Todos los personajes de esta historia pertenecen a la gran sensei Rumiko Takahashi, realizo esto sin fines de lucro

-Cambio de escena.
-diálogos-
"pensamientos"

Chapter 6

Descubriendo secretos

Nos dirigíamos con paso firme hacía la mesa, yo estaba con los nervios de punta es que no entendía que tenía planeado ese idiota, que ganaba con todo esto, miré su rostro y vi una sonrisa de medio lado, pero no de esas sonrisas agradables si no de esas cargadas de maldad y burla será acaso que planea hacer algo?, o tal vez quiera ridiculizarme y hací cobrarse por lo que pasó en Nerima?, si es eso está muy equivocado porque no dejaré que me humille, no señor.

Llegamos por fin a la mesa y todas mis especulaciones se fueron a la basura cuando Saotome me presentó.

- Mousse, Shampoo- ellos prestando atención, el joven se levantó de su asiento– ella es Akane Tendo mi prometida- terminó con sarna, acaso miraba de reojo la expresión de la chica? O me estaba equivocando.

- Akane ellos son Mousse mi gran amigo y su pro..me..tida Shampoo- dijo arrastrando lo último

- vaya eso sí que es una buena noticia, te lo tenías bien escondido eh- dijo el joven felicitando a Saotome a diferencia de la chica, que por cierto era una joven muy hermosa.

- Sí amigo quería que todo fuera una sorpresa, pero sentémonos- pronunció señalando los asientos secundado por el joven.

Nos acomodamos en la mesa, el egocéntrico me sorprendió con lo caballeroso que podía ser, abrió mi silla para que me sentara, claro apariencias apariencias, yo me encontraba sentada a su lado justo frente a la otra pareja, en seguida el mesero nos trajo la carta para después retirarse con nuestro pedido, yo no sé qué habré ordenado porque no entendí lo que decía la carta pero no lo iba dar a notar, lo hecho hecho está y lo que sea que haya pedido me lo comería a como de lugar no quería quedar como una tonta, mi vista se desvió hacia la joven la cual era muy hermosa y elegante a la vez, con un vestido color rojo muy ceñido a su cuerpo un poco exagerado y provocador para mi gusto pero igual se veía hermosa, ella también me miraba pero tenía algo en su mirada que no podía descifrar muy bien, acaso era odio lo que dislumbraba en su mirar?, no no no creo, digo por qué me odiaría? Yo no le había hecho nada, no que yo sepa, aunque creo imaginarme por qué o mejor dicho por quién se debía, pero noooo han de ser solo ideas mías.

- y bien cuéntenos, cómo se conocieron?- preguntó el joven captando la atención de todos

Yo me encontraba demasiado nerviosa, ahora que íbamos a decir, desvié mi mirada hacia el egocéntrico quien no se inmutó ante la pregunta

- Bueno a decir verdad fue una situación algo graciosa- comenzó con su relato, yo me dediqué a oír lo que iba a decir pero la espinita del desquite por lo ocurrido al medio día se clavó en mí y no me permitió callarme.

- hací es- sus miradas se posaron en mí y el egocéntrico me miró con desconcierto – verán, iba caminando por la calle y él- dije señalándolo – me bañó accidentalmente de lodo con su automóvil-

- entonces – me interrumpió – muy cortes mente me bajé del auto y le ofrecí mi ayuda – mintió poniendo una pose de caballero, pero no lo iba a dejar

- jajaja no es verdad, pero que gracioso- dije golpeando levemente su hombro con toda confianza si quería que fingiera ser su prometida lo iba a hacer bien, ok está bien quería una pequeña venganza – yo estaba muy enojada y grité un poco de cosas entonces él se detuvo, bajó del auto muy enojado y empezamos a discutir-

- claro que no fue hací querida, que no recuerdas bien- decía con los dientes apretados

- claro que lo recuerdo bien que..ri..do- repetí sus palabras en son de desafío – después resultó que él conocía a mi padre, se dirigía a nuestra casa asique un encuentro entre nosotros fue inevitable y comenzamos a discutir nuevamente- ja toma esa, vamos a ver como sales de esta, sonreía con satisfacción.

- bueno está bien lo amito discutíamos bastante pero ya saben lo que dicen, del odio al amor hay un solo paso- dijo encogiendo los hombros queriendo acabar la conversación, pero yo no iba a permitir

- cuál amor, si éramos como perros y gatos, eso pasó mucho pero mucho después- decía conteniendo la risa al ver la disque inquebrantable expresión de Saotome

- Si pero me di cuenta que no podíamos seguir hací y conquisté tu corazón-

- claro después de tanto rogarme yo te acepte, es que me diste mucha lástima – esa fue la cerecita del pastel para qué pedir postre?.

- JAJAJAJAJAJA por kami – reía Mousse sosteniéndose el estómago y tratando de tapar su boca para no ser escuchado – No puedo creer que el gran Ranma Saotome, el conquistador de todas las mujeres le haya rogado a una – seguía tratando de controlar su risa.

Hubiera pagado por que alguien le tomara una foto directo al rostro del egocéntrico para recordar este hermoso momento de cómo su rostro tuvo la expresión de furia y que su ego estaba por los suelos, en verdad que es una dulce la venganza.

- claro que no te rogué- decía con mucho coraje en sus palabras – además tú eres la que siempre me vive diciendo que estas completamente enamorada de mí-

- claro que si me rogaste, además eres tú el que siempre me vive jurando amor no yo - pero que imbécil como dice eso

- claro que no-

- claro que si-

- que no….que si…que no….que si- estábamos en ese tira y jala

- míralos amor ya discuten como marido y mujer, que hermosa pareja hacen no crees- eso nos sacó de nuestra discusión él con su rostro nuevamente inmutable y yo tan roja como un tomate

Nada, ella no respondió solo se dedicó a mirarme y ahora si estaba claro como lo hacía, era odio sin lugar a dudas, que es lo que pasa aquí, habrá algo que estos dos ocultan?

Nuestro pedido llegó a la mesa sacándome de mis cavilaciones, la comida se veía deliciosa para mi suerte al parecer había ordenado pollo y estaba exquisito.

La cena transcurrió de forma normal, Saotome y Mousse hablaban amenamente mientras Shampoo y yo nos manteníamos en silencio, terminamos y nos dirigimos a la que era casa de Saotome, al parecer Mousse y compañía se encontraban hospedados ahí, que incómodo podría llegar a ser la situación. Llegamos a la casa, era enorme típica casa de hombre rico lleno de lujos y comodidades, con una fuente exterior la cual la limusina tenía que rodearla para dejarnos en la enorme y elegante puerta de la entrada, al entrar había frente a nosotros una enorme escalera que se dividía de lado a lado me imagino que ese era el camino hacía las habitaciones.

- Bueno fue una hermosa velada pero ya debemos ir a descansar, mañana lamentablemente tengo que ir a la oficina muy temprano- decía Mousse secundado por Shampoo quien solo asintió

- si yo también tengo que ir a la oficina, Akane nosotros también tenemos que ir a descansar- secundó Saotome mirando fugazmente a la chica quien le devolvió una mirada cargada de odio – bien… que descansen-

Subimos los cuatro la enorme escalera y al llegar al final ellos se fueron a la derecha y nosotros a la izquierda, esperen que está? dijo descansar…no….nosotros….jun…..juntos pero qué?

- cómo? yo no voy a entrar ahí con usted- dije una vez que salí de mi estupor y que nos encontrábamos solos

Si si lo hará- dijo sin darme tiempo a nada abrió la puerta y me introdujo a la habitación

- pero cómo se atreve?- reclamé moderando mi voz para no ser escuchada – esto no forma parte de nuestro acuerdo-

- ja ni formará, ni crea señorita Tendo, no tengo malos gustos ni que tuviera tanta suerte, estos solo son pequeñísimos detalles nada más-

- pero que grosero, grandísimo idiota ni que usted tuviera la suerte, ya quisiera además no estoy loca para permitir que alguien como usted se acercara a mí- imbécil como podía ser tan estúpido

- mire le guste o no tenemos un trato y lo cumplirá hasta el final me entendió asique es mejor dormir de una vez- suspiró ondadamente de forma cansina estaba harto de discutir esa mujer lo sacaba de quicio muy fácilmente.

Estaba cruzada de brazos muy enojada por el egocéntrico ese, pero tenía razón era mejor dormir estaba exhausta debía dormir un poco, me miré de arriba abajo y me acordé de mi ropa no podía dormir con ese vestido, en toda la algarabía de enante no sabía dónde estaba mi maleta con mis cosas asique la empecé a buscar con la mirada si prestarle atención a ese estúpido.

- Si busca su maleta no la encontrará aquí-

- qué? Y por qué no?- dije con los brazos cruzados muy molesta

- porque mandé a botar todos esos trapos viejos que dice llamar ropa- dijo con una sonrisa de medio lado

- ahora si lo mato- pronuncie para mí misma alzando mi puño bien apretando, con cabeza baja y los ojos fuertemente cerrados tratando de contener la ira ya estuvo bueno de insultos.

- no se ponga hací tranquila, en el armario hay suficiente y nueva ropa para usted escogida especialmente por Pierre, pero que exagerada- dijo meneando la mano en forma de que me importismo.

Después de esa actitud quedó tendido en el suelo ya que mi linda zapatilla fue a parar directamente en su cabeza, me giré hacia el armario y encontré ropa para dormir que consistía en una blusa ligera de tirantes color blanca y una pijama celeste ajustada que daba un poco más arriba de mis rodillas, muy cómoda en verdad asique con pijama en mano me dirigí al que al parecer era el baño y no me equivocaba, era un enorme bañó con un jacuzzi al parecer muy elegante y espacioso tranquilamente cabria la sala de mi casa ahí, cuando regrese vi a Saotome ya cambiado con ropas de dormir recostado en la cama con los brazos cruzados y muy molesto.

- es usted una salvaje- fue lo que dijo sin salir de su posición

- y usted un grosero, estamos a mano, ya me debía algunas de alguna manera tenía que cobrármelas- respondí también enojada.

Pero ese enojo se desvaneció para convertirse en nerviosismo al ver cómo me miraba era bastante incómodo, pero al instante desvió la mirada.

- y bien? Se va a quedar toda la noche ahí parada?- preguntó aún con la mirada desviada

- estoy esperando que se salga de la cama para poder acostarme-

- y yo porque tendría que salir de MI cama- dijo acentuando lo último

- no pensará que dormiré con usted-

- pues no le queda de otra porque no pienso moverme de mi cama o bien puede dormir usted en el piso- quería picarla un poco además no pensaba moverse de su cama

- en verdad que es un grosero, debería ser caballero y cederme la cama-

- caballero yo? con una marimacho como usted que casi me mata con una zapatilla no lo creo- culminó enredándose en sus sábanas

- como que marimacho, estúpido imbécil salga de la cama ahora mismo- dije golpeándolo con la almohada

- si marimacho y mil veces marimacho con esa fuerza bruta que tiene quien pensaría que es mujer y no me voy a salir de mi cama- dijo tapándose aún más con las sábanas mientras le seguían dando almohadazos.

- AHORA SÍ USTED SE LO BUSCÓ-

Akane saltó en sima de él golpeándolo lo más fuerte que podía con las almohadas mientras él no se quedó atrás y también se unió a la contienda con la misma arma provocando que una nube de plumas se regara por toda la alcoba y dos disque adultos parados en la cama exhaustos después de una larga contienda

- se….se rinde- dijo agitado

- claro que…. Que no- respondió de la misma forma

- pues yo no saldré de mi cama- se sentó con las piernas cruzadas asiendo pucheros cual niño malcriado, actitud que enterneció a Akane pero solo por un minuto quien adoptó la misma posición.

- entonces le propongo algo-

- ya deja de llamarme de usted somos casi de la misma edad- dijo con los brazos cruzados y un ojo abierto

- bueno ya te propongo algo-

- qué cosa?-

- juguemos piedra papel o tijeras si yo gano me quedo en la cama y si tu ganas pues te quedas tú que dices aceptas-

- ni loco eso es un juego de niños no estoy para esas cosas- se acostó y simplemente se giró dándome la espalda

- qué acaso tienes miedo- lo desafié haber si conseguía que aceptara

- claro que no tengo miedo solo que no caeré en esos estúpido juegos-

Me enojé mucho por su actitud tanto que con una patada lo empujé fuertemente cayendo pesadamente en el piso lo vi levantarse fúrico con los puños apretados a ambos lados de su cuerpo yo ni me inmuté solo sonreí satisfecha, estaba decidida a ser un dolor de cabeza para él, en qué demonios pensaba cuando se le ocurrió meterme en esto?

- el piso es cómodo noooo?- dije con sarna

- POR QUÉ ME TIRASTES DE MI CAMA- grité solo lo suficiente para que ella escuchara

- óyeme yo no te he dado permiso de tutearme-

- me vale respóndeme lo que te pregunté o si no….-

- o si no que- lo reté, al parecer fue un error ya que me tomó en brazos cual costal de papas, me colocó en el suelo sin ninguna delicadeza y sin darme tiempo a nada me tiró unas sábanas y almohadas en sima de mi cabeza y se acostó en su cama pero yo en el acto me volví a subir, el me miró desconcertado.

- acaso te caíste de la cuna de chiquita- me preguntó el muy imbécil yo me fui de bruces contra la cama por las idioteces que decía

- que dijiste- unavena comenzó a palpitar en mi sien

- lo que oíste, nunca vi a alguien tan testarudo es eso o que te golpeaste fuertemente las cabeza-

-mejor sierra la boca y vamos a dormir antes de que alguien termine en el hospital- amenacé, estaba muy enojada pero también cansada solo quería dormir

No me respondió nada solo me dio la espalda colocándose en su orilla y yo hice lo mismo tratando de conciliar el sueño aunque quien podría con ese imbécil alado.

A la mañana siguiente:

No sé a qué hora me quedé dormida solo sé que a pesar de la posición en la que dormí y el desvelo me levanté perfectamente al parecer esa cama era demasiado cómoda, ahora entiendo por qué Saotome peleaba tanto por ella anoche.

Me levanté saliendo de la habitación, estaba buscando la cocina cuando algo en el camino llamó mi atención eran Saotome y Shampoo conversando en lo que parecía la sala, asique me acerqué sigilosamente para tratar de oír lo que decían a ver si al fin descubriría de una vez por todas lo que pasaba entre esos dos.

- en verdad la amas, tan rápido me olvidaste?- me dijo lastimera tomándome por sorpresa no creí que pudiera ser más sínica y falsa.

- eso ya no es de tu incumbencia- le dije destilando todo el odio que sentía por ella

- SOLO DIME SI LA AMAS- me gritó comenzando a llorar

- por favor basta de teatros que ya no te quedan, no seas sínica no tienes ningún derecho a reclamarme nada- le dije con una seguridad que dentro de mi estaba comenzando a flaquear

- Ranma por favor déjame explicarte todo- decía la muy sínica llorando lágrimas de cocodrilo tratando de envolverme

- no tienes nada que decirme te largaste sin darme ninguna explicación tuve que enterarme por mi cuenta quedando como un idiota, agradece que estas con Mousse si no ya habría acabado con tigo - dije muy enojado tratando de controlarme para no matarla

- ASLO MÁTAME A MI NO ME IMPORTA MOUSSE YO SOLO…..- no la dejé continuar no se lo iba a permitir la arrimé contra la pared tomando su cuello con rabia, no pude controlarme al ver lo que podría llegar hacer con tal de obtener lo que quería

- dame una- le indique de forma amenazante con mi otra mano libre – solo una buena razón para no matarte aquí mismo- vi miedo no no solo eso era terror en su mirada

- tu …..tu- decía con dificultad por mi agarre – tu aún me amas- soltó por fin.

Maldita, logró desestabilizarme, sentí unas inmensas ganas de llorar pero de coraje, acaso tenía razón? Aún la amaba?, tenía mi mirada a un lado pero la volví a enfocar en ella la solté un poco brusco y ella calló a un lado agarrándose el cuello y tosiendo con dificultad, ahí sentada mirándome sin parar de llorar yo solo le dedique una mirada de desprecio y me fui del lugar inmediatamente su solo presencia me asfixiaba causando que creciera más mis ganas de matarla, pero no se la iba a poner tan fácil debía destruirla lentamente que pague por cada lágrima y sufrimiento que pasé.

- YO SÉ QUE TODAVÍA ME AMAS- la escuche gritar desde el lugar donde la deje pero yo continúe mi camino.

Akane no salía de su estupor, tenía el presentimiento que esos dos tuvieron algo que ver pero nunca se imaginó que llegaba a tal magnitud y lo peor de todo es que Mousse y ahora ella se encontraban en el camino, sintió algo de temor al pensar en que estaba planeando Saotome en su mente retorcida y su corazón dolido

Al otro lado de Tokio:

Se encontraba en su oficina como león enjaulado caminando de un lado a otro tratando de calmar la rabia que sentía, la misma que sintió cuando se enteró de toda la verdad, ya se había desquitado con el chofer, con la secretaria, con su padre hasta con Ryoga arrasó pero aún no se sentía desahogado totalmente, en la oficina tan solo tenía que firmar unos papeles he irse a casa pero con la mente en otro lado y sin querer ir a casa no pensaba en el trabajo por ahora, pero en lo que si estaba pensando era en planear su siguiente movimiento antes de desenmascarar a esa hipócrita.

- Llame a la señorita Tendo y dígale que la espero aquí en la oficina para ir a almorzar- le informó a su secretaría cortando en el acto la conversación.

- en seguida señor Sao….- no alcanzó a responderle porque ya le había cortado mejor hacer lo que decía su jefe ya que hoy al parecer no estaba de humor y dándose prisa llamó a Akane para informarle lo que le habían dicho.

Akane se encontraba ya en el cuarto aún asombrada por lo que se acababa de enterar, ahora como iba a actuar delante de Saotome después de esto, sentía mucha pena por Mousse ya que tenía a su lado a una mujer mentirosa, que no lo amaba y que al parecer era capaz de todo por conseguir lo que quería, no sabía si decirle a Saotome lo que sabía pero para qué contarle? Al fin y al cabo no era asunto suyo.

Su celular sonó asiéndola pegar un pequeño susto ya que se encontraba distraída en sus pensamientos, era la secretaria de Saotome indicándole que la esperaba para almorzar, los nervios se le pusieron de punta, ahora que quería, será que se dio cuenta que lo había visto hay por todos los dioses y ahora?

El chofer la llevó hacia las oficinas de Saotome, se adentró en el gran edificio pero iba tan ensimismada en sus pensamiento que no se fijó bien y tropezó muy fuerte contra otra persona haciendo que perdiera el equilibrio pero no calló porque con quien tropezó, al parecer un hombre, la había sujetado de la cintura evitando la inminente caída, se separó de el haciendo una reverencia pidió disculpas y dando las gracias se encaminó nuevamente hacia su destino, sin notar que aquel hombre no le quitó la vista de en sima hasta que entro en el ascensor al parecer había quedado prendado de la joven algo raro en él ya que no se fijaba mucho es eso al ser un despintado total.

KimaSaotomeTendo