Cap. 07


Antes de empezar... a Lady PalasUna disculpa. Después de publicar el capítulo 6, leí la respuesta que te había dado y me sonó a que me había burlado de ti... mi mas sincera disculpa, no era mi intensión... y ahora si¡La historia:D

Un suspiro surgió de los labios de Seiya mientras miraba a través de la ventana de la pequeña casa de Marín, donde había pasado todo su entrenamiento por la armadura de Pegaso.

- ¿Que tanto esperas, Seiya?

El santo de Pegaso volteó y se encontró cara a cara con Marín, la cual se cruzó de brazos frente a él.

- Nada... es solo que, no han regresado.

- Ni regresarán en varios días.

Seiya emitió un sonido de frustraión Sabía perfectamente que los santos de oro no regresarían en varios días, todos se habían marchado al santuario, dejando antes a su buen amigo en aquella detestable prisión.

El santo de bronce se tapó el rostro intentando olvidar por un solo momento lo que había ocurrido en esos dos días...

Flash Back

A la mañana siguiente, los santos de bronce comenzaron a despertar al sonido de la voz de Dokho gritando y dando órdenes.

- Oigan¿Y Sh...? Bueno... ya saben...

- Por allá.

Todos voltearon a donde había señalado Hyoga, encontrando un bulto negro agazapado contra la pared.

- ¿Estará dormido?

- Voy a ver.

- ¡No, hermano, te vas a meter en problemas...

Ikki no hizo caso y se hincó junto a Shiryu, levantando levemente la capucha y observando al joven.

Tenía los ojos abiertos, la mirada totalmente perdida en algún punto vacío y parecía no estar respirando.

- Al demonio con los castigos... ¿Lagartija¿Estás aquí?

Ikki paseó su mano varias veces frente al rostro del santo del dragón, pero este no dio ninguna señal de vida.

- Hey, amigo, vamos... reacciona.

Hyoga se acercó y tronó varias veces los dedos frente a los ojos del draógn, hasta que finalmente, el joven parpadeó.

- ¿Qué le sucede?

- No lo se...

- Es como si hubiera entrado en shock durante la noche.

Ikki volvió a ponerle la capucha.

- Por ahora no podemos hacer nada.

Se alejaron del dragón y comenzaron a vestirse, cuando la puerta se abrió de golpe.

- ¡Hey¿Qué no sabes tocar??

Milo rodó sus ojos fastidiado.

- No tenemos tiempo, dice el patriarca que bajen cuanto antes y que...

Los ojos del escorpión se posaron en la figura de negro.

- ¿Qué le pasa?

- No sabemos.

Milo giró sus ojos hacia el pasillo, intentando no ver más aquella escena y procurando que nadie viera que los santos de bronce estaban preocupándose por Shiryu, cuando en realidad debían ignorarlo.

- Bajen cuanto antes, y por favor... Vean lo que vean, manténganse quietos.

Con esas palabras, Milo dio la vuelta y cerró la habitación, dejando un ambiente pesado en la habitación.

- ¿Qué habrá pasado?

- No lo se, pero quedándonos aquí no lo averiguaremos.

- Hyoga tiene razón, vamos.

Seiya se acercó y se colocó frente a Shiryu, tronando repetidamente sus dedos frente al otro.

- Vamos a bajar, levántate...

Le dolía ser tan frío con él, pero sabía que cualquier error podía costarle caro. Shiryu levantó la cabeza y se puso lentamente de pié.

El grupo salió de la habitación, indagando de un lado al otro intentando saber a que se había referido Milo con lo de "Vean lo que vean..."

Bajaron al primer piso, ahí estaban los santos dorados discutiendo algunas cosas, Dokho con los brazos cruzados y la mirada vacía, y Saori sentada en un sillón con su rostro apoyado en una de sus manos, luciendo angustiada y pensativa.

Y fue entonces cuando lo vieron...

Intentando mantenerse de pié, el cabello despeinado, el rostro lleno de golpes. Uno de sus ojos estaba totalmente hinchado morado, mientras el otro tenía unas cuantas magulladuras, pero apenas y lo podía tener abierto. La boca tenía algunos cortes, bastante profundos, el cuello tenía marcas rojas, como si hubiese sido estrangulado. Sus brazos estaban cubiertos por algunos vendajes, algunos de los cuales estaban sangrando, y aunque les era imposible ver lo demás del cuerpo debido a la ropa, estaban muy seguros de que se encontraba mal, ya que estaba todo cubierto de manchas de sangre.

Los santos de bronce se quedaron verdaderamente espantados ante el aspecto de Mu. Algunos de los santos dorados al mirarles se prepararon para interceptarles en caso de que intentasen ayudar al lemuriano, pero los jóvenes estaban demasiado impresionados como para siquiera intentar moverse.

Fue en ese instante, cuando Shiryu levantó la mirada. Sus ojos vacíos obtuvieron luz de repente y comenzaron a temblar.

La noche anterior había escuchado seguir la golpiza, y tras escuchar su futuro en Cabo Sunion, había entrado en Pánico, lo último que recordaba era a si mismo agazapándose contra la pared y rogando por que dejaran a Mu en paz.

Y ahora que lo podía ver en su deplorable estado, sintió el horror correr por todo su ser, e inconscientemente sus piernas respondieron y echó a correr rumbo al santo de Aries, tomando desprevenidos a Seiya y sus compañeros, mas no a Dokho, el cual estaba totalmente preparado para ello, por lo que en un rápido movimiento tomó desprevenido a su alumno y le asestó un golpe en el estómago, el cual lo detuvo en el acto y lo doblegó de rodillas. Para después golpearle en la base de la nuca, tirándole al suelo, y finalizó pateándole las costillas.

- Piensa un poco mas con ese oxidado cerebro... estás bajo un manto, tal vez Mu hizo mal, pero tú hiciste peor, si lo tocas, lo vas a deshonrar horriblemente.

Dokho se alejó del joven Dragón, el cual se retorció unos segundos en el suelo. Shiryu se mordió los labios para no gritar de dolor. Si alguien sabía muy bien como golpear, ese era su maestro, y el intento dolor que estaba sintiendo en sus costillas, mas el metálico sabor de la sangre en su boca.

Shiryu sacó con cuidado uno de sus brazos de la manga de su ropa y se la llevó a las costillas, mas apenas al tocarla gimió imperceptiblemente de dolor... su costilla estaba rota.

- Vamos a partir rumbo a Grecia... tu vienes conmigo, así que levántate.

El joven intentó incorporarse, pero le fue casi imposible. No había dormido en toda la noche y ahora le habían golpeado, pero no tuvo mucho tiempo de lamentarse cuando una mano se introdujo en la capucha y le tomó firmemente del cabello, poniéndole de pié.

- ¿ESQUE ESTÁS SORDO¡VÁMONOS!

Fin de Flash back

Seiya quitó su mano de sobre su rostro y miró a la lejanía.

La imagen de Shiryu siendo encerrado en Cabo Sunion por la mano de su propio maestro aún le atormentaba. Había alcanzado a ver los ojos desesperados de su amigo, recordaba el hecho de que el santo del dragón era claustrofóbico, y sobre todo, el dolor que había en el joven cuando sus ojos se habían encontrado con los de su protector y este no había echo mas que darle una bofetada por el atrevimiento de mirarle a los ojos.

- Solo será una noche...

- Oh vamos, podemos regresar a mi casa y...

- Maski-Chan, ya te dije que no... no estoy de humor.

Seiya levantó de golpe la mirada al escuchar esa conversación. Miró por la ventana sacando casi la mitad de su cuerpo y observó a Máscara Mortal reteniendo entre sus brazos a Afrodita, el cual intentaba en vano soltarse.

- Oh vamos... llevamos tres días encerrados en el santuario discutiendo con el patriarca y ahora me vienes con esto...

M.M. Se acercó y mordió levemente el oído de Afrodita.

- Vamos... solo un poquito.

- ¡Ya te dije que no!

El santo de Picis se soltó y miró bastante enfadado a su pareja, colocando sus manos en jarras.

- El chico va a pasar otros cinco días metido en esa cueva apestosa, después vamos a ver el juicio frente a Athena¡Y tu quieres un acostón conmigo???

- No es para tanto.

- ¿No es para tanto???

Antes de que pudiera gritar más, M.M. tomó por la cintura a Afrodita y le atrajo cariñosamente, fundiendo sus labios callando de una vez al alterado santo dorado.

- Ya... lo siento¿De acuerdo?

- ...

- Pero cuando esto acabe, ten por seguro que no te voy a dejar salir de mi cama en una semana entera.

Tras un momento de silencio, Afrodita sonrió.

- Pues espero que me cumplas.

El guardián de la última casa depositó un beso en los labios de su pareja, para después caminar en dirección a la casa de Marín, siendo observado por el santo de cáncer hasta el momento en que cruzó la puerta.

- ¡Afrodita!

Seiya prácticamente se abalanzó sobre el santo de Picis, tomándole de los hombros.

- ¿Qué pasó¿Qué dijeron¿Cuándo lo sacan de ese lugar¡Dime por favor!!!

- ¡SEIYA, CÁLMATE!!

Afrodita se liberó del agarre de Seiya y se arregló el cabello.

- No molestes¿Quieres? Llevo tres días durmiendo prácticamente nada, aguantando las rabietas de Dokho, la histeria de Saori y su poca información de las leyes santas, y para colmo, todos los días había que atender a esos dos, así que cualquier cosa que vayas a sacar de mi¡Espérate!

El santo dorado avanzó bastante enfadado por la casa, Marín le observó desde la ventana.

- Cuando se llega a una casa, usualmente se dice "Buenas noches"

Afrodita se detuvo y volteó a ver a la anfitriona de la casa y suspiró.

- Buenas noches Marín.

- Buenas noches Afrodita.

En ese instante, tocaron a la puerta, Seiya abrió, encontrándose cara a cara con Saga y Kanon.

- ¿Qué hacen aquí?

- Pregunta tonta, lo mismo que Afrodita.

- Idiota.

Los gemelos pasaron de largo siguiendo a Afrodita, no sin antes decir al mismo tiempo "Buenas noches, Marín"

- Buenas noches, muchachos.

Los hermanos se metieron al cuarto donde se encontraban los otros chicos de bronce, dejando a Seiya confundido.

- Mientras llega el día del juicio, los santos dorados van a dormir en nuestras casas.

- ¿En serio?

- A mi me tocó darle albergue a ustedes, a Saga, Kanon y Afrodita.

- ¿Y por que Afrodita no se durmió en donde esté M.M.?

- Por que a él le tocó con Shaina, y créeme, las "actividades" de esos dos, suelen escucharse a veces hasta la casa de Leo.

Seiya rió levemente, y Marín acarició su rostro.

- Hace tres días que no te reías Seiya... vete a dormir, aún tenemos que esperar muchas cosas.

El moreno se mantuvo en silencio un momento y luego volteó a ver a su instructora, aceptando con la cabeza.

- Buenas noches, Marín.

El santo de Pegaso se acercó y tomó la máscara de su instructora retirándola apenas un par de centímetros, lo suficiente para dejar ver solo un poco de sus labios y mejillas. Seiya le besó como se le besa a una hermana, y después dejó la máscara en su lugar.

- Sueña bonito Marín.

Tras decirlo se dirigió a la habitación, encontrando a los inquilinos de esta peleando por las mantas y las pocas almohadas, haciéndole reír.

- Oh vamos muchachos, no tenemos que... ¿Esa es mi almohada?

Ikki miró la almohada entre sus brazos y la abrazó con fuerza.

- No, no es.

- ¡Que haces con mi almohada!

Seiya se lanzó a recuperar su almohada, mientras Ikki la cambiaba de un brazo al otro, poniéndola siempre fuera del alcance del chico, el cual estaba mas que desesperado.

La pelea duró solamente hasta que Marín gritó "A CALLAR TODO MUNDO!!" y el que en ese instante había tenido manta, o almohada, había sido afortunado, ya que se quedó con cualquier cosa que tuviese.

Kanon y Saga estaban dormidos a un lado de la ventana, Kanon utilizando a su hermano como almohada. Ikki se había quedado sin almohada, pero si tenía una manta, en tanto que Shun tenía manta y la almohada de Seiya, (cortesía de Ikki), Afrodita... bueno, de algún lado había sacado una sábana con rosas bordadas y una almohada de seda, cosas que había defendido hasta con los dientes ñ.ñ. Hyoga salió ganando una manta, y Seiya se quedó sin nada.

Sin embargo, y aunque los demás santos ya estaban dormidos, para Seiya era casi imposible conciliar el sueño. Había girado varias veces su posición y había contado suficientes ovejitas como para dormir varios meses, pero el sueño simplemente no llegaba.

Por su mente desfilaba una y otra vez la imagen de Shiryu ahogándose en Cabo Sunion. Su desesperación por no poder ayudarle de ninguna forma estaba consumiéndolo. Había repasado decenas de opciones, pero ninguna garantizaba que le iba a ayudar sin causarle daño luego.

Finalmente, recordó algo que había ayudado a Shiryu en el pasado, e incluso le había salvado de la muerte.

Se levantó del suelo y se hincó, cruzado de brazos.

- Hum... yo... hace mucho que no te hablo, y... ¿Qué estoy diciendo?

Seiya cerró sus ojos y comenzó a pensar en alguna forma de hacer lo que tenía planeado. En ese instante, sintió unas manos que le tomaban de los brazos y, como si de un niño chiquito se tratase, sus dedos tocaron su frente, su pecho, su hombro izquierdo y hombro derecho, para finalmente unirse ambas manos.

- Es así como se hace, tarado.

Hyoga sonrió levemente y se hincó a un lado de Seiya, repitiendo el movimiento de sus manos.

- Dios mío... protégelo...

A cada palabra pronunciada por el cisne, Seiya presionaba sus manos sobre su pecho esperando que aquella oración protegiera a Shiryu.

Momento mas tarde, escuchó a alguien a su lado, abrió un ojo y se trataba de Shun, el cual le sonrió levemente y se concentró después en la oración del Cisne.

En ese instante, en Cabo Sunion, Shiryu se encontraba totalmente pegado al techo de la cueva, jalando aire con desesperación. Su piel estaba pálida debido a lo helado del agua y su estómago gruñía constantemente debido al hambre.

El joven sintió la desesperación creciendo dentro de él, sus pies no tocaban el fondo de la cueva y sentía todo su cuerpo cansado. Le dolía el cuello y la espalda, además de un intenso dolor en su costilla, la cual le daba punzadas cada vez que se movía.

- Por favor Señor... tu conoces su alma, es blanca y pura...

- Hyoga tiene razón... no se por que está en tantos problemas, pero no se lo merece...

- El alma de Shiryu me recuerda a la nieve... tan bella, tan rara...

El santo del dragón desvió sus ojos a un lado y al otro intentando encontrar de donde provenían aquellas voces.

De repente, el agua comenzó a descender, causándole mucha sorpresa al dragón, el cual apoyó tranquilamente sus pies, y el agua le llagaba solamente a los tobillos.

Su cuerpo se cubrió de una luz blanca, azul y rosada, y para cuando esta desapareció, una enorme sonrisa se dibujó en los labios del joven santo de bronce.

Cada una de sus heridas estaba curada, su costilla restablecida y alunas heridas que se había echo contra las rocas e infectado con el agua de mar estaban curadas.

- Chicos... gracias...

Las palabras de Shiryu, fueron escuchadas por los santos de bronce que rezaban por su bienestar, creando una sonrisa en sus preocupadas facciones.

- Vamos chicos... debemos dormir.

Hyoga fue el primero en ponerse de pié y volver a tomar su manta, mientras Shun volteaba a ver a Seiya, el cual comenzó a quejarse de que él no iba a poder dormir por que estaba muy incómodo.

- ¿Seiya?

- ¿Qué pasa?

- ¿Aprobaste tu curso de almohada?

El Pegaso levantó la ceja ciertamente confundido, haciendo reír inocentemente a Shun.

- Ten, tú agarra mi almohada, yo me acuesto en tu estómago y me quedo con la manta.

Tras razonarlo un segundo, Seiya sonrió y tomó entre sus brazos su almohada, sonriendo feliz de tenerla, para después acostarse, permitiéndole a Shun utilizarlo de cojín.

- ¡Oye, tu cabeza pesa!

- Esque soy muy inteligente.

- ¿Y eso que tiene que ver?

- Que mis ideas pesan...

- ...¡No seas payaso!

Tras decirlo, le soltó un ligero sape a Shun en la cabeza, recibiendo casi inmediatamente una manta en la cara.

- ¡Hey, eso es...

Seiya volteó y miró al Fénix, el cual le miró de manera burlona, acomodándose después sobre su brazo para continuar durmiendo, el Pegaso comenzó a gruñir.

- Vaya que está amargado tu hermano.

Shun rió y se acomodó un poco mas en su almohada improvisada.

En ese instante, Afrodita, quien ya e encontraba dormido desde hacía mucho, emitió un ligero gruñido y apartó la sábana de encima de él, revelando que se había dormido en ropa interior.

Shun rió divertido ante la ropa tan linda del santo dorado. Una tanga blanca con una enorme rosa al frente sin embargo, algo llamó fuertemente su atención.

- Oye Seiya... ¿Seiya?... oye, despierta.

El joven sacudió un par de veces a su amigo, pero este ya se encontraba roncando.

- Seiya, despierta.

Shun levantó unos cuantos centímetros su cabeza y después la dejó caer sobre el estómago de su amigo, el cual perdió todo el aire y despertó.

- ¡Pero que te ocurre!

- Perdón, es solo que... te quería preguntar algo.

- ¿Preguntarme¡Ay Shun, y para eso me despiertas???

El santo de Andrómeda sonrió. Seiya había estado intentando dormir sin éxito, pero ahora que sabía que Shiryu se encontraba más o menos bien, había caído dormido como piedra.

- Esque tenía una duda, mira...

Shun señaló con su dedo a Afrodita, el cual dormía de lado, mostrando todo su frente a los dos santos de bronce.

- ¿Qué miro¿La tanga de Afrodita? Si, bastante exótica, y ahora si me permites...

- ¡No es eso! En su pecho, mira...

Seiya rodó sus ojos con cierto fastidio y volteó a ver a donde apuntaba Shun, y esta vez, lo que vio si llamó su atención.

- Está raro... ¿Desde cuanto Afrodita se hace tatuajes?

En el pecho del santo de Picis, se encontraba dibujada la forma perfecta y llena de colores de un cangrejo, el cual tenía escrito debajo con letra manuscrita la pequeña leyenda "Cáncer´s"


N/A¡Hola ñ.ñ!

Siento mucho si me tardé, en serio sorry, sorry, sorry.

Les pido disculpas gigantes si me quedó medio aburrido el capi, pero esque la musa se me escapó de donde la tenía amarrada, y pues me quedó así... auqnue a mi me gusta ñ.

sape - Si existiera alguien que no lo sabe, SAPE es un golpe en la cabeza con la palma abierta, pero muy leve, y es para decirle a alguien que está bien meso, o que deje de hacer tonterías.

A quien no sepa lo que quiere decir "Cancer´s", se puede traducir como "De Cáncer"

Ok, y a quienes me escribieron...

Luna-wood - Mujer, me encanta recibir tus mensajes ñ. En respuesta, si, Shiryu va a sufrir mucho, desafortunadamente. En cuanto a lo de la violación, la respuesta a todo eso viene en el siguiente capítulo, y la forma en que Shiryu fué marcado aparece dentro de 3 capítulos mas ;). Espero te guste como va avanzando la historia, y muchas gracias por tus comentarios.

Ede - jeje¿Ves como Ede es mas fácil que todo tu nombre completo:) Ok, si qieres saber como es posible que pudieron encontrarse y tocarse y toda la cosa, creo que es obvio... se quieren demasiado y nada es imposible para encontrarse.

Lady palas - jeje, gracias por la felicitación. Este capi me salió medio aburridón, pero lo importante es lo del final ;)

Forfirith-Greenleaf - Orale, si que batallo con tu nombre ñ. Jeje, creo que todavía no queda claro lo que es una marca de propiedad, pero supongo que depués de este capi, te comenzarás a dar cuenta de lo que las marcas significan.

A todo mundo, muchas, muchas gracias por leer, y pásensela chido.

Lady Grayson