Hola!

Aquí Claressa con capítulo nuevo... algo corto sí, pero ya nos acercamos a la recta final de esta historia y no nos queda más que agradecer a Kishimoto por dejarnos jugar con sus personajes y a Neji´struelover por permitirnos la traduccion de este fic... además por crear esta linda historia... GRACIAS!

Disfruten del capítulo...


Soy tu caballero

Capítulo 7:Soy tu fuerza

Con el cambio de estaciones, la aldea de Konoha seguía su curso: las tiendas cerraban temprano al caer el sol, las noches eran silenciosas y el tiempo en sí parecía hacerse cada vez más corto.

Hinata disfrutaba de las tardes afuera, lejos de la asfixiante atmosfera que se había instalado en su casa. Miraba hacia la brillante luna cuando una ligera cobija fue puesta sobre sus hombros. "No debería estar fuera con ropas tan ligeras." Hinata se acurrucó más a la cobija. Neji se sentó junto a ella.

Justo como el ninja misterioso dijo, Hiroto fue enviado a una misión de rango A la mañana siguiente de aquella noche. Hiashi le había explicado a su hija que era una misión sencilla y que Hiroto regresaría muy pronto, pero Hinata sabía que las misiones de tan alto rango eran peligrosas y podían ir mal en cualquier momento.

En ciertas ocasiones, Hinata se podía encontrar a ella misma soñando con que nunca regresaría.

"¿Me necesitan adentro?" preguntó ella para hacer conversación.

"No, pero debería entrar pronto." Neji la miró y notó las ojeras bajo sus ojos. "Ha estado descuidando su salud. Sus ojos me lo demuestran."

Hinata se sobresaltó. Cada mañana ella despertaría antes que el sol para encontrar pequeños pétalos regados por el viento frente a su ventana. Pretendía recogerlos ella misma antes de que la servidumbre lo notara.

"Son los nervios. La boda se acerca y ahora me necesitan en todas partes."

"Si, y a nosotros no nos agradaría que la heredera luciera nada más que perfecta para su prometido." Lo dijo intentando sonar sarcástico, pero su expresión fue tan inesperada que Hinata no pudo evitar reír.

"L-lo siento. Eso fue rudo." Dijo Hinata riendo timidamente.

Su primo sonrio tambien. "No importa. Además, me alegra haber hecho sonreir a mi señora."

Una vez que la heredera se calmó, los dos Hyuugas miraron la luna cristalina.

"Debe regresar a su habitación pronto, Hinata-sama. El viento esta cada vez más frio." Dijo Neji mientras se ponía de pie.

Hinata puso sus manos en puño al ver que se alejaba. "¿Dónde vas?"

Neji se detuvo. "SU padre ha solicitado mi presencia en su estudio. Se molestará si llego tarde."

"¿Sucede algo malo? Podría acompañarte..."

"Es nada, Hinata-sama." Fijó su penetrante mirada en los ojos preocupados de su prima. "Ha tenido suficientes preocupaciones. No quiero agregarle más estrés a su vida; en especial ahora."

Neji le mostró una de sus reservadas sonrisas e hizo una reverencia. "Le deseo el mejor de los sueños, Hinata-sama." Dio la vuelta y se fue.

Hinata tocó su mejilla ligeramente sonrojada con dedos temblorosos y culpó al frío viento del frenético latir de su corazón.

**********

El día siguiente, Hinata decidió escapar del territorio Hyuuga y caminar por la aldea. Miraba por los ventanales de cada tienda, sin interés de comprar algo, cuando notó un pequeño bulto azul en el piso.

Recogió el objeto. El kanji 'comida' se podía leer sobre el material pero no había ni un nombre. Suponiendo que alguien lo habría dejado caer, Hinata se dirigió a la oficina del Hokage.

Peor antes de que pudiera dejar la zona comercial, una enorme ráfaga de viento la obligó a detenerse en su sitio. Una vez que el viento se detuvo, un murmullo de voces tomó su lugar. Hinata siguió la voz y terminó frente al puesto de ramen.

"-¡Pero yo sé que la tenía!"

"Lo siento, pero si no tienes para pagarlo tendrás que trabajar."

Hinata reconoció ambas voces y entró. Ahí, de pie al final de la barra, estaba un angustiado Choji Akimichi.

Teniendo una ligera idea de lo que sucedía, Hinata tocó el hombro de Choji. El chico se volvió al instante. "¡Oh Hinata-san! Tanto tiempo." Dijo sonriendo incomodamente. "Me encantaría poder charlar un rato pero tengo un problema justo ahora y..."

Hinata rió. "Lo sé." Sacó el objeto que se había encontrado. "¿Será esto lo que busca?"

Los ojos de Choji se abrieron en sorpresa. "¡Encontró mi cartera!"

La heredera le tendió la cartera perdida. "Me alegra haber sido de ayuda." Y se despidió con un gesto de mano. "Debo irme. Lo veré luego Choji-san."

Choji la vio alejarse, luego parpadeo. "¡Es-espere!" Rápidamente pago su cuenta y corrió tras ella. "¿Tiene algo que hacer en estos momentos?"

Hinata se mordió el labio ligeramente. "No... nada importante." Sonrió. "Sería divertido tener a alguien con quien platicar."

Choji sonrió. "Genial. Elige el camino."

Caminaron por las orillas de la aldea, entre los árboles del bosque; lo suficientemente lejos para escapar de la luz, pero lo suficientemente cerca para ser encontrados en caso de que los necesitaran.

Los rodeaba el silencio excepto por el viento que rompía el mutismo, y Hinata temblaba ligeramente para mantenerse calida. A pesar de que el clima no era tan frío como normalmente era a principios de noviembre, Hinata pensó que talvez debería regresar a centro comercial para comprarse una chaqueta más gruesa.

"Ha pasado mucho desde la última vez que charlamos."

Hinata saltó, recordado que tenía compañía. "Si… mucho. Han pasado varios meses desde nuestra última misión juntos."

Choji rió. "Cierto… un tiempo ya."

"Así que… ¿Cómo esta?" Dijo ella sonriendo.

"Estoy desarrollando una nueva técnica que podría mejorar el estilo de pelea de los Akimichi."

Hinata parpadeó y miró atentamente al que la acompañaba por primera vez. "Choji-san, ¿Ha perdido peso?"

El joven agachó la mirada. "Sí, algo así. He entrenado más para terminar el jutsu, así que supongo que he perdido más peso de lo normal." De pronto comenzó a reír. "Debería haber visto la cara de Naruto cuando me vio. Quedó con la boca abierta."

La imagen mental que Hinata se formó la llevó a unirse en la risa. "Me imagino… ¿Cuándo inició su entrenamiento?"

Choji se detuvo. "Hace cerca de seis meses." La mente de Hinata se congeló. Contó los seis meses que él dijo y los seis meses que habían pasado desde la primer visita del Ninja misterioso.

Coincidían.

La Hyuuga se detuvó y Choji con ella.

"¿Pasa algo?"

Ella lo miró directamente. "Choji-san, sabe algo sobre…"

Una fuerte explosión seguida de gritos los hizo correr. Hinata activó su Byakugan para encontrar la fuente. "¡Ahí!" Una nube de polvo cubría el área donde un árbol había caído.

A través del polvo, Hinata vio a tres niños. Se acercaba lentamente a ellos cuando se produjo otra explosión. Un árbol más grande que el anterior cayó hacia ellos y Hinata corrió para llegar a ellos. "Está bien. Los tengo." Pero el tiempo no era suficiente para ponerlos a todos a salvo, así que se preparó para usar su jutsu especial.

"Ju-" "¡Jutsu de expansión parcial!"

Una enorme mano salió de las sombras y atrapó el árbol. Hinata usó el tiempo dado para llevar a los tres niños lejos del humo. Una vez en el aire fresco, la mente de Hinata reaccionó. "¡Choji-san!"

"Por aquí." Él joven emergió del polvo y tosió en su mano.

"¿Se encuentra bien?" El chico asintió. La heredera suspiró y miró a los niños. "¿Qué pasó?"

La niña más pequeña negaba violentamente con la cabeza. "Estábamos practicando tiros y un árbol explotó."

"Choji-" Asintió y se acercó a los niños.

"¿A qué le tiraban?"

Los niños se miraron entre ellos. "U-una pieza de papel."

"Hinata-san, mire esto."

La chica miró hacia donde le indicaba Choji y examinó el material destruido.

Lo que vio la sorprendió. "Un papel bomba."

"¡¿Estaban practicando con papeles bomba?!" El Akimichi se giró hacia los niños.

"Se veían como papel común."

Hinata se agachó para quedar a la altura de los pequeños. "Como nadie resultó herido esta vez, está bien. Pero antes de usar cualquier arma Ninja para entrenar, quiero que todos," miró hacía ellos, "le digan a sus padres que es lo que estarán usando exactamente." Todos asintieron.

Un cuervo negro se escuchó y Hinata se giró al cielo que se tornaba anaranjado. "Necesitan llegar a casa antes de que oscurezca." Se puso de pie. "Choji-san, debo regresar antes de que mi padre note mi ausencia-"

"Los llevaré y hablaré con sus padres." Finalizó por ella.

"Gracias."

Caminaron de regreso a la aldea en silencio, cuando el mismo cuervo de antes se detuvo cerca de un montículo de hojas. Agitó sus alas para revelar los objetos que se ocultaban debajo y voló lejos. "Lindas…" Los niños corrieron hacía el lugar y los dos Jonin los siguieron.

La niña tomó una. "¿Que son estas?" Se la dio a Choji y Hinata miró sobre el hombro del joven. "Es un jacinto. Son conocidos por su belleza y fragancia pero los de color púrpura significan perdón."

Un repentino viento helado les recordó el clima. "Vamos, debemos llevarlos a casa."

Siguieron su camino cuando una rama los forzó a detenerse. "Gracias por esto, Choji-san."

El chico sonrió. "Es lo menos que puedo hacer dado que encontraste mi cartera."

La Hyuuga rió. "… Y gracias… por salvarnos." Un pequeño destello en los ojos del Akimichi brotó mientras su sonrisa se ensanchaba.

"No fue nada. Me alegra haber sido capaz de ayudarle," hizo una pausa. "Soy tu fuerza."

Hinata se congeló cuando él le ofreció la flor. "Tómela. Seguro la cuidará mejor que yo." Aceptó el regalo y lo vio alejarse. Seguido por los niños, el pequeño grupo tomó el camino opuesto que el de la heredera.

**********

Esa noche Hinata esperó cerca de su ventana. Ya había colocado su reciente regalo dentro de un nuevo florero y le echaba un vistazo al libro donde guardaba las flores que le habían dado con anterioridad.

Había dejado el vidrio abierto, así que no se sorprendió cuando una fuerte ráfaga apareció. "¿Te importa si entro?"

Hinata se puso de pie y examinó al Ninja con ojo crítico. Se acercó a él, tocó su pecho y sonrió. "Estas aquí…"

"Si, lo noté."

Vacilante, lo rodeó con sus brazos y recostó su cabeza en si pecho. "Tenía el presentimiento de que vendrías esta noche." Le confesó.

El ninja suspiró. "¿Y eso por qué?"

"Tengo mi teoría." La heredera escuchó en silencio el latir del corazón del chico y se aferró aún más a él. "Me alegra que estés aquí."

El ninja se mantuvo en silencio por un largo tiempo, aún así Hinata no lo notó. Fue hasta que gentilmente la alejó de él que ella lo miró. Y quedó boquiabierta.

Por primera vez desde que lo conoció, el Ninja vestía una máscara en lugar de su bufanda y los vendajes.

"... Te haz vuelto más confiada."

Hinata se sonrojó. "Es sólo por ti que he sido capaz de cambiar."

El ninja negó con la cabeza y murmuró algo que Hinata no pudo entender.

"Hinata," la llamó para captar su atención, "¿Cómo te sentirías… si yo no existiera?"

El pulso de la chica se aceleró. "Yo… yo no lo sé. Eres el que me dio la confianza; probablemente regresaría a mi cascarón." Lo miró directamente. "Estaría sola."

Inconcientemente, se sonrojó y miró hacia sus pies.

"...Eso es lo que me temía."

"Qué-" Hinata se sorprendió cuando sintió los suaves pero fríos labios del ninja posarse en su frente. `¡Se ha quitado la máscara!. ¡Mira arriba!. ¡Mira arriba!´ Pero se quedó congelada en su sitio.

El ninja se alejó. "He cruzado los límites en muchas ocasiones… yo sólo quería robarme tu miedo, pero me temo que he tomado otro sentimiento a la vez."

Hinata intentó ver através de sus ojos, cubiertos de nuevo, pero no pudo sentir ni una de sus emociones.

"Creo que lo mejor será que me mantenga lejos por ahora."

La heredera sintió que se le helaba la sangre y su mente se nubló. "Por favor… por favor no te vayas."

Él negó con la cabeza. "Aún si decides olvidarme... quiero que sepas que siempre seré tu fuerza…"

Un increíble viento entró a la habitación y el susurro de las palabras `Por favor perdóname´ hicieron eco en las paredes.

Cuando Hinata abrió los ojos, sólo un pequeño objeto quedaba donde el Ninja había estado tiempo atrás. Lo recogió del piso y lo giró entre sus dedos.

Un jacinto púrpura.


Creo que no lo he dicho antes pero gracias a los que han seguido esta traducción... con su apoyo evitan que deje de hacer mi trabajo...GRACIAS!

Claressa