Cap 7.

"…volteó a verme y vi que estábamos muy cerca el uno del otro, observé sus labios, finos, muy apetecibles, él quedó observándome un momento, vio toda mi cara y sonrió, una sonrisa entera de él era más de lo que había tenido nunca, hice gala de mi casa y me acerqué a él para besarlo, hasta que un ruido en su despacho nos distrajo, nos separamos inmediatamente y él salió a ver quién era- no salga- me dijo."

-Inicio del capítulo-

Lo vi desaparecer por la puerta, pensé en lo que estuvimos a punto de hacer- casi beso a Snape- pensé,- ¿por qué?- me pregunté en voz baja, pero no pude seguir mis pensamientos por los ruidos que venían de afuera.

- Pero Severus, es la mejor opción que tenemos- escuché a alguien gritar desde afuera.

- No la voy a exponer a ese peligro Narcisa- oí al profesor replicar (N/A: ya sabemos quién interrumpió).

- Tanto aprecio le tienes a la sangre sucia, parece que te gustara- dijo Narcisa con todo el odio que tenía.

- ESTÁS LOCA MALFOY- dijo en un grito que todo el castillo escuchó- por esa sangre sucia solo, escúchame bien, solo siento asco- dijo controlando el tono de voz.

Deje de escuchar la conversación, vi la hora en un pequeño reloj que había encima de un estante de los adornos de vidrio, fui a la cocina y empecé a prepararme un chili con carne (comida de Texas) (N/A: todas las recetas que pondré las vi en Los Sims porque no sé cocinar), y escuché como entraba alguien a la sala, saqué mi varita hasta que escuché.

- Señorita Granger, venga aquí un minuto- escuché una voz y bajé mi varita.

- Si señor director- respondí y caminé hasta estar a unos palmos de él.

- Dígame una cosa- preguntó- ¿usted en algún momento de la Batalla de Hogwarts quiso irse de ella?- preguntó muy seriamente.

- No señor- respondí rápidamente, sin pensar.

- ¿Y por qué?- me empezó a fastidiar las preguntas.

- Porque yo sabía que si me iba el mundo mágico pudo no haberse salvado señor, si yo no hubiera matado a Pettigrew el hubiese matado a Harry para proteger a su amo, aunque eso le hubiera costado la vida a él de parte de Voldemort, así que no señor, no me quise ir.

- Interesante señorita, ahora bien- dijo acomodándose los anteojos- ¿Si tuviera que volverlo a pasar lo haría todo tal y como lo hizo?- volteó a verme directamente.

- Si señor- respondí sinceramente- ahora si me disculpa se me quema la cena señor.

- Por supuesto señorita, disculpe haberla retrasado, tenga una buena noche- salió de ahí.

Fui a la cocina y revolví un poco para evitar que mi cena se me quemara, empecé a pensar en las preguntas de Dumbledore- ¿volvería a hacerlo como lo hice?- sí, tal vez lo básico de la guerra, solo hubiera cambiado todo con Ron, no hubiese confiado en él o hubiera tratado de ver las intenciones que él tenía, definitivamente no me hubiera enamorado de él hasta el punto de dejar tratar de violarme.

- Señorita Granger- escuché la voz del director detrás mío- escuche primero el por qué las personas dicen lo que dicen- dijo quitando del fuego mi chili y sirviendo parte de él en un plato hondo con la varita- recuerde, los "hubiera no existen" y disculpe la interrupción, olvidé mi varita.

- Si señor- respondí- ¡qué pase una buena noche!

- Igual Hermione, descanse- salió otra vez de donde estaba.

Empecé a comer un poco y recordé lo que había pensado acerca de Ron como lo amaba y como traicionó ese amor y esa confianza, comencé a llorar en silencio hasta que escuché al profesor Snape entrando a la cocina, me limpié con una mano las lágrimas y bajé la mirada hacia la comida, estaba un poco fría pero no podía botar esa comida, eran ingredientes que había agarrado de la cocina de Snape y no podía desperdiciarlos.

- Huele bien- escuché a Snape hablar y sentí una punzada de odio y celos, un momento ¿celos?, sí, celos, y no respondí a lo que él dijo.

Lo escuché como se servía comida al modo muggle, eso me agradó, terminé de comer y me levanté a lavar el plato.

- ¿Está bien señorita Granger?- escuché preguntar detrás de mí a Snape.

- Sí señor- respondí lo más grosero que pude- pase una buena noche- volteé a ver a un asombrado Snape.

Me fui a la sala, agarré un libro de cuentos mágicos y me fui a acostar a la cama, empecé a leer un cuento de un caldero mágico y escuché como Snape salía de la pequeña casa cuando terminé de leerlo lo dejé donde estaba, agarré un short y una camiseta de dormir y me cambié de ropa, me lavé los dientes y tomé una poción para dormir sin soñar, me acosté y me dormí.

Al día siguiente me levanté temprano, vi como al lado mío estaba Snape dormido, acostado boca abajo, sin ninguna almohada, vi algunos mechones de pelo sobre la cama, por un impulso agarré uno y lo acomodé detrás de su oreja, salí de la cama y agarré la ropa del día, me bañé y preparé mi desayuno, salimos él y yo hacia el aula de pociones que era donde tenía las primeras 2 horas de hoy.

- Herms, Dumbledore llegó ayer al despacho de McGonagall y me preguntó cosas de la guerra- me escribió Harry en un papelito.

- ¿Qué te preguntó?- respondí

- Que si cambiaría algo de la guerra principalmente- me mandó escrito, en eso Draco agarró el papel.

- A mí también me preguntó eso- escribió- aunque fue un alivio que me quitara de esos malditos invernaderos, huelen a estiércol de mandrágora.

- Draco, deja de quejarte- escribí- y a mí también me preguntó lo mismo, ¿qué querrá?

Señores Potter, Malfoy y señorita Granger- dijo Snape furioso- se puede saber que planean ustedes cabezas huecas en mis lecciones- gritó- 50 puntos menos para cada uno de ustedes. El salón quedó en completo silencio, nunca en toda la historia de Hogwarts el murciélago de las mazmorras, como llamó muy bajo Draco, le había bajado puntos a su propia casa, seguimos con nuestras pociones y terminó la lección.

- Ustedes tres- dijo señalándonos- ¿qué materia tienen ahora?

- Herbología señor- dijo Draco volviéndolo a ver.

- Caminen- dijo levantándose- tengo que llevarlos.

Fuimos con él hasta el aula y nos metimos en ella, cada profesor al terminar las lecciones nos iba a dejar a la siguiente clase, nos sentíamos como estudiantes de primer año que hubieran cometido una infracción; al terminar la última clase estaban afuera de la torre de Astronomía McGonagall, Sprout y Snape esperándonos, vi como Harry volvía a ver a McGonagall feliz, Draco pasó molestándolo toda la clase de Astronomía, nos despedimos los tres y empezamos a caminar con los profesores hasta los despachos.

- Señorita Granger- dijo Snape apenas entramos- tenemos que hablar.

- ¿De qué señor?- pregunté volviéndolo a ver.

- De algo de ayer señorita- bajé la mirada y salí hacia la habitación.

- Después de cenar profesor- dije dejando el bolso en el suelo- estoy bastante hambrienta.

- Está bien señorita, cámbiese y bajamos.

Salimos hacia el Gran Comedor, me senté junto a Harry y Draco, al perecer Ginny estaba enferma y Luna la estaba cuidando, le escribí una pequeña carta en la mesa del comedor que le envié por magia hasta la Enfermería, ella me contestó que se sentía un poco mareada de un golpe que se llevó en el entrenamiento pero que estaba bien, dejé de pensar en ella y empecé a servirme la cena, sentí la mirada de Snape y volteé a verlo, bajó la mirada y vi como Dumbledore nos veía muy divertido, seguí cenando hasta que escuché a Draco.

- Chicos, tengo algo que decirles pero no quiero que- volvió a ver a Harry- te enojes.

- ¿Qué pasó?- preguntó serio el azabache.

- Estoy enamorado de Ginny.

- Felicidades- dijimos los dos al mismo tiempo, algunas personas nos volvieron a ver y Harry puso un hechizo muffliato a todos los que estaban cerca.

- ¿No están enojados?- preguntó extrañado Draco.

- ¿De qué?- preguntó Harry.

- Ella era tu novia y y- tartamudeó el rubio.

- Era Malfoy- respondió Harry volviéndolo a ver- después de salir con ella vi que la quería solo como una amiga, ahora- cambió su semblante a uno nervioso- tengo que contarles que me gusta alguien imposible para mí- bajó la mirada.

- ¿Quién?- preguntamos Draco y yo con interés.

- Señores, señorita- escuchamos detrás a la profesora Sprout- vamos, ya ustedes terminaron de comer.

Salimos del Gran Comedor y nos despedimos- después les cuento- nos dijo Harry, llegamos al despacho del profesor, abrió la puerta y entramos, nos sentamos en los sillones y Snape se dirigió a mí.

- Ahora sí, tenemos que hablar- dijo volviéndome a ver.

- ¿De qué profesor?- dije lo más calmada que pude.

- De….

-FIN DEL CAPÍTULO-

Hasta aquí por hoy, ja ja… Sé que me odian por cortarlo ahí pero eso hace más interesante el escribir.

Pregunta: ¿De quién está enamorado Harry? Pista: no es de Luna ni de Hermione, a ver si adivinan.

Espero los reviews como siempre.

Hey, un anuncio, creo que el mañana o el viernes (o ambos días) no voy a escribir porque el viernes me dan el resultado de un examen de admisión de la universidad, así que los nervios no creo que me dejen escribir, creo que mañana si los puedo controlar pero el viernes no les prometo nada, después de ese día seguiré como siempre actualizando todos los días.

Un beso a todos (as), cuídense.

Mnica Snape.