Ubicándose
La mañana se presentó, para algunos, fue seguir con el insomnio, la preocupación de lo que había pasado no los dejaba dormir, para los atacados, fue el despertar, algo de dolor, y pocas ganas de levantarse.
Hotaru terminó durmiendo en el cuarto "celeste", la cama era pequeña y ella también, además era la única mujer en el lugar, por eso Gato creyó que era mejor que durmiera sola.
Billy durmió en el sofá, mientras que Gato y Ryuji se quedaron despiertos en la cocina.
-Fue ese tipo, yo se quién es… esa basura…- Decía Gato, sentado a la mesa, miraba a Ryuji.
-Bueno, pero no la mató, está viva, la revisaste?- Ryuji hablaba para calmarlo, apoyado contra la mesada y con un cigarrillo en la mano.
-No, la idea no es matarnos, solo quiere que lo dejemos en paz- "al igual que yo trato a Hotaru…" Pensó con algo de angustia.
Hotaru despertó, aquel cuarto era todo celeste, el piso cubierto por una la alfombra azul, la cama blanca y las sábanas azules… ella miró a su alrededor, era obvio que estaba en el cuarto de un chico, la noche anterior estaba muy aturdida, no recordaba como terminó durmiendo ahí, si que la había traído su hermano, pero del resto casi nada, se sentó en la cama, - Itokatsu!- Gritó, se levantó de inmediato buscando a su mascota, esta estaba en la cocina, siendo asediada por Ryuji.
La chica se levantó de la cama, al costado de esta estaba su bolso, lo abrió y empezó a buscar ropa para cambiarse.
" Donde estaremos?" pensaba, mientras se desabotonaba su casaca, " Este es el cuarto de un chico, espero que no venga… justo ahora" la chica miraba a su alrededor, también se sacó su pantalón.
Mientras ella caminaba semidesnuda por la habitación, la puerta se abrió de repente, era su hermano, quien venía a ver si todo estaba bien.
-ONI-CHAN!!- Gritó histérica mientras se tapaba con sus ropas.
Gato cerró la puerta de inmediato, "Soy un degenerado" Pensó.
-Vi a mi hermanita! Madre perdoname!!- Decía al aire, como buscando el perdón de su desaparecida madre.
Ryuji quien miraba desde la cocina estaba desfalleciendo de risa, con Itokatsu en brazos.
-Parece que tus dueños están peor que yo…jejeje- Le dijo al pobre animalito, mientras este trataba de soltarse.
Billy despertó en el sofá, los rayos del sol entraron por la ventana, pegando en sus ojos, haciendo imposible el ignorarlos.
Se sentó, miró a su alrededor, toda la noche anterior volvió a su memoria, pero, al encontrarse en aquella amplia sala, se dio cuenta donde estaba.
"Mierda, este lugar" Pensó, mientras relojeaba cada rincón con la mirada, "Si lo trajo acá, va enserio…", Se levantó, una pequeña molestia persistía en su abdomen, producto del ataque.
-Yamazaki?- Dijo, caminó hasta la cocina, donde Ryuji seguía jugando con Itokatsu.
-Quedate quieto, bicho del demonio!- Ryuji trataba de agarrarlo, mientras el animal subía por los brazos de Ryuji, hasta su espalda.
-Peluquín nuevo?- Billy trató de hacer su entrada.
-No, esta es tu nueva novia, pedazo de imbécil, dale un besito- Ryuji y su temperamento, agarró al animal y trató de lanzárselo a Billy, en cuanto su dueña apareció para salvarlo.
-No! Tarado!- Hotaru entró en el momento exacto, agarró a su mascota en brazos, y esta se acurrucó en el hombro de su dueña.
-La boquita pendejita, a mi no me llamás tarado, ok?- Dijo Ryuji, parándose delante de la chica de forma amenazante.
La chica se sintió intimidada por el hombre, lo miró enojada y caminó hasta la mesa, tomó asiento, con su mascota en brazos, se quedó callada por un rato, hasta que Ryuji se acercó.
-Estás bien?- Dijo, sorprendiendo a la chica.
-S…si- Hotaru estaba sin poder creerlo, "Este desde cuando se preocupa por mí? -me duele la cabeza- siguió. –Donde estamos?- La chica miraba a su alrededor, sorprendida por lo amplio del departamento.
- En mi casa, no te acomodes tanto que este no es el hotel de la familia Futaba, borrega- Ryuji replicó, mirando de reojo a la chica.
Billy estaba expectante, por dentro lo carcomía la impotencia, "Hotel?!" Eso quería decir que Gato estaba viviendo ahí?! Con él?! "Eso es injusto!" pensó, " Tantos años de compartir peleas y torneos y ese idiota se lleva lo mejor!?" Billy seguía maldiciendo internamente.
Gato caminó hasta la cocina, abrió la heladera como si nada, sacó una botella de leche, y volteó a ver a Ryuji – Tenés un platito?- Preguntó, sosteniendo la botella.
-Fijate arriba- Ryuji no estaba molesto ni sorprendido con la actitud de Gato.
Gato siguió, sacó un platito de la alacena, lo puso en el suelo, vertió un poco de leche, de inmediato Hotaru acercó a su mascota.
-Gracias, hermanito- La chica miraba a su hermano, mientras acariciaba a su mascota, esta, tomaba desesperado la leche.
-Heu! La leche es para las personas… y Billy, jejeje- Dijo Ryuji, se cruzó de brazos y le sacó la lengua a Billy.
- Bien que te gusta la leche, no?- Billy replicó.
- Y Bien caliente- Dijo, mirando a Gato con una sonrisa cómplice, Ryuji no perdía el tiempo.
Billy una vez más maldecía por dentro. Gato ignoraba a Ryuji, mirando a su hermana.
-Porque estás…con él, hermano?- la chica miraba con desconfianza a Ryuji.
He… no te importa, sos muy pendeja para entender- Dijo, el hombre tomó asiento conservando su seriedad, seriedad que sería interrumpida por el desinhibido Ryuji, quien pasó su brazo por el hombro de Gato hasta su pecho.
-Es mi novio- Dijo, mirando a Gato, este lo miraba con cara de horror.
-Que tarado! Enserio!- la chica se levantó, y se cruzó de brazos esperando una explicación.
-Tarado esta, que te dije?, a mi no me insultas, porque la próxima te bajo todos los dientes, ok?!- Ryuji volvió a su posición, como siempre desafiante y amedrentando a quien se atreva a insultarlo.
-Ryuji!- Gato trató de calmarlo.
-Bueno, bueno, te perdono… por que tu hermano… ah!- Ryuji fue interrumpido por un pellizco de parte de Gato.
Los cuatro desayunaron, cada uno bastante distante del otro, casi midiéndose, Billy tomaba un café en el living, pensando en que hacer, Hotaru tomaba un té junto a su hermano, aunque este no le dirigía la palabra, ni siquiera la miraba, y Ryuji tomaba un café, cerca de la puerta de entrada, parado, mirando a su alrededor, mirando todo su departamento, "Cuan lleno parece, cuando no esto yo solo" Pensó, siguió con su café, la mañana pasó algo tensionada.
Para Hotaru, era un lugar peligroso, no se sentía cómoda ahí, para Gato, era su hogar, después de estar con Ryuji, y todo lo que este le había demostrado, no podía pensar en otro lugar para estar, para Billy, ese lugar, era el que le correspondía. Según el, por derecho.
Para Ryuji era su hogar, nunca se había sentido tan invadido, ni tan acompañado.
Comentarios:
Bueno, espero que no haya sido demasiado engorroso este capitulo, lo siento mucho, pero necesitaba este cap, para poder ubicar bien la posición de cada uno, no se asusten no voy a poner a Ryuji en papel de marica, además faltan muchos personajes por aparecer, TT, sean pacientes, please, gracias por leer.
Lucius.
PD: Ya me acostumbre a esto, jeje… ahora suena The memory remains, (Metallica) un tema que es muy Yamazaki… y bueh, dejen sus reviews!
