KONICHIWA!
Aquí toy de nuevo, muchas, pero muchisismas gracias por los reviews, me hacen muy feliz! (inner: por favor ya deja las drogas)
Hoy no tengo mucho que decir, (bueno si gracias, jeje), así que me limitare a presentarles este séptimo capitulo, espero que les agrade.
Ah, si, se que se ha vuelto un misterio lo del otro naruto, y un poco desesperante, ese chico es casi como un político, nunca se deja ver……. pero tengan calma, pronto se sabra quien es.
Weno…ahora sí comenzamos, por favor disfrútenlo y…(inner: si ya sabemos dejen reviews…..)
CAPITULO SIETE
ESCUELA
El reloj de aquel imponente edificio marcaba las ocho, la campana de la escuela comenzaba a sonar apenas Naruto y Sasuke habían llegado a la puerta.
Para el shinobi aquel edificio era sin igual y su brillante mirada lo reflejaba, quería preguntarle tantas cosas a su compañero acerca del lugar, pero se limitaba a mirar hacia todos lados, observando de vez en cuando a Sasuke, quien mantenía una fría mirada.
Antes de avanzar un poco más, dos chicas se abalanzaron sobra Sasuke, obligándolo aparatarse del ninja, del cual no se había separado desde que lo encontró.
-¡sasuke kun!- exclamaron muy emocionadas sakura e ino, mientras lo abrazaban fuertemente.
-Sasuke kun¿hoy comeremos el almuerzo juntos, verdad?- decía Ino con tremenda emoción.
-¡Qué dices ino cerda!- masculló Sakura- él almorzará conmigo.
En ese momento Sasuke trató de apartarse, para él siempre había sido molesto ese tipo de actuaciones, le desagradaba que las chicas lo trataran así, por eso prefería mantenerse distante; Sasuke no confiaba en el amor, la única vez que confió, fue abandonado.
Naruto parecía haber desparecido de la escena, aquellas chicas no parecían haberse dado cuenta de su presencia, a diferencia del shinobi, quien veía todo la acción y se divertía recordando aquellos tiempos cuando Sasuke estaba en la aldea; por un momento el chico olvidó donde estaba y trató de saludar a Sakura como lo hacía antes:
-¡bueno dás, Sakura chan!
Sakura jamás imaginó que al voltear se encontraría con Naruto, sus ojos se llenaron de lágrimas, entonces corrió hacia naruto y lo abrazó.
-¡naruto, esto debe ser un sueño!-decía con tremenda alegría.
-sakuera chan….-el rubio no comprendía que pasaba, era evidente que lo confundía con alguien más, como le había pasado a Hinata.
Los ojos de Sasuke sacaban chispas, aquella escena le provocaba celos; ante eso, lo único que hizo fue pronunciar fríamente algunas palabras:
-sakura, él no es esa persona, deja de hacer el ridículo.
Al escuchar eso, la pelirosa soltó a naruto y se apartó de este, sus rostro había enrojecido y no hallaba que decir.
-sigamos naruto- pronunció por ultimo el uchiha, indicándole al rubio que lo siguiera.
Antes de avanzar, el chico miró a Sakura y a Ino, la cual sólo había permanecido en silencio, pero sin ocultar su asombro; él deseaba decir algo, pero prefirió sólo seguir las órdenes de su amigo.
…………………………………………………………………………………………….
La puerta del salón se abrió, dos bellos ojos azules se asomaron por el marco, solamente para encontrase con varios pares de ojos que le veían con una expresión que oscilaba entre el miedo y el asombro.
Para el joven también era sorprendente, aunque ya imaginaba toparse con más gente conocida, no le fue fácil ocultar su sorpresa al encontrarse con todos sus viejos amigos.
Desde que había entrado el rubio, la clase guardaba silencio, sólo alguien como Shikamaru se atrevió a hablar ante la mirada fulminante de sasuke, que amenazaba con atacar a quien hablara.
-jeje, sólo Sasuke era capaz de encontrar a alguien igual al baka de Naruto.
Y mucho antes de que alguien secundara ese comentario, Kakashi sensei entró al salón, topándose con uchiha y uzumaki en la puerta, y a pesar de su asombro por este último, solo invito a sus alumnos a sentarse.
Kakashi sensei era un hombre muy apuesto, a pesar de tener un parche en el ojo izquierdo por un accidente de la niñez, no dejaba de ser atractivo; su sonrisa y sus delicadas, pero a la vez varoniles facciones, lo hacían ver como un sujeto bastante gentil (hecho que fascinó a naruto, quien cientos de veces trató de ver la cara de su sensei); como de costumbre traía un elegante traje negro con corbata roja y un desentonante viejo portafolio, con las iniciales U.O.
-¡buenos días clase!- saludó el sensei-parece que tenemos un nuevo compañero¿porqué no te presentas?
Kakashi señalaba a Naruto, él cual ya se hayaba sentado frente a sasuke, en aquella banca que llevaba ya algún tiempo vacía.
El chico se levantó y intentó dirigirse a la clase:
-pues….yo soy Uzumaki Naruto- explicaba con mucha pena- y bueno….me gusta el ramen y un día me convertiré en hokage.
-¿hokage?- preguntó el sensei con curiosidad.
-eh…si, es el líder de mi alde….
El sonido de la puerta del salón al abrirse abruptamente interrumpió a naruto, detrás de ella un chico pelirrojo apareció.
-¡bueno días!- dijo Gaara, el cual venía cansado de tanto correr- lamento la tardanza.
-¡oh! Buenos días, pasa por favor- le indicó el profesor.
Cuando Gaara entró, el rubio estaba de pie y cuando este noto su presencia, tranquilamente lo tomo por el hombro y lo saludó:
-bueno días naruto- pronunció con una sonrisa que siempre lo caracterizaba.
Ese gesto inmutable sorprendió a Naruto, no simplemente por el hecho de que no se había sorprendido, sino porque era muy raro ver a un Gaara tan amable y tranquilo, lo cual sin duda le gusto al ninja.
La clase comenzó, pero en ningún momento de esta Naruto prestó atención, su mente estaba más ocupada en pensar en su actual situación, no sabía que hacer, se sentía muy alegre por encontrar a Sasuke y haber llegado a un lugar tan pacífico, donde los problemas de los ninjas no tenían lugar, pero sabía que no era su realidad; en su mundo el tenía responsabilidades, sueños y promesas, así que debía encontrar la forma de salir, aunque su corazón no lo deseara del todo.
Había otras cosas que ocupaban su cabeza, le interesaba mucho las reacciones de sus nuevos compañeros ante su llegada, suponía que debía haber alguien como él en ese mundo, pero por las reacciones, creía que debía existir un triste secreto detrás de su otro yo.
-¿podrías resolver este ejercicio, Naruto?- interrumpió de golpe kakashi sensei los pensamiento del joven shinobi.
-¿eh, yo?- contestaba naruto incorporándose a la realidad
-si, tú- insistió el adulto.
El shinobi se puso de pie, al llegar al pizzarón analizó el problema, pero no comprendió nada, volteo a ver a su sensei y con una mano en la cabeza y una gran sonrisa empezó a hablar:
-nee…..kashi sensei, no entiendo nada ¡datte bayo!
Cuando el chico dijo eso, la clase empezó a reír, mientras el sensei con un gesto divertido le pidió que se sentara.
-jajajaja ¡sin duda es idéntico a Naruto!- dijo kiba entre risas.
-¡si!- respondió choji- ¡es igual de baka!
Aquellos comentarios no molestaron a naruto, ni incomodaron a alguien, más bien parecía que habían roto esa incomoda brecha entre un recuerdo y su nuevo compañero; a pesar de ello, sasuke era el único molesto, pero se limitó a agachar la cabeza y cerrar los puños.
