Misiones, cartas y enojos

No había sufrido más que unos leves raspones con la caída, uno en la mejilla, otro en la rodilla y el último en el codo, pero más que eso, no había ningún gran dolor físico que pudiera lamentar. No obstante, había algo que aquejaba a la castaña mucho más que sus tres pobres raspaduras, e inconscientemente, se odiaba por ello.

Desde aquella primera práctica de quiditch, Ron no se había acercado a ella, no le había hablado, no la había saludado y ni siquiera se había preocupado de disimular esta actitud, si no que cada vez que la Castaña se acercaba, el chico simplemente se alejaba. Y no era como la primera vez cuando el pelirrojo se había enojado por envidia y celos, ahora era distinto, era como si el chico mostrara cierta incomodidad, como si la sola presencia de Mark le recordara algún deber, alguna obligación, era como si, sencillamente, él intentara evitarla.

-¡Hola Ron!- lo saludó uno de esos días con la esperanza de que las cosas cambiaran. Ron estaba solo en la sala común terminando un informe.

-eh... Hola Mark…- le respondió éste parándose inmediatamente y mirando hacía todos lados. Hermione entendió que las cosas no habían cambiado - mmm… debo irme... adiós.

La castaña lo quedó mirando mientras el chico se iba, para nada sorprendida por esta reacción ya casi cotidiana donde lo máximo que podía apreciar era su espalda cuando éste la dejaba.

-Hola Mark-

Hermione se giro rápidamente para ver a Harry venir de los dormitorios. Traía consigo un pedazo de pergamino y una pluma, y se sentó justo en el lugar que había dejado Ron desocupado.

-¿Qué vas a hacer?- se extrañó la castaña al verlo, dado que ella y el moreno habían terminado todos sus deberes el día anterior (Ron no los había querido hacer con ellos, por eso tenía que estar terminándolos solo)

Harry miró el papel y negó con la cabeza - nada, tenía que escribir algo pero ahora no puedo- dijo aproblemado y un tanto cabizbajo. Hermione, confundida aún por la actitud del pelirrojo, no tomo mucho en cuenta esta actitud.

-¿te puedo hacer una pregunta Harry?-

El chico asintió

-¿Haz notado a Ron extraño últimamente? Digo, tú lo conoces mejor y bueno…-

Harry lo miró extrañado y negó con la cabeza. Él sentía que el comportamiento de su amigo era de lo más normal ¿O es que había estado demasiado abstraído en sus asuntos como para no notar un nuevo comportamiento en Ron?

-¿Por qué preguntas? ¿Te ha dicho algo?-

-No, quiero decir… Bueno... desde hace un tiempo… él como que…- la chica, sabiendo que se estaba enredando con sus palabras, bajo los hombros cansada y hablo- siento que él me está esquivando.

Harry entrecerró los ojos no creyendo lo que su amigo le decía ¿Por qué Ron evitaría a Mark? No había razón alguna

- ¡Creo que estás exagerando Mark!. Lo que sucede es que Ron es medio distraído, lo más probable es que sólo ande ocupado con otras cosas. Además ¿por qué querría esquivarte?

¿Por qué querría esquivarme? Hermione sabía que si había un motivo y estaba segura de que su comportamiento en el final de la clase de Quiditch había espantado al pelirrojo. En ese instante se había olvidado de que para el mundo él era Mark Evans, un hombre, y se había comportado como una verdadera nenita. Y si ese era el problema (¡no podía haber otra razón!) Hermione creyó que sólo había una solución: ella debía ser más varonil y lo iba a ser. Y no era por que le importará mucho el pelirrojo, se trató de convencer, si no que era simplemente para que no la descubrieran.

-Sabes, creo que tienes razón, además ¿qué me importa?-exclamó como si no le preocupara- la verdad es que tengo cosas más importantes en que pensar.

-No seas así, si crees que Ron te está esquivando ve y pregúntale-

Hermione se encogió de hombros y no respondió, si no que pensó en la mejor forma de hacerle creer a Ron que ella era un verdadero hombre. Mientras cavilaba en sus propios pensamientos, la mente de Harry igual viajaba hacía problemas que lo venían rondando desde el verano, y si era sincero, desde toda la vida.

Hacía mucho ya que se había decidido a ser honesto consigo mismo y con las personas involucradas, pero la verdad es que no sabía como empezar. Claramente no le podía pedir ayuda a Ron porque él era el epicentro del problema, por otro lado, tenía cierto pudor en confiar este tema a su padrino debido a la experiencia que tenía él en cuanto al tema- ¡Quizás termine entregándome una caja de preservativos sin ningún consejo valorable!-El chico movió la cabeza y lo descarto por enésima vez. Pero ahora, sentado en la sala común con todo cuanto necesitaba, se había dado cuenta que existía alguien que se había ganado su confianza fácilmente. Tal vez no conocía mucho a Mark, pero eso podría ser una ventaja dado que podría ayudarle a tener un consejo objetivo en el asunto, además, él no sabía cuanta experiencia tenía el chico en el tema por lo que podía ser de gran ayuda averiguar que el castaño tal vez era todo un don Juan.

-¿Mark?-

-Dime- le respondió la chica mientras sacaba una botella con agua de su bolso

-¿Te puedo hacer una pregunta?

-Claro-

-¿haz tenido novia?- Hermione justo en ese momento se había tomado un gran sorbo de agua. Entre atragantada y sorprendida, escupió todo lo que tenía en la boca sobre la cara de Harry quien no alcanzo a reaccionar y quedó absolutamente empapado.

-¡Lo siento Harry!- exclamó avergonzada y lo apuntó con su varita- ¡Tergeo!- el agua desapareció tan rápido como llegó

- ¡Discúlpame!-- repitió acongojada -- es que tu pregunta me tomó desprevenido, pero dime- añadió tratando de calmarse, cosa que no consiguió-- ¿por qué me preguntas eso?-

-Es que necesito conversar de esto con alguien-

La chica dudo un poco y razonó - ¿acaso Ron no es tu mejor amigo? quizás él pueda ayudarte, digo, no es que yo no quiera escucharte, pero creo que Ron es el más indicado-

-Pero es que precisamente Ron es uno de los involucrados, por eso no puedo hablar esto con él- Hermione abrió ampliamente los ojos preguntándose qué podía ser tan grave como para que Harry no pudiera confiar en Ron ¿podía ser que Harry era gay y se había enamorado de su mejor amigo?. bueno, quizás estaba pensando demás, así que un tanto incómoda decidió que lo mejor sería dejar que el chico hablara, además, era su amigo.

-Bueno, si tú lo quieres e insistes- dijo como quien no quiere la cosa- yo te puedo escuchar-

-¡Gracias, en verdad te lo agradezco!- exclamó Harry aliviado- Esto no es muy fácil para mi, me cuesta decirlo por que siento que estoy traicionando a Ron, además, bueno, yo nunca he conversado sobre este tema con alguien-

-Sólo dime Harry, yo no le diré a nadie- le interrumpió la castaña mucho más interesada con el asuntillo.

-Lo que sucede es que hace tiempo que yo vengo sintiendo algo por alguien, pero creo que Ron se va a enojar por eso- El pelinegro se detuvo, pero la castaña lo alentó a que siguiera hablando, quizás su teoría no era tan descabellada ¿por qué otra razón a Ron le molestaría que Harry se enamorara? - ...Creo que me gusta Ginny, la hermana de Ron.

Hermione se alivio tanto que pareció que se había desinflado en el sillón y se rió de si misma por dejar volar su mente tan alto. Mientras Harry hablaba, sin darse cuenta, ella se había acercado tanto al chico que el gesto había significado un gran movimiento. No obstante, Harry preocupado por lo que le había confesado no se dio cuenta de ello. Ya más aliviada y con una mano en el corazón, Hermione sonrió y se acercó a Harry para abrazarlo. El asunto era Ginny, era un poco obvio si lo pensaba bien, desde que conoció a Harry se dio cuenta de que a éste le pasaban cosas con su amiga, y ahora resulta que estaba enamorado

-Me alegro mucho Harry, la verdad es que pensé que me dirías otra cosa, pero sentirse enamorado es algo muy lindo-

Harry espantado un poco, y divertido otro tanto la soltó y le espetó

-¡No me malinterpretes Mark! Yo nunca he dicho que estoy enamorado, sólo dije que a lo mejor…que a lo mejor... me gustaba-

-Si, lo sé, pero te haz hecho tanto problema con esto que creo que no es una simple atracción lo que sientes por Ginny ¡yo creo que te gusta de verdad!-

-Tal vez, pero el problema es Ron ¿Cómo se lo digo?- se angustió- Él creerá que lo he traicionado, quizás no me hable nunca más, ¿y Qué sucederá con la familia Weasley? ¿Qué sucederá si no me quieren más?

Hermione movió la cabeza y le dijo que eso no era lo importante, que en realidad estaba pasando por alto lo más fundamental de la situación: Ginny.

- No entiendo qué es lo que te preocupa Harry, haz pensado en Ron, en su familia, pero ¿haz pensado en Ginny? ¿En alguna forma de conquistarla?. No vale la pena que te preocupes de Ron o los demás si ni siquiera sabes lo que ella siente por ti.

El chico se quedo sin responder. Mark tenía razón ¿Nunca se había detenido a pensar en lo que sentiría Ginny por él? ¿Qué pasaría si no era correspondido? ¿o si llegaba otro y le arrebataba a la chica?. En ese mismo instante se dio cuenta de que había sido un completo idiota, desde hace años que no hablaba con ella por miedo a que Ron se diera cuenta de que le gustaba, pero pensándolo bien, eso había provocado que la chica sólo se distanciase de él.

-¡He sido un completo imbécil- se lamentó preocupado- ¿Cómo haré para que ella se fije en mi?

-No te preocupes Harry, tú no eres un chico que pase desapercibido- "muy mujer" se corrigió a si misma - es decir... ¡vamos! hay otros chicos muy feos que igual tienen chica, sólo tienes que aplicar un plan de conquista-

-¡Pero yo nunca he conquistado a nadie, a mi me conquistan!

Hermione lo miró y se puso a reír, sabía que Harry no mentía, dado que había escuchado a muchas chicas que antes eran sus compañeras comentar como utilizaban distintas técnicas para atrapar a los hombres. Y lo más probable es que Harry haya sido alguna "víctima" de ellas, era guapo, rico e inteligente, bueno, quizás no tan inteligente, pero era guapo y rico y eso era lo que le importaba a las chicas.

-Si quieres, quizás yo te pueda ayudar- le dijo Hermione pensando que ella sabía lo que le gustaría a Ginny, o sea, instinto de mujer, además era su amiga por lo que no sería tan difícil.

-¿En serio, tú lo harías?-

-¡Por supuesto! sino dime ¿Para que están los amigos?- le sonrió la chica

-Gracias, pero Ron no se puede enterar, no por lo menos hasta que esté más seguro de esto.

La chica hizo un gesto con su boca, como si hubiera un cierre imaginario que sellaba sus labios. Harry se paró y ahora él la abrazó y le agradeció nuevamente.

-Toma- le dijo y le paso el lápiz y papel a la castaña- esta carta la tenía planeada para escribírsela a Ron

-¡cobarde!- lo interrumpió Hermione

- Pero ahora es para Ginny- se defendió rápidamente Harry

La chica sonrió y tomo el papel, ¡Manos a la obra!, exclamó y ambos juntaron sus cabezas sobre la mesa como si de esa forma pudieran pensar y concentrar mejor en su nueva misión.

Los días pasaron y ambos amigos pasaban tardes enteras hablando de parejas, chicas, declaraciones y amistad. Cada vez que Harry expresaba un duda ¿Y si no me quiere? Hermione se enternecía y trataba de darle ánimos, mientras tanto, la chica se dedicaba a observarlo y estudiar sus gestos para saber con certeza como se debía comportar un hombre. Harry se sentaba con las piernas abiertas y cada vez que lo hacía se arremangaba los pantalones, por lo que Hermione hacía lo mismo. Harry no se preocupaba de si estaba solo o acompañado pero si le picaba la nariz se rascaba y listo, por lo que Hermione, no sin asco, lo imitaba. Harry cuando iba al baño no le daba vergüenza dejar abierta la puerta y muchas veces hablaba mientras hacía sus necesidades, Hermione esto no lo imito, una cosa era ser hombre y otra ser un cochino, además, la podían descubrir.

Harry por un lado estaba feliz, cada duda que tenía acerca de las mujeres Mark como por arte de magia se la respondía. Parecía que el chico era un manual abierto en cuanto a cortesía y romanticismo, sabía lo que las chicas querían y lo que les gustaba. Esto dió para pensar un poco a Harry, quien finalmente concluyó que Mark debía ser todo un conquistador y por sus viajes debía ser un experimentado con las féminas.

Quien no veía con muy buenos ojos esta relación era Ron, desde que ambos chicos se involucraron en "la misión Ginny" no hablaban mucho con el pelirrojo. Harry no lo hacía por que le daba vergüenza mirar a su amigo a la cara y saber que le estaba mintiendo, Hermione simplemente no lo hacía por que era Ron quien la seguía esquivando. Igualmente el pelirrojo se encontraba un poco molesto, Harry era su mejor amigo y lo estaba dejando solo ¡Incluso en la sala prefería trabajar con Mark que con él! por lo que sus notas también estaban bajando. Por eso se decidió a averiguar que era lo que estaban tramando esos dos y por qué lo estaban dejando tanto tiempo solo, olvidándose también de que había sido él quien se había alejado primero

Un día, en el que Harry y Mark salieron rápido de la clase de encantamientos, Ron los siguio y vio que se dirigían a una de las terrazas del castillo. Ambos chicos se sentaron y cuchicheaban de cerca, parecían concentrados así que no escucharon a Ron que llegó y los saludó de sorpresa

-¡¿Qué hacen?!- les preguntó mientras se sentaba a su lado.

-¡Nada!- le respondió Harry quien llegó saltar del susto mientras Hermione guardaba rápidamente unos papeles en su bolso- sólo descansabamos.

-¿Y por qupe tan solos? Digo, si se puede saber-

El chico se encogió de hombros y le dijo que solo buscaban tranquilidad.

-pudieron ir a la sala común ¿no? ahí nadie los molesta

-Ahí hay mucho ruido -intervino Hermione- no se puede descansar.

Ron alzo una ceja extrañado y receloso del comportamiento de sus amigos. Algo estaban tramando si no querían que nadie los interrumpiera, pero ¿Por qué no podían confiar en él? ¿Por qué se alejaban de él? Pero el pelirrojo se guardo estas dudas, si no querían contarle lo que estaban haciendo él no se los pediría ¡menudos amigos!.

-Harry- dijo cuidadoso de que Mark entendiera que se estaba dirigiendo únicamente al pelinegro- hemos organizado un partido contra los de Ravenclaw ¿Quieres venir? ya sabes, Dean está castigado y no puede salir.

Harry miró a Hermione pidiéndole ayuda pero la chica no le pudo decir nada con Ron presente. Además entendió la indirecta de Ron, ella no estaba invitada

-Sabes Ron, estoy algo cansado, quizás para la próxima-

-¿Y desde cuándo estás cansado para jugar quiditch?- preguntó Ron indignado- ¡¿Que mierda te sucede Harry?! ¿pero sabes qué? ¡no me importa, quédate aquí con éste, yo me voy con mis amigos!

Antes de que el pelinegro le pudiera contestar, un fuerte sonido de eructo explotó a su lado. Ambos chicos giraron la cabeza y vieron a Mark con una mano en la boca

-Lo siento chicos, creo que comí muchos condimentos en el almuerzo- se disculpó mientras se sobaba el estomago. Ron todavía enojado, no pudo evitar reír ante tal comportamiento, aunque intentó disimularlo y se cruzó de brazos, pero oir a Mark, es decir, el "Delicado Mark" tirarse un eructo delante de ellos era algo que jamás había imaginado. Hermione se relajo al darse cuenta de que su plan de ser más "Hombre" delante de Ron estaba funcionando. Harry entre risas y seriedad golpeó en la espalda a Ron y le dijo

-Vamos Ron, no te enojes, a mi no me pasa nada, sólo estoy cansado-

Ron lo miro inquisitivo y no le respondió

-Ron...-

-Mira Harry, yo no sé lo que te pasa ni tampoco me importa, si no confías en mi, allá tú-

-No digas eso ¿Por qué no confiaría en ti? vamos Ron, ve a jugar Quiditch, para la próxima me tendrás ahí, pero ahora estoy cansado y en la noche tengo practica con Remus, no quiero llegar agotado y que me reté nuevamente-

El pelirrojo no se convenció en nada pero decidió que lo mejor sería dejar las cosas por ahora así, quizás Harry decidiera contarle lo que estaba sucediendo, pero ahí sería él quien estaría muy cansado para escucharlo.

-Esta bien, descansa entonces, pero yo me quedo, el partido es después de clases.... ehh Mark?- agregó- no importa que se te salga algo por ahí mientras vas, lo que si no aceptamos son pedos, tú sabes que no es sólo airecito lo que sale del cuerpo, si no que también hay fragancia-

Los tres chicos rieron y Ron decidió dejar tranquilo a Harry, por ahora, Hermione rió feliz al pensar que el pelirrojo volvería a ser su amigo. Por lo tanto, haciendo una excepción, Ron, Mark, y Harry, decidieron esperar juntos la hora de la siguiente clase. Pese a que Harry echaba de menos a Ron, se sentía incomodo con él al lado. Tenía tantas cosas que decirle pero a la vez tanto miedo a su reacción, que aprovechó el momento para subir a su dormitorio y guardar la carta que le estaba escribiendo a Ginny, mientras que Mark y Ron jugaban una partida de ajedrez mágico al aire libre. Dos horas después, los tres chicos partieron juntos a la clase de pociones que tenían, no obstante, Ron se volvió a sentir incómodo cuando Harry en vez de sentarse a su lado se sentó al lado de Mark y trabajo en parejas con él.

Cuando la clase terminó, Harry y Mark tomaron sus cosas y se fueron inmediatamente sin esperar a Ron. El chico se sintió y no les volvió a hablar en toda la tarde. Hermione y el pelinegro por otro lado, no alcanzaron a percatarse de esto debido a que se encontraban netamente concentrados en la carta que le escribirían a Ginny, Harry sentía que había perdido mucho tiempo

-No crees que eso me pone en evidencia- le reclamó Harry a su amigo cuando éste le dictaba unas frases románticas.

-¿Esa es la idea o no? Nuestro objetivo es que Ginny se de cuenta de que tú gustas de ella.

-Sí, lo sé. Pero ¿No crees que es muy rápido?, quiero decir, ¿no debería hacerme amigo de ella primero?

La castaña negó con la cabeza y le explicó que hacerse amigo primero tenía muchas desventajas. Podía pasar que la pelirroja nunca consideré a Harry como una posible pareja y sólo lo vea como el "mejor amigo". Además, y la castaña lo sabía muy bien, lo mejor era acercarse con la verdad, si no, lo demás serían una serie de complicaciones.

-Tal vez tengas razón, pero igualmente me parece muy arriesgado poner en la primea carta "estoy deseando verte, cada día que pasa te extraño más"-

-Después lo discutimos, ahora guarda la carta que ahí viene Ron- le susurró Hermione.

Pese a que Harry intento pasar desapercibido, el pelirrojo igualmente se quedó mirando hacía el cuaderno en el que había escondido el borrador. No obstante aún seguía enojado por lo que pasó de largo e ignoró a los chicos.

-¿Qué le pasará?- se preguntó la Castaña

-¿Por qué lo dices?-

-Por que ni siquiera nos saludó-

-Pero si ya nos había saludado en la mañana-

-¿te das cuenta de que nos está esquivando?-

-No nos está esquivando, sólo está enojado-

La castaña frunció el ceño e intento hacer memoria de haber hecho algo que pudiera molestar al pelirrojo, pero por más que intento recordar, sólo venía a su mente aquel incidente en la clase de Quiditch

-Está enojado por que se siente apartado- le explicó Harry- él está acostumbrado a que hagamos todas las cosas juntos. Supongo que se puso celoso por que ahora paso más tiempo contigo ¿Te acuerdas de su reacción en la mañana?

Mark entendió y asintió

-Entonces debes decirle que gustas de su hermana-

-¡Todavía no!-

-¿Acaso tienes miedo- le preguntó la Castaña divertida

-No es eso, es sólo que tú misma dijiste que debía decirle a Ginny antes que a Ron-

Pese a esta respuesta el pelinegro no parecía muy convencido, sin embargo, Hermione decidió no presionarlo y lo convenció para que se tomasen una pausa en "la misión Ginny" y se acercaran nuevamente al pelirrojo. Harry, quien sabía que debía mantener su relación con Ron lo más cálida posible, no se hizo de rogar y acepto la idea de Mark. Ambos chicos se dirigieron hacía donde estaba Ron sentado con algunos compañeros de nivel y se acomodaron al lado de él .

- ¿Dónde estuviste metido toda la tarde?- le preguntó Harry- te estuvimos esperando después de pociones pero no apareciste

-¿En serio? Yo los vi salir rápido de la sala sin esperar a nadie-

-Es que te esperamos aquí en la sala común- le aseguró la Castaña, lo cual no era del todo mentira, dado que pese a que no habían estado esperando al pelirrojo, si habían pasado toda la tarde en las butacas.

-Bueno, tuvimos un partido amistoso con los de Ravenclaw, así que me quede jugando Quiditch-

-¡Oh genial!- exclamó la castaña

Ron se quedó mirando receloso a Mark y la cuestionó debido a que ella había dicho que no le gustaba el quiditch

-Creo que me escuchaste mal, yo dije que no me gustaba jugar quiditch por que no me gustaban las alturas, pero jamás dije que no me gustaba verlo-

-¿Y por qué no me avisaron del partido? Yo si hubiera querido jugar- intervino Harry

-Yo si te avise-le espetó Ron- pero tú no me hiciste caso, dijiste que estabas cansado-

-Es verdad, te lo dijo antes de que entráramos a pociones-

Pese a ello el pelinegro no recordaba que lo habían invitado y se sintió un poco mal, luego recordó que había dejado a Ron solo por bastante tiempo y pensó que a lo mejor se merecía el hecho de que no le hayan insistido. Justo en ese momento, llegó un estudiante de primero y le entregó un sobre lavanda a Ron. Harry se quedó mirándolo con una sonrisa socarrona dado que sabía quien era el remitente de la carta. Ron por su lado, por primera vez no sintió ánimos de abrir una carta de Lavander Brown.

-¡Vamos, ábrela! Veamos que dice- lo alentó Harry

-No, después. Ahora no tengo ganas-

-¿De quién es?- preguntó la castaña quien no recordaba lo que le había dicho Ginny acerca de la correspondencia que mantenía la chica con su hermano -¿por qué no la abres?

-¡Si no la abres tú, la abriré yo!- saltó Harry y le arrebato la carta al pelirrojo de las manos. Ron sólo rió y dejo que su amigo leyera la misiva -Querido Ron- narró con una voz desagradablemente aguda- Hace tiempo que no sé nada de ti. Al parecer estoy condenada a ser yo la que mantenga viva nuestra correspondencia, igualmente no me importa por que no podía perder la oportunidad de escribirte. ¡Adivina qué! La academia realizará un baile de navidad en donde los chicos de los últimos niveles de Hogwarts pueden invitar a la señorita que deseen y pasar una agradable noche juntos. Espero tener pronto tu invitación, un beso. Lavander Brown

-¡Uyuy! Pues que quieres que te diga Ron. ¡ya tienes todo el camino hecho!- dijo Harry riendo

-¡Entrégame eso, Harry! No sabes que la correspondencia es privada-

-¿Ron?- Preguntó Hermione en voz baja- ¿Ella es... tu novia?... Yo no sabía que tenías novia

Ron miró a Hermione y no supo que decir, ¿Porqué le costaba tanto decir que Lavander era la chica que él gustaba? Aunque en realidad ¿Seguía siendo Lavander la persona que él gustaba?. Pero no hizo falta que se apresurara en responder por que Harry respondió por él

-No es su novia- dijo entre risas- ¡es su futura novia!

-¡Ya cállate Harry!- Lo retó Ron que se había puesto totalmente rojo- No es mi novia Mark, ni tampoco mi futura novia. Sólo es una chica que me cae bien

-Más que bien ¡Auch!- Ron no aguanto más y le dio un fuerte golpe en la cabeza

-Si no te callas te pegaré más fuerte por idiota y por metiche ¡si hasta pareces mujer!

-Lo siento, lo siento- se disculpó el moreno sobándose- sólo era un comentario, no seas grave Ron

Pero ni siquiera el leve insulto a las mujeres pudo distraer a Hermione de sus pensamientos

-le pedirá que sea su novia, le pedirá que sea su novia, le pedirá a la sucia y engreída, además de idiota, de Lavander que sea su novia ¡Ron no es más que un murciélago ciego, retrasado y cochino al pensar que Lavander es la chica que le gusta, maldito cerdo machista!

-Oye Ron- intervino Harry con un poco de cautela- ¿Le pedirás a Lavander que te acompañe a ese baile?

-Obvio que se lo pedirá ese entupido idiota ¡si son tal para cual!- pensó la castaña. Ron mientras tanto sólo se encogió de hombros y guardo la carta en sus bolsillos.

-Me voy a dormir- espetó la castaña- adiós -

-Buenas noches Mark- le respondieron sus amigos. Pero la chica ni siquiera se dio el tiempo para escucharlos y subió rápidamente las escaleras.

-Vamos Ron ¿le pedirás que te acompañe al baile?-

-¡Y a ti que te importa!- le respondió el pelirrojo cansado- creo que me iré a dormir, la verdad es que te pusiste pesado- Ron le dio la espalda a su amigo y subió al dormitorio. Ahí estaba Mark quien ya se encontraba durmiendo. El chico suspiró y se metió al baño, una ducha fría le despejaría la mente.

Varios días después, cuando el asunto de la carta de Lavander ya había sido olvidado, era Hermione quien mantenía una actitud tosca con Ron. Ya no le importaba que por el tema de Ginny dejarán solo al pelirrojo, ni mucho menos que el chico se sintiera un segundón en las clases en que antes era destacado. Ella tenía conciencia de su enojo, pero en ningún momento aceptó que éste fuera por Ron, si no que estaba convencida de que se debía a que la sucia arpía de Lavander Brown no la dejaba tranquila ni un segundo.

-¿Sabes?- le dijo a Harry ahora que se acordaba de Lavander- puedes aprovechar para invitar a Ginny al baile de navidad- Harry abrió los ojos enormes y negó con la cabeza-¡Vamos Harry! Si no lo haces ahora puede aparecer algún idiota que te gane la carrera- y se le vino a la mente la imagen de Lavander.

-Lo pensare bien, lo pensare- Harry sabía muy bien que Mark tenía razón, pero tenía más miedo de que Ginny lo rechazará de que llegará otro y se la robará, aunque lo pensó bien, y se dio cuenta de que era al contrario- Sabes, pensándolo bien creo que tienes razón, pero tengo que encontrar el momento indicado

-Pues encuéntralo rápido por que si no te quedarás sin chica.

Ron, por otro lado, se encontraba observando desde lejos al par de amigos que de nuevo se encontraba murmurando. Ellos no le habían visto, al igual que en los últimos días donde ni hola le decían. Al principio lo había aceptado, es decir, pese a que los chicos se encontraban más unidos no se habían olvidado por completo de él y se dedicaban a pasar un rato juntos, pero ahora, sin saber porqué, ni siquiera le saludaban ¡ni siquiera se daban cuenta de que aún existía!

Una furia enorme se gestó por esta actitud, él no se lo merecía, conocía a Harry de toda la vida y jamás habían hecho algo separados, además Mark ¿Qué le había hecho a Mark más que acogerlo?. Bueno, quizás lo molestó un poco al principio, quizás él fue el primero que se alejo del chico, pero había sido culpa del castaño, se convenció, si no hubiera sido tan rarito nada de eso habría pasado. Igualmente no entendía el comportamiento de sus amigos, y más rabia le daba verlos así, juntos, juntos y cómplices, ¡Qué rabia!, pensó y les dio la espalda, aunque más rabia le daba no saber si era por Harry su enojo, o por Mark, aquel chico castaño que estaba poniendo de cabeza su vida en Hogwarts.


Gracias por todos los comentarios del capítulo anterior, esper este capítulo sea de su agrado, no digo nada más, como ya dije, todo lo que quiero decir y entregar está en el fic.

Un abrazo gigante

Constanza.