Ismael entro a la casa cerrando la puerta detrás de él. Un escándalo inundaba la casa. Lynn se encontraba sentado en el sofá viendo la tele. No estaba viendo nada en específico pues no encontraba nada interesante mientras cambiaba de canal.
"Lynn, te molesto si me dejas ver un momento las noticias?"
"Claro. La verdad es que yo tampoco sé que ver."
Lynn cambio de canales hasta encontrar un noticiero. Encontraron uno que ya estaba terminando. Estaban pasando las noticias finales. Tras unos segundos, la sangre de Lynn se congelo al reconocer un lugar en el que había estado antes. En realidad, había estado ahí hace solo unas horas.
"Durante la tarde se encontraron 3 cuerpos en la Zona Trinidad de la ciudad. Aun no se identificaron los cadáveres pues no llevaban con ellos algún tipo de identificación. Pasamos con Elizabeth hacia el lugar de los hechos."
"Gracias Mary. El informe policial dice que uno de los hombres murió a causa de un disparo hacia el pecho y los otros dos murieron desangrados tras haber sido acribillados por algún tipo de arma blanca. No hay hasta el momento ningún testigo ocular o evidencia de cualquier tipo. La policía…. JORGEEEEE"
La cámara cayó al suelo, se escucharon disparos de parte de la policía y se vio a los oficiales y a la reportera caer al suelo para que segundos después la transmisión fuera cortada. Ismael quedo boquiabierto con lágrimas brotando de sus ojos.
"No."
"Ismael, esos… Eran los tuyos?" Pregunto Lynn con la voz entrecortada, temblando tras ver aquello.
"Fred. Pagaras. Pagaras por todo. Eran inocentes." Dijo el Assassin secándose las lágrimas. Se quiso levantar, pero al hacerlo de golpe, sintió un gran dolor en su pierna, cayendo al suelo de inmediato, soltando un grito lo suficientemente fuerte para ser escuchado por Lisa que bajo las escaleras rápidamente acompañada del resto de las hermanas para ver qué pasaba.
"Que paso padre? "Pregunto la infanta.
"Se levantó de golpe. Su pierna…"
"Oh. Ayúdalo a levantarlo y llévalo al sótano."
Mientras Ismael se ponía de pie con la ayuda de Lynn, logro escuchar a Lori decirles a las demás en un murmullo.
"Cuando Lisa acabe, reunión de emergencia."
Por más que quisiera, no podía preocuparse por eso pues el dolor era demasiado. Una vez ya en el sótano, Lisa reviso la herida. Le dio a Ismael las mismas pastillas que le había entregado en la tarde.
"Que fue lo que paso en la tele para que se exhaltara de tal manera?" Pregunto Lisa mientras revisaba la pierna asegurndose de que no se hubiese abierto.
Ismael se limito a decir que se exhalto tras ver una noticia relacionada con Bolivia. A pesar de su gran intelecto a pesar de tan corta edad, Ismael no quiso contarle lo que en verdad había pasado a Lisa. Aun la consideraba muy pequeña, a pesar de ser una genio. Lisa termino de vendar de nuevo la pierna de Ismael, explicándole que no debía hacer ningún tipo de esfuerzo.
"Lo intentare Lisa. Una ves mas, estoy agradecido contigo." Dijo el Assassin mientras se ponía de nuevo el jean nuevo que se había comprado.
"Bien. Ahora. Es obvio que Lori quiere hablar sobre usted. Así que sugiero que me diga que es el artefacto que lleva en su mochila,la caja que me fue imposible abrir, los artefactos que encontré en el cuarto de baño, como fue realmente que llego a esta casa y que relación tiene con mi figura paterna. Si quiere que lo cubra en la reunión, será mejor que me diga que es usted y porque mi padre lo esta encubriendo."
Ambos hombres quedaron fascinados. No podían creer que Lisa los hubiera descubierto. Imsale se encontraba entre la espada y la pared. O confiaba en Lisa y le contaba todo respecto a los Assassins y lo que Ismael realmente era, o dejaba que Lisa los delatara a ambos con sus hermanas, creando un problema mayúsculo en la familia. Intercambiaron miradas mutuamente, Siendo Lynn el que sudaba a cantaros por los nervios.
"Lynn. Talvez ella…"
"Tú crees que pueda soportarlo Ismael. Digo, tiene 4 años."
"El fruto no le hará nada, como no te hizo nada a ti. Además, podría ser una gran aliada cuando crezca."
"Fruto? ¿De qué fruto están hablando?"
Ambos le empezaron a contar todo a Lisa. De cómo se conocieron hasta los hechos que habían sucedido horas atrás, el de como Rita se había enterado y todo respecto a los Assassins, usando el fruto para explicarle todo de manera más fácil.
"In…creíble. Yo…"
Era la primer ves en su vida en la que Lisa no podía procesar algo. Vio la verdad de toda la historia del mundo en cuestión de segundos pasar frente a sus ojos.
"Espero que puedas entender por qué mi pasado tiene que permanecer oculto para tus hermanas. Si ellas se enteraran… No sé qué pasaría."
Mirando a la pared con una mirada perdida, Lisa dijo…
"Quedare en silencio. Pero quiero algo a cambio."
"Lisa, ni se te ocurra. "Dijo Lynn molesto.
"Que quieres a cambio? "Pregunto Ismael mientras Lynn lo veía desconcertado.
"Usted es un hombre fuerte. Solo quiero que sea mi sujeto de pruebas. No será nada mortal. Solo serán experimentos psicológicos."
"Lisa, te prohíbo que…"
"Acepto. "Dijo Ismael sin dudar, cortando la advertencia de Lynn.
"Ismael, no puedes…"
"Si no lo hago las chicas llamaran a la policía, perderan la confianza contigo, tendré que huir y tú te verás involucrado. No puedo permitir que eso pase Lynn. Eso sin mencionar de que Rita te mataria."
"¿Entonces, tenemos un trato?" Dijo Lisa acomodándose los lentes.
Ambos estrecharon sus manos, sellando el trato.
"Ahora si me permiten, tengo que asistir a la reunión."
Lisa subió las escaleras a paso apresurado a la par que pensaba en como poder disuadir a sus hermanas sin levantar muchas sospechas sobre Ismael.
"Ismael, estas seguro que quieres hacer esto?"
"No me queda de otra Lynn. Si quiero permanecer oculto ante los ojos de tu familia a la par de alejar los problemas para ti, no tengo otra opción."
Ambos se quedaron en silencio, viendo al suelo o a la pared. Ismael aún tenía el fruto en sus manos.
"Esa caja. ¿Cómo es eso de que es imposible de abrir? No me contaste lo que contiene cuando llegaste."
"Esa caja me la entrego William. Confiaba en que yo podría resguardarla bien. Le prometí que esa caja no caería en malas manos mientras yo viviera. Logre recuperarla al escapar del edificio abandonado donde teníamos nuestro cuartel general."
"Eso no explica el porque es imposible abrirla." Dijo Lynn con un tono de voz algo molesto, o talves irritado. Ismael no pudo distinguir.
"Esa caja puede ser un arma Lynn. No sabemos que contiene, pero sabemos que funciona como una especie de traductor para algunos archivos precursores. En manos equivocadas y con los archivos correctos, podría indicar como empezar el fin del mundo."
"Sigo sin entender. Como…"
Un haz de luz inundo la habitación. La imagen de un hombre vistiendo lo que parecía ser las túnicas de un Assassin apareció.
"Él era Shay Patrick Cormac. Sin quererlo, mato a miles de personas en el terremoto de Lisboa en 1755 por interferir con un templo precursor. La localización de ese templo fue revelada gracias a que esta caja. Lo mismo paso en Haití en 1751 y en 1760 en el Ártico. Lynn, esta caja ha pasado por tantos Assassins y Templarios, y gracias a lo que sea que quieras creer, el mundo aun no a colapsado. Este artefacto, como te dije antes, puede llegar a provocar el fin del mundo."
Lynn se tragó las ganas de vomitar tras ver las imágenes de las personas muriendo en aquellos terremotos. El miedo de saber que un artefacto así estaba en el sótano de su casa le revolvía el estómago. Pero, el hecho de que fuera Ismael el que estaba bajo control de la caja le devolvía algo de tranquilidad. El fruto dejo de mostrar aquellas imágenes. Ismael bajo su mano dejando el fruto en la colcha.
"Los tuyos. Los templarios. Aun me cuesta creer que existe gente así."
Ismael se puso de pie agarrando apoyándose en el bastón.
"Procura no revelar nada de esto Lynn. Ni siquiera a tu mujer. Al menos hasta que me vaya de la casa."
Ismael se dirigió hacia las escaleras. Ya estando a la mitad del camino de las mismas, Lynn dijo…
"Dime algo. Siquiera vas a tener en cuenta la propuesta que te hice? La de quedarte aquí. La de tener una vida normal."
Ismael se quedó quieto viendo la puerta que lo llevaría a la cocina. No dijo ni una palabra antes de seguir con su trayecto, dejando a Lynn solo en el sótano. Ismael decidió que tomar una ducha no sería una buena idea considerando que tenía que limpiar las manchas de sangre de Vanzilla. Estando ya en la sala de estar frente a la puerta de salida, rememoro lo que había pasado cuando llego a la casa Loud y los acontecimientos que ocurrieron después. Como es que Lisa sabia de las hojas ocultas y como no se dio cuenta de que ella había entrado al baño para robarlas. ¿Sería talvez el estrés mezclado con todos los otros pensamientos que lo distrajeron a tal punto de no darse cuenta que sus armas primordiales de un momento a otros ya no estaban? Se acordó del muchacho en el centro comercial. De haber tenido las hojas en sus muñecas lo habría matado. Tras mirar unos segundos a la puerta, se dio cuenta de algo. Era imposible de que no haya dejado un rastro de sangre al llegar a la casa. Se fijó en el piso, activando su vista de águila, y vio de que solo quedaba un dejo de rastro, algo que sería imperceptible al ojo normal.
"Lo limpie antes de que llegaran las niñas mientras tú y Lynn estaban abajo." Dijo Rita detrás de Ismael, sorprendiendo al Assassin.
"Yo…"
"Soy dentista. Tuve que aprender a quitar la sangre que puede salpicar de vez en cuando."
"Realmente se lo agradezco Señora Loud."
"No lo hice por ti. Lo hice por las chicas y Lincoln."
Ambos intercambiaron miradas serias. Rita estaba de brazos cruzados viendo fijamente al Assassin, pero a la par de su seriedad, aparentaba estar triste.
"Dime algo. ¿Realmente todo ese tema de Templario es cierto? ¿Realmente tienen tanto poder sobre la humanidad?"
"Me temo que sí. Siempre han sido personas poderosas. En el antiguo Egipto, las cruzadas, los Borgia, el caribe, revoluciones, guerras. Siempre han estado ellos de por medio."
"Y como sabes todo eso? ¿Cómo sabes tanta historia?"
Ismael se quedó en silencio por unos segundos viendo el suelo. Alzo la vista de nuevo para decirle a Rita…
"Existe una máquina que es capaz de revivir los recuerdos y las vidas de nuestros antepasados. Para ello solo se necesita un poco de ADN. Mi maestro William, tuvo un hijo que hasta donde sé, en cuestión de ADN, fue alguien muy especial pues era descendiente de grandes Assassins. William nunca me quiso decir cómo murió. Solo sé que fue secuestrado por Abstergo para ponerlo en una de esas máquinas para así, revivir las vidas de antepasados del muchacho que estuvieron en contacto con el fruto. Yo creo que el muchacho murió en manos de Abstergo hace ya unos 6 años. Creo en eso porque William desapareció por mucho tiempo en el año 2012, sin dejar rastro alguno. Talvez solo quería estar solo después de perder a su hijo. Respondiendo a su pregunta. Todos los descubrimientos que hacemos tienen que ser guardados. Gracias a mi rango tuve la oportunidad de ver las vidas de aquellos Assassins que pelearon hasta el final de sus días."
"Es más que obvio que sientes gran admiración por esos hombres."
"Si. Es gracias a ellos que mi hermandad sigue en pie…"
Ismael se detuvo un segundo a pensar en lo que dijo, recordando lo que acababa de pasar en la tele.
Después de un largo silencio intercambiando miradas, Rita dijo…
"Sugiero que te bañes antes de que acaben esa reunión. Después vas a tener que pelear para entrar a la ducha."
Sin decir nada más, Rita volvió a entrar a su cuarto, cerrando la puerta tras ella, dejando a Ismael solo una vez más.
"Hey. Ya está más decente el sótano. Ya desempolvé el colchón, deje unas sábanas encima y guarde tu fruto en la mochila." Dijo Lynn desde la cocina mientras se limpiaba las manos.
"Lynn, enserio no debías molestarte."
"Por favor, deja de hacerte el fuerte Ismael. Tu pierna está herida y estas en mi casa. Tengo que ser un buen anfitrión. En fin, solo te pido que limpies el auto. Lo haría yo, pero ya sabes porque no puedo."
Ismael solo asintió mientras veía a Lynn entrar a su cuarto. Antes de cerrar la puerta, Lynn le deseo buenas noches a su invitado, dejándolo solo una vez más.
Ahora Ismael tenía que esperar a que todas las Louds entraran a sus habitaciones para poder limpiar el auto sin riesgo a que le descubrieran. Supuso que lo mejor sería hacerles creer que estaba dormido, así al menos no lo molestarían si ese fuera el caso. Bajo las escaleras del sótano nuevamente, olvidando por qué había subido al living en primer lugar. Tomo una silla que había en una esquina. Aun no tenía sueño, a pesar de lo agotador del día. Al bajar apago las luces, dejando que la única luz en el cuarto fuera la luz de la luna que entraba por la ventanilla. Ya sentado en la silla agarro el bastón con ambas manos, viéndolo minuciosamente. ¿Cómo es que había terminado así? Por qué Fred hizo lo que hizo, desde inculparlo por la muerte de William hasta y hasta la duda de que si era un templario. Pero, sobre todo, la pregunta que más lo carcomía era la de que iba a hacer ahora. Ahora tenía una pierna herida que difícilmente sanaría por completo, dado a que el no era alguien que se quedaba quieto. Que consecuencias traería su estadía a la casa Loud. Sin darse cuenta, tras haber meditado por tanto tiempo, se había quedado dormido en la silla. Pasaron las horas, y tras despertar, se dio cuenta de que la Luna aun alumbraba el piso del sótano. Se fijó la hora en su reloj, dándose cuenta que eran ya las 3:10. Tras estirarse un momento, se acordó de lo que tenía que hacer. Se levantó de la silla, dejando el bastón de lado pues no sentía ningún dolor. No quería que su ropa nueva quedara manchada, así que se quitó todo excepto por el jean. Subió las escaleras tratando de no hacer mucho ruido. Salió de la casa sin problema alguno con las llaves del auto en mano. El aire, a pesar de frio, era soportable, al menos para el Assassin. Abrió la puerta trasera y comenzó a limpiar todo el desastre que había dejado. Los químicos por suerte eran fáciles de conseguir, y la "receta" que le enseñaron ya le había sido efectiva varias veces. Tras dejar el auto impecable, sin rastro alguno de sangre incluso usando la vista de águila, sintió que necesitaba otra ducha. Necesitaba quitarse ese olor a sudor y sangre que aun sentía en él. Entro a la casa y subió las escaleras con gran cuidado, evitando hacer sonido alguno. Una vez dentro del baño, se quitó el pantalón y la ropa interior, dejándolas en el suelo. Abrió la llave de agua caliente para que el calefón comenzara a calentar. Espero unos segundos y entro a la tina. De cierta forma, se sentía raro hacer esto en una casa ajena, pero en este punto las formalidades ya no le importaban mucho. Después de ducharse, se secó y se puso solamente su ropa interior, llevando el pantalón en su mano. Salió del baño y se encontró cara a cara con Leni.
"Buenas noches señorita Leni." Dijo Ismael de manera muy cortes, cubriéndose las piernas con el pantalón.
"Por favor, no es necesaria tanta formalidad. Solo dime Leni. Dijo la rubia con una sonrisa en su rostro.
"¿Está todo bien, no necesita algo?"
"No te preocupes Leni. Solo necesitaba limpiarme es todo."
"Sabes, tu pelo esta hecho un desastre."
Ismael más que ofendido se sorprendió por la sinceridad de la muchacha. Solo pudo marcar una cara de incredulidad en su rostro.
"Dame un momento" Dijo Leni entrando al baño para sacar algo de entre las cosas. Al salir, Leni tenía en sus manos una cinta roja para cabello.
"Date vuelta"
Ismael obedeció, agachándose un poco para que Leni alcanzara a su cabeza. Sintió como la muchacha agarraba su pelo y lo llevaba atrás.
"Listo. Mírate en el espejo."
Al darse la vuelta y verse en el espejo, Ismael pudo ver como la joven le había dejado todo ese cabello desarreglado. Ahora estaba acomodado en una cola de cabella con la cinta roja envuelta.
"Muchas gracias corazón. Gracias por tu amabilidad. Eres la única junto a tu padre que me han mostrado una sonrisa desde que llegue."
"No se preocupe por eso. También le cayó bien a Lincoln. Solo deles tiempo a que se acostumbren a usted. (Bostezo). Bueno, creo que me iré a dormir. Buenas noches"
"No ibas a entrar al baño?" Pregunto Ismael algo confundido.
"Cierto. Gracias por hacerme recuerdo. Es solo que a veces me olvido de las cosas. Buenas noches." Murmullo Leni cerrando la puerta del baño.
Ismael no le dio más importancia al asunto. Bajo las escaleras hasta el sótano y se acostó en la colcha cubriéndose con las sabanas que Lynn le había dejado. Se aseguró que las hojas ocultas estuvieran donde el las había dejado. Dio un vistazo rápido a su reloj, percatándose de que eran ya las 4:00. Realmente necesitaba dormir. Cerro los ojos y se acomodó, esperando a que el sueño lo vuelva a vencer. Pero, aún quedaba en su mente esa duda que lo está matando desde hace ya unas horas. ¿Qué iba a hacer ahora?
Pues bien. Un capitulo mas que espero sea de su agrado. A las pocas personas que estan leyendo el fanfic, necesito pedirles una favor muy importante. Neceisto que me digan que les parece hasta ahora la historia. Si les esta pareciendo pesada, aburrida, que opinan de Ismael, ideas. Lo que sea que ustedes me quieran decir porfavor, haganmelo saber. Necesito de esa informacion para corregir mis errores y asi poderles traer algo de mayor calidad cada ves. Muchas gracias a los much s o poc s personas que leen esto y esperen el siguiente capitulo pronto. Hasta pronto.
