Por fin puedo poner en marcha mis planes.
Y esta historia acaba de empezar. Espero les guste.
Es lo más largo que hice hasta ahora. No me gusta dejar el Lemon a medias XD XD XD
DISCLAIMER: Los personajes de shingueki no kyojin no me pertenecen, su autor es Hajime
TIPO: Romance/drama/sobrenatural/fantasía/misterio/horror.
Del techo colgaba una lámpara color bronce. Abajo, sobre la mesa de madera, varios instrumentos médicos rodaron estruendosamente cuando alguien le dio un puñetazo a la tabla.
—¿Te duele tanto? —inquirió la castaña de lentes.
El pelinegro chasqueo la lengua fastidiado, la dura silla y el maldito ardor del brazo terminaron por quitarle la paciencia.
—Los calmantes que me diste son una mierda —gruño con esa mirada asesina— una simple venda no me ayuda en nada. Quiero algo más fuerte.
—Desde cuando eres tan sensible —se burló Hanji— el hombre más terco y frio del mundo.
—Cierra la puta boca.
—Y el más mal hablado —la castaña le coloco otra bolsa de hielo, recordando con nostalgia el único punto débil de su amigo gruñón—. No tengo nada que darte. La iglesia prohibió que me trajeran esas plantas del exterior.
—Zoe, se lo que quieres —Levi trato de no sonar amenazante— la expedición será dentro de una semana. Si me das algo de tus reservas prometo traerte cualquier basura que exista fuera de las murallas.
Los ojos de Hanji brillaron eufóricos por la emoción.
—Si te doy la medicina no podrás salir del castillo por lo menos en toda la noche.
—Menos trabajo.
—Te perderás el ingreso de los dos nuevos reclutas. Ya paso un año. Eren se pondrá triste.
—Ese es su problema.
—Perfecto, eres el mejor capitán y el mejor amigo —exclamo la castaña sacando una cajita bien escondida debajo del piso de madera— estas son mis últimas reservas. No podré hacer más experimentos, confió en ti Levi. Mañana te daré mi lista y Petra te ayudara a encontrar todo lo demás.
—Esto no debe ser oficial —el ojigris miro con impaciencia la jeringa llena de un líquido extraño— recuerda que estas expediciones son solo para traer suministros o cazar animales. Si el rey se entera ambos despertaremos colgados en la horca.
—Soy una tumba —Hanji le inyecto la sustancia.
—¿Qué es? ¿Un tranquilizante? —pregunto el pelinegro.
—Un estimulante, querido —le dijo ella guiñándole el ojo—esto y una buena "ayuda" te quitaran todo el dolor. O por lo menos podrás olvidarlo por un buen tiempo.
—Trata de drogarme como la última vez y...
—Nada de eso, déjame encargarme de todo en la ceremonia. Volveré a la medianoche para ver como sigues.
Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
.
Una cena de despedida y nada más. Riko les dedico algunas palabras, dejando luego que los demás solados se despidieran de ellos.
—Nunca dejen de proteger lo que aman —indico Ian, más que todo advirtiéndole algo al castaño.
—No lo haremos señor —repitieron al unísono ambos reclutas.
—Eren promete que comerás bien —la pelinegra se fundió en un fuerte abrazo con el ojiverde— nos veremos dentro de dos años.
—Cuídate Mikasa.
El comandante Irvin se acercó a ellos, cortando todo signo de dramatismo.
—Hora de irnos —miro detenidamente al rubio más pequeño— Armin, tu vendrás conmigo. Eren se unirá al grupo de Hanji.
—Si comandante —respondió el ojiazul.
Eren permaneció callado mientras cabalgaba con la capitana.
—Pasaremos la noche en el cuartel general —ella rompió el silencio—. Levi tuvo que quedarse en el castillo.
—Seguramente necesite descansar.
—Ustedes son, muy cercanos ¿verdad? —Insinuó la castaña— nuestro querido gruñón sufrió una herida. Le dolía mucho, y él es de esos tipos que parecen duros pero no lo son.
—Escuche que se conocían desde antes —Eren miro al frente para no dar señales de inquietud— y fueron grandes amigos.
—Algo así. Yo vivía en Rose. Pero mi familia emigro a este pueblo. Pude ver lo bonito que era el exterior, por eso me uní a las tropas estacionarias —la castaña había comenzado a contar su historia, así que el ojiverde espero con paciencia por si en algún descuido su Levi apareciera en el relato—. Fui expulsada tres veces. Entonces conocí a Levi.
—Entonces usted y el capitán...eran amigos —sentencio Eren.
—Fui su única amiga —los ojos de Hanji delataron cierta molestia—. La primera vez que le hable me advirtieron sobre su secreto. A veces las personas podemos llegar a ser demasiado crueles. Esas cosas no parecían afectarle a él, "el hombre más fuerte de la humanidad".
—Asesinando wanderings. Nunca hubieran obtenido los títulos que tiene ahora sin convertir en asesinos —concluyó Eren.
—Nosotros no lo hacemos Eren —replico Hanji— los encargados de eso son los guardias del gobierno. Nuestro equipo trabaja para traer fuentes de alimento desde Rose o Shina, también intentamos sacar algunos suministros del bosque.
— ¿Puedo preguntar algo más personal? —Los ojos del menor reflejaron miedo— Capitana Zoe. Su sueño es que todos los humanos salgan fuera de estas murallas ¿No es así?
El viento frio de la noche ocultaba la conversación de ambos. A lo lejos se veía el camino alumbrado por las antorchas que nunca dejaban de brillar. Y Hanji nunca sabría que a quien estaba por responder era al mismo rey del bosque que alguna vez ella añoro visitar.
—Es verdad. Si tan solo pudiéramos mantener algún contacto con su gobernante entonces talvez llegaríamos a un acuerdo —ella saco un frasco que contenía un agua cristalina fosforescente— mi madre me lo dio antes de morir. Dijo que su primer amor se lo había regalado.
—Eso no es humano.
—Eso demuestra que ellos son como nosotros. No como nos hacen creer en los cuentos o mitos. —La mayor detuvo el caballo—. En la capital de Shina existe un castillo. El rey vive en ese lugar junto con "el ángel". Historia Reiss.
—Según dicen ese ángel es un wandering a quien el rey puede controlar a su voluntad.
—Creo que sí. De esa forma los otros seres del bosque no nos dañaran. Si saben que tenemos cautiva a una de los suyos no podrán entrar a nuestro territorio.
Falso.
Eren miró con extrañeza el oscuro suelo. Él era el verdadero rey. La otra chica seria solamente alguna Biosbardo con alas. Nada por qué preocuparse.
Además la verdadera razón por la que los wandering no entraban a los muros era simple.
La ley GEBOT.
Una ordenanza que el había impuesto luego de ser coronado como rey absoluto. Con eso, muchos de sus guardias, incluyendo a Hannes. Ayudaban de lejos a los humanos que se trasladaban de un pueblo a otro.
Claro, las primeras veces esa ley no fue bien vista por su familia. Al menos hasta que conoció a Levi, entonces las cosas cambiaron mucho.
"Si mi esposo es un humano, su raza es la humanidad. Por tanto no debo hacerle daño a los que son como él."
Les había dicho aquella vez, frente a cientos de personas que lo miraban con profundo respeto y algo de rabia por la decisión caprichosa que estaba tomando
"Si yo no hubiera conocido a Levi no tendríamos razón alguna para proteger a esa raza inferior. "
Las ordenes de un rey, se cumplían o se cumplían. Así de simple.
—¿En qué piensas Eren? —pregunto Hanji con mucha curiosidad porque el menor había comenzado a sonreír inconscientemente.
—No es nada —continuaron cabalgando a ritmo pausado.
—Probablemente Levi quiera verte. Desde hacía años que no interactúa tanto con nadie.
—Lo dudo.
La castaña volvió a detenerse con impaciencia. Solo le quedaban dos opciones. Elegir entre Mike y Eren, de lo contrario Levi se encargaría de matarla por no haber enviado a nadie.
—Ahora él se encuentra solo en el castillo, y te extraña.
—Necesita estar solo —dijo el ojiverde sin darse cuenta de la insistencia de Hanji.
—Lo escuche llorar —mintió ella—esta mañana lo escuche llorar.
Dos minutos después el caballo del menor se dirigía al castillo de la tropa a toda velocidad.
Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
Las luces se apagaron dentro de la habitación. Levi no tenía el suficiente valor para levantarse de la cama.
Estaba solo.
Solo y perdido.
Solo y drogado por culpa de Hanji. Aunque al menos el ardor punzante en su entrepierna era más fuerte que el de su brazo.
Volvió a tocarse con insistencia, al final tuvo que quitarse la ropa dejando sobre su cuerpo una ligera camisa blanca.
Camino en círculos por toda la habitación sin recibir auxilio alguno, su interior le exigía algo para llenarse. En realidad estaba a punto de explotar y todos los objetos apropiados le parecían algo morbosos para utilizar.
Sin darse cuenta termino echado en posición fetal sobre el suelo. ¿Dónde estaba su "esposo" en estos momentos?
La respuesta llego repentinamente, Eren ingreso a la habitación sin dar ninguna explicación. Se acercó al capitán con el rostro lleno de preocupación, enseguida noto la escena más morbosa de toda su joven vida.
Levi se colgó del cuello de Eren, la camisa blanca que llevaba se levantó de su lugar, mostrando evidentemente que no llevaba nada debajo.
—Sabía que vendrías —jadeo el pelinegro con la respiración ronca y entrecortada—tómame Eren.
Ya no podría aguantar más aquel "estimulante" que Hanji le había dado estaba a punto de matarlo. Incluso horas antes pensó seriamente en ofrécele su cuerpo a los soldados que custodiaban la puerta, un calor intenso brotaba desde sus entrañas quemándolo a mas no poder. Froto su cintura con la del menor sintiendo como el pantalón de este comenzaba a abultarse ligeramente.
—Levi, esto no es correcto —suplico Eren.
—Quiero sentirte dentro, —lamio la exención de su cuello con lujuria, cada palabra que salía de esos pequeños labios lo incitaba a devorarlo.
—En que te convertiste—gimió el castaño poniendo las manos debajo de las nalgas del pelinegro para sostenerlo mejor—. Jamás creí que este momento llegaría de esta manera.
Levi continuo frotándose sobre el cuerpo de Eren, desabrocho la chaqueta de este contemplando el pecho que subía y bajaba con violencia.
—Te estoy pidiendo que me folles —dijo el pelinegro aferrándose con fuerza al cuello de ojiverde— es una orden mocoso...por favor.
Oculto su rostro al no recibir ninguna respuesta.
—Si no piensas hacerlo todavía me quedan muchas personas que si querían metérmela —insinuó con rabia, empujando ligeramente al castaño.
Ese comentario saco de sus casillas a Eren.
—¿Te atreverías a engañarme? —gruño.
—Como oíste, o estás dispuesto a romper la cama conmigo o saldré afuera para buscar a Mike —amenazo Levi con satisfacción—. De todas formas ¿crees que tengo opción? Debes agradecer que fueras el primero a quien acudí.
—Eres mi esposo, pronto te casaras conmigo en una boda real —Eren abrazo su pelinegro, apoyándole la cabeza sobre su hombro—. No pensé tocarte hasta que eso suceda. Supongo que podemos hacerlo, no estoy seguro. Tengo miedo, podría lastimarte.
—Mi cuerpo humano es débil e insignificante para ti ¿no? —El azabache frunció el ceño fingiendo enojo aunque en el fondo una punzada de dolor le causo cierto ardor en los ojos— no crees que podré satisfacerte.
Eren lo bajo con delicadeza sobre la cama. Se quitó el cinturón y los pantalones, camino hacia el lecho donde Levi estaba sentado. Las manos del pelinegro fueron directo a su espalda para deslizar la camisa del castaño con rapidez. Poco a poco el ojiverde se animó a tocar con sutileza la entrepierna del mayor.
—Arrodíllate —ordenó Levi, siendo complacido instantáneamente.
—Intentare hacer algo nuevo —el castaño jamás había tocado a nadie de esa forma. Nerviosamente tomó el falo del mayor en una de sus manos, estaba duro y comenzaba a notar con un líquido transparente se asomaba por la abertura central de aquel capullo.
Notaba como se estremecía con el menor movimiento.
Un quejido de placer, de parte de Levi, resonó por toda la habitación. Cada Centimetro de piel estaba muy estimulada. Quizá demasiado. Eren subió la mano frotando con fuerza el miembro del mayor, los jadeos también subieron de tono. Levi no podía ocultarlo, taparse la boca tampoco funcionaba, el placer lo estaba acabando lentamente.
Sin pensarlo dos veces decidió lamer la extensión de aquel falo.
—Esta podría ser nuestra luna de miel pospuesta ¿verdad? cariño—sugirió Eren a sabiendas que Levi haría o diría todo lo que él quisiera. Además el instinto de celo dormido dentro de él estaba despertando violentamente.
Volvió a meterlo dentro de su cavidad bucal, saboreando la textura algo amarga que lubricaba toda la extensión. Levi se aferró con ambas manos a las blancas sábanas al sentir el escalofrió repentino que lo dejo temblando.
—Te necesito dentro —le exigió rápidamente.
—No seas impaciente. Tienes un sabor tan delicioso que podría hacer esto toda la noche —Eren sonrió sarcásticamente al ver el rubor en las pálidas mejillas del azabache—. Lo postergaremos para otro día.
—Limítate a metérmela y cállate.
—He estado esperando mucho tiempo para este momento… - Extendió sus manos y puso de espaldas al azabache con cierta brusquedad.
El capitán sintió los largos dedos de Eren, previamente mojados por el líquido preseminal, profanando su virginal entrada. Decidió levantar las piernas para colocarlas cómodamente sobre los hombros del menor hasta que terminara con su trabajo de lubricación.
—Bésame —susurro Levi.
Se retorció y gimió bajito sintiendo la lengua cálida el menor infiltrándose dentro de su boca, olvido el dolor de los dedos moviéndose dentro de él. Fundieron sus labios en un beso suave como la seda pero apasionado debido a la intensidad del frenesí con que Eren solía actuar a veces.
—Voy a comenzar —indico el menor, colocando el cuerpo del pelinegro un poco más arriba de la cama. Le abrió las piernas alineando su miembro en la estrecha y dilatada entrada.
Jadeo roncamente al empujar su cadera para abrirse paso en el interior del azabache, consiente del dolor que estaba provocándole, lo hizo tan lento como se lo permitía su conciencia.
Levi arqueo la espalda en un gemido sordo que nunca saldría de su boca.
—Muévete...comienza a moverte...mnghh...no te muevas —el mayor se contradijo a sí mismo, frunciendo el ceño porque Eren se detuvo.
—Lo hare en cuanto digas que me amas.
—Maldito bastardo.
—Dilo —la mirada afilada del ojiverde penetro su terquedad
—Jodete...
El castaño tomo las blancas caderas del contrario impulsándose con lentitud. Una rápida corriente eléctrica termino por quitarle el poco orgullo que le quedaba al pelinegro
—ahhh... E...Eren te amo te amo...maldito mocoso...
Cada palabra era bien recibida con un empuje decidido.
—Cariño —ronroneo Eren, quien estaba más excitado que nunca— pídeme todo lo que desees.
—Más ...más...quiero ...más fuerte...—gritaba Levi, todo el autocontrol que alguna vez tubo en ese momento lo tenía bajo llave.
—Todo lo que queras...pídeme lo que sea.
—Te lo estoy gritando...mnghh... sordo de mierda...
Unieron sus bocas otra vez dejando a sus lenguas a merced de la otra.
Ambos se movían al unísono, Eren continuaba embistiendo con fuerza, sin legar a la violencia que lo caracterizaba pero disfrutando los jadeos de su esposo.
Delineo el fino cuello del mayor con la lengua, dudo unos instantes y comenzó a darle pequeñas mordidas toda esa zona blanquecina. Tan dulce...tan suave...tan única
Levi enredo su cintura con las piernas, exigiéndole más placer del que ya tenía. Eren seguía moviéndose con frenesí cambiando la posición de vez cuando, ahora tomo una de las piernas del mayor subiéndola sobre su hombro y con la otra mano libre comenzó a tocarlo
—Me pediste placer...quiero que disfrutes tanto como yo.
Toco con delicadez la cicatriz no sanada del brazo de Levi. Se sintió culpable de repente.
—Esa quemadura valió la pena, por...mngh...mierda se siente bien...te dije que valió la pena por tu sonrisa de estúpido.
—En ese momento temías que me fuera ¿verdad?— la esperanza creció dentro de Eren.
—Podrías dejar de hablar cuando tenemos sexo. Es molesto en verdad.
Eren volvo a posicionarse de diferente manera, esta vez acerco su rostro cerca de los ojos del pelinegro para observar cada expresión.
—Tenías miedo ¿verdad? —insistió— creíste que te dejaría solo.
—Quizás... —respondió el pelinegro acoplándose a los movimientos del castaño, volteo la cabeza para mirar a los ojos a su esposo— quizás si me enamore de ti idiota.
Eren se detuvo recibiendo un golpe de parte del mayor.
—Lo siento...volveré a moverme —empujo con fuerza hasta alcanzar el punto del pelinegro que estaba a punto de dejarse llevar y empezar a gritar el nombre del menor—. Soy feliz sabes...nuca creí que este momento llegaría. Te entregas a mí porque me amas
Se impulsó con fuerza. Ambos gemían entrecortadamente, Levi levanto el rostro mordiéndose el labio inferior antes de venirse sobre en medio del pecho de ambos. Pero abrió la pequeña boca gimiendo entrecortadamente al sentir ese líquido caliente llenándolo por completo.
—Todavía no salgas—pidió, cuando Eren se disponía a levantarse.
—Estas agotado, lo siento —froto so mejilla con delicadeza— te dije que tu cuerpo no resistiría tanto, los siento.
—No soy un mocoso llorón como tú.
—Tu herida... —los ojos del menor se llenaron de lágrimas—lo siento tanto, nunca pretendí hacerte daño.
—Solo es una puta quemadura —Levi se bajó la venda— ¿vez? Ya está sanando.
Espera. ¿Estaba sanado? Efectivamente, la llaga rojiza se iba cerrando rápidamente. En segundo ya no quedo nada de ella. Con una mirada absorta Levi busco una respuesta rápida.
—Puedes darme las gracias luego —sonrió Eren estrechándolo contra su pecho tiernamente— tengo más poder del que podrías imaginar.
— ¿Y no hay anillo?—se burló Levi tratando de levantarle el ánimo.
—...—
—Al parecer no lo hay, eso podría complicar un poco las cosas —se separó del abrazo del ojiverde arrastrándose hasta quedar delante de su rostro—. Jure cuidar a mis subordinados, y cumpliré eso por un tiempo más.
—Eso quiere decir...
—No te prometo nada, talvez no te amé por completo pero y lo seguiré diciendo.
—Saltaste al fuego, eso ya es un gran paso.
—Esa vez me desobedeciste, querías irte, querías abandonare.
—Me amas —Eren le dio un beso en la frente— mi esposo me ama.
—Ni lo sueñes.
—Me amas tanto que saltaste al fuego por mí.
—Mentira.
—Lo hiciste. Y estoy agradecido. Y o también te amo, y te amare por toda la eternidad.
El corazón le dio un brinco al pelinegro. Tenía que admitirlo, no esperaba tanta emoción y a la vez tanto rencor en esas palabras.
—¿Inclusive si te pidiera quedarte...dentro de los muros?
Eren titubeo un poco.
—A donde vayas te seguiré, donde decidas que es mejor vivir allí me quedare.
—Los wandering te matarán cuando escuchen esto.
—Sabes Levi...solo hay una cosa que no haría por ti.
El pelinegro se ovillo tapándose con la sábana para ocultar el rubor que cubría toda su cara.
—Que es lo que no harías por mí.
—Abandonarte —concluyo Eren con una convicción más fuerte que el mismo— aun si me lo pides jamás lo haría.
—Mocoso.
—que
—yo no sé lo que es el amor, así que si algún día logro enamórame de ti no lo sabré
—Ya paso —volvió a darle un beso en la boca— yo te enseñe lo que significa.
—¿uh?
—Sientes lo mismo que yo
—Quien lo dice
—Tus ojos, tu mirada, tus largos discursos e insultos...todo —agarro la mano derecha de Levi y le dio un beso—. Tienes una luz tan firme que resulta imposible no seguirla —entrelazaron los dedos con firmeza. Entonces el ojiverde hizo que Levi juntara sus palmas y coloco algo duro y liso entre ellas. Un brillo dorado luchaba por liberarse y el pelinegro separo las manos dejándolo salir.
Nada salió volando por los aires como creía que iba a suceder.
Miro su dedo anular izquierdo donde ese brillo se había detenido. Ahí reposaba el ansiado anillo dorado con dos signos extraños en medio.
—Yo también tengo uno igual —señalo Eren mostrándole su respectiva mano— estas letras significan "amor único" o simplemente "reencuentro". Me lo dio mi madre cuando era pequeño.
—No podré usarlo, tu tampoco.
—Los humanos no pueden verlo —dijo el castaño— nadie impedirá que lo uses. Desde ahora te mostrare lo que ven mis ojos, y podrás hacer lo que te plazca. Mi poder es tuyo. Mi corazón es tuyo.
—No está mal —termino por decir Levi antes de quedarse viendo el aro dorado sin decir nada más.
Eso le bastaba a Eren.
Para el ese "no está mal" era un "acepto".
Con eso podría ser feliz toda la vida, aunque un cierto temor lo devolvió a la realidad.
—Te amo —murmuro el castaño— te sacare de este lugar y hare que olvides todo tu sufrimiento pasado. Dándote una vida que ni siquiera podrías imaginar.
Una vida donde la palabra "traición" no existe.
Una vida donde las personas no se complacían en matarse a sí mismas.
Una vida...
PROXIMO CAPITULO
Confía en mí
Dos personas no se enamoran por dormir en la misma cama, pero sí por compartir los mismos sueños.
WANDERING: Seres que viven en el bosque fuera de los muros. Se dividen en: Los normales, son generalmente personas casi humanas y los excéntricos, personas con ciertas habilidades únicas pertenecientes a la realeza.
BIRTH-MARK: Es la marca de nacimiento que tienen los wandering en alguna parte de su cuerpo. Tiene un estilo gótico que es único para todos y significa el poder que cada uno lleva.
IMPURE-MARK: Cuando un humano se relaciona sentimentalmente con un wandering excéntrico y es descubierto lo llevan a la corte donde es castigado con esta marca que trata de imitar a la "birth-mark". Lo hacen por medio de un brasero, sujetando al prisionero para que no escape, las heridas son tan graves que las probabilidades de supervivencia son nulas para el desafortunado. Esta marca es única y tiene un solo significado: "traidor de la humanidad"
BIOSBARDOS: Son seres mágicos que pueden adquirir forma de pájaro o de chico de gran belleza, difíciles de apresar. Se dice que quién logra cazarlos o conseguir su afecto tiene un futuro sorpresivo en la vida.
Cuidan mucho de los animales sagrados, por esa razón cuando algún humano asesina a una de sus criaturas busca venganza. Ellos no están bajo el mando del rey Jaeger, por lo tanto la ley que prohíbe matar humanos no les causa efecto alguno.
GEBOT: Prácticamente es la única ley bajo pena de muerte que tiene los wandering. Ellos nunca bajo ninguna circunstancia deben asesinar a un humano dentro o fuera de los muros, a menos que su vida se encuentre en riesgo.
Solo puedo decir algo...sadsagfhafsgdgfh.
Actualizare pronto .
Hasta entonces.
