Lamento que un fic que es Gaaten vaya tan lento, pero vaya, el Nejiten me sale natural. Mi primer fanfic en regla fue Nejiten, lo escribí en secundaria en hojas de libreta y mis únicas lectoras eran las chicas de mi salón. Pienso buscarlo, pero ya han pasado 10 años y no tengo muchas esperanzas de encontrarlo. Muchas gracias por los comentarios que he recibido, a los que contesto por PM y alos que no puedo los menciono aquí, "Tiyana", "Yo", "Neko94", "Leah", "Alex" y "Barco"… muchas gracias.

Este capítulo va dirigido a Jorchino01, porque me dijo que era una dramática, y pues, lo sentí como un reto.

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

CAPÍTULO 7

A veces sentía rabia, a veces, no pocas, sentía que odiaba a Neji más de lo que lo amaba. Había noches que sólo lograba dormir imaginando, recordando, y al día siguiente se recriminaba. Después de tantos años, saber qué era verdad y qué un recuerdo modificado por su mente enamorada era un suplicio.

Si tan sólo hubiera hablado con Neji, si hubiera aclarado todo con él, otra situación sería. Un escenario era que él le dijera que no le correspondía, quizá entonces, quizá, Tenten hubiera encontrado las fuerzas y el interés para vivir su vida a lado de otra persona. Otra posibilidad era que Neji le dijera que la amaba, que ese único beso que habían compartido no fue un capricho del momento, y entonces, tal vez, Tenten se aferraría aún más al recuerdo del castaño.

Tenten meditaba los mismos pensamientos por enésima vez mientras la vela e incienso frente al retrato de Neji se consumían.

Quizá todas las veces que durmieron juntos en misiones significaron más que obligación para el castaño.

Quizá cuando le curaba las heridas causadas en combate, no era sólo por compañerismo.

Quizá las sonrisas amistosas que le dirigía y que Tenten respondía sonriendo aún más grande, encerraban palabras que Neji simplemente no podía decir.

Quizá Tenten causaba en él el mismo cúmulo de emociones inexplicables que él explotaba en ella.

O quizá no.

Y esa incertidumbre era lo que la hacía sentir patética. Por muy fraternal que fuera el vínculo que Neji compartiera con Hinata, Tenten estaba consciente que Neji había muerto por la ojiblanca, y Hinata se había posicionado en un instante como la persona más importante en la vida del castaño.

—Cómo no me di cuenta…

En algunas ocasiones, Neji se despreocupaba de la castaña en las misiones, confiando en la habilidad de ésta para sobrellevarla a cabo pese a los peligros. Tenten se sentía orgullosa de haber logrado tal confianza por parte del Hyuga, sin embargo, ahora, la embargaba una enorme envidia a Naruto y Hinata, sobre todo esta última, por haber calado tan hondo en Neji. Tenten nunca querría que alguien se sacrificara por ella a ese extremo, pero se preguntó, por un instante, si sería lo suficientemente importante para que alguien quisiera dar su vida por ella.

Sopló la vela y el incienso y se levantó del suelo molesta consigo misma, ella ahora era ninja de dos naciones, no podía divagar con algo como eso. No necesitaba ese tipo de validaciones externas, menos unas tan intensas y pasionales. A pesar de la hora, Tenten salió de su habitación y se dirigió rápidamente al cuarto de entrenamiento más cercano, el cual le evocaba al lugar donde tuvo su ronda preliminar de su primer examen chunnin. Le parecía interesante que después de ser derrotada por una kunoichi de Suna, reforzara sus habilidades en el mismo ambiente que ella. Entró con pasos firmes al amplio recinto, contrajo sus manos en expectación, y en menos de un minuto el lugar hubiera parecido el sitio de una pequeña batalla por la enorme cantidad de armas incrustadas. Es lo que pensó un gennin castaño hasta que vio sola a Tenten. Shinki estaba consciente de la alianza con Konoha, pero tener a una ninja de la hoja bajo su mismo techo, se había autoimpuesto la tarea de tenerla vigilada. Así, cuando la sintió salir de la torre del Kazekage con una velocidad anormal, la siguió.

Tenten se relajó, y con un movimiento de manos desapareció todo su armamento, a excepción de un largo bo, el cuál incrustó fuertemente en el piso y se recargó en él.

—Shinki, sé que estás allí, sal libremente.

El castaño se acercó hasta quedar en su campo de visión. Observó a la adulta con el cabello ligeramente revuelto, el sudor perlando su frente, ojos rojos y mirada determinada. No pudo evitar pensar que se veía muy diferente a la ninja que solía ver en la oficina de su padre, amable con los gennin cuando explicaba la asignación de misiones, y seria con los asuntos del consejo de la Arena. Entonces, Tenten le sonrió.

—¿Viste algo que te interesara?

El castaño frunció el ceño, pero asintió. Si bien las habilidades de la kunoichi no le parecían fascinantes y no le interesaba medirse con ninjas más débiles que él, prefería conocer las habilidades de la extranjera con la que tenía que convivir.


Neji reposaba sobre su lápida, era otra vez su cumpleaños. La tradición de visitar su lugar de descanso casi no tuvo variaciones respecto a años pasados. Visitas de su familia, de su clan, de personas que no conocía realmente pero que respetaban y admiraban la leyenda del genio Hyuga, ex compañeros e incluso del ocupado Nanadaime. Al atardecer, esperaba la visita de su ex equipo, sorprendiéndose al ver sólo a Lee, el hijo de éste y Guy sensei.

Neji los miró derramando lágrimas, mientras Metal Lee permanecía respetuoso y algo acongojado. Pero Neji no podía pensar en eso, no cuando Tenten no estaba. Entonces sintió algo que no había sentido desde hace demasiado tiempo. Dolor. Miedo. Desesperación. Se sorprendió que aún fuera capaz de sentir con tanta intensidad. ¿Dónde estaba ella? ¿Ya lo había olvidado?

Dio una rápida mirada a su meñique. El hilo rojo seguía allí. Dada su continua presencia, a veces olvidaba su existencia, aceptando sin darse cuenta el hilo como parte de sí, aunque había rogado porque desapareciera y Tenten dejara de estar atado a él.

Empero, seguían siendo almas gemelas, ella no se había olvidado de él.

"—Entonces, ¿estará bien?"

La idea de que algo le hubiera pasado era mucho peor. Tomó una longitud larga del hilo, lo apretó contra sus manos y juntó su frente contra sus puños.

"—Por favor, funciona"


A pesar de que tenía un mejor control de chakra que la kunoichi, ésta era mucho más experimentada. Tenten sabía que el manejo de chakra era su punto débil, así que convirtió su resistencia en combate en su fortaleza. Le dijo a Shinki que lo haría caer tres veces, de diferente manera cada una, y que aprendiera de cada una de ellas.

En su arrogancia, Shinki no le creyó y atacó con su arena de hierro de manera casi automática. Una distracción en forma de lluvia de kunais y objetos punzo cortantes ocultó una enorme cantidad de agua que no supo de donde vino. Lo desestabilizó por completo, y Tenten se encargó se inmovilizarlo con cadenas.

—Estando en Suna, imagino que nunca te enfrentas a este elemento. No lo conviertas en tu punto débil— dijo la kunoichi desapareciendo la masa de agua ante la mirada sorprendida de Shinki.

La segunda vez atacó más rápido, estacas formadas de la arena de hierro atacaron a Tenten, quién invocó un escudo. Shinki aprovechó esto para guiar su arena a ella y apresarla de las piernas. Antes de hacer el agarre más fuerte para que ésta se rindiera, Tenten hizo dos sellos y una explosión lo cegó, y al mismo tiempo, se sintió rodeado por brasas. En su confusión, su arena de hierro lo protegió rápidamente y Tenten se vio liberada. Tuvo que alejarse, sentía las llamas calentando su arena, pero punto que alcanzaba, punto que explotaba y ocasionaba el mismo problema. Notó tardíamente que, si su contrincante había deshecho la invocación de agua, pero no así de las armas derramadas, era por alguna razón. Se sintió abrumado, y de repente, tan pronto como había empezado, el fuego desapareció.

—Aunque lo parezca, no lanzó kunais al azar. Los que estaban incrustados más cerca de ti tenían un mini sello explosivo, y otros esparcidos invocaban fuego.

Y por último, la tercera, Tenten aprovechó la fatiga del gennin y la menor velocidad de su arena de hierro. Lo obligó a concentrase en otra lluvia de kunais, y en un punto descuidado Tenten apareció. El hierro alcanzó a contrarrestarla, pero con rápidos golpes y patadas pronto encontró un hueco y golpeó a Shinki con la mano abierta en la frente. Shinki cayó.

—Cuando supe que ese golpe te daría, tuve que darme prisa en cambiar el puño a mano abierta, espero no haberte lastimado— dijo mientras ayudaba al chico a levantarse. Tenía una sonrisa nerviosa y juntaba sus manos a modo de disculpa. Luego, retomando su porte de maestra, puso sus manos en la cintura y endureció su tono—tienes que mejorar tu velocidad, entiendo que ya eres un ninja excepcional, pero ni el mejor escudo debería prescindir del taijutsu, pudiste esquivar mi golpe o…

—No, te equivocas— Shinki frunció el ceño—eras demasiado rápida.

El castaño vio a la mujer con la mirada dubitativa, Suna estaba lleno de ninjas notables, pero la velocidad de la Kunoichi era casi anormal. A Tenten no le pasó desapercibido la sombra de curiosidad en el rostro de Shinki.

—Oh, bueno…—Tenten elevó su mirada recordando a los veloces monstruos que tuvo como compañeros y maestro de equipo, y se mordió el labio de manera casi cómica—es una larga historia.

Para sorpresa de la castaña, el gennin se inclinó en muestra de respeto.

—Gracias por las lecciones, Tenten-sensei.

Sin conocimiento de los ninjas que estaban entrenando, un pelirrojo deshacía su técnica de tercer ojo.


De regreso a la torre del Kazekage, Tenten insistió en llevar a Shinki a su habitación, la cual quedaba en la otra ala del edificio.

—Prefiero estar en el mismo lado que mi tío Kankuro, no me gusta presionar a mi padre por su atención—contestó cuando Tenten lo cuestionó.

Tenten sonrió irónica, pensando que Shinki era el caso contrario de Boruto. Tenten pasó todo el camino hablando con el gennin. El carácter del castaño no amedrentó a Tenten, acostumbrada como estaba a un ninja tan estoico como Neji. Cuando llegaron a la recámara, la chica cayó en cuenta de que, por seguirla, Shinki no había cenado. A sí mismo, que, en su depresión, en la hora de su almuerzo había decidido que no podía comer y terminó por guardar sus adoradas bolas de sésamo en un pergamino.

—Dime, Shinki, ¿qué tal llevas las técnicas de invocación?

—Básico, no es de mis especialidades

—Bien, qué tal esto —Tenten sacó un pequeño pergamino y lo extendió en el escritorio de Shinki— si logras invocar lo que hay aquí, es tuyo.

El castaño miró que la kunoichi estaba bastante entusiasta, así que aceptó. Al segundo intento, para su consternación, apareció un plato de bolas de sésamo.

—Todo tuyo—Tenten revolvió el cabello del chico y salió de la habitación camino a la suya propia.

Al llegar, se encontró con la sorpresa de que su puerta estaba abierta, y Gaara se encontraba dentro frente al buró donde se encontraba la fotografía de Neji. Tenten se sonrojó, pero considerando que el Kazekage podría querer decirle algo importante en calidad de shinobi, compuso su rostro y se puso frente él.

—Kazekage-sama—dijo con una leve reverencia.

—La vela volvió a encenderse, supuse que sería una gran pérdida si por accidente el retrato se incendiara. —dijo mientras tomaba el marco.

Tenten volvió a sonrojarse, no había tenido el suficiente cuidado.

—Muchas gracias, Gaara-sama—dijo sin poder mirarlo a los ojos.

—¿Es un día importante? —preguntó, buscando la mirada café de la chica.

La pregunta la descolocó, y terminó por ver directo a los ojos aquamarina del pelirrojo.

—Hoy hubiera cumplido 32 años, sé que… que ha pasado demasiado tiempo, pero…

—Era un excelente ninja y compañero, nunca pasara demasiado tiempo, Tenten.

Tenten sentía que el pesado vacío de hace unas horas había sido aligerado por su inesperada convivencia con Shinki, y ahora, con las palabras de Gaara, un agradable calor se expandía por su ser. No pudo contestarle. Menos aún cuando el pelirrojo extendió su mano entregándole el retrato, y al tomarlo, Tenten pudo sentir por un segundo que percibió extrañamente largo, que los dedos de ambos se rozaron con una delicadeza inusual para ella.


Pasaban las horas, entraba la noche, lo que ocasionó ansiedad en Neji. Tenten no aparecía y tampoco lograba percibirla, hasta que inesperadamente un calor envolvió su meñique, y la sintió. A diferencia de otros años, donde sentía dolor, rencor y resignación cercando a Tenten, percibió ánimo, sorpresa y emoción, para consternación de Neji.

—Tenten, ¿qué está pasando? —murmuró mientras una pequeña e inesperada oleada de calor lo recorría.


Notas: Perdónenme por no poner la marioneta de Shinki en el entrenamiento, así como muchas de sus técnicas, pero escribir escenas de combate no me es fácil, además, Shinki está muy vaciado, hay que admitirlo (quiero decir que tiene DEMASIADO poder), describir una batalla con esos elementos extras ya era excesivo para mí. Perdonen también lo OC. Canónicamente, las bolas de masa de sésamo son la comida favorita de Tenten.