Inuyasha fanfic
"Knockout"
por Ivan Emiliano Altamirano
Capítulo 7: Sacred Arrow
Advertencia: Todos los personajes en este fanfic son propiedad de Rumiko Takahashi, así que no me demandes


nagesuterareta akikan no you da
tagai no subete wo shiritsukusu made ga
ai naraba isso towa ni nemurou ka...

sekai ga owaru made wa hanareru koto mo nai
sou negatte-ita ikusen no yoru to
modoranai toki dake ga naze kagayaite wa
yatsurekitta kokoro made mo kowasu...
hakanaki omoi... kono tragedy night

soshite hito wa kotae wo motomete
kakegae no nai nanika wo ushinau
yokubou darake no machi ja yozora no
hoshikuzu mo bokura wo tosenai

sekai ga owaru mae ni kikasete okure yo
mankai no hana ga niai no KATASUTOROFI-
daremo ga nozomi nagara eien wo shinjinai
...na no ni kitto ashita wo yume mite'ru
hakanaki hibi to kono tragedy night

Instrumental

sekai ga owaru made wa hanareru koto mo nai
sou negatte-ita ikusen no yoru to
modoranai toki dake ga naze kagayaite wa
yatsurekitta kokoro made mo kowasu...
hakanaki omoi... kono tragedy night

kono tragedy night

Miroku se encontraba recostado en la cama, mientras no dejaba de mirar el techo. La música resonaba por todo el departamento. WANDS siepmre lo relajaba.
Sin embargo, no podía dejar de pensar en Sango...
...Y en el montón de admiradores que tenía a su lado...
-¿Por que rayos me afecta tanto? - se volteo de lado y froto la colcha con obsesión - ¿Por que?

-Inuyasha, estoy pensando en dejar el gimnasio.
-Y eso?
Miroku suspiro mientras comenzaba a caminar alrededor de la habitación.
-Creo que es hora de retirarme esto de boxear, tengo que continuar con mi carrera de...
-Supongo el reto de Sango fue superior a tus fuerzas no?
-¿De que rayos hablas?
-Mira - el suspiro de su amigo resono pese a escucharse por el celular - estas tomando la misma actitud que hace unos años, cuando te rompiste la mano.
-No lo hago - la voz del pelinegro se torno agria - tu sabías que no había remedio!
-Lo había en su momento, pero te amargaste tanto, que no fuiste a rehabilitación. Pudiste tener tu mano, claro, luego de muchos sacrificios. Pero aun estarías boxeando.
-No voy a discutir el mismo asunto contigo otra vez. Eso ya quedo en el pasado!
-Entonces admites que no has aprendido nada?
-Aprendí que...aprendi que hay mejores cosas que el boxeo.
-Sigues yiendo al gimnasio.
-Por eso voy a dejarlo, ya te dije.
-Hasta ahora? 3 años después? Lo dudo mucho
Miroku apreto el puño. Podía imaginarse a su amigo, picandose la nariz descaradamente, mirandole con indiferencia.
-No se porque rayos te hable
-Quizás para sacar el estrés por los celos. Sango es preciosa, no crees?
Miroku tuvo ganas de soltarle un insulto. Sin embargo, se contuvo.
-Lo suponía - una ligera risa resono - te gusta.
-No, para nada.
-Eres pésimo mintiendo. Mira, si vas a irte del gimnasio, hazlo. Pero no trates de huir de una jovencita que igual le gustas.
-Eso no es cierto. Ella me odia...
-Te odia porque eres un maldito indiferente. Le has propuesto tener un hermoso hijo?
Miroku se paro en seco. Era cierto. No había hecho ese comentario con Sango...nunca..
-Deja de engañarte. Toma una ducha fría o ve a su casa y hazle el amor, pero no me fastidies mi noche de descanso con tus indecisiones.
-Tengo ganas de partirte la cara, sabes?
-Excelente, ya estamos progresando. Ya eres más sincero contigo mismo. Descansa Miroku. Te espero mañana en el gimnasio.

Eso había sido apenas hace 30 minutos, pero aun el efecto de la conversación seguía en el aire.
¿Era tan evidente que le gustaba esa chica?
No. Imposible. Miroku se sabía como una bala pérdida, que ninguna mujer le había atraído lo suficiente para entablar una relación estable.
¿Entonces porque sentía tantos celos? ¿Por que?
-Tal vez si deba ir a su casa - Miroku se llevo las manos a la cara, frotandose los ojos con insistencia - o bañarme con agua fría.
El sonido del celular lo saco de sus ensoñaciones. Se incorporo y tomo el aparato.
-Un mensaje - murmuro. Abrio la tapa. Era de Sango.

Es un idiota, pero...gracias por ayudarme.

Miroku cerro el celular, apago el aparato de sonido y levanto las cobijas. Tenía que llegar al gimnasio...a primera hora...

-Gracias por la cena - sonrio Kikyo.
-Cena? Si solo fuimos a comer ramen. Aparte, ese rubio ruidoso y su novia no dejaban de hablar.
-Será porque no te dejaba a tí chance de hacerlo. Eres demasiado hablador a veces.
-A veces, a veces. Bueno, te veo mañana. Recuerda seguir entrenando tu flexibilidad.
-De eso no te preocupes - Kikyo asintio. Bankutsu hizo un gesto de despedida. Tan pronto dio vuelta en la esquina, otra figura emergio a contrapared.
-Musou - Kikyo suspiro.
-¿Como sabías que era yo?
-Te ví siguiendonos desde que salimos del estadio. Que quieres?
-Ver como progresa la relación con tu nuevo novio
-Nuevo novio? Ah, hoy estas muy gracioso, mira como me parto de risa.
-Hablo en serio. Le gustas a él
-Aja, tanto como para verme muerta en un entrenamiento - Kikyo saco las llaves - deja de ser tan infantil.
-No puedo evitarlo - el hermano de Naraku suspiro - me gustas mucho.
-Eso ya lo sé, pero también sabes que es imposible algo entre nosotros. No siento nada por tí
-Si me dieras una oportunidad...
-¿De? Musou, entiende, no siento nada por tí. No al menos como tu quieres.
-Del roce, nace el amor.. - mascullo desesperadamente.
-Tampoco quiero eso. Mira, aun no supero a Inuyasha y pasara tiempo. Estoy recuperandome en mi carrera y quiero concentrarme en eso.
-¿Bankutsu lo sabe?
-¿Porque tiene que saberlo?
-Kikyo, entiende. Él siente algo por tí.
-Eso ya me dijiste...
-No solo él...tú también.
Kikyo se quedo un momento en silencio. Sin embargo, una larga carcajada le siguio, rompiendo con el momento.
-Jajaja, definitivamente - Kikyo trato de contenerse - estas muy gracioso, yo? jajaja.
-Eres muy necia, sabes?
-Claro - Kikyo se limpio una lágrimita - por algo, sabes que mi respuesta será siempre no.
-Aja, entonces le pediré a mi hermano, que saque a ese tipo del gimnasio.
Todo ocurrio en un instante.
En solo 2 segundos, Kikyo se había lanzado sobre Musou, sujetandolo por la camisa mientras el puño de la chica se había quedado a un centímetro de la mejilla del joven.
-Hazlo y me largare del gimnasio - murmuro con voz de ultratumba - para luego hacerte trizas.
-Lo ves? Si sientes algo por él!
-No idiota! - Kikyo lo sacudio - él es la única oportunidad que tengo de rehacer mi carrera! Quiero ser campeona y tus estupidos e infundados celos no van a quitarme eso!
Kikyo lo avento y se dio media vuelta.
-Kikyo...
-Musou, no te metas en mis asuntos - mascullo mientras abría la puerta y la azotaba con fuerza. Musou iba a hablar, pero una mano lo detuvo.
-Creo que perdiste
-Lo sé hermano...lo sé - suspiro largamente, mientras una figura escuchaba con atención lo sucedido.

-Vamos, vamos! - Inuyasha agitaba el control del Wii mientras veía a su boxeador caer - tienes que levantarte!
Kagome sonreía al verlo, mientras preparaba unos sandwiches en su departamento. Pese a su actitud ruda, era un buen chico. Lo había demostrado hace rato, mientras aconsejaba a Miroku que hacer con Sango.
Era la ventaja de Inuyasha: era sincero cuando se le necesitaba. Y era esa misma forma de ser que lo había atraído la primera vez que lo vio...

-¿Que?
-Mira Kagome - el editor, el señor Mushin la miro mientras hacia a un lado unas hojas recien impresas - tienes mucho talento al escribir, pero tus columnas son...pues...algo aburridas.
-P-Pero señor, solo publico lo que me ha mandado y he dicho eso.
-Lo sé, sin embargo, pareces fría y no quieres decir lo que piensas.
-Claro que lo hago.
-Pues no lo siento así - el editor cruzo las manos y suspiro - tienes una oportunidad más. Sino funciona, tendrás que buscar otro trabajo.
Kagome se puso pálida. Había salido con excelentes calificaciones de la universidad como periodista y conseguido un puesto en el prestigio diario deportivo "Go". Sin embargo, el editor siempre le exigia algo que a ella costaba trabajo.
Decir la verdad.
-Esta bien - la joven asintio - cual es mi siguiente misión?
-Así me gusta. Se que mejorarás - Mushin señalo la puerta - afuera esta un boxeador que esta en ciernes. Es de lo mejor que ha salido últimamente. Sin embargo, no se porque, pero viene a hacerse publicidad en nuestra revista. Lógico, tu tienes que hacer un mini-reportaje para incluirlo en un especial de boxeadores de renombre. Digo, la simple mención de sus habilidades y sus logros será más que suficiente.
Kagome se mordio el labio inferior. El editor la estaba orillando practicamente al despido. No había forma de defenderse ante eso.
-Vale - mascullo mientras iba con paso cansado a la otra habitación.
Un joven de cabellos blancos le estaba esperando en una banca. Por su actitud, se veía arrogante y presuntuoso, aunque era bastante apuesto y varonil. Su melena lo hacía ver salvaje y dominante.
-Seguro es el típico macho - murmuro lo más bajo que pudo.
Sin embargo, para su sorpresa, el joven se incorporo y le sonrio cinicamente.
-Y tu la tipica jovencita novata que viene a mantenerme ocupado no?
-Eh? Como rayos supiste lo que dije?? - Kagome abrio los ojos como platos. Inuyasha solto una larga carcajada.
-Tengo un oído muy fino y tu cara lo dice todo. Aunque más me estaba fijando en tus piernas. Las tienes de popote.
-Que? - el comentario había agarrado a la pobre en curva - C-Como dices?
-Sí. No me extraña que estes aquí. Por tu cara, van a correrte y soy tu último trabajo. Bueno, no va a ser tan malo, al menos tendrás la oportunidad de entrevistar al futuro campeón.
Kagome seguía aturdida. Este chico era un completo idiota.
En otras circunstancias se habría contenido, habría sido diplomática y hubiera esbozado una sonrisa. Era tal como su madre la había educado.
Pero ver la sonrisa jactanciosa y esos ojos que la despreciaban, hizo que la sangre la herviera y que todo lo que tenía contenido, saliera de un solo golpe.
-¡Idiota! - grito - no tienes derecho a insultarme, perro idiota!
Todos los que trabajaban en la redacción se detuvieron de golpe. Inclusive Inuyasha dejo de sonreír y le miro de forma curiosa. Kagome se puso roja, deseando que la tierra se la tragara en ese momento.
-Vaya - Inuyasha volvio a sonreír - veo que la gatita tiene garras, no?
-M-Más de las que crees - murmuro roja y furiosa. El peliblanco solto una larga carcajada mientras se sentaba y palpaba un lugar a lado suyo.
-Eso es mejor - le guiño el ojo - anda, comencemos la entrevista...

Kagome sonrio al recordar el momento. Entonces su mirada se poso en un cuadro que tenía enmarcado una hoja de papel, el artículo sobre Inuyasha, una futura figura del boxeo.
El escrito había resultado tan bueno, tan elocuente y tan directo, que el editor había decidido ponerlo en toda su extensión dentro de la revista.
-Así que aun ves esa cosa?
-Inuyasha - ella le miro seriamente - sino fuera por esa cosa, no tendría un trabajo como él de ahora.
-Lo sé - Inuyasha sonrio. Kagome sintio una leve irritación al ver como se jactaba. Eso no había cambiado en él y aun tenía ganas de matarlo cuando hacía eso.
Pero no podía negar lo evidente: él la había salvado.

Bankutsu sonrio. Aun le costaba trabajo ver aquella escena: varias niñas de entre 6 a 5 años, danzando de puntitas por todo el salón, seguidas por dos mujeres adultas, portando igualmente un tutú rosado.
-Un, dos, tres - Kagome, la instructora, azotaba un bastón contra la duela - y uno y dos y tres.
Las niñas y las dos chicas dieron un gracioso salto hacia arriba y luego elevaron las piernas de manera formidable.
-Excelente, excelente - Kagome sonrio - es todo por hoy. Gracias.
Se oyo un aplauso generalizado. Mientras las madres y padres felicitaban a sus hijas, dos chicas se sonreían y comentaban en voz baja.
-Señoritas - Bankutsu se acerco dando una reverencia - como estan las princesas?
-No seas lambizcon - Kikyo le miro seriamente - vienes a burlarte otra vez?
-No gracias, aprecio mi anatomía en toda su extensión, no deseo más daño a ello.
-Más te vale.
-Bueno señor Bankutsu - Sango sonrio - luego lo vemos.
El moreno asintio, pero a último, tomo el brazo de Kikyo, reteniendola.
-Oye, que te... - la sacerdotisa iba a protestar pero noto el gesto de su entrenador, que a la vez señalaba con la mirada el vestíbulo. Miroku se encontraba esperando, recargando en el marco de la puerta. Sango le miro y parpadeo sorprendida mientras él le hacía una seña hacia un lugar más privado.
-Es mejor dejarlos solos.
-Ya veo, va a disculparse?
El sonido de un golpe bien dado retumbo por todo el salón. Bankutsu se encogio de hombros.
-Eso contesta tu pregunta?
Kikyo solo sonrio y nego con la cabeza.
-Ustedes los hombres son imposibles
-Claro, no pueden vivir sin nosotros.
-Ja, eso dices tú - murmuro la chica mientras se secaba el sudor con una toalla
-Aja, entonces lo que dijiste la otra noche fue mentira no?
-Eh? A que te refieres?
-"él es la única oportunidad que tengo de rehacer mi carrera"
Kikyo se puso pálida al escuchar eso y desvio la mirada.
-Eres un fisgón - mascullo por lo bajo. Bankutsu solto una leve risita.
-Vamos, que su platica se oía hasta 3 cuadras abajo, era ilógico que no escuchará.
-Te mataría, pero tengo que estar en perfecta condición para la pelea de mañana.
-No pareces nerviosa - el moreno dejo de reírse. Kikyo se quedo viendo al vacío y asintio.
-Ya hice todo lo que pude - miro sus puños.
-Y lo lograrás...claro, con mi ayuda.
Kikyo le dirigio una mirada significativa y se dirigio a la salida. Tal vez había confiado demasiado en lo que habiá descubierto, pero era lo único que tenía contra la vieja Urazue.
Eso y alguna tontería por parte de su morboso entrenador.
-Sonreíste
-Y que? - Kikyo le miro - siempre lo hago.
-No como ahora. En que pensabas?
-En quien voy a matar si pierdo la pelea.
-Ah, pobre Naraku, lo compadezco.
-Gracioso - finalizo la joven mientras se ponía un pantalon holgado sobre las mallas.

El estadio Korauken rugia ante el anuncio de la pelea estelar de la noche: La bruja Urazue vs. La sacerdotisa de Fuego.
-El lugar esta a reventar - murmuro Sango mientras veía a su compañera de gimnasio calentar, dando golpes a su propia sombra.
-Urazue siempre da espectaculo - comento Miroku - sucio, pero lo da.
Bankutsu miraba a su protegida, que seguía con sus movimientos. La calma del día anterior había desaparecido y ahora se le notaba nerviosa...tal vez en exceso.
-Kikyo, ven un momento.
La joven lanzo un jab y miro de reojo a su entrenador.
-Que pasa? Estoy calentando.
-Ya es suficiente - le guiño el ojo mientras sacaba la mochila - es hora de darte tu traje de batalla.
-Espero no sea un bikini - sonrio la chica. Sin embargo, el gesto de Bankutsu hizo que se borrara la sonrisa de la cara.

-Así que volvio no?
Un joven de coleta asintio.
-Exacto. Tal vez sea tu próximo oponente.
-Ranma, preocuparte demasiado por mí. Shampoo estará bien.
Sin embargo, no hubo respuesta. Al instante, se escucharon rugidos y aplausos de la multitud, mientras veían a Urazue salir. Pese a sus años en el boxeo y sus multiples cicatrices en la cara, su cuerpo se veía bien tonificado y alzaba los puños en señal de victoria.
-Akane apenas pudo con ella, igual que contra Ayame - murmuro Ranma - sin embargo, ella...
-Me molesta que hables de ella - Shampoo le tercio afectada - veniste con Shampoo, no con Tendo
Pero Ranma no hizo caso, mientras veía a Urazue subir al ring y seguir con sus ademanes anticipados de victoria.
Al instante, todo el lugar se oscurecio. Antes de que los espectadores dijeran algo, una música medieval japonesa comenzo a inundar el lugar, mientras una hilera de llamas surgía en el pasillo. Estas al principio formaron tenues luces, que luego estallaron como llamaradas ante la sorpresa de todos, mientras una hermosa joven, ataviada con una chihaya, recorría el camino al ring entre el fuego, con la mirada baja y en pasos cortos y precisos.
Un "oh" recorrio el lugar, mientras Bankutsu y Myoga salian atrás de ella.
-¡Es la sacerdotisa de Fuego! - se oyo. Al instante, un rugido imponente resono por el estadio, al tiempo que los gritos de guerra, "Banzai", le seguían a capella.
-Por kamisama - Kagome estaba impresionada - que es esto?
-Obra de Bankutsu por supuesto - sonrio Inuyasha mientras aplaudía y gritaba igualmente "banzai".
La "Miko" subio gracilmente al ring mientras hacia una leve reverencia a su oponente y luego al público, para finalmente descubrir su cara trás el velo.
Sin embargo, apenas hubo un momento, Kikyo miro de reojo a su entrenador, de manera asesina.
Bankutsu casí pudo adivinar su pensamiento: "tienes suerte de que no me sonroje al apenarme o te mataría".
-Anda - le dijo entre dientes - ya tienes al público a tu favor.
Kikyo inspiro aire y miro a su oponente. Para sorpresa suya, Urazue parecía bastante perturbada con el ambiente.
-¿Por que siempre logra lo que se propone? - mascullo mientras se quitaba el chiyaha rapidamente.

Sango seguía a Miroku rumbo a las gradas del estadio. Sin embargo, a diferencia de otras veces, los dos iban en silencio.
Cierto que se había disculpado y ella lo había descontado, pero aun sentía algo...raro.
-¿Te gustaría tener un hermoso hijo conmigo?
Sango se detuvo de golpe al escuchar eso. Miroku le miraba sonriendo pícaramente.
-Eh? De que habla?
-Sí, podríamos tenerlo luego de esto, ya sabes
Sango le miro asesinamente y esbozo su puño debajo de su sueter.
-Vale, supongo que no - el joven sonrio nerviosamente. Sango asintio y solto un largo suspiro, como si dejara salir una pesada carga.
-Venga Excelencia, la pelea ya comenzó.
Sin embargo, Miroku se quedo un rato, viendo la espalda de Sango desaparecer entre la luz del escenario. Un gesto de seriedad inundaba su rostro.
-Maldito seas Inuyasha - murmuro viendo su mano derecha. Suspiro y siguo a su "protegida" rumbo a las gradas.

Kikyo retrocedio mientras sacudía levemente la cabeza. El golpe le había dado de lleno en la cara.
-¿Que pasa miko-san? - murmuro sarcasticamente Urazue - te dolio??
Kikyo apreto los dientes sobre el protector bucal. Quiso gritarle, pero tenía que guardar la calma. Las cosas no estaban saliendo muy bien en el tercer round, pero no podía darle el lujo a la vieja bruja de salirse con la suya.
-Bueno, si no vienes, ire yo - sonrio Urazue entornando las arrugas de sus ojos. Al instante, se avento sobre Kikyo, con el puño derecho por delante. Kikyo alzo los brazos para protegerse de la salvaje lluvia de flicks que su oponente comenzaba a lanzar.
-Esto va mal - mascullo Myoga - Urazue no le deja ningún espacio.
Bankutsu apreto los puños. La tactica de intimidar a la bruja no había resultado en absoluto.
-Tal vez la subestime - penso apresadumbrado, al tanto veía a su peleadora retroceder hacia las cuerdas, enmedio de la lluvia de golpes.
-Inuyasha.. - Kagome miraba ansiosa a su novio. El peliblanco estaba en silencio, observando con los brazos cruzados.
-Si esto continua así.. - Miroku estaba igualmente pensativo - Urazue nos ganará por puntos e iniciativa.
-Y que podemos hacer? - Sango los miro. Miroku y Kagome solo negaron con la cabeza.
-Griten
-¿Como?
-Sí, griten - volvio a decir Inuyasha - Kagome, Sango, inciten a la multitud.
-Pero...
-¡Haganlo!
Las dos chicas se vieron y asintieron. Se levantaron y comenzaron a gritar porras de apoyo.
-Vamos Kikyo! - exclamo Sango - eres mi superiora! Tu puedes!
-¡Eres la mejor sacerdotisa de fuego! No dejes que una pasa arrugada te gane!!
Urazue retrocedio confiada luego de sus ataques. Kikyo respiraba con dificultad mientras se apoyaba sobre las cuerdas.
-Vaya - la peleadora entorno los ojos - veo que alguien te apoya después de todo. Lástima de tu calidad como boxeadora.
Kikyo miro de reojo de donde provenían las porras. Solto un suspiro imperceptible.
-Chicas - murmuro. Entonces sus ojos se agudizaron y se lanzo a la carga. Sin embargo, fue recibida por los flicks de Urazue, tanto en abdomen como en cara, haciendola retroceder a su posición inicial.
-¡Vieja bruja, eres de lo peor!
-¡Kikyo, exorcisala y mandala al asilo de ancianos!
Los espectadores se volvieron hacia las dos chicas que gritaban en solitario.
-Esto no va a funcionar - Miroku miro a su amigo. Inuyasha entonces sonrio y señalo al frente. Varios también comenzaron a levantarse a seguir a coro a Kagome y Sango.
Lo que inicio como una pequeña gota, pronto se disemino por todo el estadio: el apoyo brutal hacia la sacerdotisa de fuego.
-¡KIKYO, KIKYO, KIKYO!
-Increíble - Myoga volteo a ver las tribunas. Bankutsu no parecio prestar atención al comentario. Solo veía el gesto de Urazue.
Entonces como un relampago, observo algo que le hizo sonreír.
-¡AHORA KIKYO! - grito - CON TODO!
La susodicha estaba sorprendida por el apoyo del público, pero más cuando escucho el grito de su "segundo". Entonces elevo la vista entre los guantes y también lo noto: Urazue estaba perpleja y su mirada era de furia.
-Que! - exclamo - se supone es una perdedora! Como pueden apoyarla a ella y a mi no!
-¡POR ESTO! - Kikyo rugio y con dos pasos veloces, se puso frente a ella, soltandole un "uno-dos" y rematandola con un gancho al hígado, que hizo que Urazue se convulsionara. Sin embargo, el sonido de la campana interrumpio el momento, ante el "oh" de desilución de los aficionados.
-M-Maldita - Urazue la miro de reojo, sujetandose el abdomen. Kikyo le miro friamente y volvio a su esquina.
-Maldición! - Kagome grito - eso estuvo cerca!
-Pero el efecto psicológico esta en marcha - Inuyasha se recargo tranquilamente en el asiento.
-Pero como sabías? - Sango escuchaba el estadio corear el nombre de la sacerdotisa sin parar.
-Yo no - Inuyasha señalo la esquina de Kikyo - fue él.

Bankutsu le dio de tomar a su peleadora.
-Perfecto, ese último remonte nos gano este round. Si lográs seguir con...
-Así que de eso se trataba?
-Eh? De que hablas?
-Esto - Kikyo elevo el brazo y señalo la multitud - el traje y todo ese espectáculo.
-Solo fue una ayuda extra - le guiño el ojo - ahora el resto depende de tí.
-Sí gano - se escucho la campana - te daré un beso.
-Con gusto - le sonrio bajando del ring. Las dos peleadoras se formaron al centro del ring.
-Lista para más castigo? - le espeto Urazue más recuperada. Kikyo no contesto. Simplemente se quedo viendo el lado derecho del torso de su rival.
-Sí - mascullo - funciono.
La campana sono y Kikyo salio disparada como un caballo de carreras. Urazue se puso en posición de flicker y solto un jab...
Sin embargo...
...el golpe fue mucho más lento y Kikyo lo esquivo sin problemas con un leve cabeceo, mientras se agachaba y conectaba otro gancho al hígado, pero del lado izquierdo.
-Aghhh - Urazue volvio a retorcerse de dolor, mientras retrocedía rapidamente. Kikyo no hizo afan de seguirla, igualmente tomo su distancia, al tanto se balanceaba lentamente.
-Pero... - Sango parpadeo - que fue eso?
Inuyasha y Miroku no contestaron.
-Lo hizo - Bankutsu asintio - logro lo que quería.
-Te voy a hacer polvo! - Urazue recupero el aliento y salio trás ella. Sin embargo, al querer lanzar sus flicks, estos se vieron más lentos y menos potentes. Kikyo comenzo a esquivarlos con su cabeceo y usando las caderas, al tanto se movía sobre las puntas de los pies con gracilidad y rapidez...casí como si fuera un baile.
-Esta usando el ballet - sonrio Kagome - es increíble.
Urazue la seguía por todo el ring, tratando de usar su largo alcance, pero sus cañonazos ya ni eran eso. Kikyo los eludía todos, al ritmo de los gritos de apoyo de los aficionados.
-¿Que sucede? - Kikyo le sonrio dando un paso atrás - ya la artritis aparecio?
Urazue se puso roja de la furia.
-Maldita mocosa! - vocifero - aprende a respetar a tus mayores!!
Urazue se lanzo con su mejor táctica, el "sandscrew". Kikyo abrio el compás y alzo los brazos, preparada para el ataque.
-Esquivalo! - exclamo Bankutsu haciendo coro con el público.
Sin embargo, para sorpresa de todos, Kikyo recibio de lleno el golpe en pleno rostro.
Urazue sonrio complacida, pero entonces, vio con horror como Kikyo retrocedio ante el golpe, casí contorsionandose, como si fuera de goma y luego sacaba su puño derecho hasta casí al ras del suelo, para lanzar el golpe directo a su cara, usando el impulso de todo el movimiento.
-Eres mía - alcanzo a escuchar Urazue, cuando sintio el guante conectar directamente en su rostro, que la mando a volar por los aires, mientras se contorsionaba como una muñeca.
Kikyo aun tenía el puño en lo alto, cuando se escucho el seco golpe de un cuerpo caer sobre el ring.
Miroku, Inuyasha, Sango y Kagome estaban mudos, con la boca abierta. Bankutsu solo sonrio.
Se hizo un momento de silencio. Urazue yacía totalmente fuera de combate en la lona, al tanto Kikyo bajaba su brazo.
-"The Sacred Arrow"...todo un éxito - murmuro.
Al instante se escucho un rugido impresionante, mientras el narrador saltaba de su asiento, con microfono en mano.
-¡CAYO! URAZUE CAYO!

Fin del capítulo

Notas del autor.
Notas del autor.
Adoro el boxeo, no puedo negarlo XD. Creo que viene en la sangre, así que puedo culpar a mi padre de ello.
Cierto que me agrada describir escenas románticas, pero como hombre, la acción siempre tendrá su prioridad y son este tipo de episodios que más disfruto escribir.
La canción que escucha Miroku al principio, es de Wands, "sekai ga owaru made wa", uno de los tantos endings que tiene Slam Dunk, y que se escucha en el episodio cuando Mitsui le pide disculpas al profesor Anzai (aclaro, para los fans también de este magnifico anime).
Ahora, si quieren saber que tonada estaría acorde a la entrada de Kikyo al ring, sería "Dearest versión String", que forma parte del OST 2 de Inuyasha, un BGM excelente.
La chiyaha, es ni más ni menos, que el traje tradicional de las sacerdotisas, formaba por una camisa blanca con los hombros sueltos y una hakama o falda dividida.
Agradezco a Kikyoni, Azrasel, Kuchiki Rukia-chan y así a Lolichan36 por sus comentarios, que son bien tomados en cuenta para los capitulos realizados.
Nos vemos en el siguiente episodio.