El reencuentro
Fred salió de la tienda en busca de la nueva atracción del callejón Diagon, anduvo distraídamente, caminando con las manos en los bolsillos, intentando encontrar a alguien que pareciera no ser de por ahí. Pero no encontraba a nadie, pasó fuera de flourish y blotts en donde Hermione estaba alucinada viendo la cantidad de libros que habia en la tienda, hacia mucho que no entraba en una librería mágica, decidió buscar algo interesante para llevar a casa.
Estaba decidiendo a qué lugar entrar, pensando duramente, 'soy una extranjera, ¿a qué lugar entraría?' pero nada razonable le entraba a la cabeza. Regreso a Sortilegios, pensando que la idea de ir a buscar a la francesa había sido ridícula, paso nuevamente frente a la librería, al tiempo que una chica de cabello castaño salía, y chocaba con él.
– Lo lamento –se disculpó ella, y alzo la vista.
'No me jodas' Pensó Fred mirando a una petrificada Hermione, supo que ella se encontraba igual que él. '¿Qué demonios pasa aquí?'. Ambos se quedaron viendo, sin poder creer lo que estaban viviendo, sin saber cómo reaccionar. Se suponía que Fred tenía que salir de la vida de Hermione, no se tenían que encontrar en el callejón Diagon.
– ¿Qué haces aquí? –preguntaron los dos al mismo tiempo, mirándose sorprendidos, Hermione frunció las cejas al ver que Fred hablo conjuntamente con ella, sin embargo, el pelirrojo sonrió. Pero la sonrisa se esfumo de inmediato ¿Hermione era bruja?
Era una situación incómoda para ambos, los dos, habían pasado los últimos meses de su vida, creyendo que estaban enamorados de un muggle, ahora todo era confuso. 'Oh que bien, mas mentiras' pensó Hermione furiosa, Fred Weasley solo estaba lleno de mentiras y engaños, pero, al contrario de Fred, no se destina a pensar, en el estatuto del secreto. Y Fred, lo primero que pensó fue filtro amoroso ¿Y si ella le había dado uno? Pero descarto la idea, claro que no, si fuera así, ella no se abría molestado con él, además era una idea ridícula. Finalmente, ambos decidieron actuar normal, o casi…
– Yo trabajo y soy propietario de una tienda de aquí –respondió Fred con orgullo–. ¿Y tú?
– Yo… solo, me mude aquí –contesto Hermione a su vez. Estupendo, quería alejarse de Fred y resultaba que no solo estaba en la misma ciudad, sino que también era un mago. ¿A caso le podía ir peor? Pero a pesar del enojo brotando en ella no pudo ignorar que una parte de ella se emocionó al ver a Fred, como si hubiera nacido de nuevo–. Bueno, me voy tengo cosas que hacer –dijo con la intensión de irse, y tal vez mudarse nuevamente, pero Fred la tomo del brazo y la hizo retroceder.
– ¿Viste la conferencia? –pregunto Fred mirándola, Hermione sintió que las piernas le fallaban cuando miro los ojos de Fred, aun lo amaba, no podía negárselo, se solto bruscamente y se enderezo.
– ¿A caso crees que mi mundo gira a tu alredor? –pregunto con enojo, Fred hizo ademan de responder, pero ella no le dejo–. ¿Sabes que?, olvida esto ¿quieres? Olvida que me encontraste.
– Créeme que no lo hare –dijo Fred, mientras Hermione se enojaba más.
– ¿Por qué? –cuestiono ella, al borde de la histeria, varias personas voltearon a verlos–. Mi vida iba bien, ¡toda estaba perfecto! Pero tenías que llegar tu ¡y arruinarla! ¡Arruinarla con tu engaño! Y luego, cuando por fin empiezo a ser feliz nuevamente ¡Te apareces!
– ¿Crees que lo hice a propósito? –pregunto Fred, enojándose también, enojándose porque ella le culpaba de que se hubieran encontrado–. ¿Sabes porque deje mi carrera? –Hermione no contesto, le regreso una mirada de reproche–. Lo hice por ti, para que no supieras nada de mí, como tú lo pediste. Y si nos hemos encontrado de nuevo, no fue algo planeado por mí, pero agradezco de ello –añadió, intentando tocar su rostro, pero ella se apartó bruscamente-. El destino nos quiere dar otra oportunidad–. Insistió.
– Yo no creo en eso –dijo Hermione, secamente–. Y aunque así lo fuera, yo no te daría otra oportunidad, nunca-. Dicho esto, no dejo que Fred respondiera y se marchó. Fred la observo desaparecer, antes de dar la vuelta y dirigirse a su tienda.
No sabía como sentirse, por un lado estaba feliz, podría ponerse a cantar canciones ridículas ¡Había vuelto a verla! Pero seguía enojada, eso era algo que no le extrañaba, eso era lo que le ponía mal, tenía que aprovechar esta oportunidad que volvía a presentarse ante el. Pero esta vez, siendo sincero, esta vez no le fallaría.
Después de un momento, durante el cual, el gemelo regreso a la tienda y, emocionado, le conto a George lo sucedido fue cuando recordó… Granger. ¡Claro! Si había oído ese apellido antes, pero no en Hogwarts, en el periódico. Habían hecho un pequeño reportaje, hace algunos años, sobre los alumnos más destacados de las escuelas mágicas, y había estado ella, Hermione. Vaya… así que la chica de la cual estaba enamorada era toda una cerebrito. Las sorpresas que da la vida, el que no soportaba a las personas 'sabelotodo' y terminaba enamorado de una.
Hermione se apareció en su apartamento, temblando del enojo y de los nervios. Sentía su corazón reprocharle a gritos lo dura que se había portado con Fred. ¿Pero que otra cosa podía hacer? ¿Saltar a sus brazos después de haberla engañado? Pero ahora el problema, era que lo tendría de nuevo no solo en el mundo muggle, si al mundo al que realmente pertenecia… al mundo mágico. ¿Qué demonios hacia un mago fingiendo ser un actor muggle?
Aun echando chispas, comenzó a recoger sus cosas, se iría de ahí, no quería estar cerca de Fred. Pero una vocecilla, muy parecida a la de Fleur le susurro 'no seas cobarde'. Apretó los labios, y soltó su bolso, la cual hizo un ruido sordo al caer al suelo. Un golpe en la ventana llamo su atención, tardo unos segundos en darse cuenta de que era una lechuza que se había estrellado en el cristal. Abrió la ventana y tomo el sobre; distinguió una caligrafía horriblemente familiar.
Querida Hermione
Sé que tu no quieres saber nada de mí. ¿Pero sabes qué? No me interesa, hay una razón por la que nos hemos encontrado de nuevo y se cual es. A partir de este momento conocerás al verdadero Fred Weasley. No al actor, sino al mago.
PD. Mira atrás de ti.
– ¿Mira atrás de ti? –se preguntó Hermione en voz alta, al momento que termino de decirlo un sonoro ¡Crac! Se oyó en la salita. Creyendo saber que era, se volteo de inmediato y cruzo los brazos e ignoro el golpeteo de su corazón cuando su mirada encontró la de un sonriente pelirrojo–. No puedes entrar en propiedad privada sin permiso –gruño la castaña, evitando los ojos azules que tanto la idiotizaban. Fred amplio su sonrisa
– Si, bueno… algo de mi yo real –comento el chico, recostándose en un sillón y subiendo los pies a la mesita de enfrente– es que no respeto las reglas.
– tu 'yo real' –repitió Hermione–. Claro, que más se puede esperar de un mentiroso/doble cara como tu ¿Verdad? –Pregunto, lo más duramente que pudo–. ¿Cuántos 'yo real' tienes? ¿Uno para cada persona?
Su comentario fue recibido con una mirada ofendida de Fred, pero solo duro un segundo, ya que el pelirrojo se levantó y, tomándola desprevenida, la aferro por la cintura con un brazo y obligándola a mirarla, levantando su cara, con la mano que le quedo libre.
– No me obligues a echarte un maleficio para que te calles y me escuches –amenazo sonriente, Hermione forcejeaba por zafarse, pero Fred era más fuerte, así que, por muy infantil que fuera, le piso un pie fuertemente.
– Vete –ordeno Hermione con firmeza. No caería de nuevo. Fred no volvería a jugar con ella–. No quiero verte, si quieres divertirte con alguien, búscate a otra persona, que conmigo ya no lo harás.
Sin embargo, la sonrisa de Fred no se iba.
Volvió a acercarse a ella.
– Dime que ya no me amas –pidió.
– No –respondio ella de inmediato.
– ¿No que?
– No te amo –mintio Hermione apretando los dientes, tratando de convencerse a si misma, deseando que fuera cierto, deseando con todas sus fuerzas no amar a Fred Weasley.
– Mientes –replico Fred sonriente.
– Claro que no –contesto Hermione, aun mas nerviosa.
– Entonces veme a los ojos y dime –el pelirrojo tomo a la castaña desprevenida y volvió a abrazarla, obligándola, nuevamente, a mirarle–, dime que ya no me amas y entonces te dejare en paz.
¿Cómo hacerlo? ¿Cómo decirle a la persona que amas que no la amas? Hermione no respondio, no fue capaz de hacerlo, no era lo suficientemente fuerte para mentir de aquel modo, y eso solo le hacia sentir furiosa consigo misma. Aparto la mirada de los ojos de Fred intentando apartarse, pero se sentía débil, sintiendo que en cualquier momento volveria a caer ante Fred Weasley.
– Vete –volvio a decir, pero su voz sono mas a un gemido.
– No haz dicho las palabras magicas –dijo Fred inocentemente.
– No tengo porque… solo vete de…
Pero Fred ya no podía mas, Hermione se engañaba a si misma, aun lo amaba, el podía sentirlo, el que le diera tantas vueltas al asunto lo demostraba. Asi que interrumbio a la castaña y la beso, ansioso por sentir de nuevo aquellos labios. Hermione mantuvo los labios firmemente cerrados, dando pequeños golpes en el pecho de Fred, intentando apartarlo, intentando no caer ante el encanto, pero el pelirrojo la abrazaba cada vez mas fuerte, luchando por separar los labios de Hermione, que después de algunos segundos cedieron ante la batalla y se rendieron, ante aquella boca ya familiar y tanto extrañada.
Justo cuando Hermione comenzó rendise, justo cuando comenzaba a dejar que su lengua y la de Fred volvieran a reencontrarse después de tanto tiempo, el pelirrojo se separo de ella con una sonrisa triunfal. Abrió los ojos y vio al chico relamerse los labios, sin dejar aquella sonrisa.
– Justo como los recordaba –comento.
[N/A
] Hola! :D ya volvi con otro capitulo! Lamento la tardanza t-t pero empeze a escribir la de 'el otro final' y me consumio un poco Dx y luego tuve problemas con mi pc y pff-.- pero bueno… ya estoy de vuelta con el reencuentro de nuestra adorada pareja*-* espero les haya gustado :D en el próximo capitulo, la reacción de Hermione xDi gracias por la espera . y espero ya no dejarles tanto :s es que traigo muchas ideas en la cabeza y poco tiempo para escribir… pero bueno.
Esta actualización es su regalo de reyes adelantado xD
