Advertencias: Ligero OCC de los personajes.

Pensamientos en cursiva

Saint Seiya no me pertenece, es propiedad de Masami Kurumada y TOEI, todo lo que escribo es sin fines de lucro y por diversión.


Despistando al enemigo

-¿Semana de la moda?- la taza quedó estática en la mano del Santo Patriarca a medio camino entre la mesa y sus labios.

-Así es, es uno de los eventos más importantes de industria textil-la joven deidad bebió de manera tranquila su aromático té de jazmín.

El peliverde guardó silencio esperando que su Diosa terminara con la explicación.

-Se efectúa de enero a marzo en las capitales de varios países, la siguiente semana será el cierre en Paris, el más importante-los ojos verdes se dirigieron hacia los amatista-normalmente no repararía en estos detalles pero, una de mis inversiones se está expandiendo en ese ramo y…

-Tienes que ir-el ex Santo de Aries completo la explicación de la muchacha.

-Así es, las presiones por parte del accionistas viejos de la Fundación se han vuelto más constantes-la joven de cabellos lilas desvió su mirada hacia la excelente vista de las Doce Casas que le daba aquel balcón-al parecer no se están tomando muy bien el hecho de que como heredera universal de Mitsumasa, me haya quedado a residir en Grecia, apenas pise las empresas de Japón sin contar las de los otros países y me alejara básicamente todos los eventos sociales a los que, según ellos, debería de asistir y pasando el tiempo con quién sabe qué trepadores.

Shion observó detenidamente los gestos que hacía su Diosa mientras hablaba y pensó en el estilo de vida que ésta llevaba, porque, si bien la actual Athena se había dedicado fervientemente al Santuario desde que se enterase de su divinidad, no dejaba de lado sus obligaciones como la heredera Kido, incluso había mandado acondicionar uno de los salones para que fungiera como oficina y así poder seguir dirigiendo una de las mayores compañías en el mundo. Recordó que casi se desmaya cuando la vio gritar y maldecir en sueco algo sobre una importación que no entendió muy bien, incluso Afrodita que estaba con ellos se puso pálido, bueno más, cuando la escuchó. La joven tenía un temple para los negocios impresionante.

No podía imaginar a la dulce e inocente Sasha en una posición igual.

Supongo que era de esperarse-Saori nuevamente dirigió sus esmeraldas hacia aquel que consideraba su mano derecha-el mundo no te conoce como Athena, es normal que en algún momento esperaran ver a Saori Kido actuando como la mujer de sociedad que realmente es.

La joven sonrió ante la comprensión de su Patriarca.

-Sólo serán algunos días. Aprovecharé la estancia para realizar reuniones y así poder calmar los ánimos de los accionistas-sabía que sería tarea difícil apaciguar el descontento de aquellos viejos hombres, pero no se iba a dejar amedrentar tan fácil.

-Saori-se dio el lujo de llamarla como sólo lo hacía cuando estaban en confianza y el protocolo no era necesario-entiendo perfectamente tu posición, pero, son tiempos de paz, no deberías alejarte tanto de tu vida como la nieta de Mitsumasa. Si tienes responsabilidades que cumplir allá afuera, sabes que cuentas con todo nuestro apoyo para ir a realizarlas-el tono paternalista con que habló le creo un sentimiento de calidez a la de cabellos lilas.

-Lo sé, muchas gracias Shion. Es sólo que no quiero darles pie a los accionistas para que se sientan con el derecho de manejar mi vida, sólo por el hecho de ser una adolescente con una enorme fortuna-el suspiro cansado que abandonó los labios de la joven, le hizo pensar al peliverde que no era la primera vez que se enfrentaba a este dilema.

-Pero supongo que mi presencia deberá bastar para que me dejen tranquila por un tiempo-tomó una galleta y la mordió con actitud molesta, pero más de berrinche que de molestia.

El Patriarca sonrió ligeramente, a veces Athena se comportaba como toda una niña.

-Uno de los chicos deberá acompañarte.

-Esperaba que lo dijeras-la Diosa le regaló una sonrisa misteriosa-tengo una sugerencia.

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"¡Saori! Saori!" "¡Por acá!" "¡Una foto Saori!"

Los flashes de las cámaras y los reporteros llamándola la hicieron el centro de atención, y no era para menos, no todos los días la bella-desaparecida-Kido hacía una aparición pública.

"¡Saori, para In Style Francesa, de quién es tu vestido!"

-Dior-la sonrisa con que lo pronunció acaparó más flashes y posó con desenvoltura ante la prensa, el haber sido educada como una muchacha de sociedad le hacía fácil llevar esos eventos, aunque sólo pensara en toda el hambre que tenía y qué tan fácil sería escapar por las ventanas del edificio para ir por una hamburguesa...estaba pasando demasiado tiempo con los chicos.

-Mademoiselle debemos entrar-la conocida voz en su oído junto al firme agarre a su cintura la hizo avanzar con gracia por la alfombra, sacándola de sus pensamientos escapistas.

¡Saori, Saori, quién es tú acompañante! ¡Por favor Saori, una foto con tú pareja!

-Camus Lombrad -el francés enfundado en un costoso y elegante traje respondió a los reporteros posando con igual o mejor soltura junto a la joven.

De inmediato flashes aumentaron y la atención hacía la pareja se duplicó.

-Gracias por aceptar Camus, me imaginé que te gustaría regresar a Paris. Aunque me disculpo por lo ruidoso del evento-la pelilila giró hacia la derecha para una nueva foto.

-No tienes por qué disculparte, sabía que sería así. Además-los ojos aguamarina miraron con un ligero tinte de complicidad a los verdes-me trae viejos recuerdos.

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-Parece que todo salió bien.

-Sí, mejor de lo que esperaba-la Diosa revisaba documentos pendientes-aunque...-desvió la vista por un momento hacía el peliverde que estaba sentado frente a su escritorio leyendo una revista-seguramente es porque piensan que pronto anunciaré mi compromiso con uno de los herederos más poderosos de Francia-regresó su concentración a los papeles-No sé de dónde sacaron esa idea-mencionó con aire despreocupado.

Shion sonrió con diversión mientras leía una parte de la columna de aquella revista de sociales.

"Camus Lombrad y Saori Kido, dos de los herederos que se habían alejado de las cámaras desde hace tiempo, hacen su aparición juntos en la semana de la moda. Según las declaraciones, ambos se encontraban en Grecia, ¿será acaso que dos de las fortunas más importantes del mundo se unirán?"

-Tengo la sospecha de que los tabloides tuvieron algo ver-la sonrisa de satisfacción de la joven no pasó desapercibida para Shion, quien de inmediato imaginó que la adolescente (malvada) y estratega Athena, había planeado todo-salieron bien en esta foto.

Los ojos verdes revisaron con curiosidad la imagen. Camus la sostenía de la cintura y la miraba, mientras que ella apoyaba ligeramente su mano en el pecho del joven sonriendo deslumbrante hacía la cámara.

Definitivamente había sido buena idea ser acompañada por el Santo de Acuario, quien casualmente, también era un joven de la alta sociedad. Mantendría alejados a los viejos rabo-verdes por un rato.

Sólo esperaba que Seiya no se enterara.

-¡Saori! ¡¿Qué demonios es eso de que te vas a casar con Camus?!-El grito del japonés se escuchó por todas las Doce Casas.

-¡Maldito francés de quinta, tú fuiste y yo no!-el de Afrodita llegó hasta Rodorio.

-¡¿Camus cómo que eres asquerosamente rico y no pagaste la otra vez mi fianza?!-y el de Milo por toda Grecia.

La deidad suspiro, fue mala idea ponerles televisión satelital a los Santos.


Hola.

Este capítulo está dedicado a una super amiga de años que leyó este fanfic y de inmediato me mando un Whats diciéndome que ya había descubierto mi trabajo secreto como fanfiquera, jajajaja fue bastante divertido y extraño. Por lo que me inspiré una pequeña anécdota para realizar esta historia.

Espero que les haya gustado a todos ustedes, es cortito y algo diferente a lo que acostumbro escribir, pero no pude resistirme a realizarlo.

Bueno, agradezco como siempre a aquellos quienes me dejan sus comentarios, le dan follow, la colocaron como su favorita o están al pendiente de ella. Reitero que son mi motivación diaria y seguiré escribiendo para ustedes.

Saludos!