Realmente, aquí empieza mi vida

Sakura sonrió, sonrojada, y asintió, con un tímido sí.

¿acaso esto era un sueño? En estos momentos, Gaara se veia incapaz de discernir entre la realidad y la fantasia. ¿estaba soñando? ¿O verdaderamente tenía a Sakura, muy cerca de su rostro, sonriendo y con un tierno rubor en sus mejillas?

Su mente no encontraba forma alguna para descubrirlo, pero parece ser que su cuerpo si.

Con lentitud, dudando, y sonrojado también, acercó su rostro al de Sakura, cerrando los ojos. Ella, nerviosa, ocultó también sus orbes verdes detrás de sus pupilas, y se acercó al chico, uniendo así sus labios, en un tierno e inocente beso.

Al separarse, Gaara la abrazó con fuerza. Se recostaron en el tejado, los dos tumbados, el uno al lado del otro. Gaara entrelazó su mano con la de Sakura.

Gaara: Sakura.

Sakura: Mmm?

Se miraron a los ojos.

Gaara: yo también te quiero.

Volvieron a besarse, pero ahora fue más largo e intenso.

Después, con los ojos cerrados aún, sonrieron.

Gaara: eres maravillosa, mi dulce Angel

Sakura se sonrojó. Y le dio otro beso, para demostrarle lo que con palabras no sabia explicar.

Después de quedarse mirando las estrellas, Sakura hizo un adorable bostezo (según Gaara) que sonriendo se levantó, le tendió la mano, y bajaron del tejado para ir a dormir.

Gaara, que solia dormir en boxers, empezó a quitarse la ropa, con un poco de vergüenza, al igual que la pelirosada que se desvestia de espaldas a él. Gaara ya habia dejado su ropa en la silla cuando, Sakura, en ropa interior, le miró dubitativa, y señalando la camiseta que el acababa de quitarse, le preguntó:

Sakura: puedo?

Gaara: usar mi camiseta como camisón?

Sakura asintió, poniendo cara inocente.

Gaara: por supuesto. No hace falta que me la pidas.

Graso error, Sakura estaba demasiado tentadora así 'vestida'.

Sexy y adorable a la vez, una extraña unión.

Al tumbarse, se abrazaron y se dieron castos y tiernos besos. El sueño no tardó en llegar, y sakura fue la primera en caer. Gaara, cayó en los brazos de morfeo un rato después, abrazando a Gaara y con un unico pensamiento en la mente: Realmente, aquí empieza mi vida.