Nota. Este episodio es tranquilito pero ya queda poco para el final y habrá más emoción, ya sólo faltan tres y un epílogo casi aparte de la historia. En esta semana que viene pongo todo lo que falta, muchas gracias a los que leeís y comentáis.
-7-
A la mañana siguiente Kate pidió el alta voluntaria en el hospital y se fue directamente a la casa de Desmond. Cuando llamó, la misma Penny abrió la puerta. Su cara no reflejó precisamente entusiasmo.
- "¡Kate! ¡Qué sorpresa! ¿Qué haces tú por aquí?"
- "Siento mucho molestaros, Penny. Estoy en Los Ángeles de paso, me marcho mañana y me gustaría hablar con Desmond, si es posible, antes de irme."
- "Claro, pasa. Disculpa si no me he mostrado muy hospitalaria, es sólo…, ya sabes. Queremos dejar atrás el pasado."
- "Te comprendo, pero es muy importante para mí."
- "Espera, iré a avisarle."
Desmond llegó enseguida, se le veía tranquilo y relajado. Kate se sintió egoísta por venir a traer recuerdos amargos.
-"¿Cómo estas, Kate?"
-"Bien. Sawyer me dijo que estabas aquí. Quizá ha sido un error venir."
-"De ninguna manera, sé que debía haber hablado contigo, tenía que haber sido yo el que hubiese ido a buscarte, pero ¿sabes? no me apetecía hacer más viajes."
-"Yo… Yo sólo quería saber lo que ocurrió después de que nos marchásemos. ¿Qué pasó con… qué fue de Jack?"
-"Jack me salvó, Kate. Bajó a la gruta donde estaba inconsciente y ocupó mi lugar. Después encontramos su cuerpo, no muy lejos de donde cayó vuestro avión. Lo enterramos en la isla, junto a los demás. Si no hubiese sido por Jack, yo no estaría aquí."
Las lágrimas resbalaron por el rostro de Kate.
- "Fue un error, Desmond. No debí dejarle allí solo, debí quedarme a su lado hasta el final."
-" Kate, Jack hizo lo que tenía que hacer. El sabía que debías marcharte de allí, estoy seguro de que se sintió muy feliz de que lo consiguieras y que también deseaba que tú fueses feliz."
- "No me siento muy feliz, Desmond."
- "Jack encontró su destino. En cambio tú, Kate, si me dejas decírtelo, pareces tan pérdida como cuando estabas en la isla. Necesitas encontrar tu propia salida."
-"He cometido muchas equivocaciones."
- "Sé lo que es eso. Yo también las cometí, pero…, mira. –dijo, señalando a su alrededor. - Al final encontré el camino de vuelta a casa. Y te aseguro que nada ni nadie me volverá a sacar de aquí."
Penny asomó inquieta por la sala.
-"¿Va todo bien?"
-"Perfectamente, cariño. Kate ya se marchaba, ¿verdad, Kate?"
-"Sí, por supuesto. Me alegro mucho de haberos vuelto a ver."
-"Nosotros también. Mucha suerte, Kate."
-"Gracias por todo, Desmond."
Kate se marchó. En la puerta Penny abrazaba a Desmond por la cintura, temerosa, quizá aun, de que se lo arrebatasen. El encuentro había sido duro para Kate, sabía que Desmond tenía razón. Seguía estando pérdida. Lo había estado desde su adolescencia, cuando su madre abandonó al que ella creía que era su padre para marcharse, llevándose a Kate consigo, con el borracho y odiado Wayne, que en realidad, como más tarde descubriría, era su verdadero padre. Desde que eso ocurrió, ella no dejó de desear volver a lo que para ella era su auténtico hogar y, mientras ese momento llegaba, maquinaba contra Wayne todo tipo de muertes lentas y dolorosas. Al final lo consiguió, prendió fuego a la casa mientras dormía. Pero ya no hubo más hogares para ella, ¿qué tipo de hogar podía encontrar para todo el resentimiento y la rabia que ardían en su corazón? Pero ahora había cambiado ¿no era así? Ya no era la misma que había subido a aquel avión, presa y destinada a largos años de cárcel. La que había pasado años vagando de un sitio a otro, siempre oculta y temerosa. Ahora era libre, y su corazón y su cabeza sabían que había pasado muchas pruebas y mucho dolor. ¿No habría un poco de paz para ella?
Tenía que tomar una decisión sobre su vida. No podía seguir dando tumbos. Volvería a Brisbane y se comprometería con Bryan, iniciaría una nueva vida, ese era el camino. Se lo diría en cuanto volviese del viaje. Dejaría el pasado atrás. Haría borrón y cuenta nueva. Esparciría las cenizas de su madre por el jardín de su casa de Brisbane y llevaría la vida que siempre añoró. Ya había pagado bastante.
Esa tarde iría a la agencia para el papeleo del accidente, además tenía que hacer algunas compras, el avión salía a la noche del día siguiente y le había prometido una sorpresa a Aaron. A su vuelta sería leal y mejor con Bryan y se demostraría a sí misma cuanto había cambiado. Esa noche le llamaría desde el hotel.
El hotel. El había dicho que estaba en su mismo hotel, ¿cómo podía ser, con todos los hoteles que había en Los Ángeles, que estuviese en el mismo hotel que ella? Y encima, ese hotel. Ni siquiera lo había elegido ella, había sido cosa de Bryan. Situado en una zona nueva y bastante exclusiva, era más de lo que ella necesitaba, pero Bryan era así, quería darle lo mejor. A saber como habría pagado Sawyer ese hotel, no podía creer que después de todo lo que habían pasado ándase mezclado en asuntos turbios. Pensaba que había cambiado pero una vez vuelto a la realidad parecía ser que también había vuelto a las viejas costumbres.
Pero ¿quién era ella para juzgar? ¿Acaso no había estado también dispuesta a volver a ellas? ¿No había pensado en separar a Aaron de su propia madre? ¿En dejar tirado a Bryan que sólo había procurado ayudarla y había confiado plenamente en ella desde que la conoció? No tenía derecho a juzgar a Sawyer, pero sí estaba decidida a corregir sus faltas. Evitaría volver a verle, no sería difícil, solo estaría un día más en Los Ángeles. Ella no podía ayudarle, apenas sí llegaba a ayudarse a sí misma.
A solas en su habitación del hotel, Sawyer no dejaba de darle vueltas a la cabeza, ¿cómo era posible que Kate y él estuviesen en la misma semana en el mismo hotel de Los Ángeles? ¿Podía ser cosa de Ben? Esa pequeña rata siempre había sido muy astuta, pero hacía más de dos meses que había visto a Ben y no había hablado con nadie del viaje. Cuando una tarde cualquiera, el peso de los recuerdos y el vacío habían podido con él más de lo que creía que podía soportar había entrado en una agencia y había comprado el billete. Había estado a punto de elegir un barco pero 15 días de travesía habían sido demasiado hasta para su odio al avión, finalmente se había tomado un somnífero y había pasado todo el vuelo inconsciente, a la azafata le había costado horrores echarlo de allí. El hotel lo había elegido el taxista, cuando le pregunto que a donde y él le dijo que a cualquiera que fuese asquerosamente caro. En realidad le daba igual un sitio que otro pero sentía un gran placer en derrochar el dinero sin disfrutar en cambio de lo que le proporcionaba. ¿Podría ese taxista estar al servicio de Ben? Demasiado paranoico, pero cualquier cosa era posible con él. Aún así ¿qué podía pretender? Cualquiera sabía, pero si Ben quería que se reuniese con Kate, lo mejor sería elegir el camino contrario, ignorarla y dejar que volviese simplemente a desaparecer.
O quizá todo fuese simplemente una casualidad. Como el accidente, ¿quién habría podido preparar ese accidente? El acababa de decidir salir, nadie se había cruzado en su decisión. Ya no sabía que pensar, le dolía terriblemente la cabeza, además ¿qué importaba lo que él pensase? Kate ya no querría volver a verle, cuando se quisiese dar cuenta habría desaparecido del hotel, si no se había largado ya. Bastaba con ver como lo había mirado. Y más después de hablar con Desmond. Volvería de luto por el doc.
Maldita sea, lo mejor sería bajar al bar a ver si ya habían traído más botellas de ese whisky, bebería a la salud de Jack.
