Tres meses ya habían pasado desde que Candy dejase Chicago de la forma en que lo hizo y Albert, Archie y Annie no aguantaban la angustia. Albert decidió ir a New York tenía la necesidad de saber si Terry sabía o tenía la mínima pista de su paradero. Al legar a la gran ciudad y buscarlo, el mismo Robert Hattaway le informo de el estado en que se encontraba la estrella de Broadway, quien desde hacía ya pocos meses no era el mismo. Terry no sólo se había convertido en un adicto al alcohol, sino que también; se había convertido en un ser triste, odioso, más arrogante que nunca con el cual nadie soportaba trabajar y el que el mismo Robert soportaba por el hecho de que este le llenaba el teatro.

Robert dirigió a Albert hacía el bar donde todos sabían que luego de que visitaba a Susana cada día entraba a embriagar sus penas. Al llegar al bar Albert lo vio convertido en un muerto en vida, sus ojos no reflejaban la alegría que el hubo visto anteriormente en el joven actor.

¿Qué haces aquí? ¿Acaso viniste a ver en lo que me he convertido?

No, tu eres mi amigo y no me gusta verte así.

Un amigo que preferiría estar muerto a vivir esta vida.

¡No creo que a Candy le gustaría verte así!

Candy mi pequeña pecosa, ella es lo único que me mantiene vivo, saber que está bien que algún día la vida me permitirá volver a verla y decirle que este amor me quema como el mismísimo fuego del infierno y que sólo ella puede apagar.

¡Terry! Entonces no sabes de Candy… - Levantando su cabeza, abriendo los ojos y dirigiéndose a el le preguntó

¿Albert que tiene Candy? Dime.. Dime! Acaso te contó que ya no me ama, que odia el día en que me conoció, que he sido lo peor que ha cruzado en su camino y que no quiere jamás volver a verme y que no quiere que sepa más de ella.

Ese es el problema no sabemos nada de ella, creíamos que se fue del país pero ya investigué en todos los puertos y no ha salido, hemos investigado por doquier y no hay señales de ella, sólo sabemos que una noche llegó al hospital muy herida y que al día siguiente salió, fue al banco saco todo su dinero y desapareció.

Terry al escuchar la noticia no podía siquiera respirar, Candy estaba desaparecida y nadie sabía de ella, se sintió el ser más estúpido sobre la tierra, mientras en como un tonto se ahogaba en licor ella quién sabe dónde, con quién o cómo estaba!

Albert… Mi Candy, Albert dime que no es verdad lo que me dices, ¿herida por qué o por quién? Juro hacer pagar al que tuvo la osadía de tocar mi pecosa.

Terry, no sabemos nada, y nos tememos lo peor…

Es mi culpa por no estar con ella cuando me necesitaba, he sido un imbécil, Albert si le pasó algo a Candy yo preferiría morir.

Terry hubo contado todo lo que paso durante el estreno de Romeo y Julieta, con rabia y dolor se sentía culpable de la desaparición de Candy.

Tranquilo Terry, tenemos que seguir buscando, tenemos que tener fe. Lo mejor que puedes hacer es dejar esto que estás haciendo por ti y por ella no creo que ella esté donde esté sea feliz de saber que estás convirtiéndote en un borracho. Debes afrontar aquello que no te deja vivir y volver hacer el Terry que conocemos, el Terry que Candy ama. No te voy a tocar el tema sobre el matrimonio pues ahora lo más importante es encontrarla pero cuando aparezca es imprescindible que hablemos de ellos. No pueden seguir siendo los rebeldes del colegio San Pablo toda su vida.

Te lo prometo, pero ayúdame a encontrarla, no podría vivir sin ella.

Si juntos lo haremos…

Y así sin más ni más Terry dejó la bebida pidiéndole a Albert le dejará en casa de su madre quien podría ayudarlo a volver a ser el Terry que Candy conoce y contratar a un investigar para localizar. Al llegar a casa de su madre, ella bajo las escaleras corriendo y abrazándose ambos este comenzó a llorar como si fuese un niño.

Madre no la encuentran – Contándole todo esta lo abrazó y le dijo:

Vamos a buscarla juntos, no te preocupes, haremos todo lo necesario para que aparezca.

Madres si algo le ha pasado yo no quiero vivir. Candy es mi esposa madre y le prometí darle todo el amor del mundo y hacerla feliz y a la primera la dejo ir sufriendo. Temo que le haya pasado algo muy malo.

No digas eso, nada le ha pasado las malas noticias llegan primero, ahora sube a bañarte y me acompañes con unos amigos que podrían ayudarnos.

Terry, Eleonor y Albert comenzaron una investigación muy exhaustiva contratando los mejores investigadores de la época. Tenían que encontrarla y no iban a desperdiciar tiempo en ello.

Otros meses más pasaron con toda la angustia y dolor que el alma de Terry pudo generar. Llegando a casa de su madre luego de una tarde de búsqueda y telegramas a Albert con la ilusión que este le dijera que tenía una pista de ella, lo recibieron las Marlow. Con toda la arrogancia y la prepotencia de la señora esta le dijo:

¿Cómo es posible que usted deje abandonada así a mi hija luego que esta perdiera su pierna por salvarle la vida? Es usted un desagradecido – Y mientras está más hablaba Terry más encogía los puños con deseo de hacerla callar, pero se recordaba así mismo que él era un caballero.

La madre de Terry que había escuchado todo salió a su defensa:

¿Quién se cree usted para venir a mi casa a insultar a mi hijo? ¡!Largo!

Su hijo tiene una deuda de honor con mi hija, tiene que casarse con ella, tiene que responderle, ella no deja de llorar por que el no la visita y es su responsabilidad hacerla feliz hasta el resto de sus días.

Mi hijo en primer lugar no le pidió ese sacrificio a ella – Terry interrumpiendo a su madre le dijo

Señora Marlow, es imposible que me case con su hija – Susana comenzó a llorar y a bajando la cabeza con las manos en ella.

¿Es por mi impedimento verdad? ¿Es por ella?

Susana - Terry se inclinó hacía ella y levantándole la cara por la barbilla – Yo no puedo casarme contigo por que yo ya estoy casado.

¿Qué está diciendo? ¿Qué nueva mentira piensa decirle a mi hija?

Señora, el registro civil de la ciudad de Chicago está disponible para que usted cerciore la veracidad de lo que le estoy diciendo.

Volviendo a mirar a Susana

– Mucho antes del accidente, durante la gira que tuvimos en la ciudad de chicago contraje nupcias con Candy White Andley. Ella es mi esposa y aunque estos meses he estado a tu lado, nunca ha sido con ninguna otra intensión que velar por tu bienestar, pero yo, mi corazón y cuerpo ya le pertenecen a otra.

¡Terry, yo! -

Susana tu sabías desde hace mucho que mis sentimientos eran ajenos a ti. Que la dueña era y es otra. Porque aunque pasaran mil años yo nunca dejaré de amarla.

¿Cómo es posible que jugara de esta forma con mi hija? ¿Usted no es un hombre?

Señora Marlow le pido que controle su vocabulario, recuerde que está en mi casa y está es la casa de mi hijo y puedo mandarla a echar fácilmente.

Yo pienso seguir ayudándote económicamente Susana de por vida si es necesario, pero no voy a atar mi vida a ti, simplemente por que seríamos infelices los dos y por que – Esto lo diría para herir a la señora Marlow- tendrías que ser mi amante por que yo no pienso nunca, pero nunca divorciarme de Candy.

Es usted un irracional, mi hija jamás será su amante… Vámonos Susi, aquí no tenemos nada que hacer. Pero no crea que esto se quedará aquí me ocuparé que su carrera se destruya como la de mi hija quedó destruida por usted.

Luego de unas semanas la noticia llegó a oídos de las Marlow y entre alegría y sonrisas diabólicas la madre de Susana le decía:

Que la sigan buscando, pero te aseguro que no va a aparecer…

¿Madre tu sabes algo y me lo vas a contar?

Una vez te dije que tenía mis métodos para lograr que fueses la señora de Granchester y cómo ves los tengo, él pensó que te iba a humillar y que esa pobre diabla podría ocupar el lugar que tu la gran Susana Marlow debería, el de la Señora Granchester

Con los ojos abiertos de la sorpresa y súper asustada :

¿Que le hiciste? ¿Contéstame?

Ella, la tal Candy, estaba embarazada e hice lo que tenía que hacer para que ese bebé no naciera…..

Madre nooo, como pudiste…

Ahora no me vengas con esas, ahora mejor, vamos a idear como te vas a convertir en el paño de lagrimas de Terry y así sucesivamente en su esposa.

¿No entiendes lo que hiciste?

La que no entiendes eres tú, estamos en la quiebra y él es la única salida a esto. No me recrimines que todo lo hago por ti. Todo lo hago por tu bien y tu felicidad, mejor deberías de agradecerme que siempre pienso en ti.

Candy cumplió su séptimo mes de embarazo; ya había dejado de llorar y evitaba a toda costa ver cualquier periódico que tuviese información sobre Terry. Deseaba que su bebé ya no sintiera el dolor que ella aún padecía y con toda la fuerza que la caracterizaba decidió dejar atrás toda su antigua vida.

Le dolía pensar en su familia, amigos y sus dos madres, sabía que ahora debía pensar en su bebé. Pero también sabía que debía hacerle saber a sus madres que estaba bien, así que le escribió a Lucy pidiéndole que les hiciera llegar una nota a sus madres, pero que antes le pidiera a estas que por nada del mundo dijeran que Lucy sabía donde Candy se encontraba; y así fue hecho.

Queria Señorita Pony y Hermana María, perdonen que no pude escribirle anteriormente. Por mi seguridad esta correspondencia debe de quedar en el más oculto de los secretos, mi vida y de las personas que amo corren peligro pero me era necesario hacerles participe a ustedes de que estoy bien.

Las amo…

Candy

Dentro del dolor de saberla escondida por miedo a su vida y de seres querido las mujeres suspiraban de alegría al saberla viva, con bien y que ella pronto le escribiría para dejarles saber de cómo estaba.

Terry viajó a Chicago junto a su madre para reunirse con Albert, Elroy, Annie y Archie. Era necesario buscar nuevas pistas, no podían creer como era posible que en tantos meses ni siquiera una pista de Candy White Andley. Durante la reunión que fue llevada en uno de los mejores hoteles de Chicago alguien más se unió a la búsqueda llegando sin ser invitado.