La habitación esta oscura, ni un alma se encontraba en ella cuando un pequeño niño entro cuidadosamente, se deslizo silenciosamente por entre los sillones y de repente miraba para atrás; como esperando encontrar a alguien detrás de él.

Su varita estaba en su mano, la sujetaba suave pero firme, en sus ojos solo había concentración; daba unos pasos más y de repente salió un rayo lila por detrás de un sillón olvidado en la esquina de la habitación.

Rápidamente el niño lo esquivo e inmediatamente lanzó un "Sectumsempra" después conjuró un escudo protector que lo cubría completamente sin dejar ningún hueco o ranura.

Una sombra se movió al lado opuesto del cuarto, el hechizo no lo había ni rozado.

-"Diffindo" – el conjuro iba rápidamente hasta el azabache pero no logro romper el escudo.

-"Crucio"

La sombra empezó a retorcerse en el piso, las convulsiones aparecieron rápidamente y los gritos de agonía retumbaron en las paredes.

-Excelente Harry- dijo una voz en la oscuridad cuando la tortura termino

-Gracias padre- contestó el niño con un tono de respeto y una pisca de alivio

-Tienes que mejorar tu puntería, así ya no llevaría tanto desacerté de las molestias-

Mientras ellos charlaban, la sombra seguía en el piso sin moverse, hablar ni intentar escaparse, sus ojos estaban perdidos y no se veía ningún rastro de sentimiento en ellos.

-¿Qué harás con él padre?

Meditando un rato por fin el Lord Oscuro logró pensar en una solución muy satisfactoria

-Ya que has aprendido a la perfección la cruciatus, podremos practicar en él tu primera lección para aprender a usar el avada, como lo prometí- su voz era calmada pero estaba llena de orgullo.

-Gracias padre- Harry apenas y podía controlar su emoción por aprender la maldición mortal; en la cual su padre era un experto.

-Ahora necesitas descansar o si no estarás demasiado cansado para tus clases

-Tienes razón, buenas noches padre-

-Buenas noches hijo- Se acerco a su heredero y le dio un abrazo.

Harry se emociono mucho, pero no quiso demostrarlo; su padre solo lo abrazaba cuando estaba realmente orgulloso con sus avances.

Se separaron, el mayor por la puerta principal y su hijo por la izquierda.

En su enorme cuarto decorado de verde oscuro y tonos plateados, acostado en su amplia cama con dosel pensaba en todos los cambios que había tenido su vida.

Han pasado cuatro años desde que Harry acepto ser el aprendiz de Lord Voldemort, pero en todos estos años estuvo aprendiendo cosas que solamente un mago adulto podría saber, y su físico había cambiado radicalmente.

Ya no era ese niño que fue abandonado por su "familia" si así se le puede decir; ahora era fuerte y más inteligente, su maestro lo curó y le dio muchas más armas para pelear. Además que logró que sus hechizos fueran más acertados.

Estaba bastante desarrollado mágicamente para tener solamente 10 años, también sabía técnicas de espionaje, era casi un rompedor de maldiciones, podía hacer magia sin varita y por supuesto maldiciones en parsel.

Shadow había crecido mucho, pero seguía siendo igual de leal a su amo; y Nagini siempre estaba enseñándole formas de escabullirse y ayudar a sus respectivos magos cuando lo necesitarán.

Pero lo mejor que había pasado… era que por fin tenía una familia, que lo cuidaba. En su corazón lleno de magia oscura y malos deseos de venganza; había un hueco para los que realmente eran importantes.

Las más obvias eran Shadow, Nagini y Padre…

Pero también su "tía" Bella, la cual le enseñaba artes oscuras, tortura, y combate cuerpo a cuerpo; era muy estricta y un poco (realmente MUY) loca. Pero siempre se preocupaba por él; cuando un hechizo le daba en su entrenamiento decía cosas hirientes y comenzaba a burlarse pero podía ver en sus ojos la verdad, y después lo curaba.

Estaba Lucius, era su maestro de historia, conducta (Voldemort insistió en esta clase), defensa con la espada, encantamientos antiguos y maldiciones peligrosas. Era un estirado de lo peor, pero nunca dejaba que cometiera un error porque decía que yo era capaz de mucho más como para tener "errores estúpidos". Siempre me apoyaba, en silencio pero nunca me dejaba desistir.

Severus, mi maestro de pociones y espionaje, a pesar de sus palabras acidas y comentarios mordaces siempre estaba ahí para escucharme, cuando tenía pesadillas el estaba cerca para darme una poción tranquilizadora; y aunque decía que era un fastidio, siempre había una chispa de preocupación y protección.

Draco Malfoy, mi mejor amigo; confidente y maestro en el arte de las trampas, era un perfecto estratega y su confidente; cuando lo conoció parecía un arrogante y presumido… aunque realmente si lo era, pero si eras su amigo nunca tendrías a alguien más leal y sorprendente.

Pero la persona que tenía el espacio más grande en su corazón era su padre, en estos cuatro años había hecho muchas cosas por él además de entrenarlo. Lo hizo su hijo por medio mágico, con runas antiguas y por sangre de los antiguos descendientes de Slytherin logró unir sus magias.

Desde ese día su cabello es más lizo y se parece más físicamente a su padre, pero sus ojos siguieron siendo verdes, pero de un tono avada.

Pero este hechizo estaba a medias, porque necesitaban que Harry tuviera la mayoría de edad para probar que la magia de Harry estaba comprometida a ser el próximo heredero de Slytherin e hijo de Tom Riddle/Voldemort.

Nunca había sido más feliz, cuando su nombre cambió de Harry James Potter a Harry Thomas Riddle. Su huella mágica cambio y por fin era parte de una familia que lo merecía.

Su padre era su maestro en todo lo que era, sus conocimientos más oscuros y poderosos se los había dado él.

Harry recordaba su apodo frente a los mortífagos aparte de "Heredero Oscuro" por los rumores; su orgullo era "Fénix Oscuro", su nombre tenía un procedente muy emotivo para él.

Fue cuando su padre le estaba enseñando el Patronus, no lograba concentrarse en el sentimiento de felicidad, en esa fecha no tenía todavía algo a que llamar familia o algo realmente estable para ser llamado felicidad.

Pero dentro de su mente estaba el recuerdo adictivo del poder, la necesidad de ser más fuerte, sin saber muy bien porque dejo que esos sentimientos lo llenaran y que su magia se alimentara de estos…

-¡Expecto patronum!-

De su varita en vez de salir un ser de luz como era lo habitual, salió una sombra negra que tomo la forma de fénix que destruyo el dementor por completo.

Su padre se quedó realmente impresionado y lo felicito completamente con más hechizos y tiempo juntos entrenando.

Cuando se lo contó a sus maestros, estos se quedaron impresionados, nadie había hecho algo remotamente parecido.

Y Draco estuvo tan impresionado que no pudo evitar sentirse un poco de envidia, pero al final lo elogio y felicito; después le pidió que le enseñará a hacerlo.

Definitivamente han sido cuatro años maravillosos.

-Patronum- dijo en un susurro y de su varita salió el Fénix Oscuro que estaba en su interior, dejo que recorriera el cuarto y después se desvaneciera lentamente, era su rutina para dormir; y para en la mañana darse cuenta que no estaba con los Potter sino con su Padre Voldemort

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Hola, perdón la tardanza.

Estoy cansada este capítulo lo tuve que escribir como tres veces y no me convence lo que escribí pero bueno. Lamento las incongruencias que pude escribir por error.

Harry ahora tiene 10 años y va a tener muchas cosas por delante.

Ahora ya saben el porqué Fénix Oscuro verdad n.n

También la relación de Harry y Draco primero es de amigos (son niñitos mocosos xD)

Gracias por sus comentarios

Hasta la próxima.