores Artemis, no llores. Tus ojos se van a hinchar" Pensaba. Sin embargo, mientras más se decía a sí misma que no llorara, más se sentía explotar. Explotaba en lágrimas una y otra vez. Le empezaba a doler la cabeza como hace tres días y no quería que los demás se dieran cuenta. Tampoco arruinar la cena de esta noche, que aunque fuera tarde, tendría que asistir por el compromiso que sentía hacia sus compañeros y amigos.
Pero no podía sacarse la frase que se le había quedado pegada en el corazón y en la mente.
"¿Que más les dijo Artemis?"
Retumbaba como nunca en su mente y la hacía llorar más y más.
"Por qué yo" Pensaba. "Porque a mí siempre tienen que traicionar". Entonces se empezó a dejar caer por la puerta hasta quedar sentada en el piso. No se sentía bien, no quería que la descubrieran llorando y menos como una niña pequeña. Esperaba que nadie pudiera escuchar su dolor. Aunque, en el fondo, sí que quería que la escucharan.
Le hubiese encantado que Kaldur llegara hasta allí y le diera un abrazo como esos que sólo él sabía dar. Esos abrazos de hermano mayor, que la hacían sentirse reconfortada y le hacían subir siempre su ánimo. Pero, quizás no quería que fuese Kaldur. No precisamente él.
No. Quería que fuese Wally.
Sí. Lo aceptaba. Lo confesaba y lo reafirmaba. Quería que fuera Wally hasta allí y la abrazara y le dijera que la amaba. Como lo había hecho esa tarde. Esa tarde en la que se comportó como una estúpida orgullosa más preocupada de sus sentimientos que los de él. Realmente se sentía pésimo. Nunca se hubiese sentido peor. Ni después del suceso de la playa que la había avergonzado como nunca en su vida la había hecho sentir tan mal.
Era un dolor diferente. Uno que te hace sentir culpable y que no te deja descansar en paz.
Siguió llorando. Había el suficiente silencio como para que alguien detrás de la puerta pudiera escuchar perfectamente hasta sus murmullos. Sin embargo, Artemis estaba tan inmersa en sus pensamientos, que no pudo percatarse de en qué momento habían salido Dick y Wally de la habitación.
-O-
-Maldición, tengo los ojos hinchados... -Wally estaba mirándose al gran espejo del baño que estaba más cerca de los dormitorios. Dick lo miraba extrañado.
-¿Y desde cuando te preocupa a ti cómo luzca tu cara? –Preguntó esta vez sin los lentes. El único lugar en donde se sacaba sus gafas era en el baño y al dormir. Aunque claro; dentro de la Mansión Wayne, Dick era absolutamente libre en todos los sentidos y no necesitaba esconder la identidad que todos los funcionarios allí conocían desde que él era apenas un niño.
Wally le dirigió una mirada a su amigo al mismo tiempo que levantaba una ceja. Después de todo, tenía razón. Sin embargo le importaba en esta ocasión especialmente, ya que muchos tendrían que verle la cara. No quería que su tío le preguntara qué había pasado o si había tenido algún problema. Tampoco otro miembro de la Liga.
Pero para eso tenía que deshincharse los ojos. Y no tenía la menor idea de cómo.
-Ahora no importa desde cuando me preocupa mi cara. Necesito deshincharme los ojos antes de que llegue medio mundo a la cueva, y será mejor aún si tú me ayudas. –Wally no estaba del todo contento. Se sentía molesto, y con una sensación que le extrañaba sentir. Y confiaba plenamente en su mejor amigo para que éste le ayudara.
Después de todo, él era el más confiable del grupo.
Dick no le iba a fallar.
Aún así no se sentía bien. Sentía que algo le molestaba. Como cuando uno tiene una astilla y ésta no te deja ocupar tus manos normalmente. No había reflexionado sobre lo que había ocurrido durante los últimos 20 minutos. Dick había ido a ver si estaba bien. Se había preocupado al no verlo por tanto rato. Además, con lo que le había dicho Artemis, se había visto en la necesidad de conocer la otra versión de la historia, el otro lado de la moneda.
Pero había algo que no le encajaba aún.
Dick, mientras le contaba lo que le había confiado Artemis, mencionó sin querer algo que simplemente no podía olvidar.
"…Ella confió en nosotros, lo soltó todo. Bueno, no sé si absolutamente todo pero, al saber tu versión… creo que sí; es todo. Fue muy genial, simplemente confió en nosotros dos, y… creo que se sintió muy aliviada…"
Artemis confió en ellos.
Artemis confió en Zatanna.
Artemis confió en Dick.
Y Dick le había contado todo a él.
Y Wally no lo había presionado para que le dijera nada. Sólo cuando ya se lo había dicho todo Wally le preguntó si le había dicho algo más. Pero eso no era presión, porque… Si Dick se hubiese querido guardar algo, miente. Le hubiera dicho "No, no nos dijo nada más".
Y aunque él se hubiese dado cuenta de que le estaba mintiendo, hubiese comprendido. Artemis había confiado en ellos dos plenamente, y aunque le fuera de su conveniencia saber todo aquello; debía respetar esa confianza. Pero la traición era algo que ella no toleraba.
Igual que su padre.
Wally cerró los ojos con pesar. Le dolió, por supuesto. Pero ese dolor era absolutamente ínfimo ante lo que pensaba.
Se sintió mal, pero no culpable.
Después de todo Artemis…
Mientras aún tenía cerrados los ojos, sintió cómo su amigo se metía a uno de los baños. Abrió los ojos de repente y un pensamiento le atravesó la mente como un flechazo.
-…Ohh Dios…-Murmuró.
-¡ARTEMIS!
-O-
Bien, según nuestros cálculos van a venir Canario Negro, Flecha Verde, Superman, Batman, Flash, La Mujer Maravilla, Doctor Destino y Master Hunter Zatanna seguía conversando con la pareja que se mantenía atenta a los sucesos. Le había empezado a doler un poco la cabeza por el esfuerzo que suponía mantener un hechizo, repasar otros y compartir la conversación telepática de Megan. Los tres se sentían un poco mareados, entre nervios, hechizos y telepatía. Conner propuso un descanso para arreglarse ellos mismos, ir al baño y avisar a sus compañeros.
No puedo creerlo, son casi las once. ¿A qué hora supuestamente debían llegar los de la Liga? Conner estaba desconcertado. Era mucho tiempo y había sentido que las horas estaban; o pasando muy rápido, o adelantadas. Era imposible que de un momento a otro pasaran de ser las 8 de la tarde a casi las 11 de la noche.
Debían llegar a las once, pero siento que ha pasado el tiempo muy rápido Megan apretaba los puños de sus manos y los demás chicos sentían su nerviosismo y ansiedad. Se estaba volviendo una presión muy potente y debían relajarse antes de que ocurriera un colapso nervioso marciano o kriptoniano.
Ohh amor, me leíste la mente Conner sonrió con la cara de enamorado más babosa que Zatanna pudo haber visto jamás. Megan no lo notaba, por supuesto, ya que tenía la misma expresión. Se miraban tiernamente, y la maga admiraba el cariño que se tenían. Pero Zatanna sintió algo dentro que necesitaba desarrollar en su mente y no podía permitir que los demás supieran.
Ehh chicos… voy a deshacer el hechizo, ¿está bien? La pareja asintió y Megan deshizo la conexión telepática por su parte.
Pero la maga aún así no se sintió segura, e hizo resonar en su mente las siguientes palabras Chicos, si aún me escuchan, digan o piensen 'magia'.
Silencio.
Zee dio un suspiró y caminó de vuelta a su habitación. No se sentía 'normal', o lo que se llama sentirse bien. Se sentía rara. Algo estaba dando vueltas en su interior y causando estragos. Pasó por la sala principal, vio a Raquel y a Kaldur cantando entretenidos y sin advertir su presencia. Sonrió levemente y sin hacer mayor ruido entró al pasillo de los dormitorios. Escuchó un leve y pequeño diálogo que salía del baño que estaba del otro extremo lateral del pasillo. Era el baño de hombres. Entonces recordó que Dick había desaparecido, y aunque la voz que escuchó le sonaba conocida, sintió curiosidad por aquella situación.
Siguió caminando y se acercó un poco más a los baños. Estaba todo silencioso, a pesar de la leve música que se escuchaba de la sala principal junto con las risas de sus compañeros. Escuchó otro sonido.
Si la curiosidad mató al gato, más vale ser una pantera Pensó. Sí, le encantaban los gatos, los gatos grandes y pequeños. Leones, pumas, leopardos, tigres, gatitos, guepardos, toda la familia felina le encantaba. En especial, por supuesto, las panteras. Las encontraba preciosas, con su pelaje negro brillante y sus ojos que resaltan en cualquier parte. Una vez pensó seriamente, en que si llegaba a dominar el arte de la magia por completo, se convertiría a sí misma en una de ellas. Pero por un tiempo delimitado, claro. Tenía bastantes cosas aún por hacer antes de ser una felina salvaje. Como averiguar qué estaba sucediendo dentro del baño de hombres, por ejemplo.
Se acercó más al baño, estaba oscuro por supuesto. El pasillo de los dormitorios era alumbrado por pequeñas lucecitas de un color que estaba entre el amarillo y el naranjo ubicadas en la fusión del piso con las murallas forradas de un material parecido al de las alfombras, pero más suave y acogedor. Pasar por allí era como entrar a una sala de cine; oscuro, largo y alto.
De modo que el ambiente que rodeaba a la maga no ayudaba a disipar su curiosidad. Se acercó hasta quedar a uno metros de distancia, y se quedó mirando fijamente la puerta que era decorada con un elegante cartelito que decía "Boys".
Sólo escuchó que alguien gritó 'Artemis'. Lo demás pasó muy rápido.
De pronto la puerta de abrió repentinamente dejando escapar un rayo de luz que sorprendió a la chica que estaba enfrente de ésta. No pudo evitar soltar un grito que aunque no fue fuerte, asustó al corredor que salía disparado casi chocando con ella al instante.
-¿Wally? –Preguntó una asustada "pantera" con unos ojos que deslumbraban temor y sorpresa.
¡Demonios! ¡Zatanna pudo haberlo oído todo! El pelirrojo se ruborizó y abrió sus grandes ojos verdes en medio de la oscuridad que lo rodeaba. Su grito había sido lo suficientemente fuerte como para que a la distancia que estuviera la maga se hubiese escuchado su diálogo y su grito desesperado de Artemis. Quedó con la boca abierta, sin saber que decir ante el suceso y sólo pudo balbucear torpemente unas perdidas frases.
-Sí, sí, emm… soy yo… amm… Dick está, digo, am, Robin está dentro del, del ba-baño, sí, Robin está dentro del baño, emm… eso, eh, adiós…
Zatanna sólo pudo verlo alejarse caminando rápido y en un par de pasos más tomando velocidad para empezar una carrera que llegaba hasta el fondo del pasillo de los dormitorios.
El pelirrojo no se había dejado ver el rostro ni siquiera en medio de una turbia oscuridad. La maga lo notó nerviosísimo, y ese chico no era de aquellos que estaban en un constante estado de estrés. Podía ser activo, ágil, estar en movimiento siempre, pero era relajado, aún cuando se le estuvieran destrozando los nervios por dentro. Wally, al igual que Artemis, era muy bueno para esconder sus emociones. Se parecían bastante en ese sentido. Esa tendencia que tenían de aparentar ser siempre fuertes, que nunca ni nada les afectaba lo suficiente.
Pero, aunque Zatanna fuera muy discreta, no se podía aguantar su curiosidad. Y digamos que con su frase "la curiosidad mató al gato" al creerse ella felina también había muerto varias veces. Como recién, por ejemplo. Pero esa no era su única frase adjunta:
Aquí hay gato encerrado Pensó con una malicia infantil, Y a éste sí que hay que liberarlo.
Así que con una determinación y actuación digna de Gatúbela, se encaminó hacia el baño de chicas que se encontraba al lado del de chicos. Entró y al ver que no había nadie se relajo y su seguridad aumentó. Buscó en su librito la palabra "luz" y comenzó a leer mentalmente la amplia variedad de hechizos que se encontraban a su disposición. Se sintió decepcionada al ver que ninguno le servía en su totalidad, por lo que vio la opción de crear el que necesitaba.
Muy bien, dice que para crear un hechizo relacionado con la luz se debe escribir una oración simple y exacta detallando lo requerido. Una vez formada la oración, escribir su pronunciación al revés y anteponer la palabra 'Luminis'.
La escribió en menos de un minuto. Era algo fácil, así que no tardaría demasiado. Miró satisfecha su trabajo y la repasó mentalmente antes de salir por la puerta del baño silenciosamente.
Respiró profundamente y cerró los ojos. Si estaba nerviosa no saldría nada bien. Y sabía esto último porque al principio le pasó muchas veces. De modo que de un susurro ordenó:
-"Luminis Secul Led Ollisap Esnamreud".
Instantáneamente el pasillo quedó sumido en la más completa oscuridad que las tenues lucecitas ahora durmientes se esforzaban en disipar.
¡Bien! Exclamó mentalmente con entusiasmo.
Nadie podría descubrirla ahora.
-O-
Respiraba rápido. Su ritmo cardíaco estaba a punto de estallar. Esa corta carrera más el nerviosismo que lo atacó al encontrarse con la maga lo habían agotado muchísimo. Ahora se encontraba al frente de su dormitorio, frente a la puerta de la arquera.
Escuchaba sus sollozos. Sentía cómo su respiración se acortaba con su llanto. Le dolía. Le dolía a él que ella estuviese sufriendo. Y la entendía. Estaba dispuesto a hablar con ella, decirle todo lo que había pasado y decirle también que no estaba enojado ni sentido con ella. Que no había nada que perdonar.
Se sentó justo en frente de la puerta cruzando las piernas, al estilo "indio". Ahora lo único que los separaba era un trozo de madera alto y con una manilla. Escuchaba que a veces ella decía "por qué… por qué a mí…" Entonces escuchó algo de lo que no se había percatado en un buen rato.
-Por qué…-Sollozó –Por qué a mí siempre tienen que traicionarme… Por qué Robin le dijo a Wally… -Otro sollozo más –No tenían que decirle nada si se supone que yo iba a hablar con él…
Wally no lo podía creer. Otra sorpresa más de la cual enterarse. Mientras Dick le contaba todo a él, Artemis había estado escuchando. Lo sabía. Tenía razón en lo que había pensado en el baño hace unos minutos atrás. Robin no debía haberle contado a él. ¡Menos con la puerta de su habitación abierta!
¡Demonios! ¡Qué idiota había sido su mejor amigo! ¡Haberse dado el lujo de escuchar y comprender el dolor de otra persona para ir y contárselo todo después a justamente la única persona que no debía enterarse primero!
Tenía que arreglar eso. Pero luego se encargaría de Robin. Ahora tenía que arreglar su propio asunto con la rubia. Era absolutamente necesario y preciso que hablara con ella primero. Robin en este momento no importaba, él estaba en el baño y si Zatanna se quedaba esperándolo se iba ir con ella. Sabía que a Dick le gustaba la maga. Sabía que se baboseaba al máximo por la chica y que ese gusto lo venía arrastrando desde el primer día en que la vio. Quizás ella no tenía la menor idea de que le gustaba. Y si Artemis realmente estaba herida; Wally iba a ir a contárselo todo a Zatanna. Aún cuando ella sintiera algo de vuelta por Dick, había cosas que no sabía. Y para hacerlo pagar por la traición iba a soltarlo todo. Por supuesto que no tendría problema ya que Wally era… Wally. Boca suelta, ágil, un poco idiota, lo que sea.
Pero nadie iba a tocarle ni siquiera un largo y rubio pelo a su chica. Nadie.
Pensó en algo que a Artemis le gustara. Algo que nadie más supiera y que sólo él sabía. Una canción por ejemplo. Entonces recordó la melodía que ella tenía en su teléfono. Era "Gotta Be You" de One Directio.n. Recordó entonces una de sus conversaciones.
Flashback.
-¿Así que te gusta One Directio.n? Te había escuchado decir que era una banda para niñitas, no como tú –Wally se tiró a uno de los sillones de la sala principal. Estaba desafiando a la arquera. Le encantaba ver como se enojaba y más aún cuando no tenía nada que responder. Esto recién estaba empezando.
-Oye cabeza de zanahoria, ¡yo nunca dije eso! Además, no significa que tengan mala música. Me gusta esa canción y punto. ¡Y tú en especial no tienes nada que decir! –Artemis se sentía irritada. Aún más cuando Wally había soltado su pequeño e inofensivo secreto. Pero ella no estaba desarmada en esta ocasión.
-¿Yo? Por supuesto que tengo mucho que decir… ¡Yo no escondo nada! –Wally sintió un pequeño nerviosismo en su estómago y sintió temblar sus manos. Si Artemis iba a soltar lo que pensaba que iba a soltar iba a ser desastroso. Aún más estando todo el equipo presente.
-¿No escondes nada? ¡Entonces cuéntanos a todos por qué demonios tienes una canción de Justin Biebe.r en tu celular! –Sí. Artemis soltó lo que justamente Wally pensó. Escuchó satisfecha las risas de sus compañeros ante su contraataque y se sentó tranquilamente en otro de los sillones.
-¡Digo lo mismo que tú! ¡No porque sea gay significa que no tenga buenas canciones! –Gritó desesperado Wally. Estaba perdiendo. Aunque sabía que el artista ahora en cuestión no era homosexual ni nada, tenía que defenderse como pudiese. Aunque mintiera y todos se dieran cuenta de ello.
-Wally, sabes perfectamente que Justin no es gay. ¿Sabes? Me considero ganadora de esta batalla porque no tengo vergüenza de decir que escucho a One Directio.n. En cambio tú, tú si te sientes avergonzado, por lo tanto el que se jode aquí eres tú. –Artemis al decir esta última palabra lo apuntó con el dedo, coronándose como triunfante sobre el pelirrojo. Wally sólo frunció el ceño y sonrió levemente. Por lo menos la había hecho enojar un poco. Con eso se sentía ganador. Y no debía decírselo a nadie.
Fin del Flashback.
Buscó la canción en su celular. Debía confesar que sí, después de esa batalla había ido corriendo a su habitación a buscar ese tema que a ella le gustaba en internet para aprendérselo y bajarlo. Le gustó la letra. Y ella tenía razón. No importa si el artista es homosexual o no, no importa si te gusta o no, lo importante, es su música. Porque por eso son músicos. Al fin la encontró. Le subió el volumen al reproductor mp3 y presionó sobre el pequeño cuadrito que decía 'Gotta Be You – One Directio.n'.
Empezó a sonar la canción. El solo de guitarra se escuchó a lo largo del pasillo, llegando a ser oído por la rubia al otro lado de la puerta. Escuchó que los sollozos pararon por un par de segundos, para luego volver a nacer con una delicadeza que transmitía una tranquilidad que estaba empezando.
Wally se obligó a tomar aire. Tenía que hacerlo. Si la quería con él tenía que hacer los sacrificios necesarios. Y no es que no le gustara la canción, sino que tenía que cantarla. Y eso justamente era lo que no le gustaba a él. Había comprobado hace un tiempo que tenía buena voz, que podía hacer lo mismo que los artistas en sus canciones. Que tenía capacidad musical. Pero no le gustaba cantar. No era lo que lo llenaba.
Pero tenía que hacerlo.
Por Artemis, y por todo el amor que le tenía.
Cerró los ojos, como si esto pudiera ayudarlo un poco. Entonces empezó a pronunciar:
"Chica, puedo ver en tus ojos que estás decepcionada
Porque yo soy el tonto que ungió tu corazón, y lo rompí.
Y chica, qué hice con tu inocencia
Porque ninguna mujer en este mundo se merece esto.
Pero aquí estoy, pidiéndote una oportunidad más…"
Artemis escuchaba atentamente al chico del otro lado de la puerta. Entre todas sus lágrimas se esbozó una sonrisa que su cara tanto extrañaba mostrar. Aunque cayeron más por causa de la canción que él le cantaba. Se limpió las lágrimas que aún se escurrían por sus mejillas con las manos y se las secó en su jean azul oscuro.
"… ¿Podemos caer una vez más?
Paremos la cinta y rebobinemos
Ohh, y si tú te alejas sé que desapareceré
Porque no hay nadie más;
Tienes que ser tú
Sólo tú…
Tienes que ser tú
Sólo tú…"
Se soltó el cabello que traía amarrado en una cola de caballo y se dio vuelta para quedar mirando a la puerta. Estiró su brazo derecho y giró la perilla para abrirle la puerta al pequeño cantante que yacía en medio de la oscuridad. Por la ventana abierta en el fondo del pasillo, y por lo tanto a su lado, podían verse sólo sus ojos verdes brillantes atentos a cada movimiento que sentían venir.
"…Ahora chica yo puedo escuchar en tu voz y cómo ésta tiembla,
Que cuando hablas de mí no me parezco a lo que yo era,
Ya casi has tenido bastante.
Y tus acciones hablan más fuerte que tus palabras,
Estás a punto de romperte con todo lo que has escuchado;
No te asustes, No me iré a ningún lado…"
Entonces la vio. La vio como nunca la había visto. Aunque tenía sus ojos grises un poco hinchados por su llanto, se veía igual de hermosa que en la tarde. Sintió su corazón latir como nunca, una velocidad cardíaca digna de Kid Flash. Entonces recordó por un segundo que él era Kid Flash, y ella era… Artemis. Su nombre real y su nombre de arquera. Le encantaba pronunciarlo. Amaba su nombre tanto como la amaba a ella. No sabía en realidad si la amaba, o estaba enamorado, o sólo le gustaba y era tan linda la sensación que sentía por ella que se agrandaba lo que realmente sentía.
"…Estaré aquí, a tu lado
No más miedos, no más llantos.
Y si tú te alejas sé que desapareceré
Porque no hay nadie más...
Tienes que ser tú
Sólo tú…
Tienes que ser tú
Sólo tú…"
Pero fuera lo que fuera, allí estaba. Enfrente suyo. Que haya abierto la puerta significaba disposición. Significaba que quería hablar con él. Significaba que él era algo importante para ella. Y tenía que aprovechar la oportunidad que se le daba de nuevo. No podía rendirse.
"…Oh chica, ¿Podemos intentarlo una vez, una vez más?
Una vez, una vez, ¿podemos intentarlo?
Una vez, una vez más; Lo haré mejor
Una vez, una vez, ¿Podemos intentarlo?
Una vez, una vez,
¿Podemos intentarlo una vez más para hacerlo mejor?...
Porque tienes que ser tú, tienes que ser tú
Sólo tú, sólo tú
Tienes que ser tú, sólo tú…
Tienes que ser tú, sólo tú…"
Terminó de cantar, le había salido muy bien la canción y a Artemis personalmente le encantaba. Le encantaba como cantaba él y la canción. Terminó la canción.
El pelirrojo sonrió. La rubia sonrió. Los dos sonrieron al mismo tiempo. Sonrieron sus corazones. Sonrieron sus almas. El silencio los rodeaba y los hundía en su propio mundo. Entonces Artemis decidió romper la barrera del silencio.
-Lo siento… -pudo apenas susurrar en una frase que quizás explicaba tantas cosas que no habría podido decirle en palabras. Le cayó una lágrima. No lo pudo evitar y cayeron algunas pocas más.
-Está bien… -le respondió Wally. Eran demasiadas emociones como para poder escribirlas y explicarlas una a una. Simplemente ahí estaban; mirándose dentro de la oscuridad, con lágrimas en los ojos, sentados como indios y esperando a que algo pasara. Algo lindo.
Entonces Wally sintió algo dentro de sí mismo. Una especie de necesidad mezclada con impulso e inercia. Se levantó un poco y abrazó a la chica. Artemis le respondió el abrazo y al encontrarse incómodo hizo que la rubia se acostara de espaldas sobre el suelo de alfombra. Él quedó por encima de ella y seguía abrazándola. Era de esos momentos en los que un beso no es necesario. Con sólo un abrazo basta.
Pronto el peso del pelirrojo empezó a hacerse sentir en la chica y éste se dio cuenta. Se dejó caer a su lado izquierdo y quedaron los dos mirando al techo. Aunque veían prácticamente lo mismo que sentados, se sentía diferente. Suspiraron y cada uno sintió como el otro le daba la mano.
La mano izquierda de Artemis. La mano derecha de Wally. Se volvieron una sola.
Descansaron de todo su llanto. Aunque casi no se habían movido habían sido agotadoras las últimas horas. Se merecían esa tranquilidad que los empezaba a inundar.
Se sentía bien saber que estaban acompañados el uno del otro.
A pesar de los problemas, a pesar de los malos entendidos, a pesar de todo…
Se querían.
Hoho-holaaa soy Poola Shaffer esperando sus reviews :$ ¿Les gustó? Espero que sí porque la verdad tenía varias ideas sobre el desenlace que tendría esto. Y todavía no termina este día ._. Si se fijan :S aksjkas pero eso nooooo importa ;)
Aquí van los agradecimientos a sus tiernos y lindos reviews! :D 3
El primero va paraaaaaaaaaaaaa…:
Artemisa275: Por Dios! Tú si que eres fiel! Gracias por tu apoyo incondicional y por ser la primera ahí comentando ;) Espero que te haya gustado este cap. Saludos y un beso ;)
ChesseSmile: Aww :3 gracias por tus besos sabor napolitano n.n me recuerda a la pizza :D Y sí, los Allen son… los Allen ;) En el cap 8 habrá más dialogo de los mentores hablando sobre sus hijos-sobrinos-aprendices :) Ojalá te haya gustado este cap y….. EL TUYO ME HIZO MORIR DE EXPLOSIONES! Felicitaciones por el tuyo y espero actu pronto ;) cuidate y un beso con sabor a… chicle de tuti frutti :D
xxLuna Rojaxx: jaja si tienes razón, la parte de los adultos hablando sobre los chicos fue buena, y en el cap 8 habrá más de eso ;) no te preocupes por tu atraso al escribirme el reviews, a todos nos ha pasado alguna vez ;) espero que tu historia siga! La extraño :c era buena y es como si recién estuviera comenzando y quiero saberrr máaaas :3 pues eso cuidate y cariños para ti n.n
: jaja muy buena el comentar el cap 3, después el 4 y después el 6 gjkhldskgjaks al principio no entendía pero después me fije al ladito y decía eso n.n y me dije "eres una idiota!" ñee pero eso es otra historia ;) gracias por tu triple comentario, y sii me han dicho bastante sobre losadultos chismoseando sobre los chicos y en realidad me basé en eso porque en algunas juntas de los padres de mis amigas con los mío se ponían a hablar sobre nosotras ._. Y nosotras los escuchábamos y les gritábamos desde el segundo piso "dejen de pelarnos!" (a veces aquí se usa la palabra pelar para referirse a chismosear o hablar de alguien). Pero bueno… las historias muchas veces son mitad vida de uno y mitad inventadas :S Y gracias por tu aliento para que me vaya bien en mis exámenes :) Saludos y mucho amor para ti n.n
Guest: … Guest viene de la palabra guess, que significa en inglés "adivinar" o "suponer". Espero estar equivocada, pero yo sí sé quién eres tú. Sólo te pido que no mezcles los problemas de la vida real con esta historia y este fandom. Por favor te pido objetividad en esto, ya que sabes perfectamente que éste es el único lugar donde yo puedo descansar de mi realidad, que aunque no es completamente mala, es una carga pesada. Si de verdad me quisiste o te importé un poco antes, por favor te lo pido. Si quieres sigue leyendo mi historia, pero por favor no metas lo que pasó afuera aquí dentro. Sería, por llamarlo así, desubicado y más encima inmaduro. Si quisiéramos arreglar el problema tendríamos que hablarlo afuera, no aquí dentro. Así que por favor te lo pido como esa amiga que una vez tuviste. Eso. De verdad apelo a tu mejor lado que sé que tienes, porque te llegué a conocer de cerca (muy de cerca quizás) y por favor te lo pido en serio. Si lo entiendes; muchas gracias. Si no lo entiendes; lo lamento mucho.
