Bien... ataque de dedos locos. Dije menos de 4 días y lo hice en 2 :D oficialmente 4 de febrero a las 5:04 de la mañana... si preguntan he dormido unas horas... pero a qiienes lean esto sabrán que no he dormido nada desde el 3 de febrero a las 10 de la mañana esas son... unas 19 horas despierta :3

martuu341 al parecer eres de esas lectoras que permanecen hasta el final... aunqe esto aún va comenzando, por eso el capitulo va para tii (y si qiieres invitar también a alguien mas a que lea esta historia n.n)

Disfruten!

***Este capítulo está revisado y marcado para que las personas que no les agrada leer situacions sexuales o violentas explícitas, puedan seguir leyendo sin perder el punto de la historia.***

-UNA RECOMENDACIÓN PARA Ary Tomlinson Y SU TRADUCCIÓN "Everlasting"-

The Lighthouse

Capítulo 6: La Barbacoa.

Bella y Charlie caminaron juntos a la casa en silencio. Charlie seguía esperanzado de que hubiera hecho lo correcto invitándola a la casa de los Cullen en la noche. La familia Cullen era muy importante para él. Habían estado para él en toda su vida; en los buenos tiempos y en los malos. Más importante, también habían estado a su lado cuando Reneé lo dejó y se llevó a Bella con ella.

Él y Carlisle habían sido mejores amigos desde la primaria, de eso hace casi cuarenta años ahora. Carlisle y Esme habían sido la pareja de la secundaria que se casó el día después de la graduación. Siempre habían querido una gran familia pero unos meses después de la boda se enteraron que Esme nunca sería capaz de tener hijos. Charlie recordaba lo devastada que estaba Esme. Pasaron meses antes de que fuera ella misma de nuevo y casi un año antes de que regresara a la escuela. Charlie le preguntó una vez por qué se había hecho psicóloga y estuvo conmovido por su respuesta.

Saber que no podía tener hijos fue muy duro para mí, Charlie. En toda mi vida eso era lo que había querido. Supe el día que conocí a Carlisle que nos íbamos a casar y siempre asumí que con ese matrimonio llegaría una gran familia. Nunca pude imaginar que no sería capaz de tener ninguno. Cuando supe que era estéril, me destruyó. Literalmente. No tenía a nadie más que a Carlisle para ayudarme a superarlo y entonces fue cuando me decidí. Quería darles a otras personas la oportunidad de hablar sobre problemas que los molestaran, pero más importante, quería ser capaz de ayudarlos a superar esos problemas. Dolor, pena, y pesar eran cosas horribles para lidiar solo e hice un juramento conmigo misma y a dios para ayudar a tantos como pudiera para que no tuvieran que pasar por lo mismo que yo. Volverme una psicóloga era la única manera lógica en la que podía lograr todo eso, y por eso estoy aquí.

Charlie no estaba seguro de lo que Bella y Esme habían hablado durante su sesión la noche pasada, pero estaba seguro de que el tema de su familia no había sido abordado. Sabía que Esme tenía fotografías de todos ellos en su oficina, pero esas eran estrictamente para que ella las disfrutara y para crear una suave atmósfera con sus clientes. Dudaba mucho que alguien hablara alguna vez sobre ellos. Decidió que no iba a mencionar nada más de la familia Cullen de lo que ya había dicho. Si Bella quería saber más sobre ellos, entonces iba a tener que salir de su caparazón para preguntar. Necesitaba una interacción social de todos modos y Carlisle y Esme tenían cinco hijos adoptivos con edades parecidas a las de Bella.

Mientras se aproximaban a la casa, Charlie supo que era tiempo de que su charla interna terminara. Abrió la puerta principal y entonces le señaló a Bella que entrara primero. Entrando después de ella, cerró la puerta y fue a ver una hora del juego antes de que tuvieran que irse. Bella subió las escaleras y cerró la puerta de su cuarto. Aparentemente su conversación había terminado por ahora.

¿En qué rayos estaba pensando?

Bella no sabía por qué le había dicho a Charlie que iría a la maldita barbacoa pero sabía que era demasiado tarde para decirle ahora que no quería ir. Sabía que si hacía eso, él actuaría como si estuviera bien; le diría que podía quedarse en la casa. Rayos, probablemente incluso insistiría en quedarse con ella para comer juntos o alguna tontería como esa. No era justo para ella el hacer que Charlie se perdiera de la barbacoa. Aparentemente, esta familia había estado ahí para él durante su vida y quién era ella para interponerse en el camino de su felicidad. Sólo iba a tener que aguantarse y pretender disfrutar de las festividades. Hasta entonces, iba a recostarse y descansar. El sueño estaba fuera de su alcance, pero al menos iba a descansar sus ojos e iba a concentrarse en esta tarde, pretendiendo que lo estaba intentado, al menos por el bien de Charlie.

Charlie subió las escaleras treinta minutos después para ver si Bella estaba lista. Llegó a su puerta y dudó ahí por un minuto antes de tocar, preguntándose si tal vez había cambiado de opinión sobre ir, o si tal vez estaba tomando una siesta. Tomó un respiro profundo antes de tocar ligeramente en la puerta.

"Está abierto" le dijo Bella. Charlie se asomó y empujó gentilmente la puerta, encontrando a Bella acostada en su cama con su brazo cubriendo sus ojos.

"Cariño, ¿estás segura que aún quieres ir? Realmente no tienes que hacerlo y te prometo que si me dices que has cambiado de opinión, no me enojaré. Si te quieres quedar aquí, me quedaré contigo y podemos cenar algo aquí."

Bella puso sus ojos en blanco debajo de su brazo por las palabras de Charlie. ¿Lo invoqué o algo así?, pensó para sí misma riéndose para sus adentros. "Charlie, te dije que iría y hablaba en serio. Esto es importante para ti y no quiero que te lo pierdas porque estás preocupado por mí. Si quiero advertirte que puede que no sea muy sociable. No tenía muchos amigos en Phoenix así que no sé como interactuar bien con las personas. Mi mamá realmente era mi única amiga y yo estaba bien con eso; estaba cómoda con ella y no podía comprender el dejar que alguien más tomara su lugar así que no lo intenté. No le veo el punto."

Charlie respiró profundamente otra vez y fue a sentarse al lado de la cama de Bella, poniendo una mano en su rodilla. "Cariño, no quiero que vayas a la barbacoa estrictamente por mí. Lo aprecio, pero si vas a estar incómoda, por favor dímelo. Lo menos que quiero es ponerte en una situación como esa. Te quiero linda; siempre lo he hecho y siempre lo haré. Sé que no siempre he estado para ti, pero como dije en Phoenix, no hubo un día que pasara en los últimos dieciséis años en el que no pensara en ti. ¿Estás segura de que quieres ir?" Charlie no quería que Bella pensara que no le creía, pero pensó que le preguntaría una vez más sólo para estar seguro.

"Estoy bien. ¿Cuándo tenemos que irnos?"

"Bueno, Esme dijo que la barbacoa sería en la tarde, pero que éramos bienvenidos a llegar en cualquier momento para salir y disfrutar el día. Tengo que decirte Bells, esa casa es mucho mejor que mi pequeña morada. Estaba esperando que estuvieras lista para irte ahora."

"Bien, sólo déjame ir al baño para lavar mi cara y mis dientes. Probablemente me veo terrible, pero honestamente me siento horrible así que no me importa mucho" Bella se rió mientras se bajaba de su cama y cruzaba el pasillo hacia el baño.

Después de cepillar sus dientes y mojarse el rostro, Bella salió y bajó las escaleras. Charlie ya estaba listo esperándola en la puerta, así que Bella tomó su chamarra en el camino y lo siguió hasta su patrulla.

Bella estaba algo confusa cuando Charlie se desvió a un camino de tierra que parecía no haber sido limpiado en años. Charlie debió de haber visto el signo de interrogación en la cara porque se rió y le dijo, "Relájate Bells. Los Cullen viven en 200 hectáreas en medio del bosque. Disfrutan haciendo cosas como cazar y acampar y Carlisle pensó que teniendo un lugar propio donde pudiera hacer todo eso sería su mejor opción. Porque él y Esme son ambos doctores cumplidos y exitosos, pudieron comprar este lugar. Pero lo amarás, es absolutamente hermoso."

Manejaron lentamente por el camino de tierra por lo que pareció una hora, aunque mirando al reloj, Bella podía decir que sólo fueron quince minutos. Finalmente, dieron una última vuelta en el camino antes de entrar a un hermoso claro. Justo en el centro del claro estaba la casa más hermosa que Bella hubiera visto. Parecía como una casa salida de un cuento de hadas; algo que sólo existía en los sueños. Era una casa de dos pisos pintada en un suave café y toques de rojo. Cada ventana tenía plantas debajo de ellas que tenía hermosas flores: rojas, rosas, azules, púrpuras, naranjas y amarillas. Había tulipanes y claveles, rosas y flores silvestres, orquídeas y lirios. Alrededor de la casa entera había un porche con muebles de mimbre blanco. En todo el porche, había varios robles enormes que daban sombra a todo el claro. Era una vista hermosa.

Charlie se estacionó enfrente de la casa y apagó el auto antes de salir. Caminó en frente del auto para abrir la puerta de Bella y entonces le ofreció una mano. Era su padre, pero siempre era un caballero. Apenas estaban subiendo los escalones del porche cuando la puerta se abrió, revelando a Esme con una enorme sonrisa en el rostro.

"¡Bella! Qué gusto verte otra vez" dijo Esme. "¿Cómo estás, linda? Charlie, todos están atrás por si quieres ir a saludarlos" Esme se hizo a un lado para dejar que Charlie pasara antes de acercarse a Bella y la abrazó fuertemente.

"Um, bien, gracias. Gracias por invitarnos. ¿Hay algo en lo que te pueda ayudar?" preguntó Bella mientras abrazaba lentamente a Esme. Nunca había sido una persona afectiva así que no estaba acostumbrada a la atención, física o de cualquier tipo. Era un shock ver qué tan fácil Esme la había aceptado. Sabía que Esme estaba siendo genuina y no simplemente una molestia. No sabía cómo lo sabía, simplemente lo hacía.

"Bella, eres mi invitada. ¿Qué clase de anfitriona sería si dejara que me ayudaras?" Esme parecía casi insultada por la oferta de Bella, pero aún así siguió sonriendo. "Además, ya tengo todo casi terminado. Las mesas en el patio trasero ya están arregladas, todos los condimentos afuera, lo único que falta es sacar una jarra de limonada. Carlisle ya debió de haber terminado la carne así que creo que estamos listos para comenzar." A Bella le pareció que tenía una lista mental y por alguna razón eso la hizo sonreír. Eso era exactamente lo que Reneé solía hacer cuando estaba planeando algo importante.

Bella siguió a Esme al jardín trasero algo nerviosa. No estaba bromeando cuando le dijo a Charlie que no sabía cómo actuar en situaciones sociales. Todo lo que tuvo que hacer fue recordarse que estaba haciendo esto por Charlie, tomar una respiración profunda, y ya estaba lista para enfrentarse a lo desconocido.

Charlie estaba parado al lado de un hombre alto con hermoso cabello rubio que estaba usando un delantal y trabajaba sobre la parrilla de la barbacoa. Bella no podía verlo bien porque estaba muy lejos, pero si tuviera que adivinar, diría que definitivamente era guapo… claro, para ser alguien mayor. También adivinó que era el famoso Carlisle que Charlie había mencionado varias veces. Charlie agitó su mano cuando la vio, así que ella también agitó la suya pero continuó siguiendo a Esme hasta un grupo de mesas con un grupo de personas sentadas.

Mientras se acercaban, uno de los chicos alzó la vista y vio que Esme tenía sus manos llenas, así que se apresuró a tomar la jarra de limonada por ella. Lo más que se acercaba, lo más fácil que se le hacía a Bella darse cuenta de que ese era el chico de la fotografía en el escritorio de Esme que estaba solo. Recordó la melancolía que sintió cuando lo vio, creyendo que había más en él de lo que aparentaba. Definitivamente era educado, eso era obvio por el hecho de que dejó lo que estaba haciendo para ayudar a su mamá sin que le preguntaran, pero había más. Mientras se acercaba, pareció notar a Bella por primera vez y se detuvo al instante, como si no estuviera seguro de si debía ayudar después de todo.

Esme le sonrió, ofreciéndole la jarra de limonada antes de decir. "Edward, esta es la hija del Jefe Swan. Bella, éste es mi hijo menor, Edward."

Edward sólo miró a Bella y estaba comenzando a incomodarla, así que cambió su peso de un pie al otro y lo saludó.

Él asintió, volteó a ver a su mamá, tomó la jarra de limonada y regresó a la mesa.

"¿Hice algo mal?" preguntó Bella aterrorizada. Edward era el hombre más hermoso que hubiera visto en la vida. Cuando estuvo enfrente de ella, fue como si su corazón se le saliera del pecho. Pudo sentir el calor subiendo por su cuello y entonces a sus mejillas mientras sus ojos miraban a los de él. La fotografía que había visto no le hacía justicia. Sus ojos eran tan profundos que era como ver a su alma y eso hacía que Bella se derritiera. Entonces cuando él no dijo nada y se alejó, sintió como si alguien la hubiera apuñalado en el estómago.

"Oh no. Cariño, ¿Charlie no te dijo nada sobre nosotros?" cuando Bella negó con la cabeza Esme continuó. "Edward es extremadamente tímido. Es brillante, pero nunca ha tenido interés en encontrar o conservar amigos. Encuentra bien la soledad y el estar solo y siempre es algo brusco cuando conoce a alguien nuevo. Lo siento, si hubiera sabido que Charlie no te dijo nada, lo hubiera hecho cuando estábamos solas en la casa. Aunque el resto de los chicos son muy activos, estoy segura que se llevarán de maravilla."

Ella asintió hacia la mesa donde los otros chicos estaban mientras hablaba sobre ellos.

"La chica rubia es Rose y el gran oso a su lado es Emmett. Ambos se graduaron el año pasado y se irán a Seattle en un mes para iniciar en la Universidad de Washington. La Campanita allá con el cabello café puntiagudo es Alice. Siempre está llena de energía, saltando como un niño en una dulcería, pero no dejes que su pequeña estatura te convenza; es un tigre listo para atacar. Adora a su familia y haría lo que sea por cualquiera de nosotros. El alto ahí es Jasper. Tiene el alma más bondadosa que ha caminado sobre este planeta, si me preguntas. Nunca he visto a nadie tan gentil y amoroso. Y luego, por supuesto está Edward."

Bella notó la manera en Esme se iluminaba cuando estaba hablando sobre su familia y sintió algo en su corazón. Esme pareció regresar a la realidad y continuó. "Antes de que veas o escuches algo más, hay algo que necesitas saber, Bella. Carlisle y yo tenemos estos cinco pequeños y los amamos con todo nuestro corazón, pero tampoco tenemos ningún hijo. Al menos no biológico. Todos son adoptados pero son nuestra familia. La otra cosa que probablemente debería de explicar es que Rose y Emmett son una pareja y también lo son Jasper y Alice. Los adoptamos en diferentes momentos, pero parece que el destino estaba trabajando. Encontraron a sus almas gemelas aquí y estoy segura de que podrás verlo una vez que hayas estado con ellos por cinco minutos. ¿Estás lista para ir a conocerlos Bella?" preguntó Esme, insegura.

Bella no tenía palabras, así que simplemente asintió y siguió a Esme hasta las mesas, insegura de qué esperar. Cuando llegaron ahí, cuatro de los cinco chicos se levantaron y sonrieron. Charlie y Carlisle llegaron con una bandeja de carne para comer antes de poder hacer alguna presentación. Pero una vez que las hicieron, todos comenzaron a comer, hablar y reír; todos menos Bella. Miró rápidamente las mesas hasta que se dio cuenta de que no era la única que no estaba en las conversaciones. Encontró a Edward y se dio cuenta de que él también la miraba.


Muy bien... como diría el libro de crepúsculo: 'Primer encuentro' awsss! la timidez es una bitch! yo lo see, aunque a veces también es un arma de seducción jajaja XD eso tambieen lo see.

Gracias por seguir leyendo... ya supe cómo escribirlo sin deprimirme... en noticias cortas: escribí un one shot donde maté a mi qeerido Edward (versión final de Amanecer) y llorée... ¿debería publicarlo?

Dejen un review :3