Nueva viñeta, muchísimo más extraña que las anteriores. Sé que pensarán que la viñeta no dice nada, pero si leen con atención se darán cuenta que dice mucho.
Disclaimer: Nada es mío, todo es de la rubia esa.
G, gracias por las correcciones. Eres un sol.
Entramos al local, nos sentamos en el lugar más apartado y ordenamos nuestros tragos. Era agradable estar con ella, pero al mismo tiempo era bastante incómodo. No sabía cuánto tiempo estuve "fuera", no sabía cómo era mi relación con Pansy antes del encierro, no sabía cómo abordar el tema…
Su risa me llevó de vuelta a la realidad y la miré. Se estaba riendo de mí, sus ojos la delataban. Cuando estábamos en el colegio, siempre se reía y bromeaba por mi innata indiferencia o desconexión con el mundo que me rodeaba, seguía igual y a Pansy le seguía causando gracia.
—Veo que conservas intacto tú sentido del humor, querida.
—Sí, bueno, siempre fuiste bueno en provocar mi risa, Theo, y por lo que veo eso no ha cambiado.
Me encogí de hombros y sonreí. Si quería sobrevivir a esa noche, no me quedaba otro remedio. Ahora, había algo que tenía que preguntarle y sabía que, con ella, lo mejor era hacerlo directamente y sin suavizar nada.
—Pansy, ¿qué me sucedió? ¿Dónde estuve?
La escuché suspirar mientras desviaba la mirada. Eso fue un claro indicio de que algo estaba mal y que, definitivamente, no me gustarían las respuestas que iba a darme.
—No sabría decirte con exactitud. Te perdí la pista hace unos tres años; después de eso no tengo idea qué te sucedió o dónde estuviste.
—Ya, pero antes sí lo sabías. Creo que estuve encerrado prácticamente desde que salimos del colegio.
El camarero llegó con nuestros tragos y la conversación se cortó. Me pregunté qué tan grave era lo que había pasado como para que ella no quisiera contarme. Y de pronto sonrió y me miró, con esa clase de mirada que vaticinaba comentarios divertidos e incómodos hacia mi persona.
—Blaise siempre pregunta por ti.
¿Por qué tenía que mencionar a Zabini justo ahora? Cuando salimos del colegio las cosas entre nosotros no quedaron bien. Teníamos ideas distintas, tomamos caminos distintos y dejamos de hablarnos.
—Pansy, no me interesa saber nada que tenga que ver con Zabini.
—Qué lástima, Theodore, porque yo sí quiero saber todo con respecto a ti.
Sentí un escalofrío al escuchar aquella voz a mis espaldas. ¿Por qué…? ¿Por qué mi noche se tenía que arruinar con su presencia? Me giré y lo miré fijamente. Mataría a Pansy por haberle dicho a ése que nos juntaríamos.
—Zabini…
¿Críticas? ¿Tomatazos? ¿Galletitas? Todo será bienvenido.
