Cáp.7 Desenlace
Ron se dirigía lentamente hacia la sala común de Gryffindor. Cuando Draco y Harry se habían marchado él se había dejado caer allí y había tenido tiempo para pensar. Malfoy tenía razón, había estado celoso y por eso se había comportado como un crío. Desde que se conocieron Harry siempre había sido su mejor amigo, durante años habian sido inseparables, y en algun momento los sentimientos del pelirrojo habían empezado a ir más allá de una simple amistad, por eso le dolía que llegara otro y se lo quitara.
Puede que él no fuera muy inteligente, pero no estaba ciego y veía lo que sucedía. Draco y Harry hablando bajo los árboles, paseando juntos, sonriendo, mirándose, riendo juntos… Sabía como iba a acabar y no podía evitar ser egoísta y querer separarlos.
Pero también sabía que Harry nunca le vería como algo más que un amigo. Su mejor amigo, sí, pero nada más. Después de pensar durante un buen rato había llegado a la conclusión de que eso era lo mejor. Sí, lo mejor seria olvidar a Harry, permitirle que él fuera feliz con quien quisiera. Ser solo su amigo…
Ya lo había decidido. Estaba seguro, nada le haría cambiar de idea. Olvidaría a Harry…
Ron entró en la sala común. Allí estaba Hermione, estaba sola asi que ya debía ser tarde. La chica se giro al oírle entrar.
- Ronald Weasley ¿Se puede saber donde…? – Sin embargo la chica se cayó al verle dejando a medias sus reprimendas. La cara de su amigo era horrible. Hermione se puso rápidamente de pie. – Ron… ¿Qué ha pasado?
El chico miró a su amiga y ya no pudo contener mas las lagrimas. La abrazó, y apoyando la cabeza sobre su pecho empezó a llorar desconsoladamente.
- Ronald…
La chica lo abrazó estrechándolo más contra sí y dejándolo llorar.
***
- ¿Qué sucede Harry?
Pregunto Draco al notar como su amante se ponía tenso. El chico se sonrojó.
- Soy virgen. - Comentó Harry sonrojandose.
Draco le sonrió dulcemente y luego besó sus labios con cariño.
- Tranquilo. – Susurró mientras le besaba todo el rostro intentando tranquilizarlo. – Seré un niño muy bueno.
Harry rió nerviosamente ante las palabras del rubio.
- Tranquilízate, amor mío.
Draco llevó una de sus manos hasta los labios de Harry y este empezó a lamer sus dedos con suavidad jugando con ellos. Finalmente Draco apartó la mano y le besó con ternura mientras su mano volvía a bajar hasta la entrepierna de Harry, con delicadeza separo las piernas del chico, y con sus dedos humedecidos comenzó a acariciar la entrada del castaño. Harry se encontraba muy excitado, pero aun así no pudo evitar estar nervioso, no era estúpido y aunque deseaba con toda su alma sentir a Draco en su interior, sabía que aquello iba a doler.
***
- Pero te perdoné hace mucho.
Remus aún con lagrimas en los ojos se giró hacia Snape sorprendido ¿Era verdad lo que estaba escuchando? ¿Le había perdonado?
Las miradas de ambos se encontraron. Los ojos dorados de Lupin fijos en los oscuros iris de Snape.
- ¿Me darías una segunda oportunidad Severus? - Preguntó Remus suplicante. - ¿Me permitirías demostrarte que mi amor es sincero? - Porque lo era, desde luego que lo era.
- ¿Qué más puedo hacer? – Le murmuró Severus mientras sus rostros se encontraban a escasos milímetros. – Nunca he sido capaz de negarte nada.
Remus rió. Dios sabia que hacia años que no se sentía tan feliz. Severus le perdonaba. Le perdonaba haberle abandonado, le perdonaba haberse apartado de su lado sin darle ninguna explicación. Su amado Severus le daba una segunda oportunidad y esta vez el no iba a desaprovecharla. Remus llevó sus manos al rostro de su compañero.
- Te quiero Severus. Nunca te he olvidado. - ¿Acaso no era obsesión por el chocolate una prueba de ello? No podia dejar de llevar chocolate consigo, porque no podia olvidar a Severus.
Snape sonrió, hacia muchos años que no sonreía. Solo una persona había conseguido ver esa sonrisa y solo para ella estaba reservada. Solo para Remus, para su único amor.
- Yo te quiero más Remus, puedo jurar que yo te quiero más. – Dijo tiernamente Severus Snape mientras besaba a aquel hombre que tanto había añorado, aquel hombre que desde hacia 20 años poblaba todos y cada uno de sus sueños. No importaba lo que sucedió en el pasado, el lo había seguido amando todo ese tiempo, y no iba a dejar que algo como el rencor o la venganza lo alejara de su lado, su amor era más importante que todo eso.
***
Draco le sonrió y le besó en los labios con pasión, mientras introducía dos dedos dentro de Harry, este cerró sus ojos con fuerza y se aferró a la espalda del Slytherin. El dolor se volvió poco a poco más débil mientras Draco movía los dedos rítmicamente haciendo gemir al Gryffindor, momentos después el rubio añadió un tercer dedo, volviendo a causar cierto dolor en Harry, que de inmediato se transformó en placer. La respiración de ambos se agitaba.
Finalmente los dedos abandonaron el interior del chico ignorando las leves quejas de este.
- Te quiero. - Susurró Draco mientras su mano volvía a levantarle las caderas.
Y con un rápido golpe se introdujo dentro del chico. Harry soltó un alarido que se apagó en la boca de Draco. Aquello era enorme..., descomunal, gritó de dolor mientras apretaba al rubio fuertemente contra si.
Draco se quedó quieto unos instantes por miedo a dañar más a su compañero.
- Te quiero Harry, tranquilízate amor mío. Enseguida pasara.
Harry le abrazó fuertemente escondiendo el rostro en su hombro tratando de controlar las lágrimas que pugnaban por salir. Dolia, pero él había estado en situaciones mucho peores, solo debia relajarse y tal y como había dicho Draco el dolor pasaria.
***
Severus y Remus se encontraban en la habitación de este último. Abrazándose y besándose desesperadamente, acariciando con desesperación cada rincon de sus cuerpos, llevaban demasiado tiempo esperando.
Severus tumbó a Remus en la cama colocándose sobre él. Lupin le observaba y Snape podía ver el deseo y la lujuria en sus ojos lupinos.
- Maldito lobo… - Murmuró mientras unía su boca con la suya. – Me estas volviendo completamente loco…
- Te deseo Severus Snape. – Dijo el licántropo con una voz más grave y sensual de lo habitual. – Quiero sentirte dentro de mí.
Severus no se hizo rogar y en pocos minutos ambos se encontraban desnudos sobre el lecho. Snape acarició el pecho desnudo del otro hombre, su pecho estaba surcado por numerosas cicatrices que seguramente se había hecho el mismo durante sus transformaciones, sin embargo para Severus era simplemente perfecto.
- Sigues tan bello como siempre. - Murmuró con deseo mientras acariciaba con sus labios una de las cicatrices mas visibles.
- … - Remus pasó sus dedos juguetones por el pecho de Severus. Era un hombre delgado, pero su pecho era firme y duro. El lobito se relamió. – Ni la mitad que tú. – Ronroneo dulcemente.
Snape se abalanzó de nuevo sobre Remus fundiéndose en un romántico beso mientras su mano bajaba hasta la entrepierna de su compañero.
***
Lentamente Harry fue tranquilizándose y el dolor inicial se convirtió solo en una pequeña molestia, Draco al notar a Harry relajarse empezó a moverse lentamente para no dañar más al moreno que continuaba apretándolo contra si. Sin embargo cuando Draco empezó a moverse la molestia empezó a desvanecerse y se transformó en placer. Una de las manos de Draco se deslizó hasta el sexo de Harry para cerrarse en torno a él y empezar a masturbarlo al ritmo de las arremetidas.
El castaño jadeaba y gemía mientras repetía el nombre de su amado una y otra vez.
Harry cerró las piernas alrededor de las caderas del rubio, que aumentó el ritmo de las embestidas, uniendo sus gemidos a los de su pareja hasta que finalmente ambos llegaron al clímax. Draco en el interior de Harry y este en sus manos.
Draco salió del interior del chico y se dejó caer sobre este todavía jadeando. Harry lo abrazó dejando que el rubio apoyara la cabeza en su pecho.
- Te quiero. - Dijo Harry. Y Draco sonrió sin moverse.
- Yo tambien, Harry... yo tambien.
Y ambos se quedaron dormidos.
***
Severus penetró a Remus de una rápida embestida. Remus ahogo un alarido y enlazó sus piernas en la cintura de Snape atrayéndolo más hacia sí y gimiendo en el proceso. Ambos se fundieron en un rítmico movimiento donde su cuerpo y su alma se fundían en uno solo. La mano de Snape seguía el ritmo impuesto sobre el falo de Remus.
- Más, más… ¡Más deprisa Sev! ¡Más deprisa por favor! ¡Te necesito tanto!
Severus cedió a los deseos de su amado aumentando la velocidad.
- Remus…
Remus… Snape siempre se había negado a usar algún otro diminutivo cariñoso. En otra época Remus había insistido en que le llamara Rems o Remsie, o Moony, y no entendía porque su Sev se negaba. Ahora, años después Remus Lupin finalmente entendía porque Severus le llamaba por su nombre. Snape nunca le había llamado ni le llamaría por alguno de esos apodos porque era precisamente así como le llamaba Sirius. "Remsie", su bello y dulce "Remsie".
Remus llevó la vista al techo mientras una casi imperceptible lágrima se deslizaba por su mejilla. Había querido tanto a Sirius... pero el animago no volveria y el merecia ser feliz "Adiós Sirius, - Pensó Remus - adiós mi amor… Espero que me perdones por encontrar de nuevo la felicidad. Siempre te llevare conmigo Sirius Black."
Lupin abrazó fuertemente a Snape, como si temiera que de repente desapareciera, y le besó y abrazó con pasión hasta que ambos se corrieron al mismo tiempo. Se dejaron caer en la cama, uno junto al otro, y Remus apoyó su cabeza en el hombro de Snape mientras ambos recuperaban la respiración. Remus levantó la cabeza para observar al hombre que se encontraba a su lado. Y sonrió mientras le besaba con ternura.
Severus Snape era el futuro, su futuro… Un atractivo y dulce futuro.
***
- ¡¿COMO?!
Harry y Draco miraban a sus dos profesores sin salir de su estupor. Habían pasado varios meses desde que ambos estudiantes empezaron su relación y aunque durante aquel tiempo habían notado que sus profesores estaban algo extraños la noticia de su relación les había pillado totalmente por sorpresa, especialmente a Harry, porque el astuto Malfoy ya se empezaba a imaginar algo.
- Pe… pero… - Balbuceó el gryffindor.
El aspecto de un sorprendido Harry era tan hilarante que Draco no pudo evitar empezar a desternillarse de risa mientras abrazaba a su confundido novio. Lo que les hizo acaparar todas las miradas de la gente que en esos momentos se encontraba por los alrededores.
La relación de ambos chicos ya era pública, y aunque al principio había sorprendido a todo el mundo ahora parecía algo normal. Era extraño no verlos a ambos juntos, y en los últimos tiempos todo el mundo había podido presenciar un agradable cambio en el altivo Slytherin que ahora no dudaba en sonreír y reír abiertamente, como queriendo impregnar a todo el mundo de su alegría.
Harry se alegró al comprobar que Ron había encontrado un buen apoyo en Hermione y que parecia que cada dia estaban más unidos, y supo que tarde o temprano ambos acabarían juntos.
En cuanto a sus dos profesores, parecían más felices que nunca. Harry se alegraba tanto de ver así a Lupin que hasta empezó a caerle bien Severus Snape. A todo el mundo le extraño esta relación incluso más que la de Draco con Harry, sobretodo a algunos profesores conocía la relación que hubo entre Sirius y Lupin, y el odio de Snape hacia los merodeadores.
Pero el amor no tiene reglas, y a veces hay que olvidar antiguos rencores para vivir nuevos días felices.
FIN
Bueno espero que os haya gustado. Escribi este fanfic hace varios años, y fue el primero XD asi que se que hay muchos fallos o cosas que se podrian mejorar, pero aun asi espero que os haya gustado y os haya hecho pasar un buen rato ¡¡no os olvideis de dejar un review!! Solo tardais unos segundos y haceis a la autora feliz XDDD
