Bueno, soy lo peor lo sé, lo lamento a todos les pido disculpas, pero en el anterior advertí que se me acababan las vacaciones y no podría actualizar tan pronto.

Bueno les explicaré un poco la cosa, estoy en un semestre importantísimo en mi carrera, en donde el próximo año entro a mi especialidad, por lo cual debo pasar todas las materias de mi universidad o no podré entrar a la especialidad, y de verdad que esa es mi principal prioridad, lo lamento si los dejé botados chicos, pero esta semana trataré, advierto… trataré de actualizar más veces.

Decidí que la historia opcional del capítulo que tomaré será un poco de la de Darrenatic lo lamento por los otros pero Blaine ya ha tenido su momento y lo seguirá teniendo, hay que distribuir un poco para todos!

Bueno espero disfruten.


RACHEL

Al momento que vi la invitación en Facebook marqué la opción "Asistiré". No perdería esta oportunidad de ver a mis antiguos amigos. Los extraño demasiado.

La fiesta sería el viernes, por lo que faltan tan solo 2 días para que ocurra. Hoy me levanté más feliz de lo usual, lo de Tina y Blaine aún me tenía con las endorfinas a flor de piel, podría volar si tuviera alas.

Me preparé para la escuela y recordé que olvidé preparar la tarea del Glee Club. En fin decidí que alguna canción improvisada de Bruno Mars serviría, aunque no sé si va acorde a la tarea, no recuerdo ni de que iba, estoy demasiado embobado con mi lista sexual.

"Me gustaría hablar contigo hoy", un mensaje de Jake me llegó mientras salía de mi casa a la escuela. Mi corazón se detuvo por un minuto. Por dos motivos, recordar lo poco que logré hacer con Jake aún seguía excitándome y dándome ganas de más, pero también tenía miedo, si he de admitirlo, tenía miedo que se enterara de lo de Marley. Sé como el chico se ha esforzado por llevársela a la cama, y yo sin ningún cortejo previo logro convencerla en un camarín de mala muerte.

El día que Jake se entere me llegará una paliza, y bueno la verdad es que bien merecido me lo tengo. Pensándolo bien, el día que alguien de la lista se entere de la existencia del otro, me llegará una paliza.

¿Qué pasaría si Kurt se entera de lo mío con Blaine y Tina?, o ¿si Marley se entera de lo de Jake y viceversa?, o si Kurt se entera de que Blaine sigue mirándome con esa cara de desnudarme con la mirada, seré algo tonto pero para el sexo puedo descubrir cualquier cosa solo con respirar el ambiente que se da, y sé que Blaine sigue deseoso por mí, pero no se atreve a admitirlo, creo que estoy armando un lío alrededor mío y esta lista finalmente será o mi gloria o mi destrucción, espero que sea lo primero, porque hasta ahora se siente la gloria.

Decidí que evitaría a Jake, pero si se me aparecía de frente no lo ignoraría, tengo que disimular, espero que no sepa lo de Marley.

Salí pronto de mi casa para no llegar tarde a la escuela.


Al llegar a la escuela vi a Blaine en su casillero, teoría confirmadísima, sus ojos no salían de mi paquete. Me dirigí hacia Tina que estaba hablando con Kitty.

-"Por supuesto que estaré ahí, aunque no soy cercana y aparentemente no conozco a esa judía-perdedora-pero-exitosa-en-Broadway me agregó de todas manera al evento, quizás es una especie de junta de miembros del Glee Club más que un reencuentro", Kitty bajo toda su chapa de chica cruel sonaba demasiado entusiasmada por participar de la fiesta.

-"Entonces tenemos que arreglarnos juntas, el viernes anda a mi casa y me ayudas con la ropa y el maquillaje, ¿qué dices?"

-"OK, Tina, Artie también irá a tu casa entonces." Decía Kitty. "¿Tu irás Sam?"

-"Por supuesto, no me lo perdería, extraño a mis amigos, espero que sea increíble"

Al parecer Tina era totalmente indiferente a lo que hicimos, no indiferente de una mala manera, si no que indiferente a que no era algo que cambiaría nuestra amistad, eso me gustó. La campana sonó, así que nos dirigimos a nuestras respectivos salones, a lo lejos en el pasillo vi a Marley conversando con Unique y Sugar, me dio una mirada un tanto nerviosa y caminó hacia su salón.


Definitivamente Mr. Schue no debería enseñar historia, no sabe cómo hacerlo aunque le ponga todo su entusiasmo.

Tomé mis cuadernos y salí del salón, pero choqué de golpe con alguien. Era Bree, la porrista que humilló a Tina. No la soporto, es una mala versión de Santana.

-"Cuidado Samgelina Jolie obesa" y se fue caminando con su séquito de brujas porristas.

Al dar la vuelta me encontré a Jake, traté de hacerme el desentendido pero era demasiado tarde, todos mis planes de evadirlo se fueron al tacho de la basura.

-"¡Sam!" me gritó desde el frente del pasillo, "Ey! Espérame" así que no tuve más opción que voltearme a él y esperarlo. "Sam, necesito hablarte, ¿te llegó mi mensaje?, bueno da igual, por favor acompáñame"

-"Sí, sí, ¿dónde vamos?" pregunté algo nervioso por lo que podría ocurrir.

-"A la sala de astronomía, no hay nadie en este horario." Así que nos dirigimos a la sala, sin decir palabra alguna, los nervios me comían, al menos sabía que aún no se enteraba de lo de Marley, si no ya tendría un ojo morado y sangre en mis labios.

Entramos a la sala y Jake se aseguró de cerrarla bien, solo teníamos 15 minutos antes de la otra clase así que no sería una charla muy larga.

-"Sam amigo, necesito tu ayuda". Esas palabras en parte fueron un peso menos en mis hombros, no estaba en problemas.

-"Dime para que sirvo", le dije animoso.

-"Es Marley, lleva días ignorándome, tengo miedo que se haya enterado de… bueno de Bree, o…" comenzó a ponerse rojo "…bueno de lo que hicimos".

-"Jake, lo que hicimos es algo de amigos…" en realidad no sabía cómo escabullirme de esa, para hacerlo parecer un juego inocente "… siempre pasa, lo leí en una revista". Me miró incrédulo.

-"Aún así no me habla, y la extraño Sam" su voz sonaba apenada.

-"Solo dale tiempo, quizás, quizás solo está buscando la confianza para darte lo que tu tanto quieres amigo" le dije sonriente, me sentí mal.

-"Te refieres a… sexo?" parecía ilusionado.

-"Bueno, no lo sé, las chicas son raras".

-"Aún así eso me da algo de esperanza". Su mirada cambió de una apenada a una lujuriosa, fue algo extraño.

-"Bien entonces, tenemos clase", aún no terminaba de hablar y sentí como su mano acariciaba mi pierna, creo que mis ojos se abrieron de par en par. No dije nada… es como si las palabras se las comiera mi estómago, pero su mano seguía subiendo hasta que llegaron a mis bolas, sentía como las acariciaba y su mirada se mantenía fija a mis ojos, no puedo negar que me excitaba pero no quería demostrarlo, así que aguanté las ganas de tener una erección, hay que controlarse a veces.

-"Aquí no Jake" al momento de decir mi frase el timbre sonó, salvado por la campana.

-"Tienes razón" dijo "Vamos a clase", ambos nos paramos y nos dirigimos a la salida. Antes de salir me habló, "Sam, desde que pasó no que pasó entre nosotros… no has estado con nadie más, cierto?". Ese "cierto" me descolocó, era un tono de pertenencia, de ¿que era indebido que estuviera con alguien más?.

-"Ehh… no, no sigo solo" mentí, algo nervioso, sigo descolocado.

-"Eso me gusta" me sonrió y salió del salón, eso me puso los pelos de punta, aunque su actitud dominante me provocaban algo en la entrepierna, no lo puedo negar.


El día había llegado, ¡era viernes! Fiesta, alcohol y amigos. Esta mañana Kurt me envió un mensaje pidiéndome si podía llegar temprano a la casa de Rachel para ayudarlos a ordenar todo. Ya que Santana esperaría a Britt en la estación, y Mercedes, Mike y los demás se juntarían en Breadstix. Blaine tampoco podía porque tenía que enviar sus solicitudes para NYADA.

Así que ese día llegué temprano de la escuela, me di una ducha y busqué mis mejores ropas. Dejé todo ordenado antes que mis padres me obligaran a dejar la casa limpia antes de salir, mejor prevenir que curar. Una vez estaba todo listo partí de mi casa a la casa de Rachel.

Toqué el timbre y esperé unos segundos, en un rato la puerta se abrió y Rachel apareció con una sonrisa en su rostro. Me dio un abrazo muy fuerte, me extrañaba.

-"Sam qué bueno que llegaste, te he extrañado muchísimo, ven pasa, pasa." Entré a la casa siguiendo a Rachel hasta la cocina, estaba horneando algo.

-"¿Y Kurt aún no llega?", pregunté mirando a Rachel.

-"No vendrá a ayudar, ayudará a Blaine con las solicitudes y se vendrán a la fiesta" dijo sonriendo, me pasó un bowl con patatas fritas y me señaló la mesa del salón.

-"Y Sam, como va el instituto, al final decidiste que irás a la escuela de modelaje?"

-"Bueno lo he estado pensando bastante bien, no esto seguro… esa mujer me dijo que necesitaba adelgazar y no creo que sea sano, quizás busque otra, ya sabes mi sueño es salir en ropa interior en algún autobús", Rachel rió.

-"Sam no necesitas adelgazar, tienes un gran cuerpo, encontrarás alguna y tu sueño se cumplirá", me sonrojé, siempre me pasa cuando dicen cosas buenas de mi cuerpo y Rachel lo notó.

-"Gracias, Rachel, jeje, ¿te ayudo en algo más?"

-"¿Puedes alcanzarme esos guantes para hornear que están sobre la despensa?"

Me estiré para alcanzarlos, estaban muy alto, mi polera se levanto al momento que levanté mis brazos, dejando mi cintura expuesta, ahí fue cuando las cosas se desataron. Sentí unos cálidos dedos tocando mi piel, produciéndome cosquillas. Me volteé por acto reflejo y Rachel me miraba con un rostro de gato lastimado pidiendo perdón. Bueno ese rostro duró solo un segundo porque al siguiente estaba besándome.

Mi rostro se llenaba de sangre, estaba rojo, no pensé gustarle a Rachel, nunca habíamos hablado tanto mientras fuimos compañeros, pero ahora estábamos besándonos. Al parecer para Rachel era más que eso.

Se separó de mí y me miró avergonzada y arrepentida.

-"Sam, lo siento muchísimo, es solo que estoy estresadísima, tu sabes, Funny Girl, el restaurant, NYADA, solo necesitaba un respiro". La miré con condescendencia.

-"Tranquila" le sonreí, y tomé la iniciativa esta vez, volví a besarla. Sus manos se posicionaron en mi cintura, así también las mías, y acerqué su pequeño y delgado cuerpo al mío. Sentía el calor de su piel rozando las zonas de mi cuerpo que estaban más expuestas.

En un momento de intensidad Rachel comenzó a desabrochar la camisa que llevaba puesta sobre la polera, botón por botón, esa fue la señal, tenía luz verde para avanzar.

La tomé por la cintura y la senté sobre uno de los muebles de cocina. Rachel siguió desabrochando mi camisa, para cuando terminó me la quitó con una velocidad, como si no comiera en días y yo fuera un postre dulce. Comencé a acariciar su cintura, por sobre su vestido verde. Sus manos tomaron el borde inferior de mi polera y la tiraron hacia arriba, levanté los brazos para dejarla salir toda. Sus manos comenzaron a recorrer cada músculo de mi torso, se posicionaban en mis pectorales y los acariciaban, sentía la dureza de mis músculos.

Rachel acercó sus manos a mi cinturón, lo desabrochó y lo arrancó, mi cuerpo ya empezaba a sucumbir bajo los efectos de la excitación, ya comenzaba a notar un pequeño palpitar en mi entrepierna.

Desabrochó el botón de mis jeans y estos cayeron por el efecto de la gravedad, durante todo momento nuestros labios trataban de despegarse lo más mínimo.

Tomé el vestido de Rachel por la espalda y le bajé la cremallera. Luego dejé al descubierto su pecho, su ropa interior era de ensueño, con encajes rosas que hacían parecer una película romántica. Acaricié sus pechos, eran redondos y cabían en la palma de mi mano. Su respiración comenzaba a agitarse y sus manos recorrían una y otra vez mis pectorales.

Sus besos comenzaron a recorrer mi cara, y mi cuello, mi punto débil es mi cuello, sobre todo la parte en donde se une con las orejas, y Rachel parece haberlo descubierto, en el momento en que me besó ahí caí a sus pies.

Se separó de mí y me miró con una complicidad que me daban más ánimos de seguir, me sonrió y escondió su mirada, mientras con su mano desabrochaba su sujetador. Sus pechos quedaron al aire, eran perfectos, quería tocarlos al desnudo pero, estaba nervioso, es la verdad.

Fue en el momento en que Rachel tocó mi trasero en el que decidí que estaría bien tocarlos, se sentían geniales, estaban fríos, y sus pezones estaban erectos, una sensación de suavidad y rigidez a la vez que hacía que mis manos sintieran un placer propio.

Rachel se acomodó en el mueble de cocina, sacando por completo su vestido, ahora solo se encontraba en calzones, que ganas de arrancárselos y verla como llegó al mundo. Al parecer mis plegarias rápidamente fueron escuchadas, porque Rachel lo hizo de una manera tan sensual, que mi entrepierna creció de golpe, sus calzones cayeron de una manera tan suave por sus piernas, y llegaron directo a mis pies, mezclándose con mis pantalones en el suelo.

Rachel apegó mi cuerpo al mueble, de modo que solo estaba a centímetros de su entrepierna desnuda, aunque sus piernas seguían juntas por lo que no podía contemplar su belleza total.

Acaricié sus muslos, y su trasero, o bueno lo que podía acariciar desde el mueble. Rachel deslizó sus dedos por el elástico de mis bóxers negros, sus yemas rozaban mi miembro, sus huellas digitales dejaban marcas en el cuerpo del delito. Eso me provocó aún más ganas de empezar la acción. Lentamente mi miembro se fue liberando de la presión de la ropa interior a medida que Rachel me los quitaba.

Al momento en que me encontraba totalmente desnudo, y con mi miembro al aire, me agaché a tomar un condón de mi billetera y se lo entregué a Rachel.

Ella tomó mi miembro con su mano, lo frotó un momento, se sentía excelente, y lo hacía con una suavidad pero con una fiereza digna de una diva como ella, hasta que deslizó el condón sobre mi amistoso juguete.

Cuando estaba todo listo decidí entrar a la acción, tomé sus piernas por las rodillas, acerqué mi boca a su cuello y al mismo tiempo comencé a besarla y a abrir sus piernas al compás de nuestros latidos. Cuando sus piernas estuvieron lo suficientemente abiertas para poder rodear mi cintura, la acerqué a mi dejándola en el borde del mueble.

Mi miembro rozó su entrepierna húmeda, y lentamente fue introduciéndose, mientras que a su vez por su boca salía un gélido suspiro. Rachel volvió al punto débil de mi cuerpo, besando tras mi oreja, me estremecí, pero me excitaba cada vez más.

Comencé a embestirla suavemente, sentía como su entrepierna humedecía mi miembro por dentro, un calor húmedo que hacía que todo se sintiera mejor. Mis manos jugaban con sus pechos, sus manos acariciaban mi trasero, y nuestras bocas jugaban con nuestros cuellos. Éramos como dos piezas de rompecabezas que acababan de encajar.

Le hice mis movimientos de chocolate blanco, mi miembro salía y entraba de ella con tal dureza que sentía que romperíamos el mueble, y cada vez sus suspiros y gemidos eran más y más fuertes.

Lo que me dejó loco fue su "SAAAAAM, ¡SI!", eso no lo veía venir, Rachel gritando mi nombre, una y otra vez, en mi oído. Así que seguí introduciéndolo cada vez con más y más fuerza, haciendo una onda con mi cintura, sintiendo el sonido de mis muslos contra los suyos cada vez que la penetraba. Sus gritos seguramente se oían a kilómetros, y mis gemidos me avergonzaban pero me salían por incercia, yo gemía como un toro frente a un torero, como si me saliera vapor por la nariz, estaba demasiado caliente y se me notaba.

La última embestida fue la que hice con más fuerza, y fue cuando sentí el gemido más sucio de Rachel, una mezcla de placer y lujuria que se complementaban perfectamente, mi líquido se sentía dentro de todo el condón, pero era como si hubiera tocado cada rincón de Rachel.

Quedamos exhaustos, pero a pesar de todo continuamos besándonos unidos por nuestros miembros en el mueble de cocina, como si una fuerza de lujuria nos invadiera y no nos dejara separarnos.

Todo iba perfectamente, pensé que tendríamos una segunda ronda, pero sonó el timbre y se escuchaba la bulla de la gente llegar a la entrada de la casa. Rachel me miró impresionadísima, ambos nos pusimos a reír de una manera tonta, me saqué el condón y lo amarré, Rachel me limpió mi miembro con servilletas que estaban por ahí encima, nos vestimos lo más rápido posible, nos peinamos el cabello desordenado, y yo fingí que ponía la mesa mientras Rachel se dirigía a la puerta a abrir a los invitados, mientras se alejaba le miré el trasero, y nuevamente la lujuria se apoderó de mi cuerpo, pero tuve que controlarme porque comenzaron a entrar mis amigos… por dentro solo sonreía.


Espero que les haya gustado este capítulo, siento que traté de hacerlo divertido y dramático a la vez, quería que la relación Rachel/Sam fuera algo más que sexo, no una relación amorosa, no soy partidario Samchel, pero que fuera algo así como "hey necesito relajarme, ven a ayudarme", una especie de amigos con beneficios.

Espero que les haya gustado y que quieran participar para el próximo.

Bueno tuve que reducir un poco las cosas chicos, porque son demasiados personajes en la fiesta, y como los últimos capítulos fueron Tina, Marley y Rachel decidí que el siguiente será un capítulo para que Sam interaccione con un chico, pero no puede ser uno que ya salió. Sé que se supone que era libre de reglas, pero quiero que Sam sume más y más personas a su lista para que luego podamos hacer las combinaciones más inesperadas de la historia hahaa

Bueno hay un bonus para el próximo capítulo, así que pongan mucha atención porque esta vez…. TIENEN QUE ELEGIR A TRES PERSONAJES MASCULINOS.

Bueno quizás no será lo que están pensando, no será una orgía, los advierto, pero en la fiesta Sam tendrá varios problemitas, tengo algunas ideas pensadas, solo me falta que ustedes elijan los personajes para ver quien irá en cada situación, así que tienen que elegir lo siguiente:

1.- Un chico que tendrá una confusa charla erótica con Sam.

2.- Un chico que besará a Sam inesperadamente.

3.- Un chico que se irá a dormir a la casa de Sam después de la fiesta (este será el principal del capítulo)

Así que entre las opciones están: Artie, Puck, Mike, Ryder o Joe (si también hay que darle una oportunidad).

PD: por los otros personajes que vienen a la fiesta no se preocupen, que al siguiente capítulo seguirán rondando por Ohio.

Saludos!