Cap 7
¿Pretendientes?
-no tenemos otra opción...-Dijo un anciano de larga barba gris al igual que su cabello.
-sin embargo esto será un problema, estoy seguro que 3 de las casas principales estarán dispuestas a aceptar, pero la cuarta...
Todos se quedaron mirando a la persona que acababa de hablar, ellos sabían que había mucha verdad en lo que hombre había dicho.
-sin embargo quiera o no tendrá que aceptar, ya que de eso depende también el futuro de sus tierras e incluso nuestra especie-Intervino otro anciano.
-sin más que decir, doy por terminada esta reunión, enviarles el mensaje a los 4 casas cardinales-La orden del hombre resonó en el cuarto a medida que desaparecía por la puerta principal.
-esto será difícil...
Murmuro para sí mismo, pues estaba en lo cierto, la decisión que acaban de tomar traería muchas consecuencias, en especial para cierto Inuyoukai.
El bosque era un lugar grande, tanto que cualquiera podría esconderse entre los árboles y si otra persona pasara por ahí no se daría cuenta, humanos como demonios sabían esto y si a Ranmaru le decían que alguna vez lo vieron correr como una presa huyendo de un cazador loco con diversos cuchillos él lo negaría todo y luego mataría a quien se atrevió a decirlo.
Aunque… por ahora, solo se concentraría en correr, si, correr para salvar su pellejo sonaba como un plan genial.
-¡GYAJAJAJAJJAJAJA!-La risa de un niño retumbo en todo el bosque, logrando que el pobre Youkai se estremeciera.
-¡AYUDA!- chillo el demonio esquivando una flecha directa a su cráneo.
-¡ VUELVE ACA, MALDITO PEDÓFILO!-Grito Keichiro, mientras lanzaba otra flecha ahora apuntando a su espalda.
El chillido del demonio asustado resonó en todo el campo como apenas logró esquivar la flecha.
-¡TE TENGO!-
Sí. Si alguna vez a Ranmaru le llegaban a decir que lo escucharon gritar como una niña mientras trataba de apagar las llamas sobre su trasero, él lo negaría todo.
- qué raro...- Murmuró Nadeshko mientras caminaba moviendo la cabeza de un lado a otro buscando algo- estoy segura de haber olido sangre...
Ella sabía que no debía separarse de sus hermanos, pero… ellos habían estado abrazados junto al demonio de cabellera color vino mientras lo perseguían con flechas y los tres se habían visto tan felices corriendo como niños que ella no quería interrumpir su diversión, por otro lado, cierta preocupación comenzaba a carcomer sus entrañas después de sentir el leve rastro olor a sangre.
-uggg...
'otra vez'- su mente suministro.
Tratando de agudizar sus oídos alzo la nariz al cielo, agua, tierra húmeda, ¿Una cascada? Y… sangre.
-es... ¡por allá!-Grito mientras comenzaba a correr hacia una pequeña cascada.
Con pasos ligeros comenzó a moverse entre los arbustos para no asustar al ser que había oído quejarse.
Nadeshko cuando comenzó con esta búsqueda no había tenido exactamente en mente sobre lo que iba a encontrar, tal vez un ciervo o un conejo, pero ahora, viendo al niño vestido con pieles y orejas puntiagudas, no sabía si estar aliviada de que no sea un depredador o bueno… no estaba segura de que no sea un depredador disfrazado.
- un Ookami...-Ella miraba como el niño trataba de empujar una gran roca que aplastaba una de sus piernas mientras gruñía y pequeñas lágrimas se comenzaban a formar en sus ojos color jade.
Acercándose lentamente al niño como si de una gacela asustada se tratara se arrodillo a su lado, sin decir una palabra comenzó a empujar la gran roca, grandes ojos jade sorprendidos se enfocaron en la niña pero al ver que trataba de mover la gran roca la comenzó a ayudar también, hasta que después de tanto esfuerzo lograron moverla liberando al niño.
-¿te duele mucho?-Pregunto la niña mientras se inclinaba a su lado y comenzaba a ver la herida sin tocarla.
El niño se le quedo al parecer de él la niña a su costado era muy bonita, ante este pensamiento su corazón comenzó a latir a mil por hora y su cara comenzó a ponerse en varios tonos de rojo.
- ¿eh? ¿Tienes fiebre?- Pregunto Nadeshko mientras pegaba su frente a la de él.
Un profundo rojo cubrió la totalidad del rostro del niño.
-¡n-no!-Chillo volteando su cara al igual que su vista, Nadeshko solo se le quedo mirando con curiosidad, esa era la misma reacción que un guardia del palacio tuvo cuando su mamá (kagome) le había curado. Ante este recuerdo la niña sonrió tal vez esa era la forma en la que los chicos demostraban su agradecimiento.
Sin perder más tiempo volteo su vista hacia la herida del niño, rápidamente saco una pequeña daga del cinturón de su kimono para pincharse un dedo, sin dejarle tiempo al niño de reaccionar dejo caer unas cuantas gotas de su sangre en la herida, amenguando cualquier tipo de dolor que produjera la herida, con la misma daga hizo un pequeño corte en la larga manga de su kimono desgarrándola y envolviendo la herida como si fuera una venda.
-¡listo!-Sonrió Nadeshko, mientras volvía a guardar la daga en el cinturón de su kimono-¡ah! Por cierto ¿Cómo te llamas?
-...
El niño no sabía que decir, o más bien no quería alzar su cara para ver a la preciosa niña.
-ku.. kuzo...
Dijo en voz baja pero lo suficientemente audible como para no tener que repetirlo.
- ¡un gusto kuzo, mi nombre es Nadeshko!- una gran sonrisa dividió su rostro mientras le daba la mano para que pudiera pararse, el niño aun con la mirada baja tomo su mano logrando ponerse en pie, pero cuando Nadeshko trato de soltar su mano, este rápidamente atrapo rápidamente ambas manos de la niña, para luego alzar su rostro aun con un sonrojo en él.
-¡se mi mujer!-Grito el niño mirando fijamente a la niña.
-¡¿Q-que?!
Pero sin esperar una respuesta la agarro de la cintura comenzando a correr por el bosque
-¡e-espera!
¿ya volvieron?-Pregunto Kagome mientras miraba a sus hijos arrastrando un cuerpo.
-waa... Eso fue relajante, el lord Ranmaru nos permitió jugar con el ¿cierto kei?- a pesar de las pequeñas salpicaduras de sangre en su rostro una gran sonrisa alumbro su rostro.
-mph- contesto simplemente el gemelo para luego soltar el cuerpo y pasar junto con su hermano sobre él. Por otro lado tanto Sesshomaru como su bestia se retorcían de gozo al ver al lord tirado, atado y semi-muerto.
*¡gyajajajajjaja! Eso le pasa por tocar a nuestra cachorra* dijo la bestia mientras se revolcaba.
Sin una segunda mirada al cuerpo medio desfigurado Kagome volteo la mirada-¿Dónde está Nadeshko?-Pregunto la joven mujer mientras la buscaba con la vista.
-¡oh! Ella se fue a la cascada que está cerca al castillo- Eun-sung hablo por primera vez desde la llegada de los gemelos, caminando detrás de los niños, paso también sobre el pobre lord.
-bueno... por esos territorios no hay demonios además kou tampoco está acá, de seguro la siguió- duda entrelazaba su voz de la azabache- bueno hay que apurarnos, a paso rápido podremos llegar en una hora.
-¡Madre, mira! ¡Una lechuza mensajera!-
Señalando al animal que se dirigía hacia ellos vieron como era seguido por otros de su misma especie.
Los animales aterrizaron frente a los lores y la emperatriz, dejando un pergamino sellado frente a ellos, para luego salir volando de nuevo, kagome tomo el pergamino abriendo el sello y disponiéndose a leer.
- que es es-Sin embargo la joven se paró en seco al leer el contenido del pergamino.
Estaba claro, ese pergamino cambiaría la vida de todos.
El sol se encontraba en lo más alto del cielo, mientras que unos ancianos junto a joven Ookami vestido con pieles esperaban la llegada de sus invitados.
-ya llegan-Declaro un anciano.
Fuertes golpes sonaron contra la tierra, el anciano casi hizo una mueca, casi, pues la aura que decía claramente ''los matare'' no era nada alentadora.
El Ookami no se sorprendía pues sabía perfectamente que esa aura le pertenecía al lord del oeste.
-bienvenidos lo-
-deja las formalidades ¿Qué significa esto?- Casi gruño Sesshomaru.
- lo que dice lord Sesshomaru, no tenemos otra opción.
- ¡claro que hay otra op-
-¡padre!
El Inuyoukai no pudo terminar pues la voz de un niño lo interrumpió, claramente fastidiado volteo su vista al igual que los demás, pero toda esa ira de un momento a otro desapareció al ver al niño frente a él, aunque en si el niño no era quien le llamaba la atención sino el paquete que estaba en uno de sus brazos.
-kuzo, ¿Quién es ella?- Dijo el Ookami mirando a su hijo para luego dirigir la mirada a la niña que era sostenida en uno de sus brazos.
-¡mi mujer!- Proclamo el niño con el pecho en alto sin saber que cierto Inuyoukai desenvainaba lentamente su katana.
-¡te encontré pequeñajo!
Grito kou saliendo de entre los arboles con un gran salto dirigiendo sus garras hacia el niño, pero este lo esquivo justo antes del impacto.
-¿q-que está sucediendo?-Tartamudeo confundida Kagome mirando a su hija en brazos del niño Ookami y a su hermano tratando de arrancarse los cabellos por la frustración.
-bien, parece que ya tenemos la primera pareja.
Casi rio el anciano con una sonrisa de auto-suficiencia.
Seré sincera, ya me había dado por vencida con este fic xD la verdad es que mi tiempo de ventilador loco Sesshome termino y no tenía más inspiración para continuarlo, aunque me sigue gustando mucho la pareja me obsesioné con Naruto (maldita sea… pinches Uchihas que derrochan sensualidad) por lo que mi imaginación se fue por otros rumbos, aunque lo seguiré, pero… veamos que sale? xD
Jewell
