Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto. La imagen de su autor. Lo único mío es la historia.
Diciembre, el mes de SAKURA HARUNO en Tumblr.
31 días de MultiSaku para todos los gustos.
One shots de aproximadamente 1000 palabras para poder cumplir el cometido.
Para mis queridos lectores, para mis queridos Sakufans, para mi querida Churro.
7 de diciembre.
¡Shannarō!
Día 7: Nekomimi.
Se siente muy feliz de que ellos sean felices. En serio, lo jura de verdad.
Siempre supo que Sasuke no sería para ella, quiso aferrarse a la idea de que la compañía y la constancia lo harían mirarla con otros ojos. Que la dedicación llegaría a su corazón, que su voluntad sería admirable. Su personalidad tal vez no era la mejor. Quizá pasaba mucho tiempo peleando o creyéndose intelectual, pero en el fondo, pensaba que Sasuke se daría cuenta de que era una buena mujer, una persona digna para ser la madre de sus hijos.
Lo intentó tan fuerte, cada día desde que se levantaba hasta la hora de dormir. Se desvivió para ayudarle y ser útil en su vida. Caminó su camino y lloró sus lágrimas. Intentó calmar su pena y ser su nuevo mañana. Lo cuidó como si fuera su madre, lo comprendió como hermana, lo escuchó como amiga y lo amó como mujer. Estuvo a su disposición las veces que le llamó, fue su guerrera fiel y su acompañante incondicional. Se unió a su causa cuando se lo propuso y juró ante él que no lo dejaría solo jamás.
Pero al final, todo eso fue en vano. Hoy, Sasuke se estaba casando con otro.
Hubiera pensado que era una broma si no lo estuviera viendo con sus propios ojos. A pesar de todas las palabras y de todas las promesas, Sasuke se había marchado con él.
Tiene ganas de llorar de rabia. Se siente estúpida por haberlos presentado. ¿Cómo lo sabría de cualquier forma? Pasaría tarde o temprano. Si no era con Naruto, sería con otro. No es su culpa ser gay, pero le hubiera evitado mucho daño si se lo hubiera dicho desde un maldito principio. Aunque claro, Sasuke no tenía esa obligación, nunca le pidió que lo amara como una tonta.
—Tienes cara de que te quieres morir.
Karin se asusta con la voz que está a sus espaldas. Voltea y se encuentra con la otra despechada que Sasuke dejó atrás.
—Sakura.
—Salud.
La pelirrosa choca su copa con la de ella.
—Ha sido una ceremonia muy hermosa, ¿verdad? —Karin asiente. —Me alegro por esos dos tontos.
—Aunque todo pasó muy rápido, salió bien.
Es incómodo hablar con Sakura. Se habían declarado la guerra por el amor de Sasuke desde la preparatoria y desde entonces se sabotearon mutuamente. Las confrontaciones eran todo un espectáculo y los resultados, un mero chiste del destino.
Ya no son rivales, por supuesto. Ahora son dos solteronas viendo al amor de su vida irse con otro hombre.
—¿Cuántos gatos piensas comprar? —pregunta la pelirrosa. Karin la mira y se cuestiona si acaso ya está borracha.
—¿Disculpa?
—Es obvio que vas a quedarte sola y amargada, sólo quiero saber cuántos gatos terminarás metiendo a tu casa.
Karin se ríe.
—Tengo una lista de pretendientes esperando turno —se mofa, claro que no es verdad, pero a Sakura no le incumbe.
—No te creo ni media palabra —se burla.
—¡Ja! Para que lo sepas, soy una rompecorazones. Podría conquistar al hombre que quisiera. Bueno, menos a los hombres gay, como verás…
Sakura tomó su trago de una sola. Se emborrachaba con muy poco igual que Karin y aprovechó que ya estaba entrando en fuego para proponérselo. Ahora se sentía animada y con ganas de divertirse. Al diablo el joto de Sasuke, esta noche no tenía por qué morir con lloriqueos y lamentaciones. Tenía ganas de disfrutar una buena fiesta, y aunque era extraño, necesitaba que la acompañara la única persona en ese velorio aburrido que comprendía su dolor. Su vieja enemiga Karin.
—¡Demuéstramelo! Vamos a un bar y quiero que te ligues a la persona que yo diga.
—¿Y si gano qué?
—Lo pensamos en el camino, ¡andando!
Ni siquiera se despidieron de los novios cuando ya estaban en la banqueta pidiendo un taxi. Borracha, pero no tonta, a Karin le llegó súbitamente el arrepentimiento y le pidió al taxista que se desviara a su casa. Tal vez si la hubiera agarrado con otros dos vasos de whiskey encima la podría haber convencido, sin embargo, no necesitaba de una ridícula actuación mediocre en un bar donde no conseguiría nada porque no era de esa clase de mujeres para terminar la noche. Tenía dignidad. Sí señor.
—Tonterías, llévenos al bar.
No obstante, Sakura no era igual. Se descarrilaba apenas con un trago encima, lo sabía porque había sido obligada a convivir con ella en ocasiones anteriores, por Sasuke, y aunque tenía buenos recuerdos tampoco quería ser compañera en una tonta aventura de borrachas.
—Es más, le llamaré a Hinata y Shion para que nos acompañen, ¡otras perdedoras en el amor!
Sakura tuvo que casi arrastrar a Karin para que se decidiera entrar. Se sentaron en la barra y Karin juró por su madre que no se movería de ahí hasta que no fuera para marcharse.
—Eres una habladora aguafiestas. No nos hubiéramos ido de la maldita boda si te ibas a quedar así.
Karin la miró molesta.
—¡No fui yo quien quiso irse! —exclamó y le golpeó el pecho con su dedo índice. —Tú me arrastraste aquí.
—¡Porque me dijiste que nos ibas a conseguir unos ligues para olvidar!
—¡Yo no dije eso!
Sakura le pidió que guardara silencio cuando vio a dos tipos pasar. No estaban guapos, y parecía que eran empleados del lugar, pero Karin suponía que su, ahora ya no enemiga, saltaría sobre un perro si este la hiciera sentir menos peor con el asunto de Sasuke. Se rio.
—Veo que te gusta la idea, pilluela Karin, solo te querías hacer la difícil.
—¡No me reía de eso!
La pelirrosa bufó.
—Si tanto te cuesta, podrías practicar conmigo. Háblame como si intentaras conquistarme y ya te diré yo qué tal.
Sakura bebió lo que pidió de un solo trago y Karin hizo lo mismo, poco a poco ya no se le hacía tan tonta la idea de Sakura. Sentía ese calor interno que provoca el alcohol y de repente estaba plena y capaz de hacer de todo. Bueno, casi.
—Hola nena. No pude evitar notar que este vestido te queda fabuloso —otro trago. —¿Ya nos conocíamos de algún sitio? ¿O es que no te reconozco con la ropa puesta?
Sakura estalla en risas y Karin le sigue, se están divirtiendo de verdad. Con otro trago la pelirrosa se anima.
—Tengo sed, nena, y tu hueles a Gatorade —exclama la pelirrosa.
Más risas y más tragos, entonces continúa Karin.
—Camina por la sombrita porque el sol derrite los bombones.
Y la noche se va con ellas, sin conseguir nada más que una noche entre viejas ex enemigas.
…
Karin despierta en una cama que no es la suya, no se lo puede creer. ¡Realmente sucedió! Esta desnuda por lo que significa que paso la noche con un hombre. Esta nerviosa pero la adrenalina corre por su cuerpo, solo esperaba que no fuera un gordo feo o algún psicópata. Punto para Karin.
Al final, resultó que sí era una máquina de seducción y únicamente hubo que caer en la ebriedad para descubrirlo. Ya quería ver la tonta cara de Sakura cuando se lo dijera. Es más, hasta podía caer la posibilidad de que llegara de la mano con su nuevo galán para recordarle que la única solterona de los gatos sería ella.
La persona a su lado se remueve y Karin aun no está lista para enfrentarla. Sin embargo, suspira y acepta que debe hacerlo.
No obstante, su mundo se cae a pedazos. Quien sale de entre las sábanas es una alborotada melena rosa. Sakura bosteza y sale de la cama desnuda directo hacia el baño, pero antes de entrar, se da la media vuelta y le da una sonrisa como si estuviera pasando cualquier cosa.
—Me arrepiento de pensar que eras una aguada. Déjame prepararme para el cuarto round, tigre.
Sakura y Karin.
Fin.
STRIFEMACHINE
No me había dado cuenta, pero hice un arco gay directa o indirectamente. Gracias por sus comentarios valen mil uwu.
