Confesiones bajo un cielo estrellado.
-¿Enserio? ¿No está bromeando?.- Winry estaba sorprendida por el comentario del Fuhrer: Van Hohenheim.
-Asi es, quiero que vayas a Resembool y te pido que lleves contigo a Alphonse, por favor.
-Si, aunque ¿Porque tiene que ir Al conmigo?
-Es algo que no te puedo decir, te lo estoy pidiendo como un favor muy especial.
-Si, está bien.
-Bueno, entonces saldrán mañana en la mañana.
Edward y Hohenheim, habían regresado muy entrada la madrugada. Winry y Alphonse los habían esperado despiertos. Después de cenar, Hohenheim le pido hablar algo muy importante con ella.
¿Para que me llevaré a Alphonse a Resembool? Bueno quien sabe, al menos no será tan aburrido como ir con Edward. Por cierto, no lo he visto desde que llegó a la casa...
Como si lo hubiera llamado con la mente se topo con él cuando iba camino a su habitación.
-Hola ¿No te da molestias el auto-mail?
-No, está trabajando muy bien.
-Ehm...- Edward paso de largo, ella quería seguir hablando con él pero no sabia que decirle.- Ed...
-Cuida a Al por mi, por favor.
-¿¿??.- le miro confundida, aunque él no volteo a verla, solo siguió adelante.
A la mañana siguiente, todo estaba listo para salir a Resembool. Se les había asignado al Mayor Armostrong para que fuera su guarda espaldas.
-¡Adiós hermano!.- le grito con entusiasmo Alphonse a su hermano mayor, quien le respondió con una sonrisa triste y un gesto de la mano.
-¿Habrá pasado algo para que Edward esté así? Esta mañana ni siquiera peleamos.
-Si, debe de estar preocupado por algo y no quiere decirme. Así es él.
El viaje estuvo muy divertido, lleno de risas y bromas, Winry se sentía muy agusto estando con Al.
Cuando llegaron a su destino, estaba apunto de ocultarse el sol y el cielo estaba pintado con los colores del crepúsculo lo que lo hacía aun más hermoso el paisaje. Winry bajo del tren entusiasmada, dió un gran respiro a ese aire tan puro y sereno.
-Vaya si que es hermoso.- dijo el Mayor Armostrong viendo el paisaje que se desplegaba ante sus ojos.
-¿Nunca había venido?
-No, es la primera vez.
Mientras caminaban por el sendero de tierra para llegar a la casa de su abuela, Alphonse se detuvo frente al panteón del pueblo.
-¿Podrían esperarme aquí, por favor?
-Ah, si.
Winry lo vio alejarse. ¿Tendría a alguien enterrado ahí?
-Pobre Alphonse-dono, él fue quien más sufrió por la partida de su madre. Ella era su única compañía...
-Pero ¿No tenía a Edward y a su padre?
-No, lamentablemente el señor siempre ha estado alejado de la casa y Edward lo acompañaba en cada viaje o evento que había. Inclusive, iba a la oficina a ayudarle, le servía de experiencia para cuando él fuera Fuhrer.
Se podía ver la silueta de Alphonse frente a una tumba, parecía estar llorando. Después de acariciar un poco la lápida, se inclinó en un gesto de respeto.
-Trishia-sama nació en este pueblo, siempre le contó historias de aquí... Ella murió de una forma admirable y su último deseo fue que la enterraran en el pueblo que tanto amo.
Alphonse se reunió con ellos mientras se frotaba sus ojos, unas pequeñas lágrimas recorrían sus blancas y suaves mejillas, mientras sus ojos dorados estaban ligeramente rojos y cristalinos.
-Listo, gracias.
Winry no se atrevió a preguntar más acerca del tema.
Siguieron caminando en silencio hasta una casa en la cima de una pequeña loma con un anuncio de madera en el que se leía: "Auto-mail's Rockbell". Un perro color negro con el pecho y patas blancas que estaba durmiendo en el patio, se levantó de golpe y corrió hacia ellos ladrando y moviendo la cola alegremente.
-¡Den!¡Hola muchacho!.- estaba muy feliz de ver a su mascota. Se había marchado hace más o menos 1 año y desde que llegó a Rush Valley nunca tuvo vacaciones para ir a visitarlos.
-¡Den! No espantes a los clientes.- una pequeña anciana salió por la puerta de la casa de dos pisos amarilla, fumando una pipa y con un extraño peinado.
-¡Abuela!
-¡Winry! Mi niña hermosa ¿Como has estado?.- se alegro de ver a su única nieta. Corrio a ella a abrazarla.
-¡Abuela! Te he extraño tanto...
-Vamos mi niña, pasa.- se dio cuenta que no venia sola.- Umm ¿Alphonse? ¿Tú eres Alphonse Elric?
-Asi es, ¿Usted me conocé?
-¡Claro que si! Aunque, es probable que ya no me recuerdes ya que la última vez que te vi a ti y a tu hermano tenían 2 y 3 años. Pero vamos pasen, deben de estar muy cansados después de su viaje.
Al entrar en la casa, la cena ya estaba lista. Después de cenar, la abuelita de Winry, Pinako, les contó muchas historias de cuando ella era joven, cuando conoció a Hohenheim y a Trishia, y la alegría que sintió al ver cómo jugaban los pequeños hijos de sus mejores amigos con su nieta.
-Era muy divertido verlos jugar. Tú corrias para todos lados llevando a Edward de la mano y Alphonse los tenía que salir a buscar cuando jugaban a las escondidas.- dijo con una sonrisa en el rostro ante aquel tierno recuerdo.
-Ay abuela...
Si supieras todo lo que me ha sucedido con Edward...
-Muchas gracias por la comida.- dijo Al con una sonrisa mientras se ponia de pie.
-¿Vas a irte a dormir?
-Aun no pero me gustaría ver las estrellas, en Central casi no son visibles.- dijo mientras salía por la puerta principal.
-Lo acompañare...
-Winry, probablemente quiera estar solo.
-No lo creo Alphonse-dono no es de las personas que les guste estar solo. Además, le gusta estar en compañía de Winry-san.
Winry salió detrás de él junto con Den. Al, estaba sentado en el pasto viendo hacia el cielo, el cual estaba despejado dejando ver un hermoso espectáculo nocturno.
-Es verdad lo que decía mamá, son verdaderamente hermosas las estrellas que se pueden ver aquí.
Winry se sentó a su lado.
-Tienes razón. Cuando era niña, me acostaba lo más cerca de la ventana para poder verlas.
-A veces siento celos de mi hermano... Él tiene la oportunidad de ir a tantos lugares, ver tantas cosas, conocer a tantas personas... Incluso está más tiempo con papá.
-¿Porque no los acompañas?
-Siempre he sido muy enfermizo, por lo cual, nunca podía acompañarlos. Como Ed es el legítimo heredero al puesto de Fuhrer nunca estaba en la casa por eso siempre estaba solo con mi mamá... La extraño mucho ahora que se fue...- su voz parecía que de buenas a primeras se quebraria, bajo la mirada al suelo y un mechoncito de su cabello dorado tapo parte de su rostro.
Winry lo rodeo de los hombros con su brazo para intentar darle ánimos.
-Yo no conocí a mis padres, solamente por fotos que tenía mi abuela. Me gustaba imaginarme como me tratarían, los recuerdos que podríamos haber creado... Los recuerdos que tengas con ella debes de atesorarlos, ya que son muy valiosos.
-Eso es lo que me gusta de ti...- le dijo Alphonse mientras levantaba sus hermosos ojos dorados y la miro fijamente con una sonrisa dibujada en su rostro.- Tú nunca nos ves con lástima, con interés ni nada. Solamente como dos chicos de tu edad que quieren ser tus amigos. Apuesto a que mi hermano tambien valora eso.
-Jeje gracias, les agradezco mucho, porque me han dado una muy buena oportunidad para superarme a mi misma y a decir verdad quiero hacer mi mayor esfuerzo para que estén contentos.- le regalo una amplia y brillante sonrisa.- me alegra que estén felices con el resultado.
Las mejillas de Alphonse se pusieron coloradas. Desvío la mirada y se puso a jugar nervioso con sus manos.
-N-n-no e-es nada...
-¡Winry!¡Alphonse! Ya entren a la casa, se pueden resfriar.
-¡Vamos!.- le dijo la joven mientras le daba la mano para ayudarle a levantarse.
Él tomo su mano con una sonrisa amable aún con sus mejillas encendidas en color rojo.
¡Hola! Como siempre Misaka-chan reportandose \(n.n)/
¡Muchas gracias por acompañarme hasta este capítulo!
Nos vemos la proxima~~
